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VALORES QUE ENRIQUECEN LA PERSONA: EL VALOR DEL  AGRADECIMIENTO.

             Con la primera parte de este título ya  se ha tratado algún tema y seguiremos tratando algunos más, por ello, en éste que tiene como fin el tratar del  valor del agradecimiento, se pone como introducción lo ya dicho en otros temas.

             Estos son los puntos ya tratados:

 1.-Educación y autoeducación.

2.-Concepto de valores humanos.

3.-Acerca de la calidad de la persona.

Estos son los nuevos a tratar.

4.-El valor del agradecimiento

5.- El agradecimiento en el Quijote.

 1.-EDUCACIÓN  Y AUTOEDUCACIÓN.

            Para nuestro objetivo vale una definición o descripción de educación propia de un diccionario , en este sentido  vale la siguiente : el  fin de la educación, tal como lo han formulado los pedagogos contemporáneos (Baden Powell, Montessori, Dewey, etc.), es contribuir al desenvolvimiento armónico y completo de las facultades y aptitudes del ser humano para el cumplimiento de sus fines personales y sociales y para su propio perfeccionamiento y bienestar.

            Por autoeducación entenderíamos lo mismo pero haciendo coincidir el sujeto que educa con  el objeto de la misma.

            La noción de  autoeducación  sugiere la idea de que la educación  es algo que trasciende el tiempo, por lo que la educación humana no acaba nunca, sino que la misma ha de ser permanente.

 2.-CONCEPTO  DE VALORES HUMANOS.

             Una definición genérica de valor  como la siguiente , nos vale en principio: Los valores  son las propiedades o cualidades adquiridas  de las acciones humanas   que son objetivamente positivas para la realización de la naturaleza humana.

            En esta definición hay tres frases esenciales: son cualidades adquiridas , de las acciones humanasobjetivamente positivas, para la realización del ser de la persona.

            Esta definición de valor se acerca a la definición aristotélico-tomista de virtud entendida como : una hábito adquirido mediante la repetición de actos, moralmente   buenos que potencia las capacidades  naturales  del ser humano.

            Es de notar que los valores humanos o virtudes han de ser considerados como algo  positivo en sí mismo, con independencia  de las diversas culturas, por lo que los valores o virtudes  tienen un carácter universalmente válido.

 3.-ACERCA DE LA CALIDAD DE LA PERSONA.

            Se dice que una persona tiene calidad o carece de ella por el conjunto de propiedades que permite caracterizarla y valorarla con respecto a las restantes personas ,  bien sea con  una calidad mejor o peor que ellas.

            La calidad de las personas no afecta a los elementos constitutivos y esenciales de la persona humana, desde este punto de vista, todas  las personas tienen la misma calidad, todas las personas tienen las mismas capacidades naturales,  la misma dignidad, nacidas del hecho de ser personas.

            El  tema la calidad está relacionada con los valores o virtudes adquiridas, a través de la educación o autoeducación.

 4.-  EL VALOR DEL AGRADECIMIENTO.

           La gratitud es un valor propio de almas grandes. Agradecer significa encontrar un motivo para dar gracias. Y encontrarlo es posible si tenemos los ojos bien abiertos y el corazón despierto para descubrir los miles de gestos que nos brindan los demás a todas horas.

            Nuestro mundo necesita una buena dosis de gratitud y un poco menos de reivindicaciones. Sí: hay que pedir lo que nos falta y nos corresponde, pero sin olvidar que también hay que agradecer lo que a veces “nos ha sobrado” y lo que más valía: el amor que muchos nos regalan cada día: padres, hermanos, familiares, amigos…

            También cuando quizá perdimos la ruta: hasta el criminal más perverso puede recordar el amor que le dio su madre encanecida y temblorosa. También cuando nos abandonó la suerte y caímos “en desgracia”, y nos abandonó un ser querido, el esposo o la esposa, un hijo o una hija.

            También cuando nos cerraron las puertas y todo parecía oscuro. Sólo quien haya experimentado en esos momentos de prueba la fuerza del amor de Dios y de los que son realmente amigos puede comprender lo que significa poder decir, hoy y siempre, simplemente esta breve y joven palabra: ¡gracias!

 

5.- EL VALOR  DEL AGRADECIMIENTO EN EL QUIJOTE. Por Francisco Javier Sanzol.

 

            Para desarrollar el tema vamos a servirnos de  lo que Cervantes dice en su  más que famosa obra D. Quixote de la Mancha según ha destacado  nuestro amigo Francisco Javier Sanzol,  autor de este apartado.

             “De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben” (I. 22)

             El agradecimiento o gratitud está presente en la inmortal novela. Expresiones como “Gracias a Dios”(  ) o “Gracias al cielo”(  ), son muy frecuentes.

            Me voy a fijar especialmente en tres relatos:

  LA LIBERACIÓN DE LOS GALEOTES. GUSTAVO  DORÉ

        PRIMER TEXTO. es la escena en la que don Quijote deja en libertad a los galeotes que iban a las galeras. En el camino real don Quijote se topa con una cadena de galeotes que marchan a su destino. Tras escuchar sus historias el hidalgo decide liberarlos. Lo consigue pero al pretender que los condenados se pongan en camino al Toboso para rendir homenaje a Dulcinea, uno de ellos, Ginés de Pasamonte, le responde con burlas. Al final don Quijote recibe una lluvia de pedradas como signo de gratitud.  D. Quijote dice a los galeotes:

De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben, y uno de los pecados que más a Dios ofende es la ingratitud. Dígolo porque ya habéis visto, señores, con manifiesta experiencia, el que de mí habéis recebido; en pago del cual querría y es mi voluntad que, cargados de esa cadena que quité de vuestros cuellos , luego os pongáis en camino y vais a la ciudad del Toboso y allí os presentéis ante la señora Dulcinea del Toboso y le digáis que su caballero, el de la Triste Figura, se le envía a encomendar , y le contéis punto por punto todos los que ha tenido esta famosa aventura hasta poneros en la deseada libertad; y, hecho esto, os podréis ir donde quisiéredes, a la buena ventura.”

SEGUNDO TEXTO. II. 51: Carta que le envía don Quijote a Sancho cuando era gobernador de la ínsula de Barataria:

Escribe a tus señores y muéstrateles agradecido; que la ingratitud es hija de la soberbia y uno de los mayores pecados que se sabe, y la persona que es agradecida a los que bien le han hecho, da indicio que también lo será a Dios, que tantos bienes le hizo y de continuo le hace”.

TERCER TEXTO.  II. 58: don Quijote y Sancho se dirigen a Barcelona. Se encuentran con unos labradores que llevan imágenes de talla, explicando el hidalgo la vida de san Jorge, san Martín, Santiago y san Pablo. Posteriormente descubren a unas zagalas o pastoras que están recreando una fingida Arcadia. Son invitados a comer y al alzar los manteles, con gran reposo levanta la voz don Quijote y dice:

             “Entre los pecados mayores  que los hombres cometen, aunque algunos dicen que es la soberbia, yo digo que es el desagradecimiento, ateniéndome a lo que suele decirse: que de los desagradecidos está lleno el infierno.

            Este pecado, en cuanto me ha sido posible, he procurado yo huir desde el instante que tuve uso de razón, y si no puedo pagar las buenas obras que me hacen con otras obras, pongo en su lugar los deseos de hacerlas, y cuando estos no bastan, las publico, porque quien dice y publica las buenas obras que recibe, también las recompensara con otras, si pudiera; porque por la mayor parte los que reciben son inferiores a los que dan, y así es Dios sobre todos, porque es dador sobre todos, y no pueden corresponder las dádivas del hombre a las de Dios con igualdad, por infinita distancia, y esta estrecheza y cortedad en cierto modo la suple el agradecimiento.”

 

CUARTO TEXTO. I. 25: Diálogo entre don Quijote y Sancho; éste se refiere a Dulcinea.

 

             “Bien la conozco —dijo Sancho—, y sé decir que tira tan bien una barra como el más forzudo zagal de todo el pueblo. ¡Vive el Dador, que es moza de chapa, hecha y derecha y de pelo en pecho, y que puede sacar la barba del lodo a cualquier caballero andante o por andar que la tuviere por señora”

COMENTARIO .

             En la escena de los galeotes (I.22), dice don Quijote: “De gente bien nacida es agradecer los beneficios que reciben”; es un frase en la que se glosa los refranes «De bien nacidos es ser agradecidos» o «De hombre bien nacido es ser agradecido»

            La ingratitud como uno de los mayores pecados, está recogido en los tres textos; don Quijote lo llama hija de la soberbia (I. 51) e incluso, mayor pecado que la soberbia.(I.58), siendo la soberbia «Initium omnis peccati est superbia», “el comienzo de todo pecado es la soberbia” como dice el Eclesiástico (Eclesiástico, X, 15).

            La ingratitud como uno de los pecados que más ofende a Dios (I. 22), procede de un pensamiento de San Agustín: : «Ingratitudo multum Deo displicet, quae est radix totius mali spiritualis» (San Agustín, Soliloquios).

           En los textos está presente la gratitud a Dios y a los demás

.La gratitud a Dios  la vemos en el agradecimiento alas pastoras que les habían invitado a comer: ]; porque por la mayor parte los que reciben son inferiores a los que dan, y así es Dios sobre todos, porque es dador sobre todos, y no pueden corresponder las dádivas del hombre a las de Dios con igualdad, por infinita distancia, y esta estrecheza y cortedad en cierto modo la suple el agradecimiento.

             El mismo pensamiento está presente en la frese que emplea Sancho. En vez de decir ¡Vive Dios!, dice ¡Vive el Dador! (I.25). El Dador es Dios, el que da, el que entrega.

             Dios como Dador de todos los dones-tanto en el orden natural como sobrenatural-, lo expresa magníficamente San Agustín en una de sus cartas:¿Qué cosa mejor podemos traer en el corazón, pronunciar con la boca, escribir con la pluma, que estas palabras, “Gracias a Dios”? No hay cosa que se pueda decir con mayor brevedad, ni oír con mayor alegría, ni sentirse con mayor elevación, ni hacer con mayor utilidad (San Agustín, Epist., 72)

            La gratitud a los demás está presente en los tres textos: en I. 22, pide a los galeotes que le agradezcan porque les ha liberado de las galeras; en I. 51, le dice a Sancho que agradezca a los Duques por haberle nombrado gobernador de la ínsula de Barataria;  en I. 58, a las zagalas o pastoras, que tan gentilmente les habían invitado a comer.

            Un Santo del nuevo milenio nos dice sobre la gratitud a Dios:

            Acostúmbrate a elevar tu corazón a Dios, en acción de gracias, muchas veces al día. – Porque te da esto y lo otro. – Porque te han despreciado. – Porque no tienes lo que necesitas o porque lo tienes. – Porque hizo tan hermosa a su Madre, que es también Madre tuya. – Porque creó el Sol y la Luna, y aquel animal y aquella otra planta. – Porque hizo a aquel hombre elocuente y a ti te hizo premioso… Dale gracias por todo, porque todo es bueno (J. ESCRIVÁ DE BALAGUER, Camino, 36.ª ed. Castell. Madrid, 1979, n. 268)

            El agradecimiento facilita la amistad, la solidaridad, la confianza mutua; sin embargo, la ingratitud, lleva a la ruptura, al individualismo. Se puede decir que la gratitud une, la ingratitud desune.

            La vida de familia está llena de gratitud;  los padres agradecen Dios el don de lo hijos; el marido ve en la mujer un don (y viceversa), un regalo, un don que viene Dios.        Algunos problemas familiares proviene de olvidar que el cónyuge es un don, una gracia.

            Podemos decir que la gratitud humaniza las relaciones familiares, sociales, profesionales. Después de cuatro siglos y ante el 4º aniverasio de la 2ª parte de l Quijote, es importante promover en el nuevo milenio, una cultura de la gratitud.

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