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LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA ENCÍCLICA LABOREM EXERCENS, DE SAN  JUAN PABLO II, PAPA, AÑO 1981.

 Indice a seguir

 1.--Acontecimientos más importantes del año 1980 relacionados con el mundo del trabajo.

2.- La Encíclica en sus enunciados.

3.–Texto integro del punto tercero y cuarto de la encíclica.

 

ARZOBISPO DEL SALVADOR OSCAR ROMERO. ASESINADO EL 24 DE MARZO 1980.

 1.--ACONTECIMIENTOS MÁS IMPORTANTES DEL AÑO 1980 RELACIONADOS CON EL MUNDO DEL TRABAJO.

 1 de Enero.-Del uno 1 de enero al 1 de abril se lleva a cabo la huelga del acero en Reino Unido . Durante este tiempo se perdieron 10.000 puestos de Trabajo.

4 de Enero el presidente de los E.E.U.U. Jimmy Carter decreta un embargo de cereales contra la U.R.S.S. siendo apoyado por la Comunidad Europea.

7 de Febrero. Marea negra en las costas de Bretaña, en Francia, tras el naufragio del petrolero malgache Tanio.

9 de Febrero: El presidente del gobierno español Adolfo Suarez viaja a Irak y Jordania para tratar sobre el petróleo y las relaciones económicas entre el mundo árabe y España.

18 de Febrero comienza el juicio por el atentado cometido contra el despacho de abogados laboralistas llevado a cabo por miembros de la extrema derecha.

18 de Marzo:  Mueren 50 personas cuando un cohete Vostok-2M explota en su plataforma  en el Cosmódromo de Plesesk ( U.R.S.S.)

24 de Marzo: El arzobispo católico Óscar Romero del Salvador , defensor de los derechos humanos es asesinado mientras celebraba misa.

26 de Marzo: En Sudáfrica cae un ascensor en la mina de oro de Vaal Reef, muriendo 23 trabajadores.

27 de Marzo:  En el Mar del Norte se derrumba una plataforma petrolífera noruega muriendo 123 personas de un tripulación de 212 personas.

27 de Marzo: Caen los precios de la plata a nivel mundial dando lugar al llamado jueves de la plata en el que los Hermanos Hunt perdieron 100 millones de dólares por haber comprado gran cantidad de plata cuando el precio de la misma había alcanzado sus precios máximos sin poder hacer frente a sus compromisos tras la caída de precios.

17 de Mayo: Un juzgado absuelve en Florida a 4 policias blancos del asesinato de Arthur McDuffie en ejecutivo de seguros negro, dando lugar a tres días de disturbios raciales.

29 de Junio : Argentina gobernada por la  dictadura militar experimenta una recesión de la economía, al sustituir la sociedad del estado del bienestar por una economía neoliberal que origina  un espectacular crecimiento del paro.

7- de Agosto : En California vuela por primera vez el primer avión impulsado por energía solar.

14 de Agosto: Lech Walesa, promueve  la primera de las varias huelgas en Gdansk, Polonia, a la que seguirán varias otras.

5 de Septiembre:  En Suiza se abre el túnel de san Gotardo el más largo del mundo hasta esa fecha coo 16,32 kilómetros de longitud

17 de Septiembre: En Polonia después de varias huelgas en el astillero Lenín de Gdansk se crea el sindicato nacional independiente Solidaridad.

25 de Octubre: Termina la Convención de la Haya en la que se trató el tema del secuestro de niños para varios fines, entre ellos esclavizarlos en el trabajo.

31 de Octubre: el gobierno polaco reconoce el sindicato Solidaridad.

1 de Diciembre : En Buenos Aires continúa el escándalo financiero. El Banco Central interviene el banco Sidesa y Credibono, y liquida otras 25 entidades financieras investigadas.. El fallo del tribunal federal, anunció la semana pasada, el cierre de operaciones de 140 empresas de Sasetru, de exportación de granos, elaboración de alimentos, pesca, transporte marítimo, banca y seguros, y deja a miles de empleados sin trabajo.

 Esta relación de eventos acaecidos  al año anterior de la publicación de la Encíclica Papal de Juan Pablo II Laborens Exercens ponen de manifiesto varios aspectos del mundo laboral en el tiempo de la aparición de la Encíclica.

 Estos son algunos de esos aspectos:

 

  1. -Huelgas y despido de trabajadores.
  2. -Inseguridad en el trabajo.
  3. -Accidentes laborales.
  4. -Desempleo.
  5. -Trabajo de menores.
  6. -Pugnas entre países por razones económicas
  7. -Huelgas con motivaciones políticas.
  8. -Influjo de la situación política de un país en el mundo laboral.
  9. -Dictaduras y desarrollo económico.
  10. -Convenios económicos entre naciones.
  11. -Peligros de los defensores de los derechos humanos y en especial del derecho al trabajo.
  12. -Presencia de un nuevo liberalismo económico.
  13. – Racismo que discrimina.
  14. -Colectivismo: El capitalismo de Estado.
  15. -Los Holdings que amenazan la libre competencia acaparando sectores de la producción, el mercado o los productos financieros.
  16. – Enfrentamientos entre trabajadores y empresarios.
  17. -La presencia de los sindicatos.
  18. – Nuevas tecnologías que repercuten en el trabajo
  19. -Avance de los medios de comunicación que facilitan el comercio de los productos laborales.

2.–LA ENCICLICA EN SUS APARTADOS

.Pasamos a enunciar los apartados que tiene la encíclica papal pues ellos son el mejor resumen de la misma:

  1.-SALUDO A LOS DESTINATARIOS DE LA CARTA PAPAL

 Ioannes Paulus PP. II Laborem exercens a los venerables Hermanos en el Episcopado a los Sacerdotesa las Familias religiosas a los Hijos e Hijas de la Iglesia y a todos los Hombres de Buena Voluntad sobre el Trabajo Humano en el 90 aniversario de la Rerum Novarum 1981.09.14

Venerables hermanos, amadísimos hijos e hijas salud y Bendición Apostólica

 1.--INTRODUCCIÓN.

      1.-1.-El trabajo humano 90 años después de la «Rerum novarum»

      2.1.-En una línea de desarrollo orgánico de la acción y enseñanza social de la Iglesia.

      3.-1.-El problema del trabajo, clave de la cuestión social.

2.-EL TRABAJO Y EL HOMBRE.

     2.-1.- En el libro del Génesis

     2.-2.- El trabajo en sentido objetivo: la técnica.

     3.2.-El trabajo en sentido subjetivo: el hombre, sujeto del trabajo.

    4.-2.- Una amenaza al justo orden de los valores.

    5.-2. Solidaridad de los hombres del trabajo.

    6.-2.- Trabajo – dignidad de la persona.

     7. -2.-Trabajo y sociedad: familia, nación.

 3.-CONFLICTO ENTRE TRABAJO Y CAPITAL EN LA PRESENTE FASE HISTÓRICA.

 1. Dimensión de este conflicto.

 2. Prioridad del trabajo.

 3. Economicismo  y materialismo.

 4.Trabajo y propiedad.

  5. Argumento «personalista»

 4.--IV. DERECHOS DE LOS HOMBRES DEL TRABAJO

 1.En el amplio contexto de los derechos humanos.

2.Empresario: «indirecto» y «directo».

3 .El problema del empleo.

4. Salario y otras prestaciones sociales.

5. Importancia de los sindicatos.

6. Dignidad del trabajo agrícola.

7.La persona minusválida y el trabajo.

8.El trabajo y el problema de la emigración.

 5.-V. ELEMENTOS PARA UNA ESPIRITUALIDAD DEL TRABAJO

 1. Particular cometido de la Iglesia.

2.El trabajo como participación en la obra del Creador.

3. Cristo, el hombre del trabajo.

4. El trabajo humano a la luz de la cruz y resurrección de Cristo.

 En gracias a la brevedad de un tema bastante extenso para un medio como éste destinado a la generalidad de los internautas de este esquema transcribimos literalmente los puntos 3 y 4 con sus apartados, comenzando con la Introducción.

 1--INTRODUCCIÓN.

              Con su trabajo el hombre ha de procurarse el pan cotidiano:

            Y contribuir al continuo progreso de las ciencias y la técnica, y sobre todo a la incesante elevación cultural y moral de la sociedad en la que vive en comunidad con sus hermanos. Y «trabajo» significa todo tipo de acción realizada por el hombre independientemente de sus características o circunstancias; significa toda actividad humana que se puede o se debe reconocer como trabajo entre las múltiples actividades de las que el hombre es capaz y a las que está predispuesto por la naturaleza misma en virtud de su humanidad. Hecho a imagen y semejanza de Dios.

            Situado en el mundo visible y puesto en él para que dominase la tierra,

            El hombre está por ello, desde el principio, llamado al trabajo. El trabajo es una de las características que distinguen al hombre del resto de las criaturas, cuya actividad, relacionada con el mantenimiento de la vida, no puede llamarse trabajo; solamente el hombre es capaz de trabajar, solamente él puede llevarlo a cabo, llenando a la vez con el trabajo su existencia sobre la tierra.

             De este modo el trabajo lleva en sí un signo particular del hombre y de la humanidad, el signo de la persona activa en medio de una comunidad de personas; este signo determina su característica interior y constituye en cierto sentido su misma naturaleza.

 

 2.. CONFLICTO ENTRE TRABAJO Y CAPITAL EN LA PRESENTE FASE HISTÓRICA

            1. Dimensión de este conflicto

            El trabajo aparece en este análisis como una gran realidad, que ejerce un influjo fundamental sobre la formación, en sentido humano del mundo dado al hombre por el Creador y es una realidad estrechamente ligada al hombre como al propio sujeto y a su obrar racional.

            Esta realidad, en el curso normal de las cosas, llena la vida humana e incide fuertemente sobre su valor y su sentido. Aunque unido a la fatiga y al esfuerzo, el trabajo no deja de ser un bien, de modo que el hombre se desarrolla mediante el amor al trabajo.

            Este carácter del trabajo humano, totalmente positivo y creativo, educativo y meritorio, debe constituir el fundamento de las valoraciones y de las decisiones, que hoy se toman al respecto, incluso referidas a los derechos subjetivos del hombre, como atestiguan las Declaraciones internacionales y también los múltiples Códigos del trabajo, elaborados tanto por las competentes instituciones legisladoras de cada País, como por las organizaciones que dedican su actividad social o también científico-social a la problemática del trabajo. Un organismo que promueve a nivel internacional tales iniciativas es la Organización Internacional del Trabajo, la más antigua Institución especializada de la ONU.

            En la parte siguiente de las presentes consideraciones tengo intención de volver de manera más detallada sobre estos importantes problemas, recordando al menos los elementos fundamentales de la doctrina de la Iglesia sobre este tema.

            Sin embargo antes conviene tocar un ámbito mucho más importante de problemas, entre los cuales se ha ido formando esta enseñanza en la última fase, es decir en el período, cuya fecha, en cierto sentido simbólica, es el año de la publicación de la Encíclica Rerum Novarum.

            Se sabe que en todo este período, que todavía no ha terminado, el problema del trabajo ha sido planteado en el contexto del gran conflicto, que en la época del desarrollo industrial y junto con éste se ha manifestado entre el «mundo del capital» y el «mundo del trabajo», es decir, entre el grupo restringido, pero muy influyente, de los empresarios, propietarios o poseedores de los medios de producción y la más vasta multitud de gente que no disponía de estos medios, y que participaba, en cambio, en el proceso productivo exclusivamente mediante el trabajo.

            Tal conflicto ha surgido por el hecho de que los trabajadores, ofreciendo sus fuerzas para el trabajo, las ponían a disposición del grupo de los empresarios, y que éste, guiado por el principio del máximo rendimiento, trataba de establecer el salario más bajo posible para el trabajo realizado por los obreros. A esto hay que añadir también otros elementos de explotación, unidos con la falta de seguridad en el trabajo y también de garantías sobre las condiciones de salud y de vida de los obreros y de sus familias.

            Este conflicto, interpretado por algunos como un conflicto socio-económico con carácter de clase, ha encontrado su expresión en el conflicto ideológico entre el liberalismo, entendido como ideología del capitalismo, y el marxismo, entendido como ideología del socialismo científico y del comunismo, que pretende intervenir como portavoz de la clase obrera, de todo el proletariado mundial. De este modo, el conflicto real, que existía entre el mundo del trabajo y el mundo del capital, se ha transformado en la lucha programada de clases, llevada con métodos no sólo ideológicos, sino incluso, y ante todo, políticos.

            Es conocida la historia de este conflicto, como conocidas son también las exigencias de una y otra parte. El programa marxista, basado en la filosofía de Marx y de Engels, ve en la lucha de clases la única vía para eliminar las injusticias de clase, existentes en la sociedad, y las clases mismas.

            La realización de este programa antepone la «colectivización» de los medios de producción, a fin de que a través del traspaso de estos medios de los privados a la colectividad, el trabajo humano quede preservado de la explotación.

            A esto tiende la lucha conducida con métodos no sólo ideológicos, sino también políticos. Los grupos inspirados por la ideología marxista como partidos políticos, tienden, en función del principio de la «dictadura del proletariado», y ejerciendo influjos de distinto tipo, comprendida la presión revolucionaria, al monopolio del poder en cada una de las sociedades, para introducir en ellas, mediante la supresión de la propiedad privada de los medios de producción, el sistema colectivista.

            Según los principales ideólogos y dirigentes de ese amplio movimiento internacional, el objetivo de ese programa de acción es el de realizar la revolución social e introducir en todo el mundo el socialismo y, en definitiva, el sistema comunista.

            Tocando este ámbito sumamente importante de problemas que constituyen no sólo una teoría, sino precisamente un tejido de vida socio-económica, política e internacional de nuestra época, no se puede y ni siquiera es necesario entrar en detalles, ya que éstos son conocidos sea por la vasta literatura, sea por las experiencias prácticas.

            Se debe, en cambio, pasar de su contexto al problema fundamental del trabajo humano, al que se dedican sobre todo las consideraciones contenidas en el presente documento. Al mismo tiempo pues, es evidente que este problema capital, siempre desde el punto de vista del hombre, —problema que constituye una de las dimensiones fundamentales de su existencia terrena y de su vocación— no puede explicarse de otro modo si no es teniendo en cuenta el pleno contexto de la realidad contemporánea.

 2. Prioridad del trabajo.

             Ante la realidad actual, en cuya estructura se encuentran profundamente insertos tantos conflictos, causados por el hombre, y en la que los medios técnicos —fruto del trabajo humano— juegan un papel primordial (piénsese aquí en la perspectiva de un cataclismo mundial en la eventualidad de una guerra nuclear con posibilidades destructoras casi inimaginables) se debe ante todo recordar un principio enseñado siempre por la Iglesia.

            Es el principio de la prioridad del «trabajo» frente al «capital». Este principio se refiere directamente al proceso mismo de producción, respecto al cual el trabajo es siempre una causa eficiente primaria, mientras el «capital», siendo el conjunto de los medios de producción, es sólo un instrumento o la causa instrumental. Este principio es una verdad evidente, que se deduce de toda la experiencia histórica del hombre.

            Cuando en el primer capítulo de la Biblia oímos que el hombre debe someter la tierra, sabemos que estas palabras se refieren a todos los recursos que el mundo visible encierra en sí, puestos a disposición del hombre. Sin embargo, tales recursos no pueden servir al hombre si no es mediante el trabajo.

            Con el trabajo ha estado siempre vinculado desde el principio el problema de la propiedad: en efecto, para hacer servir para sí y para los demás los recursos escondidos en la naturaleza, el hombre tiene como único medio su trabajo. Y para hacer fructificar estos recursos por medio del trabajo, el hombre se apropia en pequeñas partes, de las diversas riquezas de la naturaleza: del subsuelo, del mar, de la tierra, del espacio. De todo esto se apropia él convirtiéndolo en su puesto de trabajo.

            Se lo apropia por medio del trabajo y para tener un ulterior trabajo. El mismo principio se aplica a las fases sucesivas de este proceso, en el que la primera fase es siempre la relación del hombre con los recursos y las riquezas de la naturaleza.

            Todo el esfuerzo intelectual, que tiende a descubrir estas riquezas, a especificar las diversas posibilidades de utilización por parte del hombre y para el hombre, nos hace ver que todo esto, que en la obra entera de producción económica procede del hombre, ya sea el trabajo como el conjunto de los medios de producción y la técnica relacionada con éstos (es decir, la capacidad de usar estos medios en el trabajo), supone estas riquezas y recursos del mundo visibile, que el hombre encuentra, pero no crea.

            Él los encuentra, en cierto modo, ya dispuestos, preparados para el descubrimiento intelectual y para la utilización correcta en el proceso productor. En cada fase del desarrollo de su trabajo, el hombre se encuentra ante el hecho de la principal donación por parte de la «naturaleza», y en definitiva por parte del Creador.

            En el comienzo mismo del trabajo humano se encuentra el misterio de la creación. Esta afirmación ya indicada como punto de partida, constituye el hilo conductor de este documento, y se desarrollará posteriormente en la última parte de las presentes reflexiones.

            La consideración sucesiva del mismo problema debe confirmarnos en la convicción de la prioridad del trabajo humano sobre lo que, en el transcurso del tiempo, se ha solido llamar «capital». En efecto, si en el ámbito de este último concepto entran, además de los recursos de la naturaleza puestos a disposición del hombre, también el conjunto de medios, con los cuales el hombre se apropia de ellos, transformándolos según sus necesidades (y de este modo, en algún sentido, «humanizándolos»), entonces se debe constatar aquí que el conjunto de medios es fruto del patrimonio histórico del trabajo humano.

            Todos los medios de producción, desde los más primitivos hasta los ultramodernos, han sido elaborados gradualmente por el hombre: por la experiencia y la inteligencia del hombre. De este modo, han surgido no sólo los instrumentos más sencillos que sirven para el cultivo de la tierra, sino también —con un progreso adecuado de la ciencia y de la técnica— los más modernos y complejos: las máquinas, las fábricas, los laboratorios y las computadoras. Así, todo lo que sirve al trabajo, todo lo que constituye —en el estado actual de la técnica— su «instrumento» cada vez más perfeccionado, es fruto del trabajo.

            Este gigantesco y poderoso instrumento —el conjunto de los medios de producción, que son considerados, en un cierto sentido, como sinónimo de «capital»— , ha nacido del trabajo y lleva consigo las señales del trabajo humano. En el presente grado de avance de la técnica, el hombre, que es el sujeto del trabajo, queriendo servirse del conjunto de instrumentos modernos, o sea de los medios de producción, debe antes asimilar a nivel de conocimiento el fruto del trabajo de los hombres que han descubierto aquellos instrumentos, que los han programado, construido y perfeccionado, y que siguen haciéndolo.

            La capacidad de trabajo —es decir, de participación eficiente en el proceso moderno de producción— exige una preparación cada vez mayor y, ante todo, una instrucción adecuada. Está claro obviamente que cada hombre que participa en el proceso de producción, incluso en el caso de que realice sólo aquel tipo de trabajo para el cual son necesarias una instrucción y especialización particulares, es sin embargo en este proceso de producción el verdadero sujeto eficiente, mientras el conjunto de los instrumentos, incluso el más perfecto en sí mismo, es sólo y exclusivamente instrumento subordinado al trabajo del hombre.

            Esta verdad, que pertenece al patrimonio estable de la doctrina de la Iglesia, deber ser siempre destacada en relación con el problema del sistema de trabajo, y también de todo el sistema socio-económico. Conviene subrayar y poner de relieve la primacía del hombre en el proceso de producción, la primacía del hombre respecto de las cosas.

            Todo lo que está contenido en el concepto de «capital» —en sentido restringido— es solamente un conjunto de cosas. El hombre como sujeto del trabajo, e independientemente del trabajo que realiza, el hombre, él solo, es una persona. Esta verdad contiene en sí consecuencias importantes y decisivas.

 3.. Economismo y materialismo

             Ante todo, a la luz de esta verdad, se ve claramente que no se puede separar el «capital» del trabajo, y que de ningún modo se puede contraponer el trabajo al capital ni el capital al trabajo, ni menos aún —como se dirá más adelante— los hombres concretos, que están detrás de estos conceptos, los unos a los otros. Justo, es decir, conforme a la esencia misma del problema; justo, es decir, intrínsecamente verdadero y a su vez moralmente legítimo, puede ser aquel sistema de trabajo que en su raíz supera la antinomia entre trabajo y el capital, tratando de estructurarse según el principio expuesto más arriba de la sustancial y efectiva prioridad del trabajo, de la subjetividad del trabajo humano y de su participación eficiente en todo el proceso de producción, y esto independientemente de la naturaleza de las prestaciones realizadas por el trabajador.

            La antinomia entre trabajo y capital no tiene su origen en la estructura del mismo proceso de producción, y ni siquiera en la del proceso económico en general. Tal proceso demuestra en efecto la compenetración recíproca entre el trabajo y lo que estamos acostumbrados a llamar el capital; demuestra su vinculación indisoluble.

            El hombre, trabajando en cualquier puesto de trabajo, ya sea éste relativamente primitivo o bien ultramoderno, puede darse cuenta fácilmente de que con su trabajo entra en un doble patrimonio, es decir, en el patrimonio de lo que ha sido dado a todos los hombres con los recursos de la naturaleza y de lo que los demás ya han elaborado anteriormente sobre la base de estos recursos, ante todo desarrollando la técnica, es decir, formando un conjunto de instrumentos de trabajo, cada vez más perfectos: el hombre, trabajando, al mismo tiempo «reemplaza en el trabajo a los demás».

             Aceptamos sin dificultad dicha imagen del campo y del proceso del trabajo humano, guiados por la inteligencia o por la fe que recibe la luz de la Palabra de Dios. Esta es una imagen coherente, teológica y al mismo tiempo humanística.

            El hombre es en ella el «señor» de las criaturas, que están puestas a su disposición en el mundo visible. Si en el proceso del trabajo se descubre alguna dependencia, ésta es la dependencia del Dador de todos los recursos de la creación, y es a su vez la dependencia de los demás hombres, a cuyo trabajo y a cuyas iniciativas debemos las ya perfeccionadas y ampliadas posibilidades de nuestro trabajo.

            De todo esto que en el proceso de producción constituye un conjunto de «cosas», de los instrumentos, del capital, podemos solamente afirmar que condiciona el trabajo del hombre; no podemos, en cambio, afirmar que ello constituya casi el «sujeto» anónimo que hace dependiente al hombre y su trabajo.

            La ruptura de esta imagen coherente, en la que se salvaguarda estrechamente el principio de la primacía de la persona sobre las cosas, ha tenido lugar en la mente humana, alguna vez, después de un largo período de incubación en la vida práctica.

            Se ha realizado de modo tal que el trabajo ha sido separado del capital y contrapuesto al capital, y el capital contrapuesto al trabajo, casi como dos fuerzas anónimas, dos factores de producción colocados juntos en la misma perspectiva «economística».

ADORANDO AL BECERRO DE ORO.

 

            En tal planteamiento del problema había un error fundamental, que se puede llamar el error del economismo, si se considera el trabajo humano exclusivamente según su finalidad económica.

            Se puede también y se debe llamar este error fundamental del pensamiento un error del materialismo, en cuanto que el economismo incluye, directa o indirectamente, la convicción de la primacía y de la superioridad de lo que es material, mientras por otra parte el economismo sitúa lo que es espiritual y personal (la acción del hombre, los valores morales y similares) directa o indirectamente, en una posición subordinada a la realidad material.

            Esto no es todavía el materialismo teórico en el pleno sentido de la palabra; pero es ya ciertamente materialismo práctico, el cual, no tanto por las premisas derivadas de la teoría materialista, cuanto por un determinado modo de valorar, es decir, de una cierta jerarquía de los bienes, basada sobre la inmediata y mayor atracción de lo que es material, es considerado capaz de apagar las necesidades del hombre.

            El error de pensar según las categorías del economismo ha avanzado al mismo tiempo que surgía la filosofía materialista y se desarrollaba esta filosofía desde la fase más elemental y común (llamada también materialismo vulgar, porque pretende reducir la realidad espiritual a un fenómeno superfluo) hasta la fase del llamado materialismo dialéctico. Sin embargo parece que —en el marco de las presentes consideraciones— , para el problema fundamental del trabajo humano y, en particular, para la separación y contraposición entre «trabajo» y «capital», como entre dos factores de la producción considerados en aquella perspectiva «economística» dicha anteriormente, el economismo haya tenido una importancia decisiva y haya influido precisamente sobre tal planteamiento no humanístico de este problema antes del sistema filosófico materialista.

            No obstante es evidente que el materialismo, incluso en su forma dialéctica, no es capaz de ofrecer a la reflexión sobre el trabajo humano bases suficientes y definitivas, para que la primacía del hombre sobre el instrumento-capital, la primacía de la persona sobre las cosas, pueda encontrar en él una adecuada e irrefutable verificación y apoyo.

            También en el materialismo dialéctico el hombre no es ante todo sujeto del trabajo y causa eficiente del proceso de producción, sino que es entendido y tratado como dependiendo de lo que es material, como una especie de «resultante» de las relaciones económicas y de producción predominantes en una determinada época.

            Evidentemente la antinomia entre trabajo y capital considerada aquí —la antinomia en cuyo marco el trabajo ha sido separado del capital y contrapuesto al mismo, en un cierto sentido ónticamente como si fuera un elemento cualquiera del proceso económico— inicia no sólo en la filosofía y en las teorías económicas del siglo XVIII sino mucho más todavía en toda la praxis económico-social de aquel tiempo, que era el de la industrialización que nacía y se desarrollaba precipitadamente, en la cual se descubría en primer lugar la posibilidad de acrecentar mayormente las riquezas materiales, es decir los medios, pero se perdía de vista el fin, o sea el hombre, al cual estos medios deben servir.

             Precisamente este error práctico ha perjudicado ante todo al trabajo humano, al hombre del trabajo, y ha causado la reacción social éticamente justa, de la que se ha hablado anteriormente.

            El mismo error, que ya tiene su determinado aspecto histórico, relacionado con el período del primitivo capitalismo y liberalismo, puede sin embargo repetirse en otras circunstancias de tiempo y lugar, si se parte, en el pensar, de las mismas premisas tanto teóricas como prácticas.

            No se ve otra posibilidad de una superación radical de este error, si no intervienen cambios adecuados tanto en el campo de la teoría, como en el de la práctica, cambios que van en la línea de la decisiva convicción de la primacía de la persona sobre las cosas, del trabajo del hombre sobre el capital como conjunto de los medios de producción.

 4. Trabajo y propiedad

               Desde ese punto de vista, pues, en consideración del trabajo humano y del acceso común a los bienes destinados al hombre, tampoco conviene excluir la socialización, en las condiciones oportunas, de ciertos medios de producción. En el espacio de los decenios que nos separan de la publicación de la Encíclica Rerum Novarum, la enseñanza de la Iglesia siempre ha recordado todos estos principios, refiriéndose a los argumentos formulados en la tradición mucho más antigua, por ejemplo, los conocidos argumentos de la Summa Theologiae de Santo Tomás de Aquino.22

         En este documento, cuyo tema principal es el trabajo humano, es conveniente corroborar todo el esfuerzo a través del cual la enseñanza de la Iglesia acerca de la propiedad ha tratado y sigue tratando de asegurar la primacía del trabajo y, por lo mismo, la subjetividad del hombre en la vida social, especialmente en la estructura dinámica de todo el proceso económico

            El proceso histórico —presentado aquí brevemente— que ciertamente ha salido de su fase inicial, pero que sigue en vigor, más aún que continúa extendiéndose a las relaciones entre las naciones y los continentes, exige una precisión también desde otro punto de vista.

            Es evidente que, cuando se habla de la antinomia entre trabajo y capital, no se trata sólo de conceptos abstractos o de «fuerzas anónimas», que actúan en la producción económica. Detrás de uno y otro concepto están los hombres, los hombres vivos, concretos; por una parte aquellos que realizan el trabajo sin ser propietarios de los medios de producción, y por otra aquellos que hacen de empresarios y son los propietarios de estos medios, o bien representan a los propietarios. Así pues, en el conjunto de este difícil proceso histórico, desde el principio está el problema de la propriedad.

EL TRABAJO COMO ACCESO A LA PROPIEDAD.

            La Encíclica Rerum Novarum, que tiene como tema la cuestión social, pone el acento también sobre este problema, recordando y confirmando la doctrina de la Iglesia sobre la propiedad, sobre el derecho a la propiedad privada, incluso cuando se trata de los medios de producción. Lo mismo ha hecho la Encíclica Mater et Magistra.

              El citado principio, tal y como se recordó entonces y como todavía es enseñado por la Iglesia, se aparta radicalmente del programa del colectivismo, proclamado por el marxismo y realizado en diversos Países del mundo en los decenios siguientes a la época de la Encíclica de León XIII. Tal principio se diferencia al mismo tiempo, del programa del capitalismo, practicado por el liberalismo y por los sistemas políticos, que se refieren a él. En este segundo caso, la diferencia consiste en el modo de entender el derecho mismo de propiedad.

            La tradición cristiana no ha sostenido nunca este derecho como absoluto e intocable. Al contrario, siempre lo ha entendido en el contexto más amplio del derecho común de todos a usar los bienes de la entera creación: el derecho a la propiedad privada como subordinado al derecho al uso común, al destino universal de los bienes.

            Además, la propiedad según la enseñanza de la Iglesia nunca se ha entendido de modo que pueda constituir un motivo de contraste social en el trabajo. Como ya se ha recordado anteriormente en este mismo texto, la propiedad se adquiere ante todo mediante el trabajo, para que ella sirva al trabajo. Esto se refiere de modo especial a la propiedad de los medios de producción.

            El considerarlos aisladamente como un conjunto de propiedades separadas con el fin de contraponerlos en la forma del «capital» al «trabajo», y más aún realizar la explotación del trabajo, es contrario a la naturaleza misma de estos medios y de su posesión.

            Estos no pueden ser poseídos contra el trabajo, no pueden ser ni siquiera poseídos para poseer, porque el único título legítimo para su posesión —y esto ya sea en la forma de la propiedad privada, ya sea en la de la propiedad pública o colectiva— es que sirvan al trabajo; consiguientemente que, sirviendo al trabajo, hagan posible la realización del primer principio de aquel orden, que es el destino universal de los bienes y el derecho a su uso común.

mico.

            Desde esta perspectiva, sigue siendo inaceptable la postura del «rígido» capitalismo, que defiende el derecho exclusivo a la propiedad privada de los medios de producción, como un «dogma» intocable en la vida económica. El principio del respeto del trabajo, exige que este derecho se someta a una revisión constructiva en la teoría y en la práctica.

            En efecto, si es verdad que el capital, al igual que el conjunto de los medios de producción, constituye a su vez el producto del trabajo de generaciones, entonces no es menos verdad que ese capital se crea incesantemente gracias al trabajo llevado a cabo con la ayuda de ese mismo conjunto de medios de producción, que aparecen como un gran lugar de trabajo en el que, día a día, pone su empeño la presente generación de trabajadores. Se trata aquí, obviamente, de las distintas clases de trabajo, no sólo del llamado trabajo manual, sino también del múltiple trabajo intelectual, desde el de planificación al de dirección.

    LOS PAPAS Y LA CUESTIÓN SOCIAL.        

Bajo esta luz adquieren un significado de relieve particular las numerosas propuestas hechas por expertos en la doctrina social católica y también por el Supremo Magisterio de la Iglesia.

            Son propuestas que se refieren a la copropiedad de los medios de trabajo, a la participación de los trabajadores en la gestión y o en los beneficios de la empresa, al llamado «accionariado» del trabajo y otras semejantes. Independientemente de la posibilidad de aplicación concreta de estas diversas propuestas, sigue siendo evidente que el reconocimiento de la justa posición del trabajo y del hombre del trabajo dentro del proceso productivo exige varias adaptaciones en el ámbito del mismo derecho a la propiedad de los medios de producción; y esto teniendo en cuenta no sólo situaciones más antiguas, sino también y ante todo la realidad y la problemática que se ha ido creando en la segunda mitad de este siglo, en lo que concierne al llamado Tercer Mundo y a los distintos nuevos Países independientes que han surgido, de manera especial pero no únicamente en África, en lugar de los territorios coloniales de otros tiempos.

            Por consiguiente, si la posición del «rígido» capitalismo debe ser sometida continuamente a revisión con vistas a una reforma bajo el aspecto de los derechos del hombre, entendidos en el sentido más amplio y en conexión con su trabajo, entonces se debe afirmar, bajo el mismo punto de vista, que estas múltiples y tan deseadas reformas no pueden llevarse a cabo mediante la eliminación apriorística de la propiedad privada de los medios de producción.

            En efecto, hay que tener presente que la simple substracción de esos medios de producción (el capital) de las manos de sus propietarios privados, no es suficiente para socializarlos de modo satisfactorio.

            Los medios de producción dejan de ser propiedad de un determinado grupo social, o sea de propietarios privados, para pasar a ser propiedad de la sociedad organizada, quedando sometidos a la administración y al control directo de otro grupo de personas, es decir, de aquellas que, aunque no tengan su propiedad por más que ejerzan el poder dentro de la sociedad, disponen de ellos a escala de la entera economía nacional, o bien de la economía local.

            Este grupo dirigente y responsable puede cumplir su cometido de manera satisfactoria desde el punto de vista de la primacía del trabajo; pero puede cumplirlo mal, reivindicando para sí al mismo tiempo el monopolio de la administración y disposición de los medios de producción, y no dando marcha atrás ni siquiera ante la ofensa a los derechos fundamentales del hombre. Así pues, el mero paso de los medios de producción a propiedad del Estado, dentro del sistema colectivista, no equivale ciertamente a la «socialización» de esta propiedad.           

Se puede hablar de socialización únicamente cuando quede asegurada la subjetividad de la sociedad, es decir, cuando toda persona, basándose en su propio trabajo, tenga pleno título a considerarse al mismo tiempo «copropietario» de esa especie de gran taller de trabajo en el que se compromete con todos.

            Un camino para conseguir esa meta podría ser la de asociar, en cuanto sea posible, el trabajo a la propiedad del capital y dar vida a una rica gama de cuerpos intermedios con finalidades económicas, sociales, culturales: cuerpos que gocen de una autonomía efectiva respecto a los poderes públicos, que persigan sus objetivos específicos manteniendo relaciones de colaboración leal y mutua, con subordinación a las exigencias del bien común y que ofrezcan forma y naturaleza de comunidades vivas; es decir, que los miembros respectivos sean considerados y tratados como personas y sean estimulados a tomar parte activa en la vida de dichas comunidades.

 5. Argumento «personalista»

               Así pues el principio de la prioridad del trabajo respecto al capital es un postulado que pertenece al orden de la moral social. Este postulado tiene importancia clave tanto en un sistema basado sobre el principio de la propiedad privada de los medios de producción, como en el sistema en que se haya limitado, incluso radicalmente, la propiedad privada de estos medios.

            El trabajo, en cierto sentido, es inseparable del capital, y no acepta de ningún modo aquella antinomia, es decir, la separación y contraposición con relación a los medios de producción, que han gravado sobre la vida humana en los últimos siglos, como fruto de premisas únicamente económicas.

            Cuando el hombre trabaja, sirviéndose del conjunto de los medios de producción, desea a la vez que los frutos de este trabajo estén a su servicio y al de los demás y que en el proceso mismo del trabajo tenga la posibilidad de aparecer como corresponsable y coartífice en el puesto de trabajo, al cual está dedicado.

            Nacen de ahí algunos derechos específicos de los trabajadores, que corresponden a la obligación del trabajo. Se hablará de ellos más adelante. Pero hay que subrayar ya aquí, en general, que el hombre que trabaja desea no sólo la debida remuneración por su trabajo, sino también que sea tomada en consideración, en el proceso mismo de producción, la posibilidad de que él, a la vez que trabaja incluso en una propiedad común, sea consciente de que está trabajando «en algo propio».

            Esta conciencia se extingue en él dentro del sistema de una excesiva centralización burocrática, donde el trabajador se siente engranaje de un mecanismo movido desde arriba; se siente por una u otra razón un simple instrumento de producción, más que un verdadero sujeto de trabajo dotado de iniciativa propia.

            Las enseñanzas de la Iglesia han expresado siempre la convicción firme y profunda de que el trabajo humano no mira únicamente a la economía, sino que implica además y sobre todo, los valores personales.

            El mismo sistema económico y el proceso de producción redundan en provecho propio, cuando estos valores personales son plenamente respetados. Según el pensamiento de Santo Tomás de Aquino, es primordialmente esta razón la que atestigua en favor de la propiedad privada de los mismos medios de producción.

            Si admitimos que algunos ponen fundados reparos al principio de la propiedad privada— y en nuestro tiempo somos incluso testigos de la introducción del sistema de la propiedad «socializada»— el argumento personalista sin embargo no pierde su fuerza, ni a nivel de principios ni a nivel práctico. Para ser racional y fructuosa, toda socialización de los medios de producción debe tomar en consideración este argumento.

            Hay que hacer todo lo posible para que el hombre, incluso dentro de este sistema, pueda conservar la conciencia de trabajar en «algo propio». En caso contrario, en todo el proceso económico surgen necesariamente daños incalculables; daños no sólo económicos, sino ante todo daños para el hombre.

 4.--IV. DERECHOS DE LOS HOMBRES DEL TRABAJO.

 

  1. 1.En el amplio contexto de los derechos humanos

 

            Si el trabajo —en el múltiple sentido de esta palabra— es una obligación, es decir, un deber, es también a la vez una fuente de derechos por parte del trabajador. Estos derechos deben ser examinados en el amplio contexto del conjunto de los derechos del hombre que le son connaturales, muchos de los cuales son proclamados por distintos organismos internacionales y garantizados cada vez más por los Estados para sus propios ciudadanos.

            El respeto de este vasto conjunto de los derechos del hombre, constituye la condición fundamental para la paz del mundo contemporáneo: la paz, tanto dentro de los pueblos y de las sociedades como en el campo de las relaciones internacionales, tal como se ha hecho notar ya en muchas ocasiones por el Magisterio de la Iglesia especialmente desde los tiempos de la Encíclica «Pacem in terris». Los derechos humanos que brotan del trabajo, entran precisamente dentro del más amplio contexto de los derechos fundamentales de la persona.

            Sin embargo, en el ámbito de este contexto, tienen un carácter peculiar que corresponde a la naturaleza específica del trabajo humano anteriormente delineada; y precisamente hay que considerarlos según este carácter. El trabajo es, como queda dicho, una obligación, es decir, un deber del hombre y esto en el múltiple sentido de esta palabra.

            El hombre debe trabajar bien sea por el hecho de que el Creador lo ha ordenado, bien sea por el hecho de su propia humanidad, cuyo mantenimiento y desarrollo exigen el trabajo. El hombre debe trabajar por respeto al prójimo, especialmente por respeto a la propia familia, pero también a la sociedad a la que pertenece, a la nación de la que es hijo o hija, a la entera familia humana de la que es miembro, ya que es heredero del trabajo de generaciones y al mismo tiempo coartífice del futuro de aquellos que vendrán después de él con el sucederse de la historia.

            Todo esto constituye la obligación moral del trabajo, entendido en su más amplia acepción. Cuando haya que considerar los derechos morales de todo hombre respecto al trabajo, correspondientes a esta obligación, habrá que tener siempre presente el entero y amplio radio de referencias en que se manifiesta el trabajo de cada sujeto trabajador.

            En efecto, hablando de la obligación del trabajo y de los derechos del trabajador, correspondientes a esta obligación, tenemos presente, ante todo, la relación entre el empresario —directo e indirecto— y el mismo trabajador.

La distinción entre empresario directo e indirecto parece ser muy importante en consideración de la organización real del trabajo y de la posibilidad de instaurar relaciones justas o injustas en el sector del trabajo.

            Si el empresario directo es la persona o la institución, con la que el trabajador estipula directamente el contrato de trabajo según determinadas condiciones, como empresario indirecto se deben entender muchos factores diferenciados, además del empresario directo, que ejercen un determinado influjo sobre el modo en que se da forma bien sea al contrato de trabajo, bien sea, en consecuencia, a las relaciones más o menos justas en el sector del trabajo humano.

 2.Empresario: «indirecto» y «directo»

              En el concepto de empresario indirecto entran tanto las personas como las instituciones de diverso tipo, así como también los contratos colectivos de trabajo y los principios de comportamiento, establecidos por estas personas e instituciones, que determinan todo el sistema socio-económico o que derivan de él. El concepto de empresario indirecto implica así muchos y variados elementos.

             La responsabilidad del empresario indirecto es distinta de la del empresario directo, como lo indica la misma palabra: la responsabilidad es menos directa; pero sigue siendo verdadera responsabilidad: el empresario indirecto determina sustancialmente uno u otro aspecto de la relación de trabajo y condiciona de este modo el comportamiento del empresario directo cuando este último determina concretamente el contrato y las relaciones laborales.

            Esta constatación no tiene como finalidad la de eximir a este último de su propia responsabilidad sino únicamente la de llamar la atención sobre todo el entramado de condicionamientos que influyen en su comportamiento. Cuando se trata de determinar una política laboral correcta desde el punto de vista ético hay que tener presentes todos estos condicionamientos. Tal política es correcta cuando los derechos objetivos del hombre del trabajo son plenamente respetados.

            El concepto de empresario indirecto se puede aplicar a toda sociedad y, en primer lugar, al Estado. En efecto, es el Estado el que debe realizar una política laboral justa. No obstante es sabido que, dentro del sistema actual de relaciones económicas en el mundo, se dan entre los Estados múltiples conexiones que tienen su expresión, por ejemplo, en los procesos de importación y exportación, es decir, en el intercambio recíproco de los bienes económicos, ya sean materias primas o a medio elaborar o bien productos industriales elaborados.

            Estas relaciones crean a su vez dependencias recíprocas y, consiguientemente, sería difícil hablar de plena autosuficiencia, es decir, de autarquía, por lo que se refiere a qualquier Estado, aunque sea el más poderoso en sentido económico.

            Tal sistema de dependencias recíprocas, es normal en sí mismo; sin embargo, puede convertirse fácilmente en ocasión para diversas formas de explotación o de injusticia, y de este modo influir en la política laboral de los Estados y en última instancia sobre el trabajador que es el sujeto propio del trabajo.

            Por ejemplo, los Países altamente industrializados y, más aún, las empresas que dirigen a gran escala los medios de producción industrial (las llamadas sociedades multinacionales o transnacionales), ponen precios lo más alto posibles para sus productos, mientras procuran establecer precios lo más bajo posibles para las materias primas o a medio elaborar, lo cual entre otras causas tiene como resultado una desproporción cada vez mayor entre los réditos nacionales de los respectivos Países.

            La distancia entre la mayor parte de los Países ricos y los Países más pobres no disminuye ni se nivela, sino que aumenta cada vez más, obviamente en perjuicio de estos últimos. Es claro que esto no puede menos de influir sobre la política local y laboral, y sobre la situación del hombre del trabajo en las sociedades económicamente menos avanzadas.

            El empresario directo, inmerso en concreto en un sistema de condicionamientos, fija las condiciones laborales por debajo de las exigencias objetivas de los trabajadores, especialmente si quiere sacar beneficios lo más alto posibles de la empresa que él dirige (o de las empresas que dirige, cuando se trata de una situación de propiedad «socializada» de los medios de producción).

            Este cuadro de dependencias, relativas al concepto de empresario indirecto —como puede fácilmente deducirse— es enormemente vasto y complicado. Para definirlo hay que tomar en consideración, en cierto sentido, el conjunto de elementos decisivos para la vida económica en la configuración de una determinada sociedad y Estado; pero, al mismo tiempo, han de tenerse también en cuenta conexiones y dependencias mucho más amplias. Sin embargo, la realización de los derechos del hombre del trabajo no puede estar condenada a constituir solamente un derivado de los sistemas económicos, los cuales, a escala más amplia o más restringida, se dejen guiar sobre todo por el criterio del máximo beneficio. Al contrario, es precisamente la consideración de los derechos objetivos del hombre del trabajo —de todo tipo de trabajador: manual, intelectual, industrial, agrícola, etc.— lo que debe constituir el criterio adecuado y fundamental para la formación de toda la economía, bien sea en la dimensión de toda sociedad y de todo Estado, bien sea en el conjunto de la política económica mundial, así como de los sistemas y relaciones internacionales que de ella derivan.

            En esta dirección deberían ejercer su influencia todas las Organizaciones Internacionales llamadas a ello, comenzando por la Organización de las Naciones Unidas. Parece que la Organización Mundial del trabajo (OIT), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y otras tienen que ofrecer aún nuevas aportaciones particularmente en este sentido. En el ámbito de los Estados existen ministerios o dicasterios del poder público y también diversos Organismos sociales instituidos para este fin.

            Todo esto indica eficazmente cuánta importancia tiene— como se ha dicho anteriormente —el empresario indirecto en la realización del pleno respeto de los derechos del hombre del trabajo, dado que los derechos de la persona humana constituyen el elemento clave de todo el orden moral social.

 3. El problema del empleo

               Considerando los derechos de los hombres del trabajo, precisamente en relación con este «empresario indirecto», es decir, con el conjunto de las instancias a escala nacional e internacional responsables de todo el ordenamiento de la política laboral, se debe prestar atención en primer lugar a un problema fundamental.

            Se trata del problema de conseguir trabajo, en otras palabras, del problema de encontrar un empleo adecuado para todos los sujetos capaces de él. Lo contrario de una situación justa y correcta en este sector es el desempleo, es decir, la falta de puestos de trabajo para los sujetos capacitados. Puede ser que se trate de falta de empleo en general, o también en determinados sectores de trabajo.

            El cometido de estas instancias, comprendidas aquí bajo el nombre de empresario indirecto, es el de actuar contra el desempleo, el cual es en todo caso un mal y que, cuando asume ciertas dimensiones, puede convertirse en una verdadera calamidad social. Se convierte en problema particularmente doloroso, cuando los afectados son principalmente los jóvenes, quienes, después de haberse preparado mediante una adecuada formación cultural, técnica y profesional, no logran encontrar un puesto de trabajo y ven así frustradas con pena su sincera voluntad de trabajar y su disponibilidad a asumir la propia responsabilidad para el desarrollo económico y social de la comunidad.

            La obligación de prestar subsidio a favor de los desocupados, es decir, el deber de otorgar las convenientes subvenciones indispensables para la subsistencia de los trabajadores desocupados y de sus familias es una obligación que brota del principio fundamental del orden moral en este campo, esto es, del principio del uso común de los bienes o, para hablar de manera aún más sencilla, del derecho a la vida y a la subsistencia.

            Para salir al paso del peligro del desempleo, para asegurar empleo a todos, las instancias que han sido definidas aquí como «empresario indirecto» deben proveer a una planificación global, con referencia a esa disponibilidad de trabajo diferenciado, donde se forma la vida no solo económica sino también cultural de una determinada sociedad; deben prestar atención además a la organización correcta y racional de tal disponibilidad de trabajo.

            Esta solicitud global carga en definitiva sobre las espaldas del Estado, pero no puede significar una centralización llevada a cabo unilateralmente por los poderes públicos. Se trata en cambio de una coordinación, justa y racional, en cuyo marco debe ser garantizada la iniciativa de las personas, de los grupos libres, de los centros y complejos locales de trabajo, teniendo en cuenta lo que se ha dicho anteriormente acerca del carácter subjetivo del trabajo humano.

            El hecho de la recíproca dependencia de las sociedades y Estados, y la necesidad de colaborar en diversos sectores requieren que, manteniendo los derechos soberanos de todos y cada uno en el campo de la planificación y de la organización del trabajo dentro de la propia sociedad, se actúe al mismo tiempo en este sector importante, en el marco de la colaboración internacional mediante los necesarios tratados y acuerdos.

            También en esto es necesario que el criterio a seguir en estos pactos y acuerdos sea cada vez más el trabajo humano, entendido como un derecho fundamental de todos los hombres, el trabajo que da análogos derechos a todos los que trabajan, de manera que el nivel de vida de los trabajadores en las sociedades presente cada vez menos esas irritantes diferencias que son injustas y aptas para provocar incluso violentas reacciones.

            Las Organizaciones Internacionales tienen un gran cometido a desarrollar en este campo. Es necesario que se dejen guiar por un diagnóstico exacto de las complejas situaciones y de los condicionamientos naturales, históricos, civiles, etc.; es necesario además que tengan, en relación con los planes de acción establecidos conjuntamente, mayor operatividad, es decir, eficacia en cuanto a la realización.

            En este sentido se puede realizar el plan de un progreso universal y proporcionado para todos, siguiendo el hilo conductor de la Encíclica de Pablo VI Populorum Progressio. Es necesario subrayar que el elemento constitutivo y a su vez la verificación más adecuada de este progreso en el espíritu de justicia y paz, que la Iglesia proclama y por el que no cesa de orar al Padre de todos los hombres y de todos los pueblos, es precisamente la continua revalorización del trabajo humano, tanto bajo el aspecto de su finalidad objetiva, como bajo el aspecto de la dignidad del sujeto de todo trabajo, que es el hombre.

            El progreso en cuestión debe llevarse a cabo mediante el hombre y por el hombre y debe producir frutos en el hombre. Una verificación del progreso será el reconocimiento cada vez más maduro de la finalidad del trabajo y el respeto cada vez más universal de los derechos inherentes a él en conformidad con la dignidad del hombre, sujeto del trabajo.

            Una planificación razonable y una organización adecuada del trabajo humano, a medida de las sociedades y de los Estados, deberían facilitar a su vez el descubrimiento de las justas proporciones entre los diversos tipos de empleo: el trabajo de la tierra, de la industria, en sus múltiples servicios, el trabajo de planificación y también el científico o artístico, según las capacidades de los individuos y con vistas al bien común de toda sociedad y de la humanidad entera.    A la organización de la vida humana según las múltiples posibilidades laborales debería corresponder un adecuado sistema de instrucción y educación que tenga como principal finalidad el desarrollo de una humanidad madura y una preparación específica para ocupar con provecho un puesto adecuado en el grande y socialmente diferenciado mundo del trabajo.

            Echando una mirada sobre la familia humana entera, esparcida por la tierra, no se puede menos de quedar impresionados ante un hecho desconcertante de grandes proporciones, es decir, el hecho de que, mientras por una parte siguen sin utilizarse conspicuos recursos de la naturaleza, existen por otra grupos enteros de desocupados o subocupados y un sinfín de multitudes hambrientas: un hecho que atestigua sin duda el que, dentro de las comunidades políticas como en las relaciones existentes entre ellas a nivel continental y mundial —en lo concerniente a la organización del trabajo y del empleo— hay algo que no funciona y concretamente en los puntos más críticos y de mayor relieve social.

 4. Salario y otras prestaciones sociales

              Una vez delineado el importante cometido que tiene el compromiso de dar un empleo a todos los trabajadores, con vistas a garantizar el respeto de los derechos inalienables del hombre en relación con su trabajo, conviene referirnos más concretamente a estos derechos, los cuales, en definitiva, surgen de la relación entre el trabajador y el empresario directo.

            Todo cuanto se ha dicho anteriormente sobre el tema del empresario indirecto tiene como finalidad señalar con mayor precisión estas relaciones mediante la expresión de los múltiples condicionamientos en que indirectamente se configuran. No obstante, esta consideración no tiene un significado puramente descriptivo; no es un tratado breve de economía o de política.

            Se trata de poner en evidencia el aspecto deontológico y moral. El problema-clave de la ética social es el de la justa remuneración por el trabajo realizado. No existe en el contexto actual otro modo mejor para cumplir la justicia en las relaciones trabajador-empresario que el constituido precisamente por la remuneración del trabajo.

            Independientemente del hecho de que este trabajo se lleve a efecto dentro del sistema de la propiedad privada de los medios de producción o en un sistema en que esta propiedad haya sufrido una especie de «socialización», la relación entre el empresario (principalmente directo) y el trabajador se resuelve en base al salario: es decir, mediante la justa remuneración del trabajo realizado.

            Hay que subrayar también que la justicia de un sistema socio-económico y, en todo caso, su justo funcionamiento merecen en definitiva ser valorados según el modo como se remunera justamente el trabajo humano dentro de tal sistema. A este respecto volvemos de nuevo al primer principio de todo el ordenamiento ético-social: el principio del uso común de los bienes.

            En todo sistema que no tenga en cuenta las relaciones fundamentales existentes entre el capital y el trabajo, el salario, es decir, la remuneración del trabajo, sigue siendo una vía concreta, a través de la cual la gran mayoría de los hombres puede acceder a los bienes que están destinados al uso común: tanto los bienes de la naturaleza como los que son fruto de la producción.

            Los unos y los otros se hacen accesibles al hombre del trabajo gracias al salario que recibe como remuneración por su trabajo. De aquí que, precisamente el salario justo se convierta en todo caso en la verificación concreta de la justicia de todo el sistema socio-económico y, de todos modos, de su justo funcionamiento. No es esta la única verificación, pero es particularmente importante y es en cierto sentido la verificación-clave.

            Tal verificación afecta sobre todo a la familia. Una justa remuneración por el trabajo de la persona adulta que tiene responsabilidades de familia es la que sea suficiente para fundar y mantener dignamente una familia y asegurar su futuro.

            Tal remuneración puede hacerse bien sea mediante el llamado salario familiar —es decir, un salario único dado al cabeza de familia por su trabajo y que sea suficiente para las necesidades de la familia sin necesidad de hacer asumir a la esposa un trabajo retribuido fuera de casa— bien sea mediante otras medidas sociales, como subsidios familiares o ayudas a la madre que se dedica exclusivamente a la familia, ayudas que deben corresponder a las necesidades efectivas, es decir, al número de personas a su cargo durante todo el tiempo en que no estén en condiciones de asumirse dignamente la responsabilidad de la propia vida.

            La experiencia confirma que hay que esforzarse por la revalorización social de las funciones maternas, de la fatiga unida a ellas y de la necesidad que tienen los hijos de cuidado, de amor y de afecto para poderse desarrollar como personas responsables, moral y religiosamente maduras y sicológicamente equilibradas. Será un honor para la sociedad hacer posible a la madre —sin obstaculizar su libertad, sin discriminación sicológica o práctica, sin dejarle en inferioridad ante sus compañeras— dedicarse al cuidado y a la educación de los hijos, según las necesidades diferenciadas de la edad.

             El abandono obligado de tales tareas, por una ganancia retribuida fuera de casa, es incorrecto desde el punto de vista del bien de la sociedad y de la familia cuando contradice o hace difícil tales cometidos primarios de la misión materna.26

            En este contexto se debe subrayar que, del modo más general, hay que organizar y adaptar todo el proceso laboral de manera que sean respetadas las exigencias de la persona y sus formas de vida, sobre todo de su vida doméstica, teniendo en cuenta la edad y el sexo de cada uno.

            Es un hecho que en muchas sociedades las mujeres trabajan en casi todos los sectores de la vida. Pero es conveniente que ellas puedan desarrollar plenamente sus funciones según la propia índole, sin discriminaciones y sin exclusión de los empleos para los que están capacitadas, pero sin al mismo tiempo perjudicar sus aspiraciones familiares y el papel específico que les compete para contribuir al bien de la sociedad junto con el hombre. La verdadera promoción de la mujer exige que el trabajo se estructure de manera que no deba pagar su promoción con el abandono del carácter específico propio y en perjuicio de la familia en la que como madre tiene un papel insustituible.

            Además del salario, aquí entran en juego algunas otras prestaciones sociales que tienen por finalidad la de asegurar la vida y la salud de los trabajadores y de su familia. Los gastos relativos a la necesidad de cuidar la salud, especialmente en caso de accidentes de trabajo, exigen que el trabajador tenga fácil acceso a la asistencia sanitaria y esto, en cuanto sea posible, a bajo costo e incluso gratuitamente.

            Otro sector relativo a las prestaciones es el vinculado con el derecho al descanso; se trata ante todo de regular el descanso semanal, que comprenda al menos el domingo y además un reposo más largo, es decir, las llamadas vacaciones una vez al año o eventualmente varias veces por períodos más breves.

            En fin, se trata del derecho a la pensión, al seguro de vejez y en caso de accidentes relacionados con la prestación laboral. En el ámbito de estos derechos principales, se desarrolla todo un sistema de derechos particulares que, junto con la remuneración por el trabajo, deciden el correcto planteamiento de las relaciones entre el trabajador y el empresario.

            Entre estos derechos hay que tener siempre presente el derecho a ambientes de trabajo y a procesos productivos que no comporten perjuicio a la salud física de los trabajadores y no dañen su integridad moral.

 5. Importancia de los sindicatos

 

            Sobre la base de todos estos derechos, junto con la necesidad de asegurarlos por parte de los mismos trabajadores, brota aún otro derecho, es decir, el derecho a asociarse; esto es, a formar asociaciones o uniones que tengan como finalidad la defensa de los intereses vitales de los hombres empleados en las diversas profesiones. Estas uniones llevan el nombre de sindicatos.

            Los intereses vitales de los hombres del trabajo son hasta un cierto punto comunes a todos; pero al mismo tiempo, todo tipo de trabajo, toda profesión posee un carácter específico que en estas organizaciones debería encontrar su propio reflejo particular.

            Los sindicatos tienen su origen, de algún modo, en las corporaciones artesanas medievales, en cuanto que estas organizaciones unían entre sí a hombres pertenecientes a la misma profesión y por consiguiente en base al trabajo que realizaban.

             Pero al mismo tiempo, los sindicatos se diferencian de las corporaciones en este punto esencial: los sindicatos modernos han crecido sobre la base de la lucha de los trabajadores, del mundo del trabajo y ante todo de los trabajadores industriales para la tutela de sus justos derechos frente a los empresarios y a los propietarios de los medios de producción.

             La defensa de los intereses existenciales de los trabajadores en todos los sectores, en que entran en juego sus derechos, constituye el cometido de los sindicatos. La experiencia histórica enseña que las organizaciones de este tipo son un elemento indispensable de la vida social, especialmente en las sociedades modernas industrializadas.

            Esto evidentemente no significa que solamente los trabajadores de la industria puedan instituir asociaciones de este tipo. Los representantes de cada profesión pueden servirse de ellas para asegurar sus respectivos derechos. Existen pues los sindicatos de los agricultores y de los trabajadores del sector intelectual, existen además las uniones de empresarios. Todos, como ya se ha dicho, se dividen en sucesivos grupos o subgrupos, según las particulares especializaciones profesionales.

            La doctrina social católica no considera que los sindicatos constituyan únicamente el reflejo de la estructura de «clase» de la sociedad y que sean el exponente de la lucha de clase que gobierna inevitablemente la vida social. Sí, son un exponente de la lucha por la justicia social, por los justos derechos de los hombres del trabajo según las distintas profesiones.

            Sin embargo, esta «lucha» debe ser vista como una dedicación normal «en favor» del justo bien: en este caso, por el bien que corresponde a las necesidades y a los méritos de los hombres del trabajo asociados por profesiones; pero no es una lucha «contra» los demás.

            Si en las cuestiones controvertidas asume también un carácter de oposición a los demás, esto sucede en consideración del bien de la justicia social; y no por «la lucha» o por eliminar al adversario. El trabajo tiene como característica propia que, antes que nada, une a los hombres y en esto consiste su fuerza social: la fuerza de construir una comunidad.

            En definitiva, en esta comunidad deben unirse de algún modo tanto los que trabajan como los que disponen de los medios de producción o son sus propietarios. A la luz de esta fundamental estructura de todo trabajo —a la luz del hecho de que en definitiva en todo sistema social el «trabajo» y el «capital» son los componentes indispensables del proceso de producción— la unión de los hombres para asegurarse los derechos que les corresponden, nacida de la necesidad del trabajo, sigue siendo un factor constructivo de orden social y de solidaridad, del que no es posible prescindir.

            Los justos esfuerzos por asegurar los derechos de los trabajadores, unidos por la misma profesión, deben tener siempre en cuenta las limitaciones que impone la situación económica general del país. Las exigencias sindicales no pueden transformarse en una especie de «egoísmo» de grupo o de clase, por más que puedan y deban tender también a corregir —con miras al bien común de toda la sociedad— incluso todo lo que es defectuoso en el sistema de propiedad de los medios de producción o en el modo de administrarlos o de disponer de ellos.

            La vida social y económico-social es ciertamente como un sistema de «vasos comunicantes», y a este sistema debe también adaptarse toda actividad social que tenga como finalidad salvaguardar los derechos de los grupos particulares.

            En este sentido la actividad de los sindicatos entra indudablemente en el campo de la «política», entendida ésta como una prudente solicitud por el bien común. Pero al mismo tiempo, el cometido de los sindicatos no es «hacer política» en el sentido que se da hoy comúnmente a esta expresión. Los sindicatos no tienen carácter de «partidos políticos» que luchan por el poder y no deberían ni siquiera ser sometidos a las decisiones de los partidos políticos o tener vínculos demasiado estrechos con ellos.

            En efecto, en tal situación ellos pierden fácilmente el contacto con lo que es su cometido específico, que es el de asegurar los justos derechos de los hombres del trabajo en el marco del bien común de la sociedad entera y se convierten en cambio en un instrumento para otras finalidades.

UNIVERSIDAD LABORAL DE CHESTE. VALENCIA. ESPAÑA.

            Hablando de la tutela de los justos derechos de los hombres del trabajo, según sus profesiones, es necesario naturalmente tener siempre presente lo que decide acerca del carácter subjetivo del trabajo en toda profesión, pero al mismo tiempo, o antes que nada, lo que condiciona la dignidad propia del sujeto del trabajo. Se abren aquí múltiples posibilidades en la actuación de las organizaciones sindicales y esto incluso en su empeño de carácter instructivo, educativo y de promoción de la autoeducación.

            Es benemérita la labor de las escuelas, de las llamadas «universidades laborales» o «populares», de los programas y cursos de formación, que han desarrollado y siguen desarrollando precisamente este campo de actividad. Se debe siempre desear que, gracias a la obra de sus sindicatos, el trabajador pueda no solo «tener» más, sino ante todo «ser» más: es decir pueda realizar más plenamente su humanidad en todos los aspectos.

            Actuando en favor de los justos derechos de sus miembros, los sindicatos se sirven también del método de la «huelga», es decir, del bloqueo del trabajo, como de una especie de ultimátum dirigido a los órganos competentes y sobre todo a los empresarios. Este es un método reconocido por la doctrina social católica como legítimo en las debidas condiciones y en los justos límites.

            En relación con esto los trabajadores deberían tener asegurado el derecho a la huelga, sin sufrir sanciones penales personales por participar en ella. Admitiendo que es un medio legítimo, se debe subrayar al mismo tiempo que la huelga sigue siendo, en cierto sentido, un medio extremo. No se puede abusar de él; no se puede abusar de él especialmente en función de los «juegos políticos». Por lo demás, no se puede jamás olvidar que cuando se trata de servicios esenciales para la convivencia civil, éstos han de asegurarse en todo caso mediante medidas legales apropiadas, si es necesario.

            El abuso de la huelga puede conducir a la paralización de toda la vida socio-económica, y esto es contrario a las exigencias del bien común de la sociedad, que corresponde también a la naturaleza bien entendida del trabajo mismo.

 7. La persona minusválida y el trabajo

          Recientemente, las comunidades nacionales y las organizaciones internacionales han dirigido su atención a otro problema que va unido al mundo del trabajo y que está lleno de incidencias: el de las personas minusválidas. Son ellas también sujetos plenamente humanos, con sus correspondientes derechos innatos, sagrados e inviolables, que, a pesar de las limitaciones y los sufrimientos grabados en sus cuerpos y en sus facultades, ponen más de relieve la dignidad y grandeza del hombre.

            Dado que la persona minusválida es un sujeto con todos los derechos, debe facilitársele el participar en la vida de la sociedad en todas las dimensiones y a todos los niveles que sean accesibles a sus posibilidades.

            La persona minusválida es uno de nosotros y participa plenamente de nuestra misma humanidad. Sería radicalmente indigno del hombre y negación de la común humanidad admitir en la vida de la sociedad, y, por consiguiente, en el trabajo, únicamente a los miembros plenamente funcionales porque, obrando así, se caería en una grave forma de discriminación, la de los fuertes y sanos contra los débiles y enfermos.

            El trabajo en sentido objetivo debe estar subordinado, también en esta circunstancia, a la dignidad del hombre, al sujeto del trabajo y no a las ventajas económicas.

            Corresponde por consiguiente a las diversas instancias implicadas en el mundo laboral, al empresario directo como al indirecto, promover con medidas eficaces y apropiadas el derecho de la persona minusválida a la preparación profesional y al trabajo, de manera que ella pueda integrarse en una actividad productora para la que sea idónea.

            Esto plantea muchos problemas de orden práctico, legal y también económico; pero corresponde a la comunidad, o sea, a las autoridades públicas, a las asociaciones y a los grupos intermedios, a las empresas y a los mismos minusválidos aportar conjuntamente ideas y recursos para llegar a esta finalidad irrenunciable: que se ofrezca un trabajo a las personas minusválidas, según sus posibilidades, dado que lo exige su dignidad de hombres y de sujetos del trabajo.        

Cada comunidad habrá de darse las estructuras adecuadas con el fin de encontrar o crear puestos de trabajo para tales personas tanto en las empresas públicas y en las privadas, ofreciendo un puesto normal de trabajo o uno más apto, como en las empresas y en los llamados ambientes «protegidos».

            Deberá prestarse gran atención, lo mismo que para los demás trabajadores, a las condiciones físicas y psicológicas de los minusválidos, a la justa remuneración, a las posibilidades de promoción, y a la eliminación de los diversos obstáculos.

             Sin tener que ocultar que se trata de un compromiso complejo y nada fácil, es de desear que una recta concepción del trabajo en sentido subjetivo lleve a una situación que dé a la persona minusválida la posibilidad de sentirse no al margen del mundo del trabajo o en situación de dependencia de la sociedad, sino como un sujeto de trabajo de pleno derecho, útil, respetado por su dignidad humana, llamado a contribuir al progreso y al bien de su familia y de la comunidad según las propias capacidades.

PATERA  CON EMIGRANTES .

 8. El trabajo y el problema de la emigración

               Es menester, finalmente, pronunciarse al menos sumariamente sobre el tema de la llamada emigración por trabajo. Este es un fenómeno antiguo, pero que todavía se repite y tiene, también hoy, grandes implicaciones en la vida contemporánea. El hombre tiene derecho a abandonar su País de origen por varios motivos —como también a volver a él— y a buscar mejores condiciones de vida en otro País.

            Este hecho, ciertamente se encuentra con dificultades de diversa índole; ante todo, constituye generalmente una pérdida para el País del que se emigra. Se aleja un hombre y a la vez un miembro de una gran comunidad, que está unida por la historia, la tradición, la cultura, para iniciar una vida dentro de otra sociedad, unida por otra cultura, y muy a menudo también por otra lengua.

             Viene a faltar en tal situación un sujeto de trabajo, que con el esfuerzo del propio pensamiento o de las propias manos podría contribuir al aumento del bien común en el propio País; he aquí que este esfuerzo, esta ayuda se da a otra sociedad, la cual, en cierto sentido, tiene a ello un derecho menor que la patria de origen.

            Sin embargo, aunque la emigración es bajo cierto aspecto un mal, en determinadas circunstancias es, como se dice, un mal necesario. Se debe hacer todo lo posible —y ciertamente se hace mucho— para que este mal, en sentido material, no comporte mayores males en sentido moral, es más, para que, dentro de lo posible, comporte incluso un bien en la vida personal, familiar y social del emigrado, en lo que concierne tanto al País donde llega, como a la Patria que abandona.

             En este sector muchísimo depende de una justa legislación, en particular cuando se trata de los derechos del hombre del trabajo. Se entiende que tal problema entra en el contexto de las presentes consideraciones, sobre todo bajo este punto de vista.

            Lo más importante es que el hombre, que trabaja fuera de su País natal, como emigrante o como trabajador temporal, no se encuentre en desventaja en el ámbito de los derechos concernientes al trabajo respecto a los demás trabajadores de aquella determinada sociedad.

             La emigración por motivos de trabajo no puede convertirse de ninguna manera en ocasión de explotación financiera o social. En lo referente a la relación del trabajo con el trabajador inmigrado deben valer los mismos criterios que sirven para cualquier otro trabajador en aquella sociedad. El valor del trabajo debe medirse con el mismo metro y no en relación con las diversas nacionalidades, religión o raza.

            Con mayor razón no puede ser explotada una situación de coacción en la que se encuentra el emigrado. Todas estas circunstancias deben ceder absolutamente, —naturalmente una vez tomada en consideración su cualificación específica—, frente al valor fundamental del trabajo, el cual está unido con la dignidad de la persona humana.

            Una vez más se debe repetir el principio fundamental: la jerarquía de valores, el sentido profundo del trabajo mismo exigen que el capital esté en función del trabajo y no el trabajo en función del capital.

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 elbachillersansoncarrasco.

 

LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA POPULORUM PROGRESIO DEL PAPA PABLO VI. 1967.

 Presentamos en este Tema la doctrina Social de la Iglesia en la Encíclica del Papa Pablo VI Populorum Progressio, en el tratamiento del tema seguiremos  los siguientes puntos

1.- Breve Biografia del Papa Pablo VI.

2.- Texto íntegro de la Enciclica.

3.-Subrayado de determinados textos.

 

BREVE BIOGRAFÍA DE PABLO VI..

 

            (Giovanni Battista Montini Alghisi; Concesio, 1897 – Castelgandolfo, 1978) Papa romano (1963-1978). Ordenado sacerdote en 1920, estudió diplomacia en Roma, entrando a formar parte de la secretaría de Estado vaticana en 1923, tras un breve paso por la nunciatura de Varsovia. Como consiliario eclesiástico de la Federación universitaria tomó parte en los conflictos de esta organización con el régimen de Mussolini.

            Durante la guerra, llevó a cabo una importante labor al frente de la Comisión pontificia de asistencia. Su tarea pastoral y sus tendencias renovadoras lo alejaron de la curia vaticana, siendo nombrado arzobispo de Milán en 1954.

            Fue el primer cardenal nombrado por el papa Juan XXIII, con quien colaboró estrechamente en la organización del concilio Vaticano II. A la muerte del pontífice le sucedió como tal y dio continuidad a la renovación emprendida en la Iglesia.

            En 1965 pronunció un importante discurso ante la Asamblea general de la ONU, hechos que constituyeron los primeros hitos de una serie de viajes pastorales en el marco de una amplia política ecuménica y de acercamiento a los problemas del mundo.                         Al final de su pontificado, no obstante, dio muestras de ceder a las presiones de los sectores más conservadores. En este sentido fueron tomadas sus encíclicas Sacerdotalis coelibatus y Humanae vitae, que aparecieron como un retroceso frente a otras como Ecclesiam suam y Populorum progressio

 

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ECÍCLICA POPULORUM PROGRESSSIO. SOBRE EL PROGRESO DE LOS  PUEBLOS

 PREÁMBULO

 DESARROLLO DE LOS PUEBLOS.

 1. El desarrollo de los pueblos y muy especialmente el de aquellos que se esfuerzan por escapar del hambre, de la miseria, de las enfermedades endémicas, de la ignorancia; que buscan una más amplia participación en los frutos de la civilización, una valoración más activa de sus cualidades humanas; que se orientan con decisión hacia el pleno desarrollo, es observado por la Iglesia con atención.       Apenas terminado el segundo Concilio Vaticano, una renovada toma de conciencia de las exigencias del mensaje evangélico obliga a la Iglesia a ponerse al servicio de los hombres, para ayudarles a captar todas las dimensiones de este grave problema y convencerles de la urgencia de una acción solidaria en este cambio decisivo de la historia de la humanidad.

Enseñanzas sociales de los Papas

  1. En sus grandes encíclicas Rerum novarum de León XIIIQuadragesimo anno, de Pío XI; Mater et magistra y Pacem in terris[ de Juan XXIII —sin hablar de los mensajes al mundo de Pío XII[— nuestros predecesores no faltaron al deber que tenían de proyectar sobre las cuestiones sociales de su tiempo la luz del Evangelio.

 

HECHO IMPORTANTE.  

  1. Hoy el hecho más importante del que todos deben tomar conciencia es el de que la cuestión social ha tomado una dimensión mundial. Juan XXIII lo afirma sin ambages[6], y el Concilio se ha hecho eco de esta afirmación en su Constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo de hoy[7]. Esta enseñanza es grave y su aplicación urgente. Los pueblos hambrientos interpelan hoy, con acento dramático, a los pueblos opulentos. La Iglesia sufre ante esta crisis de angustia, y llama a todos, para que respondan con amor al llamamiento de sus hermanos.

 

NUESTROS VIAJES.

 

4. Antes de nuestra elevación al Sumo Pontificado, Nuestros dos viajes a la América Latina (1960) y al África (1962) Nos pusieron ya en contacto inmediato con los lastimosos problemas que afligen a continentes llenos de vida y de esperanza. Revestidos de la paternidad universal hemos podido, en Nuestros viajes a Tierra Santa y a la India, ver con Nuestros ojos y como tocar con Nuestras manos las gravísimas dificultades que abruman a pueblos de antigua civilización, en lucha con los problemas del desarrollo. Mientras que en Roma se celebraba el segundo Concilio Ecuménico Vaticano, circunstancias providenciales Nos condujeron a poder hablar directamente a la Asamblea General de las Naciones Unidas. Ante tan amplio areópago fuimos el abogado de los pueblos pobres.

JUSTICIA Y PAZ.

 

5. Por último con intención de responder al voto del Concilio y de concretar la aportación de la Santa Sede a esta grande causa de los pueblos en vía de desarrollo, recientemente hemos creído que era Nuestro deber crear, entre los organismos centrales de la Iglesia, una Comisión Pontificia encargada de «suscitar en todo el Pueblo de Dios el pleno conocimiento de la función que los tiempos actuales piden a cada uno, en orden a promover el progreso de los pueblos más pobres, de favorecer la justicia social entre las naciones, de ofrecer a los que se hallan menos desarrollados una tal ayuda que les permita proveer, ellos mismos y para sí mismos, a su progreso»Justicia y paz es su nombre y su programa. Pensamos que este programa puede y debe juntar los hombres de buena voluntad con Nuestros hijos católicos y hermanos cristianos.

            Por esto hoy dirigimos a todos este solemne llamamiento para una acción concreta en favor del desarrollo integral del hombre y del desarrollo solidario de la humanidad.

PRIMERA PARTE

Por un desarrollo integral del hombre

  1. LOS DATOS DEL PROBLEMA.

ASPIRACIONES DE LOS HOMBRES.  

  1. Verse libres de la miseria, hallar con más seguridad la propia subsistencia, la salud, una ocupación estable; participar todavía más en las responsabilidades, fuera de toda opresión y al abrigo de situaciones que ofenden su dignidad de hombres; ser más instruidos; en una palabra, hacer, conocer y tener más para ser más: tal es la aspiración de los hombres de hoy, mientras que un gran número de ellos se ven condenados a vivir en condiciones, que hacen ilusorio este legítimo deseo. Por otra parte, los pueblos llegados recientemente a la independencia nacional sienten la necesidad de añadir a esta libertad política un crecimiento autónomo y digno, social no menos que económico, a fin de asegurar a sus ciudadanos su pleno desarrollo humano y ocupar el puesto que les corresponde en el concierto de las naciones.

 

COLONIZACIÓN Y COLONIALISMO.

7. Ante la amplitud y la urgencia de la labor que hay que llevar a cabo, disponemos de medios heredados del pasado, aun cuando son insuficientes. Ciertamente hay que reconocer que potencias coloniales con frecuencia han perseguido su propio interés, su poder o su gloria, y que al retirarse a veces han dejado una situación económica vulnerable, ligada, por ejemplo, al monocultivo cuyo rendimiento económico está sometido a bruscas y amplias variaciones. Pero aun reconociendo los errores de un cierto tipo de colonialismo, y de sus consecuencias, es necesario al mismo tiempo rendir homenaje a las cualidades y a las realizaciones de los colonizadores, que, en tantas regiones abandonadas, han aportado su ciencia y su técnica, dejando preciosos frutos de su presencia. Por incompletas que sean, las estructuras establecidas permanecen y han hecho retroceder la ignorancia y la enfermedad, establecido comunicaciones beneficiosas y mejorado las condiciones de vida.

  DESEQUILIBRIO PRESENTE.

  1. Aceptado lo dicho, es bien cierto que esta preparación es notoriamente insuficiente para enfrentarse con la dura realidad de la economía moderna. Dejada a sí misma, su mecanismo conduce el mundo hacia una agravación y no a una atenuación, en la disparidad de los niveles de vida: los pueblos ricos gozan de un rápido crecimiento, mientras que los pobres se desarrollan lentamente. El desequilibrio crece: unos producen con exceso géneros alimenticios que faltan cruelmente a otros, y estos últimos ven que sus exportaciones se hacen inciertas.

 

MAYOR TOMA DE CONCIENCIA.

  1. Al mismo tiempo los conflictos sociales se han ampliado hasta tomar las dimensiones del mundo. La viva inquietud que se ha apoderado de las clases pobres en los países que se van industrializando, se apodera ahora de aquellas, en las que la economía es casi exclusivamente agraria: los campesinos adquieren ellos también la conciencia de su miseria, no merecida.

             A esto se añade el escándalo de las disparidades hirientes, no solamente en el goce de los bienes, sino todavía más en el ejercicio del poder, mientras que en algunas regiones una oligarquía goza de una civilización refinada, el resto de la población, pobre y dispersa, está «privada de casi todas las posibilidades de iniciativas personales y de responsabilidad, y aun muchas veces incluso, viviendo en condiciones de vida y de trabajo, indignas de la persona humana»

 

 

CHOQUE DE CIVILIZACIONES.  

  1. Por otra parte el choque entre las civilizaciones tradicionales y las novedades de la civilización industrial, rompe las estructuras, que no se adaptan a las nuevas condiciones. Su marco, muchas veces rígido, era el apoyo indispensable de la vida personal y familiar, y los viejos se agarran a él, mientras que los jóvenes lo rehúyen, como un obstáculo inútil, para volverse ávidamente hacia nuevas formas de vida social. El conflicto de las generaciones se agrava así con un trágico dilema: o conservar instituciones y creencias ancestrales y renunciar al progreso; o abrirse a las técnicas y civilizaciones, que vienen de fuera, pero rechazando con las tradiciones del pasado, toda su riqueza humana. De hecho, los apoyos morales, espirituales y religiosos del pasado ceden con mucha frecuencia, sin que por eso mismo esté asegurada la inserción en el mundo nuevo.

 CONCLUSIÓN.   11. En este desarrollo, la tentación se hace tan violenta, que amenaza arrastrar hacia los mesianismos prometedores, pero forjados de ilusiones. ¿Quién no ve los peligros que hay en ello de reacciones populares y de deslizamientos hacia las ideologías totalitarias? Estos son los datos del problema, cuya gravedad no puede escapar a nadie

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LA LABOR DE LOS MISIONEROS Y MISIONERAS.

  1. Fiel a la enseñanza y al ejemplo de su divino Fundador, que como señal de su misión dio al mundo el anuncio de la Buena Nueva a los pobres (cf. Lc 7, 22), la Iglesia nunca ha dejado de promover la elevación humana de los pueblos, a los cuales llevaba la fe en Jesucristo.

            Al mismo tiempo que iglesias, sus misioneros han construido centros asistenciales y hospitales, escuelas y universidades. Enseñando a los indígenas el modo de sacar mayor provecho de los recursos naturales, los han protegido frecuentemente contra la codicia de los extranjeros.

            Sin duda alguna su labor, por lo mismo que era humana, no fue perfecta y algunos pudieron mezclar algunas veces no pocos modos de pensar y de vivir de su país de origen con el anuncio del auténtico mensaje evangélico. Pero supieron también cultivar y promover las instituciones locales. En muchas regiones, supieron colocarse entre los precursores del progreso material no menos que de la elevación cultural. Basta recordar el ejemplo del P. Carlos de Foucauld, a quien se juzgó digno de ser llamado, por su caridad, el “Hermano universal”, y que compiló un precioso diccionario de la lengua tuareg. Hemos de rendir homenaje a estos precursores muy frecuentemente ignorados, impelidos por la caridad de Cristo, lo mismo que a sus émulos y sucesores, que siguen dedicándose, todavía hoy, al servicio generoso y desinteresado de aquellos que evangelizan.

  IGLESIA Y MUNDO.

  1. Pero en lo sucesivo las iniciativas locales e individuales no bastan ya. La presente situación del mundo exige una acción de conjunto, que tenga como punto de partida una clara visión de todos los aspectos económicos, sociales, culturales y espirituales. Con la experiencia que tiene de la humanidad, la Iglesia, sin pretender de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados «sólo desea una cosa: continuar, bajo la guía del Espíritu Paráclito, la obra misma de Cristo quien vino al mundo para dar testimonio de la verdad, para lavar y no para juzgar, para servir y no para ser servido» Fundada para establecer desde acá abajo el Reino de los cielos y no para conquistar un poder terrenal, afirma claramente que los dos campos son distintos, de la misma manera que son soberanos los dos poderes, el eclesiástico y el civil, cada uno en su terreno.

            Pero, viviendo en la historia, ella debe «escrutar a fondo los signos de los tiempos e interpretarlos a la luz del Evangelio Tomando parte en las mejores aspiraciones de los hombres y sufriendo al no verlas satisfechas, desea ayudarles a conseguir su pleno desarrollo y esto precisamente porque ella les propone lo que ella posee como propio: una visión global del hombre y de la humanidad.

 

VISIÓN CRISTIANA DEL DESARROLLO.  

  1. El desarrollo no se reduce al simple crecimiento económico. Para ser auténtico debe ser integral, es decir, promover a todos los hombres y a todo el hombre. Con gran exactitud ha subrayado un eminente experto: «Nosotros no aceptamos la separación de la economía de lo humano, el desarrollo de las civilizaciones en que está inscrito. Lo que cuenta para nosotros es el hombre, cada hombre, cada agrupación de hombres, hasta la humanidad entera»

VOCACIÓN AL DESARROLLO.  

  1. En los designios de Dios, cada hombre está llamado a desarrollarse, porque toda vida es una vocación. Desde su nacimiento, ha sido dado a todos como un germen, un conjunto de aptitudes y de cualidades para hacerlas fructificar: su floración, fruto de la educación recibida en el propio ambiente y del esfuerzo personal, permitirá a cada uno orientarse hacia el destino, que le ha sido propuesto por el Creador. Dotado de inteligencia y de libertad, el hombre es responsable de su crecimiento, lo mismo que de su salvación. Ayudado, y a veces es trabado, por los que lo educan y lo rodean, cada uno permanece siempre, sean los que sean los influjos que sobre él se ejercen, el artífice principal de su éxito o de su fracaso: por sólo el esfuerzo de su inteligencia y de su voluntad, cada hombre puede crecer en humanidad, valer más, ser más..

  DEBER PERSONAL.

  1. Por otra parte este crecimiento no es facultativo. De la misma manera que la creación entera está ordenada a su Creador, la creatura espiritual está obligada a orientar espontáneamente su vida hacia Dios, verdad primera y bien soberano. Resulta así que el crecimiento humano constituye como un resumen de nuestros deberes. Más aun, esta armonía de la naturaleza, enriquecida por el esfuerzo personal y responsable, está llamada a superarse a sí misma. Por su inserción en el Cristo vivo, el hombre tiene el camino abierto hacia un progreso nuevo, hacia un humanismo trascendental, que le da su mayor plenitud; tal es la finalidad suprema del desarrollo personal.

 

DEBER COMUNITARIO.

  1. Pero cada uno de los hombres es miembro de la sociedad, pertenece a la humanidad entera. Y no es solamente este o aquel hombre sino que todos los hombres están llamados a este desarrollo pleno. Las civilizaciones nacen, crecen y mueren. Pero como las olas del mar en flujo de la marea van avanzando, cada una un poco más, en la arena de la playa, de la misma manera la humanidad avanza por el camino de la historia. Herederos de generaciones pasadas y beneficiándonos del trabajo de nuestros contemporáneos, estamos obligados para con todos y no podemos desinteresarnos de los que vendrán a aumentar todavía más el círculo de la familia humana. La solidaridad universal, que es un hecho y un beneficio para todos, es también un deber.

  ESCALA DE VALORES.

  1. Este crecimiento personal y comunitario se vería comprometido si se alterase la verdadera escala de valores. Es legítimo el deseo de lo necesario, y el trabajar para conseguirlo es un deber: «El que no quiere trabajar, que no coma»(2Tes 3, 10). Pero la adquisición de los bienes temporales puede conducir a la codicia, al deseo de tener cada vez más y a la tentación de acrecentar el propio poder. La avaricia de las personas, de las familias y de las naciones puede apoderarse lo mismo de los más desprovistos que de los más ricos, y suscitar en los unos y en los otros un materialismo sofocante.

 

CRECIENTE AMBIVALENCIA.

  1. Así pues, el tener más, lo mismo para los pueblos que para las personas, no es el fin último. Todo crecimiento es ambivalente. Necesario para permitir que el hombre sea más hombre, lo encierra como en una prisión, desde el momento que se convierte en el bien supremo, que impide mirar más allá. Entonces los corazones se endurecen y los espíritus se cierran; los hombres ya no se unen por amistad sino por interés, que pronto les hace oponerse unos a otros y desunirse. La búsqueda exclusiva del poseer se convierte en un obstáculo para el crecimiento del ser y se opone a su verdadera grandeza; para las naciones, como para las personas, la avaricia es la forma más evidente de un subdesarrollo moral.

 

HACIA UNA CONDICIÓN MÁS HUMANA.  

  1. Si para llevar a cabo el desarrollo se necesitan técnicos, cada vez en mayor número, para este mismo desarrollo se exige más todavía pensadores de reflexión profunda que busquen un humanismo nuevo, el cual permita al hombre moderno hallarse a sí mismo, asumiendo los valores superiores del amor, de la amistad, de la oración y de la contemplación. Así se podrá realizar, en toda su plenitud, el verdadero desarrollo, que es el paso, para cada uno y para todos de condiciones de vida menos humanas, a condiciones más humanas.

  IDEAL AL QUE HAY QUE TENDER.  

  1. Menos humanas: Las carencias materiales de los que están privados del mínimo vital y las carencias morales de los que están mutilados por el egoísmo. Menos humanas: las estructuras opresoras que provienen del abuso del tener o del abuso del poder, de las explotaciones de los trabajadores o de la injusticia de las transacciones. Más humanas: el remontarse de la miseria a la posesión de lo necesario, la victoria sobre las calamidades sociales, la ampliación de los conocimientos, la adquisición de la cultura. Más humanas también: el aumento en la consideración de la dignidad de los demás, la orientación hacia el espíritu de pobreza (cf. Mt 5, 3), la cooperación en el bien común, la voluntad de paz. Más humanas todavía: el reconocimiento, por parte del hombre, de los valores supremos, y de Dios, que de ellos es la fuente y el fin. Más humanas, por fin y especialmente: la fe, don de Dios acogido por la buena voluntad de los hombres, y la unidad de la caridad de Cristo, que nos llama a todos a participar,como hijos, en la vida de Dios vivo, Padre de todos los hombres.

 

  1. ACCIÓN QUE SE DEBE EMPRENDER

 

  1. Llenad la tierra, y sometedla (Gén 1, 28). La Biblia, desde sus primeras páginas, nos enseña que la creación entera es para el hombre, quien tiene que aplicar su esfuerzo inteligente para valorizarla y mediante su trabajo, perfeccionarla, por decirlo así, poniéndola a su servicio. Si la tierra está hecha para procurar a cada uno los medios de subsistencia y los instrumentos de su progreso, todo hombre tiene el derecho de encontrar en ella lo que necesita. El reciente Concilio lo ha recordado: «Dios ha destinado la tierra y todo lo que en ella se contiene, para uso de todos los hombres y de todos los pueblos, de modo que los bienes creados deben llegar a todos en forma justa, según la regla de la justicia, inseparable de la caridad»[ Todos los demás derechos, sean los que sean, comprendidos en ellos los de propiedad y comercio libre, a ello están subordinados: no deben estorbar, antes al contrario, facilitar su realización, y es un deber social grave y urgente hacerlo volver a su finalidad primaria.

LA PROPIEDAD.

  1. «Si alguno tiene bienes de este mundo, y viendo a su hermano en necesidad le cierra sus entrañas, ¿cómo es posible que resida en él el amor de Dios?»(1Jn 3, 17). Sabido es con qué firmeza los Padres de la Iglesia han precisado cuál debe ser la actitud de los que poseen respecto a los que se encuentran en necesidad: «No es parte de tus bienes —así dice San Ambrosio— lo que tú das al pobre; lo que le das le pertenece. Porque lo que ha sido dado para el uso de todos, tú te lo apropias. La tierra ha sido dada para todo el mundo y no solamente para los ricos» Es decir, que la propiedad privada no constituye para nadie un derecho incondicional y absoluto. No hay ninguna razón para reservarse en uso exclusivo lo que supera a la propia necesidad, cuando a los demás les falta lo necesario. En una palabra: «el derecho de la propiedad no debe jamás ejercitarse con detrimento de la utilidad común, según la doctrina tradicional de los Padres de la Iglesia y de los grandes teólogos». Si se llegase al conflicto «entre los derechos privados adquiridos y las exigencias comunitarias primordiales», toca a los poderes públicos «procurar una solución, con la activa participación de las personas y de los grupos sociales”

EL USO DE LA RENTA.

  1. El bien común exige, algunas veces, la expropiación, si por el hecho de su extensión, de su explotación deficiente o nula, de la miseria que de ello resulta a la población, del daño considerable producido a los intereses del país, algunas posesiones sirven de obstáculo a la prosperidad colectiva.

            Afirmándola netamente el Concilio ha recordado también, no menos claramente, que la renta disponible no es cosa que queda abandonada al libre capricho de los hombres; y que las especulaciones egoístas deben ser eliminadas.         Desde luego no se podría admitir que ciudadanos, provistos de rentas abundantes, provenientes de los recursos y de la actividad nacional, las transfiriesen en parte considerable al extranjero, por puro provecho personal, sin preocuparse del daño evidente que con ello infligirían a la propia patria.

  LA INDUSTRIALIZACIÓN.  

5. Necesaria para el crecimiento económico y para el progreso humano, la industrialización es al mismo tiempo señal y factor de desarrollo. El hombre, mediante la tenaz aplicación de su inteligencia y de su trabajo arranca poco a poco sus secretos a la naturaleza y hace un uso mejor de sus riquezas. Al mismo tiempo que disciplina sus costumbres se desarrollo en él el gusto por la investigación y la invención, la aceptación del riesgo calculado, la audacia en las empresas, la iniciativa generosa y el sentido de responsabilidad.

  CAPITALISMO LIBERAL.  

  1. Pero, por desgracia, sobre estas nuevas condiciones de la sociedad, ha sido construido un sistema que considera el provecho como muestra esencial del progreso económico, la concurrencia como ley suprema de la economía, la prosperidad privada de los medios de producción como un derecho absoluto, sin límites ni obligaciones sociales correspondientes. Este liberalismo sin freno, que conduce a la dictadura, justamente fue denunciado por Pío XI como generador de «el imperialismo internacional del dinero . No hay mejor manera de reprobar tal abuso que recordando solemnemente una vez más que la economía está al servicio del hombre. Pero si es verdadero que un cierto capitalismo ha sido la causa de muchos sufrimientos, de injusticias y luchas fratricidas, cuyos efectos duran todavía, sería injusto que se atribuyera a la industrialización misma los males que son debidos al nefasto sistema que la acompaña. Por el contrario, es justo reconocer la aportación irremplazable de la organización del trabajo y del progreso industrial a la obra del desarrollo.

  EL TRABAJO.  

7. De igual modo, si algunas veces puede reinar una mística exagerada del trabajo, no será menos cierto que el trabajo ha sido querido y bendecido por Dios. Creado a imagen suya «el hombre debe cooperar con el Creador en la perfección de la creación y marcar a su vez la tierra con el carácter espiritual, que él mismo ha recibido»Dios, que ha dotado al hombre de inteligencia, le ha dado también el modo de acabar de alguna manera su obra, ya sea el artista o artesano, patrono, obrero o campesino, todo trabajador es un creador.

            Aplicándose a una materia, que se le resiste, el trabajador le imprime un sello, mientras que él adquiere tenacidad, ingenio y espíritu de invención. Más aún, viviendo en común, participando de una misma esperanza, de un sufrimiento, de una ambición y de una alegría, el trabajo une las voluntades, aproxima los espíritus y funde los corazones; al realizarlo, los hombres descubren que son hermanos.

 

SU AMBIVALENCIA.  

  1. El trabajo, sin duda es ambivalente, porque promete el dinero, la alegría y el poder, invita a los unos al egoísmo y a los otros a la revuelta, desarrolla también la conciencia profesional, el sentido del deber y la caridad para con el prójimo. Más científico y mejor organizado tiene el peligro de deshumanizar a quien lo realiza, convertirlo en siervo suyo, porque el trabajo no es humano si no permanece inteligente y libre. Juan XXIII ha recordado la urgencia de restituir al trabajador su dignidad, haciéndole participar realmente de la labor común: «se debe tender a que la empresa se convierta en una comunidad de personas en las relaciones, en las funciones y en la situación de todo el personal» Pero el trabajo de los hombres, mucho más para el cristiano, tiene todavía la misión de colaborar en la creación del mundo sobrenatural[ no terminado, hasta que lleguemos todos juntos a constituir aquel hombre perfecto del que habla San Pablo, «que realiza la plenitud de Cristo» (Ef 4, 13).

URGENCIA DE LA OBRA QUE HAY QUE REALIZAR.  

  1. Hay que darse prisa. Muchos hombres sufren y aumenta la distancia que separa el progreso de los unos, del estancamiento y aún retroceso de los otros. Sin embargo, es necesario que la labor que hay que realizar progrese armoniosamente, so pena de ver roto el equilibrio que es indispensable. Una reforma agraria improvisada puede frustrar su finalidad. Una industrialización brusca puede dislocar las estructuras, que todavía son necesarias, y engendrar miserias sociales, que serían un retroceso para la humanidad.

 

TENTACIÓN DE LA VIOLENCIA.

  1. Es cierto que hay situaciones cuya injusticia clama al cielo. Cuando poblaciones enteras, faltas de lo necesario, viven en una tal dependencia que les impide toda iniciativa y responsabilidad, lo mismo que toda posibilidad de promoción cultural y de participación en la vida social y política, es grande la tentación de rechazar con la violencia tan grandes injurias contra la dignidad humana.

  REVOLUCIÓN.  

  1. Sin embargo ya se sabe: la insurrección revolucionaria – salvo en caso de tiranía evidente y prolongada, que atentase gravemente a los derechos fundamentales de la persona y dañase peligrosamente el bien común del país engendra nuevas injusticias, introduce nuevos desequilibrios y provoca nuevas ruinas. No se puede combatir un mal real al precio de un mal mayor.

 

REFORMA

  1. Entiéndasenos bien: la situación presente tiene que afrontarse valerosamente y combatirse y vencerse las injusticias que trae consigo. El desarrollo exige transformaciones audaces, profundamente innovadoras. Hay que emprender, sin esperar más, reformas urgentes. Cada uno debe aceptar generosamente su papel, sobre todo los que por su educación, su situación y su poder tienen grandes posibilidades de acción. Que, dando ejemplo, empiecen con sus propios haberes, como ya lo han hecho muchos hermanos nuestros en el Episcopado. Responderán así a la expectación de los hombres y serán fieles al Espíritu de Dios, porque es «el fermento evangélico el que ha suscitado y suscita en el corazón del hombre una exigencia incoercible de dignidad»

PROGRAMAS Y PLANIFICACIÓN.

3. La sola iniciativa individual y el simple juego de la competencia no serían suficientes para asegurar el éxito del desarrollo. No hay que arriesgarse a aumentar todavía más las riquezas de los ricos y la potencia de los fuertes, confirmando así la miseria de los pobres y añadiéndola a la servidumbre de los oprimidos. Los programas son necesarios para «animar, estimular, coordinar, suplir e integrar»la acción de los individuos y de los cuerpos intermedios.

            Toca a los poderes públicos escoger y ver el modo de imponer los objetivos que proponerse, las metas que hay que fijar, los medios para llegar a ella, estimulando al mismo tiempo todas las fuerzas, agrupadas en esta acción común. Pero ellas han de tener cuidado de asociar a esta empresa las iniciativas privadas y los cuerpos intermedios. Evitarán así el riesgo de una colectivización integral o de una planificación arbitraria que, al negar la libertad, excluiría el ejercicio de los derechos fundamentales de la persona humana.

 

AL SERVICIO DEL HOMBRE.  

  1. Porque todo programa concebido para aumentar la producción, al fin y al cabo no tiene otra razón de ser que el servicio de la persona. Si existe es para reducir desigualdades, combatir las discriminaciones, librar al hombre de la esclavitud, hacerle capaz de ser por sí mismo agente responsable de su mejora material, de su progreso moral y de su desarrollo espiritual. Decir desarrollo es, efectivamente, preocuparse tanto por el progreso social como por el crecimiento económico. No basta aumentar la riqueza común para que sea repartida equitativamente. No basta promover la técnica para que la tierra sea humanamente más habitable. Los errores de los que han ido por delante deben advertir a los que están en vía de desarrollo de cuáles son los peligros que hay que evitar en este terreno. La tecnocracia del mañana puede engendrar males no menos temibles que los del liberalismo de ayer. Economía y técnica no tienen sentido si no es por el hombre, a quien deben servir. El hombre no es verdaderamente hombre, más que en la medida en que, dueño de sus acciones y juez de su valor, se hace él mismo autor de su progreso, según la naturaleza que le ha sido dada por su Creador y de la cual asume libremente las posibilidades y las exigencias.

  ALFABETIZACIÓN.

  1. Se puede también afirmar que el crecimiento económico depende en primer lugar del progreso social, por eso la educación básica es el primer objetivo de un plan de desarrollo. Efectivamente el hambre de instrucción no es menos deprimente que el hambre de alimento: un analfabeto es un espíritu subalimentado. Saber leer y escribir, adquirir una formación profesional y descubrir que se puede progresar al mismo tiempo que los demás. Como dijimos en nuestro mensaje al Congreso de la UNESCO, de 1965 en Teherán, la alfabetización es para el hombre «un factor primordial de integración social, no menos que de enriquecimiento personal; para la sociedad, un instrumento privilegiado de progreso económico y de desarrollo»

Por eso nos alegramos del gran trabajo realizado en este dominio por las iniciativas privadas, los poderes públicos y las organizaciones internacionales: son los primeros artífices del desarrollo, al capacitar al hombre a realizarlo por sí mismo.

Familia

  1. Pero el hombre no es él mismo sino en su medio social, donde la familia tiene una función primordial, que ha podido ser excesiva, según los tiempos y los lugares en que se ha ejercitado, con detrimento de las libertades fundamentales de la persona. Los viejos cuadros sociales de los países en vías de desarrollo, aunque demasiado rígidos y mal organizados sin embargo, es menester conservarlos todavía algún tiempo, aflojando progresivamente su exagerado dominio. Pero la familia natural, monógama y estable, tal como los designios divinos la han concebido (cf. Mt 19, 6) y que el cristianismo ha santificado, debe permanecer como «punto en el que coinciden distintas generaciones que se ayudan mutuamente a lograr una más completa sabiduría y armonizar los derechos de las personas con las demás exigencias de la vida social»

DEMOGRAFÍA.

  1. Es cierto que muchas veces un crecimiento demográfico acelerado añade sus dificultades a los problemas del desarrollo; el volumen de la población crece con más rapidez que los recursos disponibles y nos encontramos aparentemente encerrados en un callejón sin salida. Es, pues, grande la tentación de frenar el crecimiento demográfico con medidas radicales. Es cierto que los poderes públicos, dentro de los límites de su competencia, pueden intervenir, llevando a cabo una información apropiada y adoptando las medidas convenientes, con tal de que estén de acuerdo con las exigencias de la ley moral y respeten la justa libertad de los esposos. Sin derecho inalienable al matrimonio y a la procreación no hay dignidad humana. Al fin y al cabo es a los padres a los que toca decidir, con pleno conocimiento de causa, el número de hijos, aceptando sus responsabilidades ante Dios, ante ellos mismos, ante los hijos que han traído al mundo y ante la comunidad a la que pertenecen, siguiendo las exigencias de su conciencia, instruida por la ley de Dios auténticamente interpretada y sostenida por la confianza en Él .

 

ORGANIZACIONES PROFESIONALES.      

  1. En la obra del desarrollo, el hombre, que encuentra en la familia su medio de vida primordial, se ve frecuentemente ayudado por las organizaciones profesionales. Si su razón de ser es la de promover los intereses de sus miembros, su responsabilidad es grande ante la función educativa que pueden y al mismo tiempo deben cumplir. A través de la información que ellas procuran, de la formación que ellas proponen, pueden mucho para dar a todos el sentido del bien común y de las obligaciones que este supone para cada uno.

 

PLURALISMO LEGÍTIMO.

  1. Toda acción social implica una doctrina. El cristiano no puede admitir la que supone una filosofía materialista y atea, que no respeta ni la orientación de la vida hacia su fin último, ni la libertad ni la dignidad humanas. Pero con tal de que estos valores queden a salvo, un pluralismo de las organizaciones profesionales y sindicales es admisible, desde un cierto punto de vista es útil, si protege la libertad y provoca la emulación. Por eso rendimos un homenaje cordial a todos los que trabajan en el servicio desinteresado de sus hermanos.

 

PROMOCIÓN CULTURAL.  

  1. Además de las organizaciones profesionales, es de anotar la actividad de las instituciones culturales. Su función no es menor para el éxito del desarrollo: «El provenir del mundo corre peligro, afirma gravemente el Concilio, si no se forman hombres más instruidos en esta sabiduría». Y añade: «Muchas naciones económicamente pobres, pero más ricas de sabiduría, pueden prestar a las demás una extraordinaria utilidad»[. Rico o pobre, cada país posee una civilización, recibida de sus mayores: instituciones exigidas por la vida terrena y manifestaciones superiores artísticas, intelectuales y religiosas de la vida del espíritu. Mientras que contengan verdaderos valores humanos, sería un grave error sacrificarlas a aquellas otras. Un pueblo que lo permitiera perdería con ello lo mejor de sí mismo y sacrificaría para vivir sus razones de vivir. La enseñanza de Cristo vale también para los pueblos: «¿De qué le sirve al hombre ganar todo el mundo si pierde su alma?» (Mt 16, 26).

TENTACIÓN MATERIALISTA.  

  1. 41. Los pueblos pobres, jamás estarán suficientemente en guardia contra esta tentación, que les viene de los pueblos ricos. Estos presentan, con demasiada frecuencia, con el ejemplo de sus éxitos en una civilización técnica y cultural, el modelo de una actividad aplicada principalmente a la conquista de la prosperidad material. No que esta última cierre el camino por sí misma a las actividades de espíritu. Por el contrario, siendo éste «menos esclavo de las cosas puede elevarse más fácilmente a la adoración y a la contemplación del mismo Creador» Pero a pesar de ello, «la misma civilización moderna, no ciertamente por sí misma, sino porque se encuentra excesivamente aplicada a las realidades terrenales, puede hacer muchas veces más difícil el acceso a Dios» ]En todo aquello que se les propone, los pueblos en fase de desarrollo deben, pues, saber escoger, discernir y eliminar los falsos bienes, que traerían consigo un descenso de nivel en el ideal humano, aceptando los valores sanos y benéficos para desarrollarlos, juntamente con los suyos, y según su carácter propio.

Conclusión

  1. Es un humanismo pleno el que hay que promover ¿Qué quiere decir esto sino el desarrollo integral de todo hombre y de todos los hombres? Un humanismo cerrado, impenetrable a los valores del espíritu y a Dios, que es la fuente de ellos, podría aparentemente triunfar. Ciertamente el hombre puede organizar la tierra sin Dios, pero «al fin y al cabo, sin Dios no puede menos de organizarla contra el hombre. El humanismo exclusivo es un humanismo inhumano». No hay, pues, más que un humanismo verdadero que se abre a lo Absoluto, en el reconocimiento de una vocación, que da la idea verdadera de la vida humana. Lejos de ser norma última de los valores, el hombre no se realiza a sí mismo si no es superándose. Según la tan acertada expresión de Pascal: «el hombre supera infinitamente al hombre»

DIALOGO ENTRE GENTES, PUEBLOS Y NACIONES.

SEGUNDA PARTE

 El desarrollo solidario de la humanidad  INTRODUCCIÓN.

 43. El desarrollo integral del hombre no puede darse sin el desarrollo solidario de la humanidad. Nos lo decíamos en Bombay. «El hombre debe encontrar al hombre, las naciones deben encontrarse entre sí como hermanos y hermanas, como hijos de Dios. En esta comprensión y amistad mutuas, en esta comunión sagrada, debemos igualmente comenzar a actuar a una para edificar el provenir común de la humanidad».

            Sugeríamos también la búsqueda de medios concretos y prácticos de organización y cooperación para poner en común los recursos disponibles y realizar así una verdadera comunión entre todas las naciones.

 FRATERNIDAD ENTRE LOS PUEBLOS.

 44. Este deber concierne en primer lugar a los más favorecidos. Sus obligaciones tienen sus raíces en la fraternidad humana y sobrenatural y se presentan bajo un triple aspecto: deber de solidaridad, en la ayuda que las naciones ricas deben aportar a los países en vías de desarrollo; deber de justicia social, enderezando las relaciones comerciales defectuosas entre los pueblos fuerte y débiles; deber de caridad universal, por la promoción de un mundo más humano para todos, en donde todos tengan que dar y recibir, sin que el progreso de los unos sea un obstáculo para el desarrollo de los otros. La cuestión es grave, ya que el porvenir de la civilización mundial depende de ello.

1.-ASISTENCIA A LOS DÉBILES

 LA LUCHA CONTRA EL HAMBRE..

 45. «Si un hermano o una hermana están desnudos —dice Santiago— si les falta el alimento cotidiano, y alguno de vosotros les dice: “andad en paz, calentaos, saciaos” sin darles lo necesario para su cuerpo, ¿para qué les sirve eso?»(Sant 2, 15-16). Hoy en día, nadie puede ya ignorarlo, en continentes enteros son innumerables los niños subalimentados hasta tal punto que un buen número de ellos muere en la tierna edad, el crecimiento físico y el desarrollo mental de muchos otros se ve con ello comprometido, y enteras regiones se ven así condenadas al más triste desaliento.

 46.-Llamamientos angustiosos han resonado ya. El de Juan XXIII fue calurosamente recibido. Nos lo hemos reiterado en nuestro mensaje de Navidad 1963[41], y de nuevo en favor de la India en 1966 La campaña contra el hambre emprendida por la Organización Internacional para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y alentada por la Santa Sede, ha sido secundada con generosidad. Nuestra Caritas Internacional actúa por todas partes y numerosos católicos, bajo el impulso de nuestros hermanos en el episcopado, dan y se entregan sin reserva a fin de ayudar a los necesitados, agrandando progresivamente el círculo de sus prójimos.

 MAÑANA.

 47.-Pero todo ello, al igual que las inversiones privadas y públicas ya realizadas, las ayudas y los préstamos otorgados, no bastan. No se trata sólo de vencer el hambre, ni siquiera de hacer retroceder la pobreza, el combate contra la miseria, urgente y necesario, es insuficiente. Se trata de construir un mundo donde todo hombre, sin excepción de raza, religión, o nacionalidad, pueda vivir una vida plenamente humana, emancipado de las servidumbres que le vienen de parte de los hombres y de una naturaleza insuficientemente dominada; un mundo donde la libertad no sea una palabra vana y donde el pobre Lázaro pueda sentarse a la misma mesa que el rico (cf. Lc 16, 19-31). Ello exige a este último mucha generosidad, innumerables sacrificios, y un esfuerzo sin descanso. A cada uno toca examinar su conciencia, que tiene una nueva voz para nuestra época. ¿Está dispuesto a sostener con su dinero las obras y las empresas organizadas en favor de los más pobres? ¿A pagar más impuestos para que los poderes públicos intensifiquen su esfuerzo para el desarrollo? ¿A comprar más caros los productos importados a fin de remunerar más justamente al productor? ¿A expatriarse a sí mismo, si es joven, ante la necesidad de ayudar este crecimiento de las naciones jóvenes?

 DEBER DE SOLIDARIDAD.

 48.-El deber de solidaridad de las personas es también de los pueblos. «Los pueblos ya desarrollados tienen la obligación gravísima de ayudar a los países en vías de desarrollo». Se debe poner en práctica esta enseñanza conciliar. Si es normal que una población sea el primer beneficiario de los dones otorgados por la Providencia como fruto de su trabajo, no puede ningún pueblo, sin embargo, pretender reservar sus riquezas para su uso exclusivo. Cada pueblo debe producir más y mejor a la vez para dar a sus súbditos un nivel de vida verdaderamente humano y para contribuir también al desarrollo solidario de la humanidad. Ante la creciente indigencia de los países subdesarrollados, se debe considerar como normal el que un país desarrollado consagre una parte de su producción a satisfacer las necesidades de aquellos; igualmente normal que forme educadores, ingenieros, técnicos, sabios que pongan su ciencia y su competencia al servicio de ellos.

LO SUPERFLUO.

 49.-Hay que decirlo una vez más: lo superfluo de los países ricos debe servir a los países pobres. La regla que antiguamente valía en favor de los más cercanos debe aplicarse hoy a la totalidad de las necesidades del mundo. Los ricos, por otra parte, serán los primeros beneficiados de ello. Si no, su prolongada avaricia no hará más que suscitar el juicio de Dios y en la cólera de los pobres, con imprevisibles consecuencias. Replegadas en su egoísmo, las civilizaciones actualmente florecientes atentarían a sus valores más altos, sacrificando la voluntad de ser más, el deseo de poseer en mayor abundancia. Y se aplicaría a ello la parábola del hombre rico cuyas tierras habían producido mucho y que no sabía donde almacenar la cosecha: «Dios le dice: insensato, esta misma noche te pedirán el alma»(Lc 12. 20).

 Estos esfuerzos, a fin de obtener su plena eficacia, no deberían permanecer dispersos o aislados, y menos aun opuestos, por razones de prestigio o poder: la situación exige programas concertados. En efecto, un programa es más y es mejor que una ayuda ocasional dejada a la buena voluntad de cada uno. Supone, Nos lo hemos dicho ya antes, estudios profundos, fijar objetivos, determinar los medios, aunar los esfuerzos, a fin de responder a las necesidades presentes y a las exigencias previsibles. Más aun, sobrepasa las perspectivas del crecimiento económico y del progreso social: da sentido y valor a la obra que debe realizarse. Arreglando el mundo, se valoriza el hombre

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 FONDO MUNDIAL Y SOLIDAD INTERNACIONAL.  FONDO MUNDIAL.

  1. Hará falta ir más lejos aun. Nos pedimos en Bombay la constitución de una gran Fondo Mundial alimentado con una parte de los gastos militares, a fin de ayudar a los más desheredados. Esto que vale para la lucha inmediata contra la miseria, vale igualmente a escala del desarrollo. Sólo una colaboración mundial, de la cual un fondo común sería al mismo tiempo símbolo e instrumento, permitiría superar las rivalidades estériles y suscitar un diálogo pacífico y fecundo entre todos los pueblos.

 SUS VENTAJAS.

 

  1. Sin duda acuerdos bilaterales o multilaterales pueden seguir existiendo: ellos permiten sustituir las relaciones de dependencia y las amarguras sugeridas en la era colonial, por felices relaciones de amistad, desarrolladas sobre un pie de igualdad jurídica y política. Pero incorporados en un programa de colaboración mundial, se verían libres de toda sospecha. Las desconfianzas de los beneficiarios se atenuarían. Estos temerían menos ciertas manifestaciones disimuladas bajo la ayuda financiera o la asistencia técnica de lo que se ha llamado el neocolonialismo, bajo forma de presiones políticas y de dominación económica encaminadas a defender o a conquistar una hegemonía dominadora.

 SU URGENCIA.

  1. ¿Quién no ve además que un fondo tal facilitaría la reducción de ciertos despilfarros, fruto del temor o del orgullo? Cuando tantos pueblos tienen hambre, cuando tantos hogares sufren la miseria, cuando tantos hombres viven sumergidos en la ignorancia, cuando aun quedan por construir tantas escuelas, hospitales, viviendas dignas de este nombre, todo derroche público o privado, todo gasto de ostentación nacional o personal, toda carrera de armamentos se convierte en un escándalo intolerable. Nos vemos obligados a denunciarlo. Quieran los responsables oírnos antes de que sea demasiado tarde.

DIÁLOGO QUE DEBE COMENZAR.  

  1. Esto quiere decir que es indispensable que se establezca entre todos el diálogo, a favor del cual Nos hacíamos votos en nuestra primera encíclica Ecclesiam suam Este diálogo entre quienes aportan los medios y quienes se benefician de ellos, permitirá medir las aportaciones, no sólo de acuerdo con la generosidad y las disponibilidades de los unos sino también en función de las necesidades reales y de las posibilidades de empleo de los otros. Entonces los países en vía de desarrollo no correrán en adelante el riesgo de estar abrumados de dudas, cuya satisfacción absorbe la mayor parte de sus beneficios.

            Las tasas de interés y la duración de los préstamos deberán disponerse de manera soportable para los unos y para los otros, equilibrando las ayudas gratuitas, los préstamos sin interés, o con un interés mínimo y la duración de las amortizaciones.

            A quienes proporcionen los medios financieros se les podrán dar garantías sobre el empleo que se hará del dinero, según el plan convenido y con una eficacia razonable, puesto que no se trata de favorecer a los perezosos y parásitos. Y los beneficiarios podrán exigir que no haya injerencias en su política y que no se perturbe su estructura social. Como estados soberanos, a ellos les corresponde dirigir por sí mismos sus asuntos, determinar su política y orientarse libremente hacia la forma de sociedad que han escogido. Se trata por lo tanto, de instaurar una colaboración voluntaria, una participación eficaz de los unos con los otros, en una dignidad igual para la construcción de un mundo más humano.

 

SU NECESIDAD.

  1. La tarea podría parecer imposible en regiones donde la preocupación por la subsistencia de familias incapaces de concebir un trabajo que les prepare para un provenir menos miserable. Y sin embargo, es precisamente a estos hombres y mujeres a quienes hay que ayudar, a quienes hay que convencer que realicen ellos mismos su propio desarrollo y que adquieran progresivamente los medios para ello. Esta obra común no irá adelante, claro está, sin un esfuerzo concentrado, constante y animoso.
  2. Pero que cada uno se persuada profundamente: está en juego la vida de los pueblos pobres, la paz civil de los países en vía de desarrollo y la paz del mundo.

 

SEPARACIÓN CRECIENTE.

  1. Las naciones altamente industrializadas exportan sobre todo productos elaborados, mientras que las economías poco desarrolladas no tienen para vender más que productos agrícolas y materias primas. Gracias al progreso técnico, los primeros aumentan rápidamente de valor y encuentran suficiente mercado. Por el contrario, los productos primarios que provienen de los países subdesarrollados, sufren amplias y bruscas variaciones de precios, muy lejos de esa plusvalía progresiva. De ahí provienen para las naciones poco industrializadas grandes dificultades, cuando han de contar con sus exportaciones para equilibrar su economía y realizar su plan de desarrollo. Los pueblos pobres permanecen siempre pobres y los ricos se hacen cada vez más ricos.

MÁS ALLÁ DEL LIBERALISMO.  

  1. Es decir que la regla del libre cambio no puede seguir rigiendo ella sola las relaciones internacionales. Sus ventajas son ciertamente evidentes cuando las partes no se encuentran en condiciones demasiado desiguales de potencia económica: es un estímulo de progreso y recompensa el esfuerzo. Por eso los países industrialmente desarrollados ven en ella una ley de justicia. Pero ya no es lo mismo cuando las condiciones son demasiado desiguales de país a país: los precios que se forman «libremente» en el mercado pueden llevar consigo resultados no equitativos. Es por consiguiente el principio fundamental del liberalismo, como regla de los intercambios comerciales, el que está aquí en litigio.

  JUSTICIA DE LOS CONTRATOS A ESCALA DE LOS PUEBLOS.

  1. La enseñanza de León XIII en la Rerum Novarum conserva su validez: el consentimiento de las partes si están en situaciones demasiado desiguales, no basta para garantizar la justicia del contrato; la regla del libre consentimiento queda subordinada a las exigencias del derecho natural Lo que era verdadero acerca del justo salario individual, lo es también respecto a los contratos internacionales: una economía de intercambio no puede seguir descansando sobre la sola ley de la libre concurrencia, que engendra también demasiado a menudo la dictadura económica. El libre intercambio sólo es equitativo si está sometido a las exigencias de la justicia social.

 

MEDIDAS QUE HAY QUE TOMAR.  

10. Por lo demás, esto lo han comprendido los mismos países desarrollados, que se esfuerzan con medidas adecuadas por restablecer, en el seno de su propia economía, un equilibrio que la concurrencia, dejada a su libre juego, tiende a comprometer. Así sucede que a menudo, sostienen su agricultura a costa de sacrificios impuestos a los sectores económicos más favorecidos. Así también, para mantener las relaciones comerciales que se desenvuelven entre ellos, particularmente en el interior de un mercado común, su política financiera, fiscal y social se esfuerza por procurar, a industrias concurrentes de prosperidad desigual, oportunidades semejantes.

 

CONVENCIONES INTERNACIONALES.

  1. No estaría bien usar aquí dos pesos y dos medidas. Lo que vale en economía nacional, lo que se admite entre países desarrollados, vale también en las relaciones comerciales entre países ricos y países pobres. Sin abolir el mercado de concurrencia, hay que mantenerlo dentro de los límites que lo hacen justo y moral, y por tanto humano. En el comercio entre economías desarrolladas y subdesarrolladas las situaciones son demasiado dispersas y las libertades reales demasiado desiguales. La justicia social exige que el comercio internacional, para ser humano y moral, restablezca entre las partes al menos una cierta igualdad de oportunidades. Esta última es un objetivo a largo plazo.

            Mas para llegar a él es preciso crear desde ahora una igualdad real en las discusiones y negociaciones. Aquí también serían útiles convenciones internacionales de radio suficientemente vasto: ellas establecerían normas generales con vistas a regularizar ciertos precios, garantizar determinadas producciones, sostener ciertas industrias nacientes. ¿Quién no ve que un tal esfuerzo común hacia una mayor justicia en las relaciones comerciales entre los pueblos aportaría a los países en vía de desarrollo una ayuda positiva, cuyos efectos no serían solamente inmediatos, sino duraderos?

   OBSTÁCULOS QUE HAY QUE REMONTAR: EL NACIONALISMO.

 2. Todavía otros obstáculos se oponen a la formación de un mundo más justo y más estructurado dentro de una solidaridad universal: queremos hablar del nacionalismo y del racismo. Es natural que comunidades recientemente llegadas a su independencia política sean celosas de una unidad nacional aún frágil y se esfuercen por protegerla. Es normal también que naciones de vieja cultura estén orgullosas del patrimonio que les ha legado la historia. Pero estos legítimos sentimientos deben ser sublimados por la caridad universal que engloba a todos los miembros de la familia humana. El nacionalismo aísla los pueblos en contra de lo que es su verdadero bien. Sería particularmente nocivo allí en donde la debilidad de las economías nacionales exige por el contrario la puesta en común de los esfuerzos, de los conocimientos y de los medios financieros, para realizar los programas de desarrollo e incrementar los intercambios comerciales y culturales.  

EL RACISMO.  

  1. El racismo no es patrimonio exclusivo de las naciones jóvenes, en las que a veces se disfraza bajo las rivalidades de clanes y de partidos políticos, con gran prejuicio de la justicia y con peligro de la paz civil. Durante la era colonial ha creado a menudo un muro de separación entre colonizadores e indígenas, poniendo obstáculos a una fecunda inteligencia recíproca y provocando muchos rencores como consecuencia de verdaderas injusticias. Es también un obstáculo a la colaboración entre naciones menos favorecidas y un fermento de división y de odio en el seno mismo de los Estados cuando, con menor precio de los derechos imprescriptibles de la persona humana, individuos y familias se ven injustamente sometidos a un régimen de excepción, por razón de su raza o de su color.

 

HACIA UN MUNDO SOLIDARIO.

 

4. Una tal situación, tan cargada de amenazas para el porvenir, Nos aflige profundamente. Abrigamos, con todo, la esperanza de que una necesidad más sentida de colaboración y un sentido más agudo de la solidaridad, acabarán por prevalecer sobre las incomprensiones y los egoísmos. Nos esperamos que los países cuyo desarrollo está menos avanzado sabrán aprovecharse de su vecindad para organizar entre ellos, sobre áreas territorialmente extensas, zonas de desarrollo conjunto: establecer programas comunes, coordinar las inversiones, repartir las posibilidades de producción, organizar los intercambios. Esperamos también que las organizaciones multilaterales e internacionales encontrarán, por medio de una reorganización necesaria, los caminos que permitirán a los pueblos todavía subdesarrollados salir de los atolladeros en que parecen estar encerrados y descubrir por sí mismos, dentro de la fidelidad a su peculiar modo de ser, los medios para su progreso social y humano.

 

PUEBLOS ARTÍFICES DE SU PROPIO DESTINO.

 5. Porque esa es la meta a la que hay que llegar. La solidaridad mundial, cada día más eficiente, debe permitir a todos los pueblos el llegar a ser por sí mismos artífices de su destino. El pasado ha sido marcado demasiado frecuentemente por relaciones de fuerza entre las naciones: venga ya el día en que las relaciones internacionales lleven el cuño del mutuo respeto y de la amistad, de la interdependencia en la colaboración y de la promoción común bajo la responsabilidad de cada uno.

            Los pueblos más jóvenes o más débiles reclaman tener su parte activa en la construcción de un mundo mejor, más respetuoso de los derechos y de la vocación de cada uno. Este clamor es legítimo; a la responsabilidad de cada uno queda el escucharlo y el responder a él.

LA CARIDAD UNIVERSAL.

 6.-El mundo está enfermo. Su mal está menos en la esterilización de los recursos y en su acaparamiento por parte de algunos, que en la falta de fraternidad entre los hombres y entre los pueblos.  

EL DEBER DE LA HOSPITALIDAD.

 7.-Nos, no insistiremos nunca demasiado en el deber de hospitalidad -deber de solidaridad humana y de caridad cristiana-, que incumbe tanto a las familias, como a las organizaciones culturales de los países que acogen a los extranjeros. Es necesario multiplicar residencias y hogares que acojan sobre todo a los jóvenes. Esto, ante todo, para protegerles contra la soledad, el sentimiento de abandono, la angustia, que destruyen todo el resorte moral.

            También para defenderles contra la situación malsana en que se encuentran forzados a comparar la extrema pobreza de su patria con el lujo y el derroche que a menudo les rodea. Y asimismo para ponerles al abrigo de doctrinas subversivas y de tentaciones agresivas que les asaltan, ante el recuerdo de tanta “miseria inmerecida” Sobre todo, en fin, para ofrecerles, con el calor de una acogida fraterna, el ejemplo de una vida sana, la estima de la caridad cristiana auténtica y eficaz, el aprecio de los valores espirituales.

EL DRAMA DE LOS JÓVENES ESTUDIANTES..  

8. Es doloroso pensarlo: numerosos jóvenes venidos a países más avanzados para recibir la ciencia, la competencia y la cultura, que les harán más aptos para servir a su patria, adquieren ciertamente una formación más cualificada, pero pierden demasiado a menudo la estima de unos valores espirituales que muchas veces se encuentran, como precioso patrimonio, en aquellas civilizaciones que les han visto crecer.  

TRABAJADORES EMIGRANTES.  

9.-La misma acogida debe ofrecerse a los trabajadores emigrantes que viven muchas veces en condiciones inhumanas, ahorrando de su salario para sostener a sus familias, que se encuentran en la miseria en su suelo natal.

 

Sentido social

  1. Nuestra segunda recomendación va dirigida a aquellos a quienes sus negocios llaman a países recientemente abiertos a la industrialización: industriales, comerciantes, dirigentes o representantes de las grandes empresas. Sucede a menudo que no están desprovistos de sentido social en su propio país ¿por qué de nuevo retroceder a los principios inhumanos del individualismo cuando ellos trabajan en países menos desarrollados?

            La superioridad de su situación debería, al contrario, convertirles en los iniciadores del progreso social y de la promoción humana, allí donde sus negocios les llaman. Su mismo sentido de organización debería sugerirles los medios de valorizar el trabajo indígena, de formar obreros cualificados, de preparar ingenieros y mandos intermedios, de dejar sitio a sus iniciativas, de introducirles progresivamente en los puestos más elevados, disponiéndoles a sí para que en un próximo porvenir puedan compartir con ellos las responsabilidades de la dirección.

             Que al menos la justicia regule siempre las relaciones entre jefes y subordinados. Que unos contratos bien establecidos rijan las obligaciones recíprocas. Que no haya nada, en fin, sea cual sea su situación, que les deje injustamente sometidos a la arbitrariedad.

 

MISIONES DE DESARROLLO-  

  1. Cada vez son más numerosos, Nos alegramos de ello, los técnicos enviados en misión de desarrollo por las instituciones internacionales o bilaterales u organismos privados; «no deben comportarse como dominadores, sino como asistentes y colaboradores»

            Un pueblo percibe en seguida si los que vienen en su ayuda lo hacen con o sin afección para aplicar una técnica o para darle al hombre todo su valor. Su mensaje queda expuesto a no ser recibido, si no va acompañado del amor fraterno.

 

CUALIDADES DE LOS TÉCNICOS.

  1. A la competencia técnica necesaria, tienen, pues, que añadir las señales auténticas de una amor desinteresado. Libres de todo orgullo nacionalista, como de toda apariencia de racismo, los técnicos deben aprender a trabajar en estrecha colaboración con todos. Saben que su competencia no les confiere una superioridad en todos los terrenos. La civilización que les ha formado contiene ciertamente elementos de humanismo universal, pero ella no es única ni exclusiva y no puede ser importada sin adaptación. Los agentes de estas misiones se esforzarán sinceramente por descubrir junto con su historia, los componentes y las riquezas culturales del país que los recibe. Se establecerá con ello un contacto que fecundará una y otra civilización.

 DIÁLOGO DE CIVILIZACIONES.

 

  1. Entre las civilizaciones, como entre las personas, un diálogo sincero es, en efecto, creador de fraternidad. La empresa del desarrollo acercará los pueblos en las realizaciones que persigue el común esfuerzo, si todos, desde los gobernantes y sus representantes hasta el más humilde técnico, se sienten animados por un amor fraternal y movidos por el deseo sincero de construir una civilización de solidaridad mundial.

Un diálogo centrado sobre el hombre y no sobre los productos o sobre las técnicas, comenzará entonces. Será fecundo si aporta a los pueblos que de él se benefician, los medios que lo eleven y lo espiritualicen; si los técnicos se hacen educadores y si las enseñanzas impartidas están marcadas por una cualidad espiritual y moral tan elevadas que garanticen un desarrollo, no solamente económico, sino también humano. Más allá de la asistencia técnica, las relaciones así establecidas perdurarán. ¿Quién no ve la importancia que entonces tendrán para la paz del mundo?  

LLAMAMIENTO A LOS JÓVENES.  

  1. Muchos jóvenes han respondido ya con ardor y entrega a la llamada de Pío XII para un laicado misionero. Son muchos también los que se han puesto espontáneamente a disposición de organismos, oficiales o privados, que colaboran con los pueblos en vía de desarrollo.

Nos sentimos viva satisfacción al saber que en ciertas naciones el «servicio militar» puede convertirse, en parte, en un «servicio social», un simple servicio. Nos bendecimos estas iniciativas y la buena voluntad de los que las secundan. Ojalá que todos los que se dicen de Cristo puedan escuchar su llamada: «tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui un extranjero y me recibisteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y me vinisteis a ver»(Mt 25, 35-36). Nadie puede permanecer indiferente ante la suerte de sus hermanos que todavía yacen en la miseria presa de la ignorancia, víctimas de la inseguridad. Como el corazón de Cristo, el corazón del cristiano debe sentir compasión de tanta miseria: «siento compasión por esta muchedumbre»(Mc 8, 2).

 PLEGARIA Y ACCIÓN.

  1. La oración de todos debe subir con fervor al Todopoderoso, a fin de que la humanidad consciente de tan grandes calamidades, se aplique con inteligencia y firmeza a abolirlas. A esta oración debe corresponder la entrega completa de cada uno, en la medida de sus fuerzas y de sus posibilidades, a la lucha contra el subdesarrollo.

            Que los individuos, los grupos sociales y las naciones se den fraternalmente la mano, el fuerte ayudando al débil a levantarse, poniendo en ello toda su competencia, su entusiasmo y su amor desinteresado. Más que nadie, el que está animado de una verdadera caridad es ingenioso para descubrir las causas de la miseria, para encontrar los medios de combatirla, para vencerla con intrepidez. El amigo de la paz, «proseguirá su camino irradiando alegría y derramando luz y gracia en el corazón de los hombres en toda la faz de la tierra, haciéndoles descubrir, por encima de todas las fronteras, el rostro de los hermanos, el rostro de los amigos»

 

EL DESARROLLO EN NOMBRE DE LA PAZ.

           6. Las diferencias económicas, sociales y culturales demasiado grandes entre los pueblos, provocan tensiones y discordias, y ponen la paz en peligro. Como Nos dijimos a los Padres Conciliares a la vuelta de nuestro viaje de paz a la ONU, «la condición de los pueblos en vía de desarrollo debe ser el objeto de nuestra consideración, o mejor aún, nuestra caridad con los pobres que hay en el mundo —y estos son legiones infinitas— debe ser más atenta, más activa, más generosa»

             Combatir la miseria y luchar contra la injusticia, es promover, a la par que el mayor bienestar, el progreso humano y espiritual de todos, y por consiguiente el bien común de la humanidad. La paz no se reduce a una ausencia de guerra, fruto del equilibrio siempre precario de las fuerzas. La paz se construye día a día, en la instauración de un orden querido por Dios, que comporta una justicia más perfecta entre los hombres .

 SALIR DEL AISLAMIENTO.

                7.-Constructores de su propio desarrollo, los pueblos son los primeros responsables de él. Pero no lo realizarán en el aislamiento. Los acuerdos regionales entre los pueblos débiles a fin de sostenerse mutuamente, los acuerdos más amplios para venir en su ayuda, las convenciones más ambiciosas entre unos y otros para establecer programas concertados, son los jalones de este camino del desarrollo que conduce a la paz.

 HACIA UNA AUTORIDAD MUNDIAL EFICAZ.

                    8. Esta colaboración internacional a vocación mundial, requiere unas instituciones que la preparen, la coordinen y la rijan hasta construir un orden jurídico universalmente reconocido. De todo corazón, Nos alentamos las organizaciones que han puesto mano en esta colaboración para el desarrollo, y deseamos que crezca su autoridad. «Vuestra vocación, dijimos a los representantes de la Naciones Unidas en Nueva York, es la de hacer fraternizar, no solamente a algunos pueblos sino a todos los pueblos (…) ¿Quién no ve la necesidad de llegar así progresivamente a instaurar una autoridad mundial que pueda actuar eficazmente en el terreno jurídico y en el de la política?»

 ESPERANZA FUNDADA DE UN MUNDO MEJOR.

                   9.-Algunos creerán utópicas tales esperanzas. Tal vez no sea consistente su realismo y tal vez no hayan percibido el dinamismo de un mundo que quiere vivir más fraternalmente y que, a pesar de sus ignorancias, sus errores, sus pecados, sus recaídas en la barbarie y sus alejados extravíos fuera del camino de la salvación, se acerca lentamente, aun sin darse de ello cuenta, hacia su creador. Este camino hacia más y mejores sentimiento de humanidad pide esfuerzo y sacrificio; pero el mismo sufrimiento, aceptado por amor hacia nuestros hermanos, es portador del progreso para toda la familia humana. Los cristianos saben que la unión al sacrificio del Salvador contribuye a la edificación del cuerpo de Cristo en su plenitud: el pueblo de Dios reunido.

 TODOS SOLIDARIOS.

                    10. En esta marcha, todos somos solidarios. A todos hemos querido Nos, recordar la amplitud del drama y la urgencia de la obra que hay que llevar a cabo. La hora de la acción ha sonado ya: la supervivencia de tantos niños inocentes, el acceso a una condición humana de tantas familias desgraciadas, la paz del mundo, el porvenir de la civilización, están en juego. Todos los hombres y todos los pueblos deben asumir sus responsabilidades.

 

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LLAMAMIENTO FINAL

 

Católicos

1. Nos conjuramos en primer lugar a todos nuestros hijos. En los países en vía de desarrollo no menos que en los otros, los seglares deben asumir como tarea propia la renovación del orden temporal. Si el papel de la Jerarquía es el de enseñar e interpretar auténticamente los principios morales que hay que seguir en este terreno, a los seglares les corresponde con su libre iniciativa y sin esperar pasivamente consignas y directrices, penetrar de espíritu cristiano la mentalidad y las costumbres, las leyes y las estructuras de la comunidad en que viven[54]. Los cambios son necesarios, las reformas profundas, indispensables: deben emplearse resueltamente en infundirles el espíritu evangélico. A nuestros hijos católicos de los países más favorecidos Nos pedimos que aporten su competencia y su activa participación en las organizaciones oficiales o privadas, civiles o religiosas, dedicadas a superar las dificultades de los países en vía de desarrollo. Estamos seguros de que ellos pondrán todo empeño para hallarse en primera fila entre aquellos que trabajan por llevar a la realidad de los hechos una moral internacional de justicia y de equidad.

Cristianos y creyentes

2. Todos los cristianos, nuestros hermanos, Nos estamos seguros de ello, querrán ampliar su esfuerzo común y concertarlo a fin de ayudar al mundo a triunfar del egoísmo, del orgullo y de las rivalidades, a superar las ambiciones y las injusticias, a abrir a todos los caminos de una vida más humana en la que cada uno sea amado y ayudado como su prójimo y su hermano. Todavía emocionado por nuestro inolvidable encuentro de Bombay con nuestros hermanos no-cristianos, de nuevo Nos les invitamos a colaborar con todo su corazón y con toda su inteligencia, para que todos los hijos de los hombres puedan llevar una vida digna de hijos de Dios.

Hombres de buena voluntad

Finalmente, Nos nos dirigimos a todos los hombres de buena voluntad conscientes de que el camino de la paz pasa por el desarrollo. Delegados en las instituciones internacionales, hombres de Estado, publicistas, educadores, todos, cada uno en vuestro sitio, vosotros sois los conductores de un mundo nuevo. Nos suplicamos a Dios Todopoderoso que ilumine vuestras inteligencias y os dé nuevas fuerzas y aliento para poner en estado de alerta a la opinión pública y comunicar entusiasmo a los pueblos. Educadores, a vosotros os pertenece despertar ya desde la infancia el amor a los pueblos que se encuentran en la miseria. Publicistas, a vosotros corresponde poner ante nuestros ojos el esfuerzo realizado para promover la mutua ayuda entre los pueblos, así como también el espectáculo de las miserias que los hombres tienen tendencia a olvidar para tranquilizar sus conciencias: que los ricos sepan al menos que los pobres están a su puerta y aguardan las migajas de sus banquetes.

 

.

CONSEJO DE SEGURIDAD DE LAS NACIONES UNIDAS

 

. Hombres de Estado

1-. Hombres de Estado, a vosotros os incumbe movilizar vuestras comunidades en una solidaridad mundial más eficaz y ante todo hacerles aceptar las necesarias disminuciones de su lujo y de sus dispendios para promover el desarrollo y salvar la paz. Delegados de las Organizaciones Internacionales, de vosotros depende que el peligroso y estéril enfrentamiento de fuerzas deje paso a la colaboración amigable, pacífica y desinteresada, a fin de lograr un progreso solidario de la humanidad en el que todos los hombres puedan desarrollarse.

Sabios

2.-. Y si es verdad que el mundo se encuentra en un lamentable vacío de ideas, Nos hacemos un llamamiento a los pensadores de Dios, ávidos de absoluto, de justicia y de verdad: todos los hombres de buena voluntad. A ejemplo de Cristo, Nos atrevemos a rogaros con insistencia «buscad y encontraréis»(Lc 11, 9), emprended los caminos que conducen a través de la colaboración, de la profundización del saber, de la amplitud del corazón a una vida más fraternal en una comunidad humana verdaderamente universal.

Todos a la obra

3.-. Vosotros todos los que habéis oído la llamada de los pueblos que sufren, vosotros los que trabajáis para darles una respuesta, vosotros sois los apóstoles del desarrollo auténtico y verdadero que no consiste en la riqueza egoísta y deseada por sí misma, sino en la economía al servicio del hombre, el pan de cada día distribuido a todos, como fuente de fraternidad y signo de la Providencia.

Bendición

4..-De todo corazón Nos os bendecimos y hacemos un llamamiento a todos los hombres para que se unan fraternalmente a vosotros. Porque si el desarrollo es el nuevo nombre de la paz, ¿quién no querrá trabajar con todas las fuerzas para lograrlo? Sí, Nos os invitamos a todos para que respondáis a nuestro grito de angustia, en nombre del Señor.

Dado en Roma, junto a San Pedro, el 26 de marzo, fiesta de la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, año cuarto de nuestro pontificado.

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elbachiller…

EL PAPA SAN JUAN XXIII AUTOR DE LA ENCÍCLICA.

LA DOCTRINA SOCIAL  DE LA IGLESIA EN LA PACEM  IN TERRIS.

Apenas transcurridos algo más de dos años de la publicación de la encíclica Mater et Magistra, el papa Juan XXII, publica una  nueva encíclica en la  que es  abordado directamente el tema  de  la paz, un tema que tiene grandes implicaciones con el problema social, por lo mismo lo hemos incluido en la CATEGORIA  sobre la doctrina social  de la Iglesia. El índice que seguiremos para el conocimiento de la encíclica es el siguiente:

 1.-Las guerras y acciones pacificadoras en el año 1963.

2.-Esquema de la encíclica por sus apartados.

3.-La encíclica en sus textos.

GUERRAS EN EL SIGLO XX.

 1.-– LAS GUERRAS Y ACCIONES PACIFICADORAS EN EL AÑO 1963.

 1.1.-GUERRAS Y TENSIONES BÉLICAS

 La República Federal de Alemania rompe sus relaciones diplomáticas con Cuba, por haber reconocido este país a la RDA como estado indepen­diente (doctrina Haílsteirí).14.-1-63

            Gran Bretaña. Harold Philby, anti­guo miembro del cuerpo diplomático y corresponsal de los semanarios The Observer y The Economist, se evade de la capital libanesa, Beirut, hacia la Unión Soviética, para cuyo país había estado realizando espionaje desde 1946.20-1-63.

EE UU provoca una explosión nuclear subterránea en Nevada 8-2-63.

EE UU y Gran Bretaña suscriben, en Washington, un acuerdo para el suministro a Gran Bretaña de cohe­tes americanos tipo Polaris.6-4-63.

Berlín. El presidente Kennedy visita Berlín Oeste, donde es aclamado por la población. Ante el ayuntamiento de Schoneberg dirige a las 150 000 personas allí congregadas estas pala­bras históricas: “Todos los hombres libres, dondequiera que puedan ha­bitar, son ciudadanos de esta ciudad de Berlín Oeste y por esto, como hombre libre que soy, me siento or­gulloso de poder decir: soy un berlinés”.26.6.63.

            Perú. La junta militar proclama el estado de sitio, denunciando una conjura comunista. Se suspenden las garantías constitucionales y se detie­ne a unas 800 personas.5-1-63.

En un golpe de estado de ofi­ciales nasseristas, es derrocado y muerto el presidente Abd al-Karim Kassem. Una junta nombra jefe del estado al cabecilla del golpe, coronel Abdul Salam Muhammad Aref y a Ahmad Hasan al-Bakr jefe del go­bierno. Se dicta alto el fuego contra los kurdos.8-2-63.

 LA PROLONGADA GUERRA DEL CONGO.

Congo-Leopoldville. Estalla en Ka-sai-Sur un nuevo levantamiento con­tra el gobierno central.12-2-63.

Venezuela. Es secuestrado el buque “Anzoátegui” por un grupo del FLN que pide la liberación de presos polí­ticos venezolanos a cambio de la li­beración de la tripulación.13-2-63.

El buque secuestrado “Anzoátegui” consigue llegar a Brasil, donde los guerrilleros reciben asi­lo político. 18-2-63.

Derrocando al gobierno de Ja-lid al-Azim, en un golpe de estado, se hace con el poder el partido del Ba’at, que constituye un Consejo Nacional presidido por el general Atassi. Salah al-Bitar es nombrado jefe del gobierno y ministro del Exterior.9-3-63.

            España. En 4 consejos de guerra contra 63 personas, encarceladas desde la pasada primavera por su participación o solidaridad con las huelgas, 57 han sido condenadas a penas que oscilan entre los 9 meses y los 10 años de prisión, 6 absueltas.10-3-63

30 militares detenidos por tramar un complot contra el go­bierno.10-3-63.

 Argentina prohibe las actividades del Partido Comunista. 14-5-6

España. Los dos consejos de guerra celebrados en Madrid sentencian a 10 personas por “rebelión militar” a penas de 5 a 10 años de prisión. Los condenados habían intentado formar un sindicato opuesto al vertical. 25-3-63.

El ejército, capitaneado por el ministro de Defensa, coronel Enrique Peralta Azurdia, derroca al gobierno civil del presidente Miguel Ydígoras Fuentes.30-3-63.

Sublevación militar enca­bezada por los generales Menéndez y Toranzo, así como los almirantes Rojas y Rial. La mayor parte del ejército permanece leal al gobierno, que parece dominar la situación. 2-4-63

Argentina. Sofocada la sublevación, son detenidos 330 militares, entre ellos el almirante Rojas. Los demás dirigentes logran huir. 6-4-63.

GENERAL FRANCISCO FRANCO.   

   España. En consejo de guerra, Ju­lián Grimau es condenado a muerte, acusado de crímenes cometidos du­rante la guerra civil (1936-1939) en su función de jefe de policía de Bar­celona.

            España. Peticiones de gracia para Ju­lián Grimau, procedentes de todo el mundo, entre ellas las del papa, Jrus-chov, la reina Isabel de Bélgica (abuela de Balduino), lord Home (ministro británico de Exteriores), etcétera, y colectivos de Suecia, Francia y otros países.

            España. Julián Grimau es ejecutado.20-4-63. España. Protestas multitudinarias, en todo el mundo, por la ejecución de Julián Grimau.22-4-63

Dimite el gabinete guber­namental de Samir al-Rifa’i, como consecuencia de sangrientos enfrentamientos entre el ejército y partida­rios del presidente egipcio Nasser, los cuales exigen la unión inmediata con la nueva RAU constituida hace tres días. El rey Husayn encarga a su tío, Husayn ibn Nasr, la formación de un nuevo Gobierno. 18-4-63.

            España. El Consejo de Ministros aprueba la creación de un Tribunal

de Orden Público (TOP) con autori­dad sobre todo el territorio nacional. Envía a las Cortes el proyecto de ley.4-5-63

En el curso de una manifes­tación de protesta contra la discrimi­nación racial en Birmingham (Alaba-ma), son detenidos alrededor de 1000 negros. Asimismo se producen manifestaciones de protesta en nu­merosas ciudades.6-5-63

 La República Dominicana inicia mo­vimientos militares en su frontera con Haití, tras un incidente diplomá­tico, pero la OEA logra evitar que la crisis degenere en guerra.30-4-63

 Vietnam del Sur. En Hue, las fuerzas gubernamentales disparan a budistas durante unas manifestaciones contra el régimen de Diem: 8 muertos y de­cenas de heridos.8-5-6

Argentina prohibe al partido pero­nista Unión Popular la presentación de candidatura a la presidencia en las próximas elecciones del 7 de julio. 15-5-63.

            Irán. Las protestas de musulmanes ortodoxos en Teherán y otras ciuda­des contra los planes del sha, Muhammad Reza Pahláwi, para una re­forma agraria y la emancipación de la mujer, provocan disturbios en los que mueren 86 personas. Con oca­sión de estos sucesos, destaca, en la ciudad de Qom, la actividad del aya-tollah Jomeini, jefe de los chutas. Es expulsado del país y se exilia en Iraq.5-6-63.

            EE UU. Se decreta el estado de emergencia en Lexington (Carolina del Norte), como consecuencia de graves disturbios raciales. También se producen enfrentamientos entre negros y blancos en otras ciudades del sur.7-6-63.

El presidente Carlos Julio Arosemena es derrocado por golpis-tas militares y parte en exilio a Pana­má. Del poder se hace cargo una jun­ta militar cuyos “hombres fuertes” son Ramón Castro y Andrés Arrata. Se declara fuera de la ley al Parti­do Comunista. No ha habido derra­mamiento de sangre.3´7-63.

 EL DICTADOR CHINO MAO.          

La URSS responde a los “25 puntos” de Mao. Ruptura ideológica con14-7.63.

Un intento de golpe de estado de partidarios del presidente egipcio, Nasser, termina en ruptura entre Siria y Egipto. El general Amin ai Hafiz desarticula la intentona, con dura represión.17-7-63.

  España. Los metalúrgicos de In­dustrias Asturianas de Mieres se unen a las huelgas de Oviedo y Gijón (iniciadas el 15.6), siendo ya unos 20 000 los huelguistas. En las minas no cerradas se trabaja a ritmo lento. 25-7.63.

Vietnam del Sur. El gobierno de Ngo Dinh Diem decreta el estado de excepción como consecuencia de múltiples manifestaciones de los budistas. Las tropas gubernamentales ocupan las pagodas. En Saigón, cua­tro monjes y una monja se autoinmo-lan públicamente, prendiéndose fuego.2-8-63.

            República Dominicana. Una junta militar, bajo el mando de Antonio Imbert y Luis Amiana, derroca al presidente Juan Bosch, y nombra presidente provisional a Emilio de los Santos. Bosch se exilia a Puerto Rico.25-9-63.

Honduras. El comandante en jefe del ejército, coronel Osvaldo López Arellano, derroca al presidente Ra­món Villeda Morales y se proclama jefe del estado.3-10-63.

 Marruecos y Argelia acuerdan un alto el fuego, a partir del 2 de noviembre.31-10-63.

  Vietnam del Sur. En un golpe mili­tar dirigido por los generales Duong Van Minh y Tran Van Don, pierden la vida el jefe del estado, Ngo Dinh Diem, de 62 años, y su hermano Ngo Dinh Nhu, de 52 años, jefe del Servicio Secreto.1-11-63.

           

ASESINATO DE KENEDY.

EE UU. En una comitiva a través de Dallas (Texas) es asesinado el presi­dente de los Estados Unidos, John F. Kennedy, de 46 años. El goberna­dor de Texas, John Connally, que acompañaba al presidente en el mis­mo automóvil, resulta herido. Es de­tenido Lee H. Oswald, presunto au­tor del atentado. El mismo día, el vi­cepresidente Lyndon B. Johnson presta juramento como presidente 22-11-63.

Lee H. Oswald, sospechoso del asesinato del presidente Kennedy, es mortalmente herido por Jack Ruby, en el momento en que era trasladado a la prisión de Dallas. Ruby es detenido.24-11-63.

Raúl Leoni es elegido su­cesor de Rómulo Betancourt en las elecciones presidenciales. La cam­paña electoral se vio acompañada de múltiples actos terroristas de las FALN (Fuerzas Armadas de Libera­ción Nacional).1-12-63.

Estallan sangrientos enfrentamientos entre griegos y turcos, mu­riendo numerosas personas, sobre todo habitantes turcos de la isla. 23-12-63

 ARABIA SAUDÍ SUPRIME LA ESCLAVITAD. ¡ YA ERA HORA !

2.-ACCIONES PACIFICADORAS.

            EE UU y la URSS informan al Consejo de Seguridad de haber alcanzado un acuerdo relativo a la cuestión de la retirada de misiles so­viéticos de Cuba. 7-1-63.

            Francia y la República Federal de Alemania firman, en París, un Convenio de Amistad, encaminado a es­trechar la cooperación, ante todo en cuestiones de política exterior.20-1-63.

            EE UU/Cuba/URSS. La Unión So­viética informa al gobierno norte­americano que el 15 de marzo proce­derá a retirar a varios miles de solda­dos soviéticos de Cuba. 18-2-63

            China y Pakistán suscriben un acuer­do fronterizo por el que convienen un canje de territorios.7-3-63

            Francia y la RAU ( Republica Árabe Unida.)  restablecen sus re­laciones diplomáticas, interrumpidas desde 1956.4-3-63.

OUA. Treinta jefes de estado y de gobierno africanos reunidos en Addis Abeba acuerdan la creación de la Organización para la Unidad Africana.22-5-63.

Reunidos en Quito los pre­sidentes de Bolivia, Brasil, Chile,

Ecuador y México, firman una decla­ración conjunta en contra del arma­mento nuclear en Hispanoamérica.30-4-63.

Según los resultados de un referéndum, es rechazada, nueva­mente, la prohibición de armas nucleares Suiza. Según los resultados de un referéndum, es rechazada, nueva­mente, la prohibición de armas nucleares.26-5-63

Arabia Saudí. Decreto aboliendo la esclavitud.2-6-63.

 España. Los partidos ilegales Demo­cracia Social Cristiana, Izquierda Democrática Cristiana, Unión De­mocrática de Cataluña y Partido Na­cionalista Vasco forman equipo constituido, y solicitan su admisión en la Unión Internacional de Demo­cracias Cristianas.2-6-63..Juan XXIII publica la encíclica Pacem in Terris.11-4-63

Vaticano. El cónclave elige nuevo papa al arzobispo de Milán, cardenal Giovanni Battista Montini. El suce­sor de Juan XXIII adopta el nombre de Pablo VI.21-6-63

EEUU y la URSS suscriben, en Ginebra, un acuerdo sobre la instala­ción de una comunicación directa (el llamado “teléfono rojo”) entre la Ca­sa Blanca y el Kremlin.20-6-63.

La URSS, EE UU y Gran Bretaña establecen un convenio so­bre prohibición de pruebas nucleares en la atmósfera, en el espacio y bajo el agua.26-7-63.

Unas 200 000 personas par­ticipan en una marcha sobre Wash ington en protesta contra la discrimi­nación racial. Los jefes de la mani­festación son recibidos en el Capito­lio por los presidentes de las frac­ciones republicana y demócrata del Senado y, a continuación, por el pre­sidente Kenned y en la Casa Blanca. 28-8-63.

 

LOS PAPAS DEL CONCILIO VATICANO II.

Vaticano. El papa Pablo VI abre la segunda serie de sesiones del concilio Vaticano II.29-9-63. Entra en vigor el Tratado de Moscú sobre la suspensión de pruebas nucleares en la atmósfera, en el espacio y bajo el agua. Se han adherido alrededor de 100 países, absteniéndose China y Francia.10-10-63.  Berlín. Por medio de un Acuerdo de Transeúntes, se permitirá a la pobla­ción de Berlín Oeste visitar a parien­tes en Berlín Este, entre el 18 de diciembre de 1963 y el 5 de enero de 1964.17-12-63.

Tropas británicas desembar­can en Chipre con el fin de poner tér­mino a los combates entre la pobla­ción griega y turca. 23-12-63.

 2-ESQUEMA DE LA ENCÍCLICA POR SUS APARTADOS.

 

  1. -1.-INTRODUCCIÓN

2.-1.-1.-El orden en el universo.

2.-1.-2.- El orden en la humanidad

-2.- EI. ORDENACIÓN DE LAS RELACIONES CIVILES.

 2.-2.-1.- La persona humana, sujeto de derechos y deberes.

2.-2.-2.-Derecho a la existencia y a un decoroso nivel de vida.

2.-2.-3.- Derecho a la buena fama, a la verdad y a la cultura.

2.-2.-4.- Derecho al culto divino.

2.-2.-5.- Derechos familiares.

2.-2.-6.- Derechos económicos.

2.-2.-7.- Derecho a la propiedad privada.

2.-2.-7.- Derecho de reunión y asociación.

2.-2.-8.- Derecho de residencia y emigración.

2.-2.-9.- Derecho a intervenir en la vida pública.

2.-2.-10.- Derecho a la seguridad jurídica.

2.-2.-11.- Los deberes del hombre .Conexión necesaria entre derechos y deberes.

2.-2.-12.- El deber de respetar los derechos ajenos.

2.-2.-13.- El deber de colaborar con los demás.

2.-2.-14.- El deber de actuar con sentido de responsabilidad.

2.-3.-1.- La convivencia civil. Verdad, justicia, amor y libertad, fundamentos de la convivencia humana.

2.-3.-2.- Carácter espiritual de la sociedad humana.

2.-3.-3.- La convivencia tiene que fundarse en el orden moral establecido por Dios.

2.-4.-1.- Características de nuestra época

2.-4.-2.- La elevación del mundo laboral

2.-4.-3.- La presencia de la mujer en la vida pública.

2.-4.-4.- La emancipación de los pueblos.

-3.- ORDENACIÓN DE LAS RELACIONES POLÍTICAS.

 3.-3.-1.- La autoridad. Es necesaria.

3.-3.-2.- Debe estar sometida al orden moral.

3.-3.-3.- Sólo así obliga en conciencia.

3.-3.-4.- Y se salva la dignidad del ciudadano.

3.-3.-5.- Las leyes deben  respetar el ordenamiento divino.

3.-3.-6.- Autoridad y democracia.

3.-3.-7.- El bien común. Obliga también  al ciudadano.

3.-3.-8.- Obliga también al gobernante.

3.-3.-9.- Está ligado a la naturaleza humana.

3.-3.-10.- Debe redundar en provecho de todos.

3.-3.-11.- Abarca a todo el hombre.

3.-4-1.- Deberes de los gobernantes en orden al bien común.

3.-4.-2.- Defender los derechos y deberes del hombre.

3.-4.-3.- Armonizarlos y regularlos.

3.-4.-4.- Favorecer su ejercicio.

3.-4.-5.- Exigencias concretas en esta materia.

3.-4.-6.- . Guardar un perfecto equilibrio en 1a regulación y tutela de los derechos.

3-5.-1.- La constitución jurídico-política de la sociedad.

3.-5.-2.- División de funciones y de poderes.

3.-5.-3.- Normas generales para e1 ejercicio de los tres poderes.

3.-5.-4.- Cautelas y requisitos que deben observar los gobernantes.

3.-5.-5.- Acceso del ciudadano a la vida pública.

3-6.-1.- Exigencias de la época.

3.-6.-2.-Carta de los derechos del hombre.

3.-6.-3. Organización de poderes

3.-6.-4.- Relaciones autoridad-ciudadanos.

3.-6.-5.- Juicio crítico.

-4.- ORDENACIÓN DE LAS RELACIONES INTERNACIONALES.

 4.-4.-1.- Las relaciones internacionales deben regirse por la ley moral.

4.-4.-3.- Las relaciones internacionales deben regirse por la verdad.

4.-4.-4.- Las relaciones internacionales deben regirse por la justicia.

4.-4.-5.- El problema de las minorías étnicas.

4.-4.-6.- Asociaciones, colaboración e intercambios.

4.-4.-7.- La situación de los exiliados políticos.

4.-4.-8.- La carrera de armamentos y el desarme.

4.-4.-9.- Las relaciones internacionales deben regirse por la libertad.

4.-4.-10.- Convicciones y esperanzas de la hora actual.

5.- ORDENACIÓN DE LAS RELACIONES MUNDIALES.

 5.-5.-1.- La interdependencia de los Estados en lo social, político y económico.

5.-5.-2.- La autoridad política es hoy insuficiente para lograr el bien común universal.

5.-5.-3.- Es necesaria una autoridad pública de alcance mundial.

5.-5.-4.- La autoridad mundial debe establecerse por acuerdo general de las naciones

5.-5.-5.- La autoridad mundial debe proteger los derechos de la persona humana.

5.-5.-6.- El principio de subsidiariedad en el plano mundial.

5.-5.-7.- La organización de las Naciones Unidas.

6.-NORMAS PARA LA ACCIÓN TEMPORAL DEL CRISTIANO.

 6-6.-1.- Presencia activa en todos los campos.

6.-6.-2.- Cultura, técnica y experiencia

6.-6.-3.- Virtudes morales y valores del espíritu

6.-6.-4.- Coherencia entre la fe y la conducta

6.-6.-5.- Dinamismo creciente en la acción temporal.

7.-1.- Relaciones de los católicos con los no-católicos.

6.-7.-2.- Fidelidad y colaboración.

6.-7.-3.- Distinguir entre el error y el que lo profesa.

6.-7.-4.- Distinguir entre filosofías y corrientes históricas.

6.-7.-5.- Utilidad de estos contactos.

6.-7.-1.-6.- Evolución, no revolución.

6-8.-1.-.- Llamamiento a una tarea gloriosa y necesaria

6.-8.-2..- Es necesario orar por la paz.

.3– LA ENCICLICA EN SUS TEXTOS.

 A continuación transcribimos del esquema anterior aquellos puntos que según nuestra opinión tienen una mayor relación para la resolución del problema social, partiendo de la base que todos los aspectos referentes a la paz humana tienen incidencia, mayor o menor, en la solución de este problema.

 SOBRE LOS DERECHOS Y DEBERES HUMANOS.

 1-Derecho a la existencia y a un decoroso nivel de vida

  “11. Puestos a desarrollar, en primer término, el tema de los derechos del hombre, observamos que éste tiene un derecho a la existencia, a la integridad corporal, a los medios necesarios para un decoroso nivel de vida, cuales son, principalmente, el alimento, el vestido, la vivienda, el descanso, la asistencia médica y, finalmente, los servicios indispensables que a cada uno debe prestar el Estado. De lo cual se sigue que el hombre posee también el derecho a la seguridad personal en caso de enfermedad, invalidez, viudedad, vejez, paro y, por último, cualquier otra eventualidad que le prive, sin culpa suya, de los medios necesarios para su sustento”

 2 Derecho a la buena fama, a la verdad y a la cultura.

  “12. El hombre exige, además,, por derecho natural el debido respeto a su persona, la buena reputación social, la posibilidad de buscar la verdad libremente y, dentro de los límites del orden moral y del bien común, manifestar y difundir sus opiniones y ejercer una profesión cualquiera, y, finalmente, disponer de una información objetiva de los sucesos públicos.También es un derecho natural del hombre el acceso a los bienes de la cultura. Por ello, es igualmente necesario que reciba una instrucción fundamental común y una formación técnica o profesional de acuerdo con el progreso de la cultura en su propio país. Con este fin hay que esforzarse para que los ciudadanos puedan subir, sí su capacidad intelectual lo permite, a los más altos grados de los estudios, de tal forma que, dentro de lo posible, alcancen en la sociedad los cargos y responsabilidades adecuados a su talento y a la experiencia que hayan adquirido.”

 3 Derechos familiares.

  “15. Además tienen los hombres pleno derecho a elegir el estado de vida que prefieran, y, por consiguiente, a fundar una familia, en cuya creación el varón y la mujer tengan iguales derechos y deberes, o seguir la vocación del sacerdocio o de la vida religiosa.

Por lo que toca a la familia, la cual se funda en el matrimonio libremente contraído, uno e indisoluble, es necesario considerarla como la semilla primera y natural dela sociedad humana. De lo cual nace el deber de atenderla con suma diligencia tanto en el aspecto económico y social como en la esfera cultural y ética; todas estas medidas tienen como fin consolidar la familia y ayudarla a cumplir su misión.

A los padres, sin embargo, corresponde antes que a nadie el derecho de mantener y educar a los hijos”

 4.Derechos económicos.

 En lo relativo al campo de la economía, es evidente que el hombre tiene derecho natural a que se le facilite la posibilidad de trabajar y a la libre iniciativa en el desempeño del trabajo.

Pero con estos derechos económicos está ciertamente unido el de exigir tales condiciones de trabajo que no debiliten las energías del cuerpo, ni comprometan la integridad moral, ni dañen el normal desarrollo de la juventud. Por lo que se refiere a la mujer, hay quedarle la posibilidad de trabajar en condiciones adecuadas a las exigencias y los deberes de esposa y de madre.

-De la dignidad de la persona humana nace también el derecho a ejercer las actividades económicas, salvando el sentido de la responsabilidad. Por tanto, no debe silenciarse que ha de retribuirse al trabajador con un salario establecido conforme a las normas de la justicia, y que, por lo mismo, según las posibilidades de la empresa, le permita, tanto a él como a su familia, mantener un género de vida adecuado a la dignidad del hombre. Sobre este punto, nuestro predecesor, de feliz memoria, Pío XII afirma: Al deber de trabajar, impuesto al hombre por la naturaleza, corresponde asimismo un derecho natural en virtud del cual puede pedir, a cambio de su trabajo, lo necesario para la vida propia y de sus hijos. Tan profundamente está mandada por la naturaleza la conservación del hombre.”

Derecho a la propiedad privada

            “21. También surge de la naturaleza humana el derecho a la propiedad privada de los bienes, incluidos los de producción, derecho que, como en otra ocasión hemos enseñado, constituye un medio eficiente para garantizar la dignidad de la persona humana y el ejercicio libre de la propia misión en todos los campos de la actividad económica, y es, finalmente, un elemento de tranquilidad y de consolidación para la vida familiar, con el consiguiente aumento de paz y prosperidad en el Estado”

 

 – Derecho de residencia y emigración

            “25. Ha de respetarse íntegramente también el derecho de cada hombre a conservar o cambiar su residencia dentro de los límites geográficos del país; más aún, es necesario que le sea lícito, cuando lo aconsejen justos motivos, emigrar a otros países y fijar allí su domicilio. El hecho de pertenecer como ciudadano a una determinada comunidad política no impide en modo alguno ser miembro de la familia humana y ciudadano de la sociedad y convivencia universal, común a todos los hombres.”

 – La elevación del mundo laboral.

            “40. En primer lugar contemplamos el avance progresivo realizado por las clases trabajadoras en lo económico y en lo social. Inició el mundo del trabajo su elevación con la reivindicación de sus derechos, principalmente en el orden económico y social. Extendieron después los trabajadores sus reivindicaciones a la esfera política. Finalmente, se orientaron al logro de las ventajas propias de una cultura más refinada. Por ello, en la actualidad, los trabajadores de todo el mundo reclaman con energía que no se les considere nunca simples objetos carentes de razón y libertad, sometidos al uso arbitrario de los demás, sino como hombres en todos los sectores de la sociedad; esto es, en el orden económico y social, en el político y en el campo de la cultura.”

 – La presencia de la mujer en la vida pública

“En segundo lugar, es un hecho evidente la presencia de la mujer en la vida pública. Este fenómeno se registra con mayor rapidez en los pueblos que profesan la fe cristiana, y con más lentitud, pero siempre en gran escala, en países de tradición y civilizaciones distintas. La mujer ha adquirido una conciencia cada día más clara de su propia dignidad humana. Por ello no tolera que se la trate como una cosa inanimada o un mero instrumento; exige, por el contrario, que, tanto en el ámbito de la vida doméstica como en el de la vida pública, se le reconozcan los derechos y obligaciones propios de la persona humana.”

 – La emancipación de los pueblos

  “42. Observamos, por último, que, en la actualidad, la convivencia humana ha sufrido una total transformación en lo social y en lo político. Todos los pueblos, en efecto, han adquirido ya su libertad o están a punto de adquirirla. Por ello, en breve plazo no habrá pueblos dominadores ni pueblos dominados.

Los hombres de todos los países o son ya ciudadanos de un Estado independiente, o están a punto de serlo.No hay ya comunidad nacional alguna que quiera estar sometida al dominio de otra. Porque en nuestro tiempo resultan anacrónicas las teorías, que duraron tantos siglos, por virtud de las cuales ciertas clases recibían un trato de inferioridad, mientras otras exigían posiciones privilegiadas, a causa de la situación económica y social, del sexo o de la categoría política.

Hoy, por el contrario, se ha extendido y consolidado por doquiera la convicción de que todos los hombres son, por dignidad natural, iguales entre sí. Por lo cual, las discriminaciones raciales no encuentran ya justificación alguna, a lo menos en el plano de la razón y de la doctrina.

 Esto tiene una importancia extraordinaria para lograr una convivencia humana informada por los principios que hemos recordado. Porque cuando en un hombre surge la conciencia de los propios derechos, es necesario que aflore también la de las propias obligaciones; de forma que aquel que posee determinados derechos tiene asimismo, como expresión de su dignidad, la obligación de exigirlos, mientras los demás tienen el deber de reconocerlos y respetarlos.

Cuando la regulación jurídica del ciudadano se ordena al respeto de los derechos y de los deberes, los hombres se abren inmediatamente al mundo de las realidades espirituales, comprenden la esencia de la verdad, de la justicia, de la caridad, de la libertad, y adquieren conciencia de ser miembros de tal sociedad. Y no es esto todo, porque, movidos profundamente por estas mismas causas, se sienten impulsados a conocer mejor al verdadero Dios, que es superior al hombre y personal. Por todo lo cual juzgan que las relaciones que los unen con Dios son el fundamento de su vida, de esa vida que viven en la intimidad de su espíritu o unidos en sociedad con los demás hombres.

 2– SOBRE EL BIEN COMÚN.

 -Obliga al ciudadano

            “53. Todos los individuos y grupos intermedios tienen el deber de prestar su colaboración personal al bien común. De donde se sigue la conclusión fundamental de que todos ellos han de acomodar sus intereses a las necesidades de los demás, y la de que deben enderezar sus prestaciones en bienes o servicios al fin que los gobernantes han establecido, según normas de justicia y respetando los procedimientos y límites fijados para el gobierno. Los gobernantes, por tanto, deben dictar aquellas disposiciones que, además de su perfección formal jurídica, se ordenen por entero al bien de la comunidad o puedan conducir a él.”

 Obliga también al gobernante

            “54. La razón de ser de cuantos gobiernan radica por completo en el bien común. De donde se deduce claramente que todo gobernante debe buscarlo, respetando la naturaleza del propio bien común y ajustando al mismo tiempo sus normas jurídicas a la situación real de las circunstancias.

Exigencias concretas en esta materia

            “64. Es por ello necesario que los gobiernos pongan todo su empeño para que el desarrollo económico y el progreso social avancen a mismo tiempo y para que, a medida que se desarrolla la productividad de los sistemas económicos, se desenvuelvan también los servicios esenciales, como son, por ejemplo, carreteras, transportes, comercio, agua potable, vivienda, asistencia sanitaria, medios que faciliten la profesión de la fe religiosa y, finalmente, auxilios para el descanso del espíritu.

            Es necesario también que las autoridades se esfuercen por organizar sistemas económicos de previsión para que al ciudadano, en el caso de sufrir una desgracia o sobrevenirle una carga mayor en las obligaciones familiares contraídas, no le falte lo necesario para llevar un tenor de vida digno. Y no menor empeño deberán poner las autoridades en procurar y en lograr que a los obreros aptos para el trabajo se les dé la oportunidad de conseguir un empleo adecuado a sus fuerzas; que se pague a cada uno el salario que corresponda según las leyes de la justicia y de la equidad; que en las empresas puedan los trabajadores sentirse responsables de la tarea realizada; que se puedan constituir fácilmente organismos intermedios que hagan más fecunda y ágil la convivencia social; que, finalmente, todos, por los procedimientos y grados oportunos, puedan participar en los bienes de la cultura”.

 3-ORDENACIÓN DE LAS RELACIONES MUNDIALES.

 La interdependencia de los Estados en lo social, político y económico

 “130. Los recientes progresos de la ciencia y de la técnica, que han logrado repercusión tan profunda en la vida humana, estimulan a los hombres, en todo el mundo, a unir cada vez más sus actividades y asociarse entre sí. Hoy día ha experimentado extraordinario aumento el intercambio de productos, ideas y poblaciones. Por esto se han multiplicado sobremanera las relaciones entre los individuos, las familias y las asociaciones intermedias de las distintas naciones, y se han aumentado también los contactos entre los gobernantes de los diversos países. Al mismo tiempo se ha acentuado la interdependencia entre las múltiples economías nacionales; los sistemas económicos de los pueblos se van cohesionando gradualmente entre sí, hasta el punto de quede todos ellos resulta una especie de economía universal; en fin, el progreso social, el orden, la seguridad y la tranquilidad de cualquier Estado guardan necesariamente estrecha relación con los de los demás.”

La autoridad política es hoy insuficiente para lograr el bien común universal

“134. En nuestros días, las relaciones internacionales han sufrido grandes cambios. Porque, de una parte, el bien común de todos los pueblos plantea problemas de suma gravedad, difíciles y que exigen inmediata solución, sobre todo en lo referente a la seguridad y la paz del mundo entero; de otra, los gobernantes de los diferentes Estados, como gozan de igual derecho, por más que multipliquen las reuniones y los esfuerzos para encontrar medios jurídicos más aptos, no lo logran en grado suficiente, no porque les falten voluntad y entusiasmo, sino porque su autoridad carece del poder necesario.

135. Por consiguiente, en las circunstancias actuales de la sociedad, tanto la constitución y forma de los Estados como el poder que tiene la autoridad pública en todas las naciones del mundo deben considerarse insuficientes para promover el bien común de los pueblos.”

Es necesaria una autoridad pública de alcance mundial

 “136. Ahora bien, si se examinan con atención, por una parte, el contenido intrínseco del bien común, y, por otra, la naturaleza y el ejercicio de la autoridad pública, todos habrán de reconocer que entre ambos existe una imprescindible conexión. Porque el orden moral, de la misma manera que exige una autoridad pública para promover el bien común en la sociedad civil, así también requiere que dicha autoridad pueda lograrlo efectivamente. De aquí nace que las instituciones civiles -en medio de las cuales la autoridad pública se desenvuelve, actúa y obtiene su fin- deben poseer una forma y eficacia tales que puedan alcanzar el bien común por las vías y los procedimientos más adecuados a las distintas situaciones de la realidad.

Y como hoy el bien común de todos los pueblos plantea problemas que afectan a todas las naciones, y como semejantes problemas solamente puede afrontarlos una autoridad pública cuyo poder, estructura y medios sean suficientemente amplios y cuyo radio de acción tenga un alcance mundial, resulta, en consecuencia, que, por imposición del mismo orden moral, es preciso constituir una autoridad pública general.”

 -La autoridad mundial debe establecerse por acuerdo general de las naciones

“138. Esta autoridad general, cuyo poder debe alcanzar vigencia en el mundo entero y poseer medios idóneos para conducir al bien común universal, ha de establecerse con el consentimiento de todas las naciones y no imponerse por la fuerza. La razón de esta necesidad reside en que, debiendo tal autoridad desempeñar eficazmente su función, es menester que sea imparcial para todos, ajena por completo a los partidismos y dirigida al bien común de todos los pueblos. Porque si las grandes potencias impusieran por la fuerza esta autoridad mundial, con razón sería de temer que sirviese al provecho de unas cuantas o estuviese del lado de una nación determinada, y por ello el valor y la eficacia de su actividad quedarían comprometidos. Aunque las naciones presenten grandes diferencias entre sí en su grado de desarrollo económico o en su potencia militar, defienden, sin embargo, con singular energía la igualdad jurídica y la dignidad de su propia manera de vida. Por esto, con razón, los Estados no se resignan a obedecer a los poderes que se les imponen por la fuerza, o a cuya constitución no han contribuido, o a los que no se han adherido libremente.

-La autoridad mundial debe proteger los derechos de la persona humana

“139. Así como no se puede juzgar del bien común de una nación sin tener en cuenta la persona humana, lo mismo debe decirse del bien común general; por lo que la autoridad pública mundial ha de tender principalmente a que los derechos de la persona humana se reconozcan, se tengan en el debido honor, se conserven incólumes y se aumenten en realidad. Esta protección de los derechos del hombre puede realizarla o la propia autoridad mundial por sí misma, si la realidad lo permite, o bien creando en todo el mundo un ambiente dentro del cual los gobernantes de los distintos países puedan cumplir sus funciones con mayor facilidad.”

-El principio de subsidiariedad en el plano mundial

 140. Además, así como en cada Estado es preciso que las relaciones que median entre la autoridad pública y los ciudadanos, las familias y los grupos intermedios, se regulen y gobiernen por el principio de la acción subsidiaria, es justo que las relaciones entre la autoridad pública mundial y las autoridades públicas de cada nación se regulen y rijan por el mismo principio. Esto significa que la misión propia de esta autoridad mundial es examinar y resolver los problemas relacionados con el bien común universal en el orden económico, social, político o cultural, ya que estos problemas, por su extrema gravedad, amplitud extraordinaria y urgencia inmediata, presentan dificultades superiores a las que pueden resolver satisfactoriamente los gobernantes de cada nación.

 -La organización de las Naciones Unidas

      “142. Como es sabido, e1 26 de junio de 1945 se creó 1a Organización de las Naciones Unidas, conocida con la sigla ONU, a la que se agregaron después otros organismos inferiores, compuestos de miembros nombrados por la autoridad pública de las diversas naciones; a éstos les han sido confiadas misiones de gran importancia y de alcance mundial en lo referente a la vida económica y social, cultural, educativa y sanitaria.

            Sin embargo, el objetivo fundamental que se confió a la Organización de las Naciones Unidas es asegurar y consolidar la paz internacional, favorecer y desarrollar las relaciones de amistad entre los pueblos, basadas en los principios de igualdad, mutuo respeto y múltiple colaboración en todos los sectores de la actividad humana.

Argumento decisivo de la misión de la ONU es la Declaración universal de los derechos del hombre, que la Asamblea general ratificó el 10 de diciembre de 1948. En el preámbulo de esta Declaración se proclama como objetivo básico, que deben proponerse todos los pueblos y naciones, el reconocimiento y el respeto efectivo de todos los derechos y todas las formas de la libertad recogidas en tal Declaración.

No se nos oculta que ciertos capítulos de esta Declaración han suscitado algunas objeciones fundadas. juzgamos, sin embargo, que esta Declaración debe considerarse un primer paso introductorio para el establecimiento de una constitución jurídica y política de todos los pueblos del mundo. En dicha Declaración se reconoce solemnemente a todos los hombres sin excepción la dignidad de la persona humana y se afirman todos los derechos que todo hombre tiene a buscar libremente la verdad, respetar las normas morales, cumplir los deberes de la justicia, observar una vida decorosa y otros derechos íntimamente vinculados con éstos.

Deseamos, pues, vehementemente que la Organización de las Naciones Unidas pueda ir acomodando cada vez mejor sus estructuras y medios a la amplitud y nobleza de sus objetivos. ¡Ojalá llegue pronto el tiempo en que esta Organización pueda garantizar con eficacia los derechos del hombre!, derechos que, por brotar inmediatamente de la dignidad de la persona humana, son universales, inviolables e inmutables. Tanto más cuanto que hoy los hombres, por participar cada vez más activamente en los asuntos públicos de sus respectivas naciones, siguen con creciente interés la vida de los demás pueblos y tienen una conciencia cada día más honda de pertenecer como miembros vivos a la gran comunidad mundial.”

 4– NORMAS PARA LA ACCIÓN TEMPORAL DEL CRISTIANO

Presencia activa en todos los campos.

 “146. Al llegar aquí exhortamos de nuevo a nuestros hijos a participar activamente en la vida pública y colaborar en el progreso del bien común de todo el género humano y de su propia nación. Iluminados por la luz de la fe cristiana y guiados por la caridad, deben procurar con no menor esfuerzo que las instituciones de carácter económico, social, cultural o político, lejos de crear a los hombres obstáculos, les presten ayuda positiva para su personal perfeccionamiento, así en el orden natural como en el sobrenatural.”

 5-DESPEDIDA

 “Por último, deseando, venerables hermanos, que esta paz penetre en la grey que os ha sido confiada, para beneficio, sobre todo, de los más humildes, que necesitan ayuda y defensa, a vosotros, a los sacerdotes de ambos cleros, a los religiosos y a las vírgenes consagradas a Dios, a todos los fieles cristianos y nominalmente a aquellos que secundan con entusiasmo estas nuestras exhortaciones, impartimos con todo afecto en el Señor la bendición apostólica. Para todos los hombres de buena voluntad, a quienes va también dirigida esta nuestra encíclica, imploramos de Dios salud y prosperidad.”

 Dado en Roma, junto a San Pedro, el día de jueves Santo, 11 de abril del año1963, quinto de nuestro pontificado

 

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el bachillersansoncarrasco.

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                       

 

EL PAPA SAN JUAN XXIII

L A DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA MATER ET MAGISTRA.

 En el análisis de esta encíclica papal  Mater et Magistra, Madre  y Maestra del Papa Beato Juan XXIII, publicada en el año 1961 sobre la doctrina social de la Iglesia, seguiremos el índice que sigue:

 1– Ámbito social en que apareció la encíclica.

2.-Resumen de la encíclica Mater.

3.-La encíclica en sus textos.

 1.-ÁMBITO SOCIAL EN QUE APARECIÓ LA ENCÍCLICA.

 Para situar la encíclica en el ámbito en que apareció vamos a seguir un procedimiento consistente en  recordar los sucesos  más importantes ocurridos en el mundo en el año 1960. El año anterior de su aparición.

Los acontecimientos recogidos los hemos situado en el siguiente esquema:

 1.-Tensiones entre naciones y carrera armamentística.

 2.-Guerra .

 3.-Avances científicos y otros hechos  con repercusiones mundiales

 4.-Acontecimientos de orden económico.

 5.-Pases que acceden a la independencia, o cambian su régimen político.

 6-Actuaciones de la ONU.

1.-TENSIONES ENTRE NACIONES Y CARRERA DE ARMAMENTOS.

               EE UU/Japón. En Washington, el presidente Eisenhower y el primer ministro japonés, Nobusuke Kishi, firman un nuevo pacto de asistencia militar, válido por 10 años: EE UU conservará sus bases en Japón, pero I el gobierno nipón controlará la utilización de las mismas.16-1-60

                 La URSS  lanza, con éxito, un misil de ensayo que, tras describir una tra­yectoria balística, alcanza su blan­co en el océano Pacífico, a 12 500 Km, con una precisión de 2 Km .20-1-60

            La URSS se niega a entregar a Japón las islas de Habomai y Shikotan, mientras haya fuerzas extranjeras en territorio nipón. 27-1-6

1.-    En la Conferencia sobre Desarme, en Ginebra, EE UU presenta nuevos planes para poner fin a todos los experimentos de armas nu­cleares, con excepción de pruebas subterráneas aisladas.7-2-60

            Francia hace estallar su primera bomba atómica en Reggane, en el Sahara, pasando así a ser la cuarta potencia atómica, después de EE UU, la URSS y Gran Bretaña. 14-2-60

                Las naciones limítrofes elevan pro­testas contra esta prueba nuclear.15-2-60

          España. Estallan dos bombas, en Madrid, una en el Ayuntamiento, y otra en las manos del que la llevaba. Se encuentran otras tres, sin estallar. El Directorio Revolucionario Ibérico de Liberación (DRIL) se responsabi­liza de ellas. 17-12-6.

LA OTAN Y LOS PAISES QUE LA INTEGRAN EN LA ACTUALIDAD.

La OTAN anuncia la creación de una fuerza multilateral dotada de armas clásicas y atómicas (MLF). 28-2-60

  1. En el puerto de La Habana, estalla el mercante francés “La Cou­bre” que transportaba un cargamen­to de armas belgas: 70 muertos y 200 heridos. Fidel Castro culpa a EE UU de haber provocado un sabotaje 4-3-60
  2. Desarme. Se inaugura, en Ginebra, una nueva conferencia sobre desar­me Este-Oeste, en la que participan EE UU, Gran Bretaña, Francia, Ca­nadá, Italia, la URSS, Checoslova­quia, Polonia, Rumania y Bulgaria. 19-3-60
  3. Revuelta de 12 horas en La .Paz, bajo la dirección del coronel Ríos Ledesma: 16 muertos y 106 heridos 19-3-60

            Francia, pese a las protestas interna­cionales, lleva a cabo la explosión de su segunda bomba atómica, en el Sahara. 23-3-60

  1. Creación del Partido Socia­lista Unificado (PSU), con participa­ción del ex presidente del Consejo, Pierre Mendés France. El PSU manifiesta dura oposición al presidente De Gaulle, situándose entre la SFIO y el PC.5-4-60

.           Sudáfrica. En la detención masiva más espectacular de este país, la poli­cía encarcela a 7000 nativos, en Nyanga 4-4-60

Gran Bretaña. Una marcha de pro­testa, de cuatro días de duración, en contra de las armas nucleares, finali­za en Londres en una gran manifes­tación en la que participan 50 000 personas.17-4-60

  1. Venezuela Levantamiento militar ultraderechista, dirigido por el gene­ral Castro León, con apoyo de in­vasores desde Colombia. Es aplasta por las tropas del presidente Betancourt.19-4-60

Afganistán. Fallece, en Zurich, el que fue rey afgano Aman Allah, a la edad de 67 años. Había sido derroca­do en 1929.25-4-60

  1. La prensa ataca a los “revisio­nistas contemporáneos” y a la coexis­tencia pacífica.25-4-60

República Federal de Alemania. Co­mo reacción a las amenazas soviéti­cas, se produce en Berlín-Oeste la mayor manifestación en la historia de esta ciudad (750 000 personas).1-5-60

URSS/EE UU. Una avión de reco­nocimiento estadounidense del tipo U 2 es derribado a la altura de la ciu­dad de Sverdlovsk (Siberia), en los Urales, siendo hecho prisionero su piloto Francis Gary Powers.1-5-60

. URSS. Durante la sesión de apertura del Soviet Supremo se da a conocer d derribo del avión espía U 2, silenciando que el piloto ha sido hecho prisionero. Asimismo, se releva a Frol Koslov, primer jefe interino del gobierno, por Alexéi Kosiguin.6-5-60

            EE UU, creyendo que el piloto del D 2 murió al ser derribado su apararato, explica que el avión se había apartado accidentalmente de su ruta normal. violando inconscientemente el espacio aéreo soviético. 6-5-60

            EE UU reconoce que el avión U 2 derribado el 1 de mayo realizaba, efectivamente, un vuelo de reconoci­miento sobre la URSS, “a fin de pro­teger al mundo libre de un ataque sorpresa”. 12-5-60

            Cuba restablece sus relaciones diplo­máticas con la URSS, rotas en 1952 por el presidente Fulgencio Batista, aunque en 1959 la URSS ya recono­ció al gobierno de Fidel Castro. 7-5-60

  1. Conferencia cumbre en Pa­rís, de los “cuatro grandes” (Eisen hower, Jruschov, Macmillan y De Gaulle) para terminar con la guerra fría. Fracasa, inmediatamente, ya que Jruschov exige como condición para tomar parte una disculpa oficial de EE UU por el incidente del avión U2. 16-5-60
  2. EE UU lanza el satélite explorador Midas 2, que dará in­formación inmediata en caso de ata­ques de misiles enemigos.22-5-60

            EE UU. El periódico Us News and World Report informa que tanto EE UU como la URSS están traba­jando en la bomba de neutrones. Es­ta nueva arma destruye todo ser vi­viente, pero causa escasos daños ma­teriales.2-6-60

            EE UU. El presidente Eisenhower emprende un viaje a Extremo Oriente durante el cual se propone visitar Filipinas, Taiwan, Japón y Corea del Sur.5-6-60

  1. La conferencia sobre de­sarme, iniciada en Ginebra, en mar­zo, concluye bruscamente al retirarse la delegación europea oriental for­mada por la URSS, Checoslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria.27-6-60
  2. Desarme. La conferencia sobre de­sarme, iniciada en Ginebra, en mar­zo, concluye bruscamente al retirarse la delegación europea oriental for­mada por la URSS, Checoslovaquia, Polonia, Rumania y Bulgaria 1-7-60

EE UU. Eisenhower proclama que no tolerará jamás el establecimiento en el hemisferio americano de un ré­gimen “dominado por el comunismo internacional”.1-6-60.

NIKITA JRUSCHOV JEFE DEL GOBIERNO SOVIÉTICO.

1.-Jruschov, jefe del gobierno soviético, amenaza con atacar con misiles a EE UU, caso que ese país decidiera intervenir en Cuba.9-7-60

La URSS informa haber derribado, el 1 de julio, un avión norteamerica­no de reconocimiento sobre territo­rio soviético.10-7-60

            EE UU califica de “irresponsable” el ataque al avión RB 47 y propone que una misión internacional compruebe que sobrevolaba aguas internaciona­les, y no territorio soviético. La URSS no acepta.11-7-60

EEUU La Marina lanza, con éxito, el primer misil Polaris desde un submarino en inmersión dando en su objetivo a una distancia de 2000 Km.15-7-6

Cuba procede a la nacionalización de tos empresas estadounidenses.

Los obispos cubanos  publican una pastoral contra el comunismo. Fidel Castro los acusa de fascistas cómplices de Franco.9-8-60

  1. La Conferencia de Estados Americanos, de San José (Costa Ri­ca), condena las infiltraciones chino-soviéticas en el continente. La dele­gación cubana se retira, sin firmar. Se condena también a la República Dominicana por sus agresiones con­tra Venezuela.18-8-60

            Cuba/EE UU. Las tensiones entre ambos países alcanzan un nuevo climax, tras el envío, por parte de EE UU, de 1 500 marines a Guantánamo, su base estratégica en Cuba, bajo el concepto de permiso de fin de semana. En La Habana se teme una invasión norteamericana.28-10-60

            EE UU. Tras la mayor campaña electoral promovida en la historia de este país, John F. Kennedy gana las elecciones presidenciales, por escasa mayoría, frente a su rival republica­no Nixon. Kennedy es el primer pre­sidente católico de EE UU.9-11.60

            EE UU envía unidades navales a pa­trullar por las costas centroamerica­nas, a petición de Nicaragua y Gua­temala (por sus conflictos internos en ambos países).15-11-60

  1. OTAN. El general Norstad, coman­dante supremo de las fuerzas armadas de la OTAN en Europa, propone al Consejo convertir a esta organiza­ción en una potencia militar atómica. La propuesta es aprobada 26-11-60

            Francia realiza, por tercera vez, una prueba nuclear en el Sahara.16-12-60.

2.- GUERRAS

           España. Cerca de Bañolas, Gerona, se produce un encuentro entre la Guardia Civil y un comando anarquista que había cruzado la frontera hacía 6 días. En el tiroteo muere el teniente de la Guardia Civil y 4 miembros del comando. Su jefe, Francisco Sabater, alias Quico, logra escapar, aunque herido 2-1-60

España. En San Celoni, Barcelona, un somatén lucha con Quico Sabater y le mata.4-1-60.

  1. Finaliza en Argel una suble­vación iniciada el 24 de enero, en oposición al plan del general De Gaulle de otorgar a la colonia francesa el derecho de autodeterminación. El dirigente Pierre Lagaillarde es lle­vado preso a París 1-2-60
  2. El Parlamento concede po­deres excepcionales a Charles de Gaulle para resolver el problema argelino. 2-2-60
  3. Regresa de su gira de tres días por Argelia, el general De Gaulle, donde ha ido para sondear la mo­ral del ejército. Aunque sus conclu­siones son muy contradictorias, en la metrópoli se cree que la autodeter­minación argelina va a ser aban­donada.5-3-60
  4. Argentina. El presidente Frondizi ordena el estado de excepción, y autoriza a los tribunales militares para la imposición de la pena de muerte, a causa de los recientes actos de te­rrorismo.17-4-60
  5. Se lucha, en el centro y en Sie­rra Maestra, contra el gobierno. Fi­del Castro, personalmente, dirige el combate contra las guerrillas.15-4-6

            Turquía. El ejército da un golpe de estado, dirigido por el general Gürsel. Son encarcelados unos 200 políticos (entre ellos Celal Bayar, presidente del estado, y Adnan Menderes, jefe del gobierno 21-5-6.

 LA INACABABLE GUERRA DEL CONGO.   

Congo-Leopoldville. En Leopoldvi-Ue y Elisabethville, grupos de solda­dos se amotinan contra oficiales bel­gas que todavía están en servicio. A pesar de que el comandante en je­fe de las fuerzas militares y muchos otros oficiales han de ser licenciados al día siguiente, el motín persiste y amenazan a los europeos civiles. La población blanca comienza a aban­donar el país multitudinariamente. 10-7-60

            Bélgica envía tropas al Congo para proteger a la población europea. 10-7-60

            Congo-Leopoldville. Fuerzas paracaidistas belgas disparan contra afri­canos amotinados. En Katanga, más de 40 muertos. Al propio tiempo, se establece un puente aéreo con Bélgi­ca para repatriar fugitivos blancos. 10-7-60

Congo-Leopoldville. Molse Tshom-bé, gobernador de la provincia de Katanga, proclama la independencia de esta provincia (rica en cobre) res­pecto al gobierno central.11-7-6

Congo-Leopoldville/Bélgica. El pre­sidente Kasavubu y el jefe del go­bierno, Lumumba, exigen a Bélgica la retirada de sus fuerzas militares del país. El gobierno belga se niega a ello en tanto no se vislumbre el tér­mino de los disturbios. Acto seguido, el gobierno congoleño solicita ayuda a la ONU.10-7-60

            Congo-Leopoldville. Lumumba, jefe del gobierno, amenaza con solicitar ayuda a la URSS, en el caso de que Bélgica no retire sus tropas. Aumenta considerablemente la hui­da de la población blanca, ante la ola de asesinatos, violaciones, robos y otros atropellos 13-7-60

  1. El príncipe Bum Um, dirigen­te del gobierno provisional, pide ayuda a varias naciones, contra la in­vasión de guerrillas comunistas.15-9-60

            Congo-Leopoldville. El coronel Mo-butu rompe con la ONU. Bandas de soldados desertores o sublevados sa­quean y siembran el terror en Leopoldville 24-10-60

            Vietnam del Sur. Fracasa un intento de golpe de estado para derrocar a Ngo Dinh Diem.7-11-60

            Nicaragua proclama la ley marcial, y la fuerza aérea ataca a invasores en el nordeste del país.12-11-60

            Bolivia decreta la ley marcial en Co-chabamba, después de un enfrenta-miento del ejército contra campesi­nos armados: 100 muertos. 13-11-60.

3.-AVANCES CIENTÍFICOS Y OTROS HECHOS CON REPERCUSIONES MUNDIALES. 

             1.-El presidente Nasser inaugu­ra, en Asuán, las obras de construc­ción de la nueva presa del Nilo, de 3,6 Km de longitud. 7-1-60

            Investigación submarina. El batisca­fo “Trieste”, desarrollado por el pro­fesor suizo Auguste Piccard, alcanza un récord de inmersión, en la fosa de las islas Marianas, en el océano Pací­fico, al descender hasta 10 910 me­tros de profundidad.

            .Francia.Fracasa en la base espacial norteamericana de Cabo Cañaveral el lanzamiento del satélite explora­dor Midas 1. 19-2-60

  1. Vittorio Veronese, director general de la UNESCO, inicia una campaña de gran magnitud para la salvación de numerosas obras monu­mentales del antiguo Egipto, amena­zadas por la construcción de la presa de Asuán.7-3-60.

 

  ESTACIÓN DE SEGUIMIENTO DE VEHICULOS ESPACIALES EN GRAN CANARIA.

  España y EE UU acuerdan el es­tablecimiento, en Gran Canaria, de una estación de seguimiento y comu­nicación con vehículos espaciales.4-4-60

  1. Desde Cabo Cañaveral es lanzado el satélite Pioneer 5, destina­do a transmitir a la Tierra informa­ción sobre radiación, micrometeori-tos y magnetismo en el espacio 15-3-6
  2. EE UU coloca en órbita el satélite meteorológico Tiros 12-4-60
  3. EE UU pone en órbita el primer satélite de navegación, el Transit IB. Su función será auxiliar a los aviones y buques determinando su posición.8-4-60
  4. Se inaugura oficialmente Bra­silia, como capital del país. Es una ciudad totalmente nueva, construida en el interior, en 4 años, según el proyecto del arquitecto brasileño Osear Niemeyer 18-4-60

EE UU. El submarino atómico “Tritón” regresa de un periplo alre­dedor de la Tierra. El viaje ha dura­do 84 días, de los que 58 transcurrie­ron en inmersión.7-5-60

  1. EE UU logra lanzar, simul­táneamente, dos satélites. El mayor de ellos es el satélite de navegación Transit 2A.21-6-60

            Aviación. El piloto norteamericano Joe Walker establece un nuevo récord de velocidad de aviones, con un reactor Bell X 15, al alcanzar los 3 533 Km por hora.23-7-60

            Aviación. El reactor americano tipo Bell X 15 establece un nuevo récord de altura de 41 605 metros.

  1. EE UU lanza el nuevo radiosatélite Eco 1, consiguiendo, por primera vez, la transmisión de la voz y de la imagen vía satélite.13-8-60

            EE UU. El laboratorio farmacéutico G. D. Searle lanza al mercado la pri­mera pildora anticonceptiva. 17-8-60

   EL SPUTNIK 5 CON DOS PERROS A BORDO.         

La URSS consigue, por pri­mera vez, lanzar y situar en órbita terrestre una nave espacial, Sput­nik 5, llevando a bordo seres vivos, entre ellos dos perros, y retornándo­los a la Tierra sanos y salvos 19-8-60

  1. En Newport News (Virgi­nia), es botado el primer portaavio­nes propulsado por energía atómica, el “Enterprise”, que desplaza 85 350 toneladas. Es el mayor construido hasta el presente 22-9-60
  2. EE UU lanza el satélite de comunicaciones Courier IB. 9-10-6

            España recibe de EE UU 69 Kg de uranio enriquecido, con destino a reactores experimentales en Barcelo­na y Bilbao.8-11-60

  1. Espacio. Desde Cabo Cañaveral es lanzado el satélite Explorer 8, desti­nado a la investigación científica de la atmósfera.7-11-60
  2. EE UU lanza el satélite de pruebas Discoverer 17.12-60

Premios Nobel. Tiene lugar en Estocolmo la entrega anual de los pre­mios Nobel: el de literatura, al poeta francés Saint John Perse; el de medi­cina, al británico Peter Brian Medawar y al australiano Frank Macfarla-ne Burnet; el de química, al norte­americano Willard Frank Libby; y el de física al norteamericano Donald Arthur Glaser. El premio Nobel de la paz ha quedado desierto.10-12-60.

 PRIMERO UNA UNIÓN ECONÓMICA EN EUROPA.

1-4.-ACONTECIMIENTOS ECONÓMICOS.

 

Cuba nacionaliza todos los bienes de la United Fruit Co. en la isla.  1-1-60

Francia implanta el franco nuevo, correspondiendo su valor a cien ve­ces el del franco antiguo. 1-1-60

  1. EFTA. Suecia suscribe, como último de los siete futuros estados miem­bros, el acuerdo sobre la constitución de la zona de libre comercio europeo 2-1-60.
  2. OECE. Finaliza, en París, una Con­ferencia Atlántica de Economía, de dos días de duración, en la que se han tratado las relaciones entre la EFTA y la CEE, así como el ingreso de Canadá y EE UU en la Organiza­ción Europea de Cooperación Eco­nómica. Han asistido a ella los minis­tros españoles de Comercio y de Asuntos Exteriores. 15-1-60

            Los obispos españoles formulan una declaración colectiva sobre el Plan de Estabilización, apoyando a los obreros que tienen “remuneraciones a todas luces insuficientes 15-1-60

            EE UU. Comienzan en Greensboro i Carolina del Norte) las protestas pa­cíficas de los estudiantes negros que quieren ser atendidos en los restau­rantes públicos. 3-1-60

España garantiza los derechos conce­sionarios a seis compañías norteamericanas para explotar los posibles pozos petrolíferos del Sahara Español 6-2-60

  1. Argentina, Chile, México, Paraguay, Perú y Uruguay firman, en Montevideo, un convenio sobre la formación de una zona de Libre Co­mercio Latinoamericano (LAFTA). 16-2-60

            EE UU. El presidente Eisenhower inicia una gira de catorce días hacia Brasil, Argentina, Chile y Uruguay, durante la cual pretende estrechar la cooperación económica entre EE UU y América Latina. 19-2-60

            España ingresa en la Corporación Fi­nanciera Internacional 17-3-60

  1. Huelga general de la indus­tria del cobre, que afecta a 150 000 obreros. 19-3-60

España. Se firma, en Bonn, un acuerdo sobre la emigración de obreros españoles: disfrutarán de las mis­mas ventajas económicas y sociales que los trabajadores alemanes 8-4-60.

LEVANTANDO EL MURO SÍMBOLO DE LA DIVISIÓN ENTRE LOS PUEBLOS .

  República Democrática de Alema­nia. El gobierno anuncia el término de la colectivización forzosa de la agricultura. Esta medida desencade­nó, el año anterior, violentas protes­tas y una huida masiva de cam­pesinos 10-4-60

  1. Entra en vigor el Acuerdo sobre la Asociación Europea de Li­bre Comercio, compuesta por Aus­tria, Dinamarca, Gran Bretaña, No­ruega, Portugal, Suecia y Suiza.8-5-60

Noruega amplía el límite de su franja pesquera a las 12 millas.10-5-60

            España. Carta colectiva de 339 sacer­dotes vascos dirigida a sus obispos en defensa del obrero y la libertad 30-5-60

            España firma un acuerdo comercial con el Benelux.31-5-6

            Cuba interviene las refinerías de la Esso, la Shell y la Texaco en La Habana. 3-7-60

            Cuba/EE UU. El presidente Eisen-hower reduce el cupo de importación de azúcar cubano en el 95 %, como represalia a la nacionalización de re­finerías de petróleo extranjeras.10-7-60

Cuba nacionaliza la mayoría de las empresas norteamericanas 8-7-60

La URSS repatría a los técnicos que había enviado a China. Se agravan las dificultades económicas de China.13-7-60

  1. Al término de una Conferen­cia celebrada en Bagdad, Arabia Saudí, Iraq, Irán, Kuwayt y Vene­zuela fundan la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) a fin de coordinar la unifica­ción de la política petrolera. 9-9-60

            Cuba confisca toda la industria del tabaco, y nacionaliza los bancos esta­dounidenses en su territorio.10-9-60

            España ingresa en la Asociación In­ternacional de Desarrollo 26-9-60

            Cuba se retira, oficialmente, del Banco Mundial 13-11-60

España ingresa en la Organización Europea de Investigación Nuclear.2-12-60

Centroamérica. Guatemala, El Sal­vador, Honduras y Nicaragua fundan en Managua el Banco Centroameri­cano y tres pactos de integración eco­nómica de sus países. 10-12-60

  1. Concluye, en París, una con­ferencia de dos días entre ministros de los países integrantes de esta organización, de Japón y de EE UU, con la firma de una resolución que prevé la transformación de esta Organización Europea de Coopera­ción Económica (OECE) en la Orga­nización de Cooperación y Desarro­llo Económico (OCDE). España forma parte de dicha organización.14-12-60

Cuba y la URSS firman un pacto co­mercial.15-12.60

La URSS concede un préstamo de 100 millones de dólares a Cuba, y acuerda comprarle un millón de to­neladas de azúcar cada año, desde 1961 15-2-60.

COMUNIDAD  TRIBAL EN KENIA.

5. PAISES QUE ACCEDEN A LA INDEPENDENCIA O CAMBIAN SU RÉGIMEN POLÍTICO.

 

            Camerún se independiza de Francia, siendo su primer presidente Ahmadou Ahidjo 1-1-60

  1. Kenya. Se levanta el estado de emer­gencia, vigente desde 1952. 10-1-60
  2. Birmania. En las primeras elecciones parlamentarias que se celebran des-¿e la toma del poder por el general Ne Win (1958), vence la Liga para la Libertad del Pueblo, del que fue primer ministro, U Nu. 6-2-60

Nicaragua pone fin al estado de sitio, declarado en junio de 1959. 1-1-60

            Bélgica. Finaliza en Bruselas la con­ferencia iniciada el 21 de enero en torno al futuro del Congo Belga. En la resolución final se anuncia su in­dependencia para el 30 de junio 17-2-60

            Gran Bretaña/Kenya. Finaliza, en Londres, una conferencia sobre el futuro político de la colonia británi­ca, en que se alcanza un acuerdo res­pecto a una nueva Constitución que prevé la formación de una Asamblea Legislativa 18-2-60

  1. Argelia. El GPRA (Gobierno Provi­sional de la República Argelina), presidido por F. Abbas, acepta el principio de autodeterminación, y promete a los europeos la igualdad de derechos con los musulmanes en la futura república. 27-2-60

EE UU abandona la base aérea cer­cana a Rabat (Marruecos).6-3-60

Sudáfrica. Manifestación de 10 000 negros ante la comisaría de Sharpevi-lle para protestar por la exigencia de salvoconducto. La policía dispara: 69 muertos y 186 heridos. 20-3-60

  1. Nacionalistas negros fundan, en Nairobi, la Unión Africana de Kenya (KANU), partido nacional-centralista 22-3-6

            Francia y la Federación de Ma­lí (Senegal y Sudán francés) firman, en París, un acuerdo en el que se pre­vé la independencia para el mes de junio.10-4-60

            Corea del Sur. Después de semanas de tumultos por causa de presunto fraude electoral, dimite el presidente Syngman Rhee. Hu Chung asume provisionalmente la presidencia. 15-4-60

  1. Ghana. Por medio de un plebiscito se aprueba una nueva Constitución. Al propio tiempo, es elegido Kwame Nkrumah como presidente.

            Togo obtiene su independencia. Syl-vanus Olympio, jefe del Comité de Unidad Togolesa (CUT), es nombra­do presidente del nuevo estado.27-4-60

España. Franco es aclamado, en Barcelona, por unas 100 000 perso­nas congregadas en el estadio del C. F. Barcelona, con motivo de la fiesta del Primero de Mayo. En Bil­bao, con el mismo motivo, se con­centran obreros católicos en el teatro Arriaga, y el presidente de las HOAC denuncia la ineficacia de la Organización Sindical “que traiciona el sentido cristiano de la vida, la doc­trina de la Iglesia y, lo que es más grave, se arropa en ella”. 1-5-60

  1. El Parlamento aprueba una reforma de la Constitución, a fin de poder concederse completa indepen­dencia a países del África negra.20-5-60

Etiopía. Queda abolida la autonomía de Eritrea, ex colonia italiana, que desde 1952 estaba asociada federati­vamente con Etiopía. 20-5-60

  1. Muhammad V disuelve el gabinete izquierdista de Abdalla Ibrahim, y toma para sí la presiden­cia del gobierno, nombrando a su hi­jo primer ministro adjunto.21-5-60.

CELEBRANDO LA INDEPENDENCIA DE COSTA DE MARFIL.

Costa de Marfil, Dahomey, Níger y Alto Volta piden su independencia completa a Francia.3-6-60

            Turquía. Los dirigentes militares anuncian una nueva Constitución, según la cual el poder legal se trans­fiere a un “Comité Revolucionario para la Unidad Nacional” hasta que se celebre la elección de un Parlamento 7-6-60

  1. El MPLA pide al gobierno portugués el reconocimiento in­mediato del derecho a la autodeter­minación. 8-6-60

            España. El periódico de Acción Católica Ecclesia publica claras alusio nes críticas a torturas de la policía a catalanes católicos 19-6-60

            La Federación Malí, compuesta por Senegal y el Sudán francés, se consti­tuye en miembro independiente de la Comunidad francesa. Léopold Sedar Senghor es elegido jefe de estado.19-6-60

.           Congo Belga. Después de laboriosas negociaciones, Patrice Lumumba consigue formar gobierno y ser presi­dente del Consejo. Su más poderoso oponente, Joseph Kasavubu, es ele­gido jefe de estado.22-6-60

Madagascar, ex colonia francesa, pasa a ser independiente 21-6-60

            Chipre/Gran Bretaña. Tras seis me­ses de negociaciones, ambos países logran un acuerdo respecto al futuro de las bases británicas y la próxima independencia de Chipre. 7-7-60

            Ghana se convierte en república den­tro del ámbito de la Commonwealth. Kwame Nkrumah, jefe del gobierno y del estado.8-7-60

  1. La Somalia italiana y la bri­tánica se independizan formando, conjuntamente, la República de So­malia, que preside Aden Abdullah Osman.8-7-60

            Checoslovaquia promulga una nueva Constitución por la que se transfor­ma en “república socialista”. 10-7-60

            Irán reconoce a Israel. La Liga Ára­be decide boicotear a Irán. 23-7-60

Dahomey, ex colonia francesa, acce­de a la independencia. Hubert Maga es designado presidente 24-7-6

            Níger, ex colonia francesa, accede a la independencia, manteniéndose Hamani Diori en su cargo de jefe del gobierno.23-7-60

            Alto Volta. Francia concede la in­dependencia a este territorio, Mauri-ce Yaméogo ocupa la presidencia. 4-8-60

Costa de Marfil, ex colonia francesa, obtiene su independencia. Félix Houphouét Boigny es el jefe del gobierno y del estado 7-8-6

            Congo-Leopoldville. Albert Kalonji reclama estado independiente a la provincia diamantífera de Kasai del Sar. la cual se confedera con la provincia cuprífera secesionista de Kanga. gobernada por Moíse Tshom bé. Lumumba, jefe del gobierno cen­tral, declara el estado de emergencia y expulsa a todos los diplomáticos belgas.10-8-60

Chad, ex colonia francesa, obtiene su independencia, aunque seguirá siendo miembro de la Comunidad francesa. Su jefe de estado es Francois Tombalbaye.12-8-6

            La República Centroafricana, cono­cida anteriormente por Ubangui-Chari, ex colonia francesa, obtiene su independencia. El jefe del gobier­no del nuevo país es David Dacko. 13-8-60

            Congo-Brazzaville, ex Congo fran­cés, obtiene su independencia, per­maneciendo como miembro de la Comunidad francesa. Fulbert Youlou asume la presidencia del nuevo estado.13-8-60

            Chipre, hasta ahora colonia británi­ca, pasa a ser república independien­te, siendo su primer presidente el arzobispo Makarios 15-8-6

            Gabón, hasta ahora colonia france­sa, se constituye en república in­dependiente, en el seno de la Comu­nidad francesa.17-8-60

            Tanganyika, territorio bajo mandato británico, obtiene su primer gobier­no responsable a través de la Asam­blea Legislativa. Julius Nyerere, diri­gente de la Unión Nacional Africana de Tanganyika (TANU), es el pri­mer presidente del país.1-9-60

            República Democrática de Alema­nia. Fallece, en Berlín, Wilhelm Pieck, a la edad de 84 años. Era pre­sidente de la RDA desde 1949.

            La República Democrática de Ale­mania obstaculiza la entrada en Berlín Oriental.7-8-60

República Democrática de Alemania La Cámara del Pueblo crea el Consejo de Estado, que recoge las funciones del fallecido presidente Wilhelm Pieck. La presidencia recae en Walter Ulbricht, quien de este modo asume la dirección del partido y del estado.8-8-60

Panamá. Tras diversas manifestacio­nes, EE UU acepta la soberanía titu­lar de la República de Panamá sobre la Zona del Canal. Se iza, allí, la bandera panameña junto a la norte­americana.10-9-60.

  NIGERIA CELEBRA SU INDEPENDENCIA.          

Nigeria obtiene la independencia, dentro de la Commonwealth.2-10-6

  1. El Partido Socialdemó-crata gubernamental logra notables avances en las elecciones parlamen­tarias. Viggo Kampmann permanece en su cargo de presidente del go­bierno.7-10-60

            Mauritania consigue la independen­cia de Francia, si bien permanece dentro de la Comunidad francesa. El jefe del estado es Moktar Ould Daddah.

            Marruecos reclama al nuevo país como parte de su territorio. 28-11-6 0.

  1. El rey de Buganda (uno de los cuatro del país), Mutesa, denun­cia el tratado con Gran Bretaña y proclama su independencia 22-12-60

 

1-6. ACTUACIONES DE LA O.NU.

 El delegado sudafricano abandona el Consejo de Seguridad cuando éste decide discutir el apartheid del gobierno sudafricano.

Sudáfrica. Se proclama el estado de emergencia en diversas zonas del país.20-3-60

            Togo ingresa como 84.” miembro de esta organización.31-5-60

            La URSS presenta un plan de desarme, proponiendo la destrucción de los arsenales atómicos de todo el mundo.3-6-60

            El Congo-Leopoldville es acogido como nuevo miembro de la ONU 8-7-60

            Congo-Leopoldville/Bélgica. El Consejo de Seguridad de la ONU exige a Bélgica la retirada de sus tro­pas del Congo, ya que la ONU envia­rá sus propias fuerzas (“cascos azu­les”). Bélgica responde que sus tropas permanecerán allí hasta que las de la ONU puedan asumir su cometi­do. El Congo rompe sus relaciones con Bélgica.13-7-60

.           Se abre en Nueva York la 15.a Asamblea plenaria ordinaria. Se debatirán cuestiones sobre desarme y la evolución de la situación en el Congo-Leopoldville, pero, en princi­pio, se vota la admisión de 13 nuevos países africanos y Chipre, que es aprobada. Ahora, los países afro­asiáticos constituyen mayoría en la Asamblea plenaria.20-9-60

. Nikita Jruschov pronuncia un discurso de dos horas y media de du­ración ante la Asamblea sobre cues­tiones de desarme y pide que el secretario general, Dag Hammarskjóld (a quien dirige duras críticas), sea sustituido por un directorio de tres miembros. Además, exige la in­mediata independencia de todas las colonias aún subsistentes y la admi­sión en la ONU de la República Po­pular de China.23-9-60

 Kruschov interrumpe, dos veces, dando puñetazos sobre la

mesa, el discurso del primer ministro británico.28-9-60

            España. El representante español en la ONU, Félix de Lequerica, replica a las insolencias de Jruschov. 6-10-60

            La ONU admite a Nigeria como miembro número 99. 7-10-60

            La Asamblea Plenaria experi­menta el debate más espectacular de su historia. Durante la sesión, Nikita kruschov formula la propuesta de que se conceda la independencia a todas las colonias. Ante la observa­ción del delegado filipino, de que los países europeos orientales están en trance de convertirse en colonias so­viéticas, Kruschov golpea la mesa con su zapato para expresar su indigna­ción y para llamar al orden, tras haberse roto la maza del presidente al intentar éste poner fin a los tumultos.12-10-60

            España se opone, en la ONU, a la propuesta marroquí de incluir Ceuta y Melilla en la lista de “territorios no autónomos 12-12-60.

 CANONIZACIÓN DE JUAN XXIII Y JUAN PABLO I.

  1. -RESUMEN DE LA ENCÍCLICA MATER ET MAGISTRA.

 Para resumir el contenido global de la encíclica presentamos los títulos de las partes en que está dividida, posteriormente presentaremos este contenido en sus textos.

1-INTRODUCCIÓN.

 

  1. -1.- I. Enseñanzas de la encíclica Rerum novarum y su desarrollo posterior en el magisterio de Pío XI y Pío XII.
  2. -1.-2.- Situación económica y social.
  3. -1.-3.- La Rerum novarum suma de la doctrina social católica.
  4. -1.-4.- La encíclica Quadragesimo anno.
  5. -1.-5.- Cambio histórico
  6. -1.-6.- El radiomensaje “La Solennità”
  7. -1.-7.- Ulteriores cambios .
  8. -1.-8.- Motivos de esta nueva encíclica.
  9. -1. PUNTUALIZACIÓN Y DESARROLLO DE LAS ENSEÑANZAS SOCIALES ANTERIORES.

 

  1. -1.-2.- Iniciativa privada e intervención de los poderes públicos en el campo económico.
  2. -1.-3.- La socialización: Definición, naturaleza y causas.
  3. -1.-4.- Situación actual.
  4. -1-5.- Necesidad de adaptación entre el desarrollo económico y el progreso social
  5. -1.-5.- Exigencias del bien común nacional e internacional.
  6. -1.- 6.-Estructuras económicas:Deben ajustarse a la dignidad del hombre.
  7. -1.-7.- La empresa artesana y la empresa cooperativa´
  8. -1.-8.- Presencia activa de los trabajadores en las empresas grandes y medianas
  9. -1.-9.- Presencia activa de los trabajadores en todos los niveles.
  10. -1.-10.- La propiedad : Nuevos aspectos de la economía moderna.
  11. -1.-11.- Reafirmación del carácter natural del derecho de propiedad.
  12. -1.-12.- La difusión de la propiedad privada es necesaria
  13. -1.-13.- Propiedad pública.
  14. -1.-14.- Función social de la propiedad.

 

  1. -1.- III. LOS ASPECTOS RECIENTES MÁS IMPORTANTES DE LA CUESTIÓN SOCIAL EN EL CAMPO DE LA AGRICULTURA.

           

  1. -1.-2.- Relaciones entre los distintos sectores de la economía

La agricultura, sector deprimido.

  1. -1.-3.- Desarrollo adecuado de los servicios públicos más fundamentales en la agricultura.
  2. -1.-4.- Desarrollo gradual y armónico de todo el sistema económico
  3. -1-5.- Necesidad de una adecuada política económica agraria.
  4. -1.-6.- Los agricultores deben ser los protagonistas de su elevación económica y social.
  5. -1.-7.- Solidaridad y colaboración para el desarrollo de la agricultura.
  6. -1.-8.- Subordinación a las exigencias del bien común.
  7. -1.-9.- Nobleza del trabajo agrícola.

 1.- LOS ASPECTOS RECIENTES MÁS IMPORTANTES DE LA CUESTIÓN SOCIAL EN OTROS CAMPOS.

 1.-2.- Relaciones entre las zonas de desigual desarrollo de un país.

-1.-3.-.- Iniciativa privada e intervención del Estado.

-1.-4.- Eliminar o disminuir la desproporción entre tierra y población

-1.-5.- Relaciones entre los países de desigual desarrollo económico:

Es el problema mayor de nuestros días .

  1. -1.-6.- Las ayudas de emergencia son obligatorias.
  2. -1.-7.- Pero es también necesaria la cooperación científica, técnica y financiera.
  3. -1.-8.- Hay que evitar los errores del pasado
  4. -1.-9.- Respetar las características de cada pueblo
  5. -1.-10.- Ayudar sin incurrir en un nuevo colonialismo
  6. -1.-11.- Salvaguardar el sentido moral de los pueblos subdesarrollados
  7. -1.-12.- La aportación de la Iglesia
  8. -1.-13.- Desnivel entre población y medios de subsistencia.
  9. -1.-14. Situación exacta del problema demográfico.
  10. -1.-15.- El respeto a las leyes de la vida en este problema
  11. -1.-16.- Educación del sentido de la responsabilidad en este problema.
  12. -1.-17.- Al servicio de la vida.
  13. -1.-18.- Colaboración en el plano mundial :Dimensión mundial de los problemas humanos más importantes.
  14. -1.-19.- Desconfianza recíproca entre naciones.
  15. -1.-20.- Falta el reconocimiento común de un orden moral objetivo
  16. -1.-21.- El Dios verdadero, único fundamento del orden moral estable
  17. -1.-22.- Síntomas esperanzadores en la sociedad humana.

    

  1. -1.- LA RECONSTRUCCIÓN DE LAS RELACIONES DE CONVIVENCIA EN LA VARDAD, EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.

 

  1. -1.-2.- Ideologías defectuosas y erróneas.
  2. -1.-3.- El sentido religioso, natural en el hombre.
  3. -1.-4.- Perenne eficacia de la doctrina social de la Iglesia.
  4. -1.-5.- Educación social católica.
  5. -1.-6.- Intervención de las asociaciones del apostolado seglar en esta educación.

            V-1.-7.- Necesidad de la acción social católica

  1. -1.-7.- Responsabilidad de los seglares en el campo de la acción social
  2. -1.-8.- Un grave peligro: el olvido de la persona humana.
  3. -1.-9.- Reconocimiento y respeto de la jerarquía de los valores
  4. -1.-10.- Santificación de las fiestas.
  5. -1.-11.- La perfección cristiana y el dinamismo temporal son compatibles
  6. -1.-12.- Es necesaria una mayor eficacia en las actividades temporales
  7. -1.-13.- Miembros vivos del Cuerpo místico de Cristo
  8. -1.-14.- Deseos, venerables hermanos, que Nos formulamos al terminar esta carta.

 

  1. -LA ENCÍCLICA EN SUS TEXTOS.

 Como se ha visto en el anterior resumen, cuando Juan XXIII, entra de lleno en los nuevos aspectos de la Cuestión Social es a partir del Párrafo III Hasta el V y último:

A partir de ahí comenzamos  la selección dela encíclica en sus textos.

 -1.-. LOS ASPECTOS RECIENTES MÁS IMPORTANTES DE LA CUESTIÓN SOCIAL EN EL CAMPO DE LA AGRICULTURA.

 -1.-2.- Relaciones entre los distintos sectores de la economía. La agricultura, sector deprimido.

 “125. Por ello, ante un problema de tanta  como es el que se plantea en el sector de la agricultura  que afecta a casi todos los países, es necesario investigar, primeramente, los procedimientos más idóneos para reducir las enormes diferencias que en materia de productividad se registran entre el sector agrícola y los sectores de la industrial y de los servicios; hay que buscar, en segundo término, los medios más adecuados para que el nivel de vida de la población agrícola se distancie lo menos posible del nivel de vida de los ciudadanos que obtienen sus ingresos trabajando en los otros sectores aludidos; hay que realizar, por último, los esfuerzos indispensables para que los agricultores no padezcan un complejo de inferioridad frente a los demás grupos sociales, antes, pro el contrario, vivan persuadidos de que también dentro del ambiente rural pueden no solamente consolidar y perfeccionar su propia personalidad mediante el trabajo del campo, sino además mirar tranquilamente el provenir”.

  1. Nos parece, por lo mismo, muy oportuno indicar en esta materia algunas normas de valor permanente, a condición de que se apliquen, como es obvio, en consonancia con lo que las circunstancias concretas de tiempo y de lugar permitan, aconsejen o absolutamente exijan.”

 -1.-3.- Desarrollo adecuado de los servicios públicos más fundamentales en la agricultura.

 127 “ En primer lugar, es necesario que todos, y de modo especial las autoridades públicas, procuren con eficacia que en el campo adquieran el conveniente grado de desarrollo los servicios públicos más fundamentales, como, por ejemplo, caminos, transportes, comunicaciones, agua potable, vivienda, asistencia médica y farmacéutica, enseñanza elemental y enseñanza técnica y profesional, condiciones idóneas para la vida religiosa y para un sano esparcimiento y, finalmente, todo el conjunto de productos que permitan al hogar del agricultor estar acondicionado y funcionar de acuerdo con los progresos de la época moderna.

Cuando en los medios agrícolas faltan estos servicios, necesarios hoy para alcanzar un nivel de vida digno, el desarrollo económico y el progreso social vienen a ser en aquéllos o totalmente nulos o excesivamente lentos, lo que origina como consecuencia la imposibilidad de frenar el éxodo rural y la dificultad de controlar numéricamente la población que huye del campo”

 -1.-4.- Desarrollo gradual y armónico de todo el sistema económico.

 128 “ Es indispensable, en segundo lugar, que el desarrollo económico de los Estados se verifique de manera gradual, observando la debida proporción entre los diversos sectores productivos. Hay que procurar así con especial insistencia que, en la medida permitida o exigida por el conjunto de la economía, tengan aplicación también en la agricultura los adelantos más recientes en lo que atañe a las técnicas de producción, la variedad de los cultivos y la estructura de la empresa agrícola, aplicación que ha de efectuarse manteniendo en lo posible la proporción adecuada con los sectores de la industria y de los servicios.”

 -1-5.- Necesidad de una adecuada política económica agraria.

 “131. Ahora bien, para conseguir un desarrollo proporcionado entre los distintos sectores de la economía es también absolutamente imprescindible una cuidadosa política económica en materia agrícola por parte de las autoridades públicas, política económica que ha de atender a los siguientes capítulos: Imposición fiscal, crédito, seguros sociales, precios, promoción de industrias complementarias y, por último, el perfeccionamiento de la estructura de la empresa agrícola.

 ° Imposición fiscal

Por los que se refiere a los impuestos, la exigencia fundamental de todo sistema tributario justo y equitativo es que las cargas se adapten a la capacidad económica de los ciudadanos.

° Capitales a conveniente interés.

  1. De lo dicho se deriva una consecuencia: la de que los propietarios del capital prefieren colocarlo en otros negocios antes que en la agricultura. Por esta razón., los agricultores no pueden pagar intereses elevados. Más aún, ni siquiera pueden pagar, por lo regular, los intereses normales del mercado para procurarse los capitales que necesitan el desarrollo y funcionamiento normal de sus empresas. Se precisa, por tanto, por razones de bien común, establecer una particular política, crediticia para la agricultura y crear además instituciones de crédito que aseguren a los agricultores los capitales a un tipo de interés asequible.
  2. ° Seguros sociales y seguridad social
  3. Por otra parte, como los sistemas de los seguros sociales y de seguridad social, pueden contribuir eficazmente a una justa y equitativa redistribución de la renta total de la comunidad política, deben, por ello mismo, considerarse como vía adecuada para reducir las diferencias entre las distintas categorías de los ciudadanos.
  4. ° Tutela de los precios
  5. Dada la peculiar naturaleza de los productos agrícolas, resulta indispensable garantizar la seguridad de sus precios, utilizando para ello los múltiples recursos que tienen hoy a su alcance los economistas. En este punto, aunque es sumamente eficaz que los propios interesados ejerzan esta tutela, imponiéndose a sí mismos las normas oportunas, no debe, sin embargo, faltar la acción moderadora de los poderes públicos.
  6. No ha de olvidarse tampoco que el precio de los productos agrícolas constituye generalmente una retribución del trabajo, más bien que una remuneración del capital empleado.
  7. ° Completar los ingresos de la familia agrícola
  8. Es oportuno también promover, en las zonas campesinas, las industrias y los servicios relacionados con la conservación, transformación y transporte de los productos agrícolas. A lo cual hay que añadir necesariamente en dichas zonas la creación de actividades relacionadas con otros sectores de la economía y de las profesiones. Con la implantación de estas medidas se da a la familia agrícola la posibilidad de completar sus ingresos en los mismos ambientes en que vive y trabaja.
  9. ° Reforma de la empresa agrícola
  10. Por último, nadie puede establecer en términos genéricos las líneas fundamentales a que debe ajustarse la empresa agrícola, dada la extremada variedad que en este sector de la economía presentan las distintas zonas agrarias de una misma nación y, sobre todo, los diversos países del mundo. Esto no obstante, quienes tienen una concepción natural y, sobre todo, cristiana de la dignidad del hombre y de la familia, consideran a la empresa agrícola, y principalmente a la familiar, como una comunidad de personas en la cual las relaciones internas de los diferentes miembros y la estructura funcional de la misma han de ajustarse a los criterios de la justicia y al espíritu cristiano, y procuran, por todos los medios, que esta concepción de la empresa agrícola llegue a ser pronto una realidad, según las circunstancias concretas de lugar y de tiempo.”

 

  1. -1.- LOS ASPECTOS RECIENTES MÁS IMPORTANTES DE LA CUESTIÓN SOCIAL EN OTROS CAMPOS.

 -1.-2.- Relaciones entre las zonas de desigual desarrollo de un país.

 “Servicios públicos fundamentales y política económica adecuada

  1. Con mucha frecuencia, en el seno de una misma nación se observan diferencias económicas y sociales entre las distintas clases de ciudadanos, debidas, principalmente, al hecho de que unos y otros viven y trabajan en zonas de desigual desarrollo económico. En situaciones como ésta, la justicia y la equidad piden que los gobernantes procuren suprimir del todo, o a lo menos disminuir, tales diferencias. A este fin se debe intentar que en las zonas económicamente menos desarrolladas se garanticen los servicios públicos fundamentales más adecuados a las circunstancias del tiempo y lugar y de acuerdo, en lo posible, con la común manera de vida. Para ello, es absolutamente imprescindible que se emprenda la política apropiada, que atienda con diligencia a la ordenación de los siguientes puntos: la contratación laboral, la emigración interior, los salarios, los impuestos, los créditos y las inversiones industriales destinadas principalmente a favorecer el desarrollo de otras actividades. Todas estas medidas son plenamente idóneas, no sólo para promover el empleo rentable de la mano de obra y estimular la iniciativa empresarial, sino para explotar también los recursos locales de cada zona.”

 -1.-5.- Relaciones entre los países de desigual desarrollo económico:

Es el problema mayor de nuestros días .

 Pero el problema tal vez mayor de nuestros días es el que atañe a las relaciones que deben darse entre las naciones económicamente desarrolladas y los países que están aún en vías de desarrollo económico: las primeras gozan de una vida cómoda; los segundos, en cambio, padecen durísima escasez. La solidaridad social que hoy día agrupa a todos los hombres en una única y sola familia impone a las naciones que disfrutan de abundante riqueza económica la obligación de no permanecer indiferentes ante los países cuyos miembros, oprimidos por innumerables dificultades interiores, se ven extenuados por la miseria y el hambre y no disfrutan, como es debido, de los derechos fundamentales del hombre. Esta obligación se ve aumentada por el hecho de que, dada la interdependencia progresiva que actualmente sienten los pueblos, no es ya posible que reine entre ellos una paz duradera y fecunda si las diferencias económicas y sociales entre ellos resultan excesivas. “

 1.-6.- Las ayudas de emergencia son obligatorias.

 “Como es sabido, hay naciones que tienen sobreabundancia de bienes de consumo,y particularmente de productos agrícolas. Existen otras, en cambio, en las cuales grandes masas de población luchan contra la miseria y el hambre. Por ello, tanto la justicia como la humanidad exigen que las naciones ricas presten su ayuda a las naciones pobres. Por lo cual, destruir por completo o malgastar bienes que son indispensables para la vida de los hombres en tan contrario a los deberes de la justicia como a los que impone la humanidad.

162 Sabemos bien que la producción de excedentes, particularmente de los agrícolas, en un país, puede perjudicar a determinadas categorías de ciudadanos. Pero de esto no se sigue en modo alguno que las naciones que tienen exceso de bienes queden dispensadas del deber de ayudar a las víctimas de la miseria y del hambre cuando surge una especial necesidad; sino que, pro el contrario, hay que procurar con toda diligencia que esas dificultades nacidas de la superproducción de bienes se disminuyan y las soporten de manera equitativa todos y cada uno de los ciudadanos.

 -1.-7.- Pero es también necesaria la cooperación científica, técnica y financiera.

 “163. Con todo, estas ayudas no pueden eliminar de modo inmediato en muchos países las causas permanentes de la miseria o del hambre. Generalmente, la causa reside en el retraso que acusan los sistemas económicos de esos países. Para remediar este atraso hay que movilizar todos los medios posibles, de suerte que, por una parte, los ciudadanos de estas naciones se instruyan perfectamente en el ejercicio de las técnicas y en el cumplimiento de sus oficios, y, por otra, puedan poseer los capitales que les permitan realizar por sí mismos el desarrollo económico, con los criterios y métodos propios de nuestra época.”

 1.-10.- Ayudar sin incurrir en un nuevo colonialismo.

 Es necesario, asimismo, que las naciones económicamente avanzadas eviten con especial cuidado la tentación de prestar su ayuda a los países pobres con el propósito de orientar en su propio provecho la situación política de dichos países y realizar así sus planes de hegemonía mundial.

  1. Si en alguna ocasión se pretende llevar a cabo este propósito, débese denunciar abiertamente que lo que se pretende, en realidad, es instaurar una nueva forma de colonialismo, que, aunque cubierto con honesto nombre, constituye una visión más del antiguo y anacrónico dominio colonial, del que se acaban de despojar recientemente muchas naciones; lo cual, por ser contrario a las relaciones que normalmente unen a los pueblos entre sí, crearía una grave amenaza para la tranquilidad de todos los países.
  2. Razones de necesidad y de justicia exigen, por consiguiente, que los Estados que prestan ayuda técnica y financiera a las naciones poco desarrolladas lo hagan sin intención alguna de dominio político y con el solo propósito de ponerlas en condiciones de realizar por sí mismas su propia elevación económica y social.
  3. pr-1.-14. Situación exacta del oblema demográfico.

 

188. A decir verdad, en el plano mundial la relación entre el incremento demográfico, de una parte, y los medios de subsistencia, de otra, no parece, a lo menos por ahora e incluso en un futuro próximo, crear graves dificultades. Los argumentos que se hacen en esta materia son tal dudosos y controvertidos que no permiten deducir conclusiones ciertas.

189. Añádese a esto que Dios, en su bondad y sabiduría, ha otorgado a la naturaleza una capacidad casi inagotable de producción y ha enriquecido al hombre con una inteligencia tan penetrante que le permite utilizar los instrumentos idóneos para poner todos los recursos naturales al servicio de las necesidades y del provecho de su vida. Por consiguiente, la solución clara de este problema no ha de buscarse fuera del orden moral establecido por Dios, violando la procreación de la propia vida humana, sino que, por el contrario, debe procurar el hombre, con toda clase de procedimientos técnicos y científicos, el conocimiento profundo y el dominio creciente de las energías de la naturaleza. Los progresos hasta ahora realizados por la ciencia y por la técnica abren en este campo una esperanza casi ilimitada para el porvenir.

  1. No se nos oculta que en algunas regiones, y también en los países de escasos recursos, además de estos problemas se plantean a menudo otras dificultades, debidas a que su organización económica y social está montada de tal forma, que no pueden disponer de los medios precisos de subsistencia para hacer frente al crecimiento demográfico anual, ya que los pueblos no manifiestan en sus relaciones mutuas la concordia indispensable.
  2. Aun concediendo que estos hechos sean reales, declaramos, sin embargo, con absoluta claridad, que estos problemas deben plantearse y resolverse de modo que no recurra el hombre a métodos y procedimientos contrarios a su propia dignidad, como son los que enseñan sin pudor quienes profesan una concepción totalmente materialista del hombre y de la vida.
  3. Juzgamos que la única solución del problema consiste en un desarrollo económico y social que conserve y aumentos los verdaderos bienes del individuo y de toda la sociedad. Tratándose de esta cuestión hay que colocar en primer término cuanto se refiere a la dignidad del hombre en general y a la vida del individuo, a la cual nada puede aventajar. Hay que procurar, además, en este punto la colaboración mutua de todos los pueblos, a fin de que, con evidente provecho colectivo, pueda organizarse entre todas las naciones un intercambio de conocimientos, capitales y personas.”

 

  1. -1.-15.- El respeto a las leyes de la vida en ese tema.Ahora bien, como se recuerda en el Génesis, el Creador dio a la primera pareja humana dos mandamientos, que se complementan mutuamente: el primero, propagar la vida, «creced y multiplicaos» (Gén 1,28); el segundo, dominar la naturaleza: «Llenad la tierra y enseñoreaos de ella» (Ibíd.).
  1. El segundo de estos preceptos no se dio para destruir los bienes naturales, sino para satisfacer con ellos las necesidades de la vida humana.
  2. Con gran tristeza, por tanto, de nuestro espíritu observamos en la actualidad una contradicción entre dos hechos: de una parte las estrecheces económicas se presentan a los ojos de todos en tal cerrazón, que parece como si la vida humana estuviese a punto de fenecer bajo la miseria y el hambre; de otra parte, los últimos descubrimientos de las ciencias, los avances de la técnica y los crecientes recursos económicos se convierten en instrumentos con los que se expone a la humanidad a extrema ruina y horrible matanza.
  3. Dios, en su providencia, ha otorgado al género humano suficientes recursos para afrontar de forma digna las cargas inherentes a la procreación de los hijos. Mas esto puede resultar de solución difícil o totalmente imposible si los hombres, desviándose del recto camino y con perversas intenciones, utilizan tales recursos contra la razón humana o contra la naturaleza social de estos últimos y, por consiguiente, contra los planes del mismo Dios.

 

  1. -1.-18.- Colaboración en el plano mundial :Dimensión mundial de los problemas humanos más importantes.
  2. Las relaciones entre los distintos países, por virtud de los adelantos científicos y técnicos, en todos los aspectos de la convivencia humana, se han estrechado mucho más en estos últimos años. Por ello, necesariamente la interdependencia de los pueblos se hace cada vez mayor.
  1. Así, pues, los problemas más importantes del día en el ámbito científico y técnico, económico y social, político y cultural, por rebasar con frecuencia las posibilidades de un solo país, afectan necesariamente a muchas y algunas veces a todas las naciones.
  2. Sucede por esto que los Estados aislados, aun cuando descuellen por su cultura y civilización, el número e inteligencia de sus ciudadanos, el progreso de sus sistemas económicos, la abundancia de recursos y la extensión territorial, no pueden, sin embargo, separados de los demás resolver por si mismos de manera adecuada sus problemas fundamentales. Por consiguiente, las naciones, al hallarse necesitadas, de unas de ayudas complementarias y las otras de ulteriores perfeccionamientos, sólo podrán atender a su propia utilidad mirando simultáneamente al provecho de los demás. Por lo cual es de todo punto preciso que los Estados se entiendan bien y se presten ayuda mutua.

 -1.-22.- Síntomas esperanzadores en la sociedad humana.

           Entretanto, en las naciones más ricas, los hombres, insatisfechos cada vez más por la posesión de los bienes materiales, abandonan la utopía de un paraíso perdurable aquí en la tierra. Al mismo tiempo, la humanidad entera no solamente está adquiriendo una conciencia cada día más clara de los derechos inviolables y universales de la persona humana, sino que además se esfuerza con toda clase de recursos por establecer entre los hombres relaciones mutuas más justas y adecuadas a su propia dignidad. De aquí se deriva el hecho de que actualmente los hombres empiecen a reconocer sus limitaciones naturales y busquen las realidades del espíritu con el afán superior al de antes.

Todos estos hechos parecen infundir cierta esperanza de que tanto los individuos como las naciones lleguen por fin a un acuerdo para prestarse múltiples y eficacísima ayuda mutua.

 -1.- LA RECONSTRUCCIÓN DE LAS RELACIONES DE CONVIVENCIA EN LA VARDAD, EN LA JUSTICIA Y EN EL AMOR.

 -1.-2.- Ideologías defectuosas y erróneas.

 212. Como en el tiempo pasado, también en el nuestro los progresos de la ciencia y de la técnica influyen poderosamente en las relaciones sociales del ciudadano. Por ello es preciso que, tanto en la esfera nacional como en la internacional, dichas relaciones se regulen con un equilibrio más humano.Con este fin se han elaborado y difundido por escrito muchas ideologías. Algunas de ellas han desaparecido ya, como la niebla ante el sol. Otras han sufrido hoy un cambio completo. Las restantes van perdiendo actualmente, poco a poco, su influjo en los hombres.

Esta desintegración proviene de hecho de que son ideologías que no consideran la total integridad del hombre y no comprenden la parte más importante de éste. No tienen, además, en cuanta las indudables imperfecciones de la naturaleza humana, como son, por ejemplo, la enfermedad y el dolor, imperfecciones que no pueden remediarse en modo alguno evidentemente, ni siquiera por los sistemas económicos y sociales más perfectos. Por último, todos los hombres se sienten movidos por un profundo e invencible sentido religioso, que no puede ser jamás conculcado por la fuerza u oprimido por la astucia.”

 -1.-8.- Un grave peligro: el olvido de la persona humana.

 Como ya hemos recordado, los hombres de nuestra época han profundizado y extendido la investigación de las leyes de la naturaleza; han creado instrumentos nuevos para someter a su dominio las energías naturales; han producido y siguen produciendo obras gigantescas y espectaculares.

Sin embargo, mientras se empeñan en dominar y transformar el mundo exterior, corren el peligro de incurrir por negligencia en el olvido de sí mismos y de debilitar las energías de su espíritu y de su cuerpo.

Nuestro predecesor, de feliz memoria, Pío XI ya advirtió con amarga tristeza este hecho, y se quejaba de él en su encíclica Quadragesimo anno con estas palabras: «Y así el trabajo corporal, que la divina Providencia había establecido a fin de que se ejerciese, incluso después del pecado original, para bien del cuerpo y del alma humana, se convierte por doquiera en instrumento de perversión; es decir, que delas fábricas sale ennoblecida la inerte materia, pero los hombres se corrompen y envilecen».

  1. Con razón afirma también nuestro predecesor Pío XII que la época actual se distingue por un claro contraste entre el inmenso progreso realizado por las ciencias y la técnica y el asombroso retroceso que ha experimentado el sentido de la dignidad humana. «La obra maestra y monstruosa, al mismo tiempo, de esta época, ha sido la de transformar al hombre en un gigante del mundo físico a costa de su espíritu, reducido a pigmeo en el mundo sobrenatural y eterno» (Radiomensaje navideño del 24 de diciembre de 1943; cf. Acta Apostolicae Sedis 36 (1944) p. 10).
  2. Una vez más se verifica hoy en proporciones amplísimas lo que afirmaba el Salmista de los idólatras: que los hombres se olvidan muchas veces de sí mismos en su conducta práctica, mientras admiran sus propias obras hasta adorarlas como dioses: «Sus ídolos son plata y oro, obra de la mano de los hombres» (Sal 114 (115), 4).

 

-1.-11.- La perfección cristiana y el dinamismo temporal son compatibles.

 Nadie, sin embargo, debe deducir de cuanto acabamos de exponer con brevedad, que nuestros hijos, sobre todo los seglares, obrarían prudentemente si colaborasen con desgana en la tarea específica de los cristianos, ordenada a las realidades de esta vida temporal; por el contrario, declaramos una vez más que esta tarea debe cumplirse y prestarse con afán cada día más intenso.

En realidad de verdad, Jesucristo, en la solemne oración por la unidad de su Iglesia hizo al Padre esta petición en favor de sus discípulos: «No pido que los tomes del mundo, sino que los guardes del mal» (Jn 17,15).

Nadie debe, por tanto, engañarse imaginando un contradicción entre dos cosas perfectamente compatibles, esto es, la perfección personal propia y la presencia activa en el mundo, como si para alcanzar la perfección cristiana tuviera uno que apartarse necesariamente de toda actividad terrena, o como si fuera imposible dedicarse a los negocios temporales sin comprometer la propia dignidad de hombre y de cristiano.

  1. Por el contrario, responde plenamente al plan de la Providencia que cada hombre alcance su propia perfección mediante el ejercicio de su diario trabajo, el cual para la casi totalidad de los seres humanos entraña un contenido temporal. Por esto, actualmente la ardua misión de la Iglesia consiste en ajustar el progreso de la civilización presente con las normas de la cultura humana y del espíritu evangélico. Esta misión la reclama nuestro tiempo, más aún, la está exigiendo a voces, para alcanzar metas más altas y consolidar sin daño alguno las ya conseguidas. Para ello, como ya hemos dicho, la Iglesia pide sobre todo la colaboración de los seglares, los cuales, por esto mismo, están obligados a trabajar de tal manera en la resolución de los problemas temporales, que al cumplir sus obligaciones para con el prójimo lo hagan en unión espiritual con Dios por medio de Cristo y para aumento de la gloria divina, como manda el apóstol san Pablo: «Ora, pues, comáis, ora bebáis, ora hagáis cualquier otra cosa, hacedlo todo a gloria de Dios» (1Cor 10,31). Y en otro lugar: «Todo cuanto hiciereis, de palabra o de obra, hacedlo en el nombre del Señor Jesús, dando gracias a Dios Padre por mediación de El» (Col 3, 17).

 -1.-12.- Es necesaria una mayor eficacia en las actividades temporales

 Cuando las actividades e instituciones humanas de la vida presente coadyuvan también el provecho espiritual y a la bienaventuranza eterna del hombre, es necesario reconocer que se desarrollan con mayor eficacia para la consecución de los fines a que tienden inmediatamente por su propia naturaleza. La luminosa palabra del divino Maestro tiene un valor permanente: «Buscad, pues, primero el reino de Dios y su justicia, y todo lo demás se os dará por añadidura» (Mt 6,33). Porque, quien ha sido hecho como luz en el Señor (Ef 5, 8), y camina cual hijo de la luz (Ibíd.), capta con juicio más certero las exigencias de la justicia en las distintas esferas de la actividad humana, aun en aquellas que ofrecen mayores dificultades a causa de los egoísmos tan generalizados de los individuos, de las naciones o de las razas.

Hay que añadir a esto que, cuando se está animado de la caridad de Cristo, se siente uno vinculado a los demás, experimentado como propias las necesidades, los sufrimientos y las alegrías extrañas, y la conducta personal en cualquier sitio es firme, alegre, humanitaria, e incluso cuidadosa del interés ajeno, «porque la caridad es paciente, es benigna; no es envidiosa, no es jactanciosa, no se hincha; no es descortés, no es interesada; no se irrita, no piensa mal; no se alegra de la injusticia, se complace en la verdad; todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo tolera» (1Cor 13, 4-7).

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EL PAPA PÍO XII.

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA SOLENNITA DE PIO XII.1941

   El documento que nos proponemos analizar es el tercer escrito  papal, que sigue  a los dos  que anteriormente estudiados la Rerum Novarum de  Leon XIII y la Quadragessimo anno de  PIO XI,  que  se ocupa del llamado problema social.

      En este caso no es una encíclica sino el  Radio mensaje sobre la Cuestión Social en el 50 aniversario de la Rerum Novarum,  de 1º de junio de 1941 del Papa Pío XII.

Se llama la Solennitá por ser esta la primera palabra italiana con la que comienza. La  Solemnidad a la que se refiere es la de Pentecostés.

      En su estudio veremos  los siguientes puntos:

      1.- Ámbito Social: En plena guerra mundial.

      2.- La actuación del Pio XII en el Holocausto Judío

      3.- Exposición sintética del mismo.

                4.- El contenido del Radio Mensaje en sus textos.

 HITLER ACLAMADO POR LA MULTITUD.

1.-.ÁMBITO SOCIAL: EN PLENA GUERRA MUNDIAL.

 El radio Mensaje del Papa ocurrió en pleno desarrollo de la 2ª guerra mundial, pues fue pronunciado el 1 de Junio de 1941, la guerra dio comienzo el año 1939 y terminó el 1945.

En el mismo, Pio XII hace referencia varias veces a este terrible conflicto:

6.-“Las cuestiones que los cambios y las revoluciones sociales, y sobre todo las económicas, ofrecían a un examen moral después de la Rerum novarum, han sido tratadas con penetrante agudeza por Nuestro inmediato Predecesor en la encíclica Quadragesimo anno. El decenio que la ha seguido no ha sido menos rico que los años anteriores por sus sorpresas en la vida social y económica, lanzando sus inquietas y oscuras aguas al piélago de una guerra que puede levantar olas imprevistas que choquen violentas con la economía y con la sociedad.

7. El momento presente hace muy difícil el señalar y el prever los problemas y asuntos especiales, tal vez completamente nuevos, que a la solicitud de la Iglesia presentará la vida social después del conflicto que trae enfrentados a tantos pueblos”

             Las partes en conflicto fueron, por un lado, el Eje-Roma-Tokio; y por otra Francia, Inglaterra, Rusia y posteriormente los Estados Unidos.

            La guerra terminó con la victoria de los aliados y la derrota del Eje: en 1945, con la toma de Berlín Alemania quedó arrollada. Las funestas consecuencias de la misma fueron de todo orden: Devastación, muertes, cerca de 55 millones de personas, perecieron por causa de la guerra, odios entre naciones, la crisis económica, y sobre todo la crisis  moral

            En esta guerra fueron vencidos los socialismos de signo fascista,pero no ocurrió así con el totalitarismo comunista que estuvo desde 1941 al  lado de las democracias occidentales. La partición del mundo en Yalta determinó que la mitad oriental de Europa fuese entregada al dominio de la Unión Soviética, con las consecuencias de todo orden que trajo para los integrantes de esa federación

            Pero la mayor degradación del colectivo humano se hizo patente, como un misterio de la iniquidad del corazón humano, en el Holocausto perpetrado por el nazismo: cerca de seis millones de judíos residentes en las naciones europeas fueron inmolados, después de múltiples humillaciones y torturas en los campos de exterminio nazis.

 CEMENTERIO JUDIO OBRA DEL NAZISMO.

2- LA ACTUACIÓN DE PIO XII EN EL HOLOCAUSTO JUDÍO.

 El radio Mensaje del Papa Pio XII aparece en plena guerra mundial y por consiguiente cuando se está llevando a cabo el holocausto del pueblo judío por parte de la Alemania Nazi,  y precisamente por un Papa como Pio XII que tuvo que tener una determinada actuación ante este holocausto

La actuación del Papa Pío XII ante el exterminio judío ha dado origen a una calumniosa leyenda negra contra uno de los pontífices más grandes de la historia dela Iglesia. Los hechos sin embargo están ahí para desmontar tal leyenda:

            Eugenio Pacelli, futuro Pío XII, contribuyó a preparar la encíclica «Mit brennender Sorge» (1937), en la que Pío XI condenó el nazismo. El New York Times en su editorial de Navidad de 1941, elogió al Papa Pío XII por “ponerse plenamente contra el hitlerismo” y por “no dejar duda de que los objetivos de los Nazis son irreconciliables con su propio concepto de la paz Cristiana”

            Varios historiadores judíos, como Joseph Lichten, de B’nai B’rith(organización judía dedicada a denunciar el antisemitismo y mantener viva la memoria del genocidio nazi), han documentado los esfuerzos del Vaticano en favor de los hebreos perseguidos.  Según el mismo Lichten, en septiembre de 1943, Pío XII ofreció bienes del Vaticano como rescate de judíos apresados por los nazis

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JESÚS DE NAZARET EL JUDÍO MAS CONOCIDO DE LA HISTORIA.

            También recuerda que, durante la ocupación alemana de Italia, la Iglesia, siguiendo instrucciones del Papa, escondió y alimentó a miles de judíos en la Ciudad del Vaticano y en Castelgandolfo, así como en templos y conventos. Lichten, escribiendo en el boletín del Jewish Antidefamation League (Liga judía contra la difamación) dijo en 1958 que “la oposición (de Pío XII) al nazismo y sus esfuerzos para ayudar a los judíos en Europa eran bien conocidos al mundo que sufre”

            Después de la guerra, organizaciones y personalidades judías reconocieron varias veces oficialmente la sabiduría de la diplomacia del Papa Pío XII. El Congreso Judío Mundial agradeció en 1945 la intervención del Papa, con un generoso donativo al Vaticano. En el mismo año, el gran rabino de Jerusalén, Isaac Herzog, envió a Pío XII una bendición especial «por sus esfuerzos para salvar vidas judías durante la ocupación nazi de Italia».

Israel Zolli, gran rabino de Roma, quién como nadie pudo apreciar los esfuerzos caritativos del Papa por los judíos, al terminar la guerra se hizo católico y tomó en el bautismo el nombre de pila del Papa, Eugenio, en señal de gratitud.  Él escribió un libro sobre su conversión ofreciendo numerosos testimonios sobre la actuación de Pío XII.

            El jueves 7 de septiembre de 1945 Giuseppe Nathan, comisario de la Unión de Comunidades Judías Italianas, declaró: «Ante todo, dirigimos un reverente homenaje de gratitud al Sumo Pontífice y a los religiosos y religiosas que, siguiendo las directrices del Santo Padre, vieron en los perseguidos a hermanos, y con valentía y abnegación nos prestaron su ayuda, inteligente y concreta, sin preocuparse por los gravísimos peligros a los que se exponían» (L’Osservatore Romano, 8 de septiembre de 1945, p. 2).

            El 21 de septiembre del mismo año, Pío XII recibió en audiencia alDoctor A. Leo Kubowitzki, secretario general del Congreso judío internacional, que acudió para presentar «al Santo Padre, en nombre de laUnión de las Comunidades Judías, su más viva gratitud por los esfuerzos dela Iglesia católica en favor de la población judía en toda Europa durante la guerra» (L’Osservatore Romano, 23 de septiembre de 1945, p. 1).

          El jueves 29 de noviembre de 1945, el Papa recibió a cerca de ochenta delegados de prófugos judíos, procedentes de varios campos de concentración en Alemania, que acudieron a manifestarle «el sumo honor de poder agradecer personalmente al Santo Padre la generosidad demostrada hacia los perseguidos durante el terrible período del nazi-fascismo» (L’Osservatore Romano, 30 de noviembre de 1945, p. 1).

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GOLDA MEIR MINISTRO DE ASUNTOS EXTERIORES DE ISRAEL.    

1958, al morir el Papa Pío XII, Golda Meir (Ministro de Asuntos Exteriores de Israel) envió un elocuente mensaje: «Compartimos el dolor de la humanidad (…). Cuando el terrible martirio se abatió sobre nuestro pueblo, la voz del Papa se elevó en favor de sus víctimas. La vida de nuestro tiempo se enriqueció con una voz que habló claramente sobre las grandes verdades morales por encima del tumulto del conflicto diario. Lloramos la muerte de un gran servidor de la paz».

            El presidente de USA, Eisenhower, al morir el Papa: «El mundo – ahora es más pobre después de la muerte del Papa Pío XII» El bien de los judíos requería que el Papa se abstuviera de hacer declaraciones contra los Nazis durante la ocupación alemana.  La ayuda se tenía que efectuar por otros medios.

            También la Cruz Roja Internacional y el Consejo Ecuménico de las Iglesias coincidieron conla Santa Sede en que era mejor guardar silencio para no poner en peligro los esfuerzos en favor de los judíos. Pero nadie ataca ala Cruz Roja por su «silencio» ante el Holocausto.

            El diplomático Israelí Pinchas Lapide calculó que Pío XII fue personalmente responsable por salvar al menos 700,000 judíos. El historiador judío Richard Breitman, ha escrito un contundente libro sobre el holocausto. Como consultor del Grupo de trabajo para la restitución de los bienes a los judíos (grupo que ha obtenido la desclasificación de los dossieres del OSS). En una entrevista al «Corriere della Sera», del 29 de junio del 2000, Breitman que es hasta ahora el único autorizado a ver los documentos del OSS (el espionaje estadounidense en la segunda guerra mundial), ha explicado que lo que más le ha impresionado ha sido la hostilidad alemana hacia el Papa y el plan de germanización del país de septiembre de 1943. Breitman ha encontrado también «sorprendente el silencio aliado sobre el holocausto» ¿Ha escuchado usted algo sobre él entre las publicaciones populares? ( Cf. Página de Siervas de los corazones Traspasados de Jesús y María: Pío XII y el Holocausto )

 

SALÓN DEL TRONO PAPAL.

 3.- RESUMEN DEL CONTENIDO DEL RADIO MENSAJE.

  1.-Comienza el mismo con la exposición del motivo, finalidad y el momentoen que el Papa dirige su mensaje

            2.-Pasa después a reafirmar la enseñanza contenida en las dos encíclicas sobre la cuestión social de sus predecesores , el deber y el derecho de la Iglesia en intervenir en el llamado problema social dado que el mismo tiene un conjunto de aspectos morales que no son ajenos al fin de la Iglesia por ser ella la portadora de la  revelación divina.

            3.-A continuación el Radiomensaje señala cuales son los puntos en los que se centrará el mismo en concreto tres sobre los bienes materiales, sobre el trabajo y sobre la familia.

            4.-En lo que se refiere a los bienes materiales Pio XII desarrolla una doctrina que se puede decir nueva en cuanto asienta los derechos referidos a los bienes materiales en un principio y que es que los bienes materiales han sido creados por Dios para el uso de todas las personas, por lo que tales bienes deben estar distribuidos de tal forma que lleguen a manos de todos y cada uno de los hombres, de acuerdo con los principios de la justicia y la caridad.

            Este derecho sobre los bienes es un derecho primario hasta el punto que muchos otros derechos, como el mismo de la propiedad privada, que sin duda es reafirmado,  como  el derecho y la obligación del estado a la intervención y regulación de los deberes derechos de las personas, deben estar sometidos a este derecho primordial.

            La verdadera riqueza de los pueblos no está en la producción y posesión de la cantidad de los bienes que poseen sino en que los mismos, muchos o pocos, estén distribuidos de tal forma que cumpla con el principio de que los bienes han sido creados por Dios para todos.

            5.- Con relación al trabajo afirma que éste es un medio para entrar en la posesión y uso de los bienes materiales, la forma como se ha de utilizar este medio la deben determinar los trabajadores y los empresarios, sin que por ello se excluya la intervención del estado que tiene la obligación de velar por el bien común, siempre que la regulación del trabajo por sus verdaderos protagonistas no se realice de acuerdo con los fines que tiene el trabajo humano.

            6.-En cuanto a la familia subraya la intima relación que existe entre el derecho a la posesión y uso de los bienes y el derecho a la formación y conservación de la familia que es considerada como la base sobre la que se asienta la sociedad humana.

            7.-Termina invitando a los católicos a que desarrollen su obligación y derecho a intervenir en la construcción temporal y material de la sociedad humana

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  LOS BIENES DE LA TIERRA Y SU FUNCIÓN.         

 4.-CONTENIDO DEL   RADIO MENSAJE EN SUS TEXTOS.

 4.- 1- MOTIVO, FINALIDAD Y MOMENTO  DEL RADIO MENSAJE.

 “La solemnidad de Pentecostés, gloriosa navidad de la Iglesia de Cristo, es para Nuestro ánimo, amados hijos de todo el mundo,  una invitación dulce y propicia, fecunda en profundos avisos, para dirigiros, en medio de las dificultades y luchas de lo presente, un mensaje de amor, de exhortación y de consuelo. Os hablamos en un momento en que todas las energías y fuerzas físicas e intelectuales de una porción cada día mayor de la humanidad se hallan, en medida y con ardor nunca antes conocidos, tensas bajo la férrea e inexorable ley de guerra; y desde otras antenas parlantes vuelan acentos impregnaos de exasperación y de acritud, de escisión y de lucha…

Nos servimos hoy del maravilloso  medio de la radio difusión para llamar la atención del mundo católico sobre una conmemoración que merece esculpirse con caracteres de oro en los fastos de la Iglesia; esto es, sobre el quincuagésimo aniversario de la publicaciónésta tuvo lugar el 15 de mayo de 1891— de la fundamental encíclica social Rerum novarum de León XIII.

PLAZA DE SAN PEDRO DEL VATICANO.

4.-2 SOBRE LA COMPETENCIA DE LA IGLESIA  PARA ITERVENIR  EN EL PROBLEMA SOCIAL.

4. 2.-Es…, competencia indiscutible de la Iglesia, en aquella parte del orden social en que éste se acerca y aun llega a tocar el campo moral, juzgar si las bases de un determinado ordenamiento social están de acuerdo con el orden inmutable que Dios Creador y Redentor ha manifestado por medio del derecho natural y de la revelación: doble manifestación, a que León XIII se refiere en su Encíclica.

Y con razón; porque las enseñanzas del derecho natural y las verdades de la revelación se derivan, por diversos caminos, como dos arroyos de aguas no contrarias sino acordes, de la misma fuente divina, y porque la Iglesia, que custodia el orden sobrenatural cristiano, en el que convergen la naturaleza y la gracia, es la que ha de formar las conciencias, aun las de quienes están llamados a encontrar soluciones para los problemas y los deberes impuestos por la vida social.

 4.-3. LOS TRES VALORES FUNDAMENTALES DE LOS QUE SE OCUPA EL RADIO MENSAJE.

 7. El momento presente hace muy difícil el señalar y el prever los problemas y asuntos especiales, tal vez completamente nuevos, que a la solicitud de la Iglesia presentará la vida social después del conflicto que trae enfrentados a tantos pueblos. No obstante, si lo futuro tiene sus raíces en lo pasado y si la experiencia de los últimos años Nos es la maestra para lo por venir.

Nos pensamos servirnos de la conmemoración de hoy para dar ulteriores normas morales sobre tres valores fundamentales de la vida social y económica; y lo haremos animados por el mismo espíritu de León XIII y desarrollando su visión, más que profética, anunciadora ya del surgiente progreso social de los tiempos. Estos tres valores fundamentales, que se entrecruzan, se unen y se completan mutuamente son: el uso de los bienes materiales, el trabajo y la familia.

 4.-4.- SOBRE LOS BIENES MATERIALES.

  “Nos mismo ya reclamamos la atención de todos sobre su punto fundamental en Nuestra encíclica Sertum laetitiae, dirigida a los Obispos de los Estados Unidos de América del Norte; punto fundamental que consiste, como allí decíamos, en la afirmación de la ineludible exigencia de que los bienes, creados por Dios para todos los hombres, lleguen  equitativamente a todos, según los principios de la justicia y de la caridad.

            8. Todo hombre, como viviente dotado de razón, tiene de hecho, por naturaleza, el derecho fundamental de usar los bienes materiales de la tierra aunque se haya dejado a la voluntad humana y a las formas jurídicas de los pueblos el regular más particularmente su realización práctica.

            Semejante derecho individual no puede en modo alguno ser suprimido, ni siquiera por otros derechos ciertos y pacíficos sobre los bienes materiales.

            Sin duda que el orden natural, que se deriva de Dios, requiere también la propiedad privada y el libre comercio recíproco de los bienes por medio de cambios y donaciones, así como la función reguladora del poder público sobre estas dos instituciones.

            Sin embargo, todo esto permanece subordinado al fin natural de los bienes materiales, y no se podría hacer independiente del derecho primero y fundamental de su uso que corresponde a todos, sino que más bien ha de servir para hacer posible su realización conforme a su fin.

            Sólo así se podrá y se deberá lograr que la propiedad y el uso de los bienes materiales lleven a la sociedad una paz fecunda y una consistencia vital, y que no sean tan sólo condiciones precarias, generadoras de luchas y de odios, y abandonadas al arbitrio del despiadado juego de la fuerza y de la debilidad.

            El derecho originario sobre el uso de los bienes materiales, por estar en íntima conexión con la dignidad y con los demás derechos de la persona humana, le ofrece con las formas antes indicadas una base material segura, de suma importancia para elevarse al cumplimiento de sus deberes morales..

            Pertenece, en efecto, al hombre el deber personalísimo de conservar y conducir a la perfección su vida material y espiritual, para conseguir el fin religioso y moral que Dios ha señalado a todos los hombres y les ha dado cual norma suprema, obligatoria siempre y en cada caso, antes que todos los demás deberes

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            ADAN Y EVA EN EL PARAISO

4.-5 EN QUE CONSISTE LA VERDADERA RIQUEZA ECONÓMICA DE LOS PUEBLOS.

 10. La misma economía nacional, como fruto que es de la actividad de los hombres que trabajan unidos dentro de la comunidad del Estado, no tiene otro fin que asegurar sin interrupción las condiciones materiales en que pueda desarrollarse plenamente la vida individual de los ciudadanos. Donde esto se lograre en forma duradera, el pueblo será económicamente rico, porque el bienestar general y, N LOpor consiguiente, el derecho personal de todos al uso de los bienes terrenos, se realizará entonces conforme a la finalidad establecida por el Creador.

            De todo lo cual fácil os será, amados hijos, el deducir que la riqueza económica de un pueblo no consiste propiamente en la abundancia de bienes medida según el cómputo mera y estrictamente material de su valor, sino más bien en que tal abundancia represente y ofrezca real y eficazmente la base material suficiente para el debido bienestar personal de sus miembros

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 EL TALLER DE NAZARET .  POR DE LA TOUR.

 4.-6.- DE CÓMO EL TRABAJO ES UN MEDIO  NECESARIO  PARA LA  POSESIÓN Y USO DE LOS BIENES MATERIALES

11. Vosotros mismos, amados hijos, comprenderéis cómo el trabajo se halla unido con el uso de los bienes materiales. La Rerum novarum enseña que son dos las propiedades del trabajo humano: es personal y es necesario. Es personal, porque se realiza con el ejercicio de las fuerzas particulares del hombre; es necesario, porque sin él no se puede procurar lo indispensable para la vida, mantener la cual es un deber natural, grave e individual. Al deber personal del trabajo impuesto por la naturaleza corresponde y sigue el derecho natural de cada individuo para convertir el trabajo en el medio de proveer a su propia vida y a la de sus hijos. ¡Tan altamente está ordenado a la conservación del hombre el imperio sobre la naturaleza!

Pero notad que tal deber y su correlativo derecho al trabajo se ha impuesto y se ha concedido al individuo primordialmente por la naturaleza, y no ya por la sociedad, como si el hombre no fuera sino un simple siervo o funcionario de la comunidad.De donde se deriva que el deber y el derecho de organizar el trabajo del pueblo pertenecen ante todo a los inmediatamente interesados: patronos y obreros. Si éstos no cumplen con su deber o no lo pueden cumplir por especiales circunstancias extraordinarias, corresponde entonces al Estado, como deber suyo, el intervenir en el campo, en la división y en la distribución del trabajo, según la forma y medida que requiera el bien común rectamente entendido.

LA FAMILIA DE NAZARET. BARTOLOMÉ MURILLO.

 4-7.- DE CÓMO LA PROPIEDAD PRIVADA Y USO DE LOS BIENES MATERIALES ESTÁ INTIMAMENTE UNIDA  CON LOS DEBERES Y DERECHOS  FAMILIARES

12. Según la doctrina de la Rerum novarum, la misma naturaleza ha unido íntimamente la propiedad particular con la existencia de la sociedad humana y con su verdadera civilización, y en grado eminente con la existencia y con el desarrollo de la familia. Tal vínculo aparece con una claridad que ya no puede se mayor. ¿Acaso no debe la propiedad privada asegurar al padre de familia la sana libertad que le es necesaria para poder cumplir los deberes que el Creador le ha señalado, concernientes al bienestar físico, espiritual y religioso de la familia?

            En la familia es donde la Nación encuentra la raíz natural y fecunda de su grandeza y de su poderío. Si la propiedad privada ha de conducir al bien de la familia, todas las normas públicas, más aún, todas las del Estado que regulan su posesión, deben no sólo hacer posible y conservar tal función —función que en ciertos aspectos es superior a toda otra del orden natural—, sino también perfeccionarla cada vez más.

      Entre todos los bienes que pueden ser objeto de la propiedad privada ninguno es más conforme a la naturaleza, según enseña la Rerum novarum, que la tierra,esto es, la finca en que habita toda una familia y de cuyos frutos saca íntegramente, o al menos en parte, lo necesario para vivir.

      Y en el espíritu de la Rerum novarum está el afirmar que, regularmente, si  hoy el concepto y la creación de los espacios vitales ocupa el centro de las metas sociales y políticas, ¿no se debería pensar tal vez, antes que en ninguna otra cosa, en el espacio vital de la familia y en librarla de las trabas de condiciones que ni siquiera permiten formarse la idea de una casa propia?

         ENCUENTRO DE BLOGERS EN EL VATICANO.

4.-8 INVITACIÓN A LOS CATÓLICOS AL CUMPLIMIENTO DEL DEBER DE LA CONSTRUCCIÓN SOCIAL.

” Que no se extinga en vosotros ni se haga débil la voz insistente de los dos Pontífices de las Encíclicas sociales, que proclama gravemente, a los que creen en la regeneración sobrenatural de la humanidad, el ineludible deber moral de cooperar al ordenamiento de la sociedad y, en modo especial, de la vida económica, excitando a la acción no sólo a quienes participan de dicha vida, sino también al mismo Estado.¿No es esto un deber sagrado para todo cristiano?

No os acobarden, amados hijos, las dificultades externas, ni os desanime el obstáculo de la creciente paganización de la vida pública.

No os conduzcan a engaño los propagadores de errores y de teorías malsanas, perversas corrientes, no de crecimiento, sino más bien de destrucción y de corrupción de la vida religiosa; corrientes que pretenden que, al pertenecer la redención al orden de la gracia sobrenatural y al ser, por lo tanto, obra exclusiva de Dios, no necesita nuestra cooperación en este mundo. ¡Oh miserable ignorancia de la obra de Dios! Pregonando que eran sabios, se mostraron necios.

 Como si la primera eficacia de la gracia no fuera el corroborar nuestros sinceros esfuerzos para cumplir diariamente los mandatos de Dios, como individuos y como miembros de la sociedad; como si hace dos milenios no viviera y perseverara en el alma de la Iglesia el sentido de la responsabilidad colectiva de todos por todos, que ha movido y mueve a los espíritus hasta el heroísmo caritativo de los monjes agricultores, de los libertadores de esclavos, de los curadores de enfermos, de los abanderados de la fe, de la civilización y de la ciencia en todas las épocas y en todos los pueblos, para crear las únicas condiciones sociales que a todos pueden hacer posible y placentera una vida digna del hombre y del cristiano.

Pero vosotros, conscientes y convencidos de tan sacra responsabilidad, no os conforméis jamás, en el fondo de vuestra alma, con aquella general mediocridad pública en que el común de los hombres no puede, si no es con actos heroicos de virtud, observar los divinos preceptos, siempre y en todo caso inviolables.”

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elbachiller…

 

PAPA PÍO XI.

LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA EN LA QUADRAGESSIMO ANNO.

 En el desarrollo del tema, que tiene como objeto exponer la doctrina social de la Iglesia en la Encíclica del Papa Pío XI  Quadraggesimo  anno, del año 1932, comenzamos como en el tema anterior, respondiendo a unas preguntas que nos aclaran  lo que se entiende por Doctrina Social de la Iglesia, son las dos siguientes:

1. ¿Qué es la doctrina social de la Iglesia? La doctrina social es la parte del magisterio de la Iglesia  que se ocupa de enseñar el  buen comportamiento moral de la persona humana  en su vida social. Aplica las enseñanzas de Jesucristo a la vida en sociedad en todos sus aspectos.

2. ¿Cuál es el fin de la doctrina social? De lo anterior se desprende que  la doctrina social  tiene como fin proponer principios y valores que contribuyan a crear una sociedad digna del hombre, partiendo de los principios evangélicos.

            Dicho esto seguiremos el siguiente esquema en el tratamiento del tema.

1.-Contexto histórico en el que aparece la encíclica papal.

2.-Visión sintética de las partes de la encíclica.

3.-Exposición de la 2ª parte del  contenido de la encíclica en sus textos.

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ADAM SMIHT  CONSIDERADO COMO EL PENSADOR FUNDADOR DEL CAPITALISMO.

1.- CONTEXTO HISTÓRICO EN EL QUE APARECE LA ENCÍCLICA PAPAL.

 1.-1.- Situación del capitalismo liberal  en la primera mitad del siglo XX.

 Al analizar la situación del capitalismo económico liberal  en la primera mitad del siglo XX, podemos decir de forma general que el mismo no sólo conservó  su posición después de la segunda revolución industrial sino que se afianzó y consiguió nuevos ámbitos en los que se expandió, a pesar de las nuevas fuerzas contrarias al mismo que se desarrollaron  en la época y que forman parte del contexto histórico que queremos estudiar.

            En lo que se refiere a su afincamiento hay que destacar la aparición de una industria competitiva tendente a la creación  de una red de potentes monopolios por lo general apoyados por los gobiernos, o al menos no regulados, que  hicieron se cumpliera el dicho español de que el fuerte se come al débil, algo que repercutió de tal forma en el interior de las naciones que  a través  del poder económico se lograba  el control político.

MAPA COLONIAL EN ÁFRICA

 1.2. La internacionalización del capitalismo económico liberal.

 En lo referente a la expansión del capitalismo económico liberal éste adquiere una expansión internacional, a través de la comercialización de los productos entre las naciones.

             Avanza y se profundiza el  colonialismo.

            Las potencias coloniales actuaron más resueltamente en el periodo de 1880-1914, durante el cual se llevó a cabo la colonización de África (salvo en el caso de Etiopía, que opuso resistencia a los intentos de conquista de Italia) y de diversas regiones de Asia y del Pacífico; hacia 1914 la red colonial mundial se había cerrado en torno al planeta.

El Imperio Británico era, con mucho, el más amplio y con más diversidad geográfica, aunque Francia, Bélgica, Alemania, Portugal, Estados Unidos y Japón eran también importantes potencias coloniales.

            El móvil que guiaba la formación de esta amalgama de colonias es un tema que sigue debatiéndose. Algunos escritores, por ejemplo Lenin, lo atribuyen a la dinámica del capitalismo moderno, en la que se subraya la necesidad europea de encontrar materias primas y salidas comerciales para su excedente de capital.   Otros autores han destacado como objetivo los intereses estratégicos e internacionales y han hecho notar la tendencia de los dirigentes europeos a utilizar las colonias como fichas en un tablero mundial de ajedrez, la verdad es que ambas cosas parece fueron perseguidas por los modernos colonizadores.

  IMAGENES DE LA GRAN DEPRESIÓN EN ESTADOS UNIDOS

1.-3. El crecimiento de la economía de signo liberal capitalista y la gran depresión.

 La Gran Depresión fue una grave crisis económica  que comenzó alrededor de 1929 aunque se fraguó en la primera guerra mundial europea y se extendió hasta finales de la década de los años treinta o principios de los cuarenta.

            La Gran Depresión se hizo presente en todos los países industrializados, especialmente en los Estados Unidos que logró una situación de bienestar y bonanza apoyándose en el desarrollo de su comercio internacional que obstaculizó el de otros países también dentro de Europa, hasta  la primera guerra mundial resultó beneficiosa para los Estado Unidos.

            Entre los efectos de la gran depresión, están   :  la caída de los ingresos fiscales, la disminución de los beneficios empresariales, disminución del comercio internacional entre un 50 y 60%, el crecimiento del desempleo  sobrepasando en algunos países el 33% en Estados Unidos el 25%  y sobretodo el hundimiento de la Bolsa en los Estados Unidos que arrastró al resto de las bolsas especialmente la europeas.

LEON TROSKI 1879.1940.

 1.4.1.El desarrollo del movimiento obrero: partidos políticos y sindicatos.

 El movimiento obrero, manifiesta el crecimiento de la clase obrera parejo al crecimiento industrial´

            En sus comienzos significa la toma  de conciencia del mundo del trabajo de su situación y de sus posibilidades dentro de la sociedad , en este periodo es una fuerza en plena expansión.

             Los partidos socialistas habían hecho su aparición en todas partes de Europa, hacia el final del siglo XIX, tomando casi siempre como modelo al Partido Socialdemócrata alemán. Lucharon por hacerse presentes en el parlamentarismo político y una de sus reivindicaciones fundamentales era la instauración del sufragio universal.

            Junto con los partidos políticos de signo mayoritariamente  socialista aparecieron los sindicatos. La influencia dominante en el movimiento sindical de Europa occidental dentro de este tiempo fue la del socialismo reformista, pero asimismo un sindicalismo revolucionario, influenciado por el anarquismo, se desarrolló con vigor en Francia, en Italia y en España.

            Los sindicatos y los partidos políticos se valen de un mismo grupo social, la clase obrera, de la cual quieren representar los intereses económicos en el caso de los sindicatos, y los intereses políticos en el caso de los partidos. Sindicatos y partidos se consideran como las dos ramas de un mismo movimiento y mantienen lazos estrechos, fundados sobre una división de trabajo funcional entre tareas “económicas” y tareas “políticas”.

JOSÉ STALIN 1879-1953

1.-4.-2. La ruptura y escisión del movimiento obrero.

 A principios del siglo, el socialismo europeo es todavía un movimiento unitario en el plano político, a pesar de sus divergencias entre partidos, o entre el ala reformista y el ala radical en el seno de cada partido.

            En la Internacional Socialista se podían encontrar a personalidades políticas tan diferentes como Kautsky, Bernstein, Jaurés, Lenin, ó Rosa Luxemburgo.

            La ruptura  de la unidad socialista vendrá después de 1917, con la creación del Comintern y las escisiones del socialismo  que dan origen a los partidos comunistas.

             A partir de este momento, la división entre socialistas y comunistas se instala de manera duradera y marca el paisaje político europeo hasta hoy.

REVOLUCIÓN RUSA DEL 1909.

1.-4.-3. Los logros del movimiento obrero.

  El socialismo tanto político como sindical produjo muchos efectos positivos en el mundo del trabajo, tales como:

            Una mejor protección de los trabajadores en la vida profesional merced a los progresos de la legislación laboral, así como en la vida extra-profesional gracias a los progresos de la legislación social. La reducción de la jornada de trabajo. Un sistema de jubilaciones que garantiza una vida digna a las personas de edad. Un sistema de salud que asiste al conjunto –casi la totalidad- de la población. Un sistema de seguro de desempleo que permite a las personas privadas de trabajo cubrir parte sus necesidades. Una serie de medidas para las personas inválidas o minusválidas. Una generalización de la enseñanza con la extensión de enseñanza primaria para todos los jóvenes y a una gran parte de ellos a la universitaria.

            En el ámbito de la política, la concreción del sufragio universal para hombres y mujeres. La reducción de las disparidades hombre / mujer. El reconocimiento de las organizaciones sindicales como interlocutores de la patronal y de los poderes públicos.

CAIDA DEL MURO DE BERLÍN.

 1.-4.-4.- El fracaso del movimiento obrero.

 A pesar de esto el capitalismo siguió subsistiendo, contradiciendo la previsiones  de su desaparición hechas por la ideología primigenia socialista y comunista y con la desaparición práctica al día de hoy  del movimiento obrero en todos los campos, político, sindical y  religioso por el escaso influjo de los  movimientos sociales cristianos.

 2.-VISIÓN SINTÉTICA DE LAS PARTES DE LA ENCÍCLICA.

 Cuarenta años después de la Rerum Novarum, Pío XI  publicó la  segunda gran encíclica social del magisterio de la Iglesia católica , con una proyección más amplia de la Rerum Novarum pues pasó de ser una defensa de la clase obrera a la búsqueda de la  solución de la cuestión social.

            La primera parte de Quadragesimo Anno evoca históricamente tanto la enseñanza como los beneficios de la Rerum Novarum refiriéndose a los puntos que en la primera encíclica hacían referencia a los papeles que la   Iglesia,  el  Estado, y los propios interesados, empresarios y trabajadores  debían desempeñar.

            Termina esta primera parte con estas palabras:

  40. Ahora bien, como en el curso de estos años no sólo han ido surgiendo algunas dudas sobre la interpretación de algunos puntos de la encíclica de León XIII o sobre las consecuencias que de ella pueden sacarse, lo que ha dado pie incluso entre los católicos a controversias no siempre pacíficas, sino que también, por otro lado, las nuevas necesidades de nuestros tiempos y la diferente condición de las cosas han hecho necesaria una más cuidadosa aplicación de la doctrina de León XIII e incluso algunas adiciones, hemos aprovechado con sumo agrado la oportunidad de satisfacer, en cuanto esté de nuestra parte, estas dudas y estas exigencias de nuestra edad, conforme a nuestro ministerio apostólico, por el cual a todos somos deudores (cf. Rom 1, 14).

  La segunda parte defiende y desarrolla la Rerum Novarum, , será de este desarrollo de la doctrina social de la iglesia de la que nos ocuparemos más detenidamente presentando este desarrollo y profundización de la doctrina social de la Iglesia con los textos de la misma encíclica.

            La tercera parte se adentra en los horizontes de las nuevas realidades que ofrece el ámbito económico-social de su tiempo.

     UN MUNDO EN EL QUE TODO SE COMPRA Y TODO SE VENDE.

¿Cuáles son estos horizontes?: los que muestra la evolución protagonizada tanto por la Economía liberal como por el Movimiento socialista de aquella época. y  que hemos visto en la primera parte del tema: Permanencia del capitalismo liberal, nacimiento de partidos políticos de signo socialista, alianza del sindicalismo socialista con los partidos políticos, ruptura del socialismo, logradas  por el movimiento obrero, pero resistencia y afianzamiento del capitalismo liberal económico.

            La encíclica condenará tanto el capitalismo individualista como el colectivismo, y aunque toma buena nota de la ruptura del socialismo, en dos bloques,  tampoco libra al socialismo moderado de la época del rechazo  al considerar que el mismo tenía puestos sus ojos en un  fin  idéntico al del socialismo radical, aunque utilizando el método de la evolución más que el de la revolución.

            Esto  aparece claro en una de las cartas de Troski  en  la que muestra  su apoyo a los consejos de fábrica alemanes en el año 1923 en orden  a  que los mismos una vez conquistado el ámbito empresarial puedan  convertirse  en soviets  sirviendo de  base a la revolución del proletariado y una vez que esta haya  triunfado volver de nuevo a separar a los consejos de fábrica de los soviest como órganos políticos  de la dictadura del proletariado.

 LA OBLIGACION Y EL DERECHO DE LA IGLESIA A INTERVENIR EN LA CUESTIÓN SOCIAL

3.- EXPOSICIÓN DE LA SEGUNDA PARTE DE LA ENCICLICA EN SUS TEXTOS.

 3.-1. El derecho de la Iglesia para juzgar sobre los problemas sociales y económicos.

 41. Pero antes de entrar en la explicación de estos puntos hay que establecer lo que hace ya tiempo confirmó claramente León XIII: que Nos tenemos el derecho y el deber de juzgar con autoridad suprema sobre estas materias sociales y económicas (Rerum novarum, 13).

            Cierto que no se le impuso a la Iglesia la obligación de dirigir a los hombres a la felicidad exclusivamente caduca y temporal, sino a la eterna; más aún, “la Iglesia considera impropio inmiscuirse sin razón en estos asuntos terrenos” (Ubi arcano, 23 de diciembre de 1992). Pero no puede en modo alguno renunciar al cometido, a ella confiado por Dios, de interponer su autoridad, no ciertamente en materias técnicas, para las cuales no cuenta con los medios adecuados ni es su cometido, sino en todas aquellas que se refieren a la moral.

 3.-2.- Defensa del derecho de propiedad.

 45. “Ante todo, pues, debe tenerse por cierto y probado que ni León XIII ni los teólogos que han enseñado bajo la dirección y magisterio de la Iglesia han negado jamás ni puesto en duda ese doble carácter del derecho de propiedad llamado social e individual, según se refiera a los individuos o mire al bien común, sino que siempre han afirmado unánimemente que por la naturaleza o por el Creador mismo se ha conferido al hombre el derecho de dominio privado, tanto para que los individuos puedan atender a sus necesidades propias y a las de su familia, cuanto para que, por medio de esta institución, los medios que el Creador destinó a toda la familia humana sirvan efectivamente para tal fin, todo lo cual no puede obtenerse, en modo alguno, a no ser observando un orden firme y determinado.”

 3.-3. El derecho de propiedad tiene como limite el bien común de la sociedad.

 49. De la índole misma individual y social del dominio, se sigue que los hombres deben tener presente en esta materia no sólo su particular utilidad, sino también el bien común. Y puntualizar esto, cuando la necesidad lo exige y la ley natural misma no lo determina, es cometido del Estado.

Por consiguiente, la autoridad pública puede decretar puntualmente, examinada la verdadera necesidad el bien común y teniendo siempre presente la ley tanto natural como divina, qué es lícito y qué no, a los poseedores en el uso de sus bienes. El propio León XIII había enseñado sabiamente que “Dios dejó la delimitación de las posesiones privadas a la industria de los individuos y a las instituciones de los pueblos” (Rerum novarum, 7).

 SIN  MÁS PALABRAS

3.-4.- Obligaciones sobre la renta que produce el trabajo ejercido sobre los propios bienes poseídos.

50. Tampoco quedan en absoluto al arbitrio del hombre los réditos libres, es decir, aquellos que no le son necesarios para el sostenimiento decoroso y conveniente de su vida, sino que, por el contrario, tanto la Sagrada Escritura como los Santos Padres de la Iglesia evidencian con un lenguaje de toda claridad que los ricos están obligados por el precepto gravísimo de practicar la limosna, la beneficencia y la liberalidad.

51. Ahora bien, partiendo de los principios del Doctor Angélico (cf. Sum. Theol. II-II q. 134), Nos, colegimos que el empleo de grandes capitales para dar más amplias facilidades al trabajo asalariado, siempre que este trabajo se destine a la producción de bienes verdaderamente útiles, debe considerarse como la obra más digna de la virtud de la liberalidad y sumamente apropiada a las necesidades de los tiempos

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MIRANDO AL MUNDO CON OJOS DE DEPREDADOR.

3.-5. Sobre la renta que produce el trabajo sobre los bienes ajenos.

 53. Carácter muy diferente tiene el trabajo que, alquilado a otros, se realiza sobre cosa ajena. A éste se aplica principalmente lo dicho por León XIII: “es verdad incuestionable que la riqueza nacional proviene no de otra cosa que del trabajo de los obreros” (Rerum novarum, 27).

            ¿No vemos acaso con nuestros propios ojos cómo los incalculables bienes que constituyen la riqueza de los hombres son producidos y brotan de las manos de los trabajadores, ya sea directamente, ya sea por medio de máquinas que multiplican de una manera admirable su esfuerzo?

            Más aún, nadie puede ignorar que jamás pueblo alguno ha llegado desde la miseria y la indigencia a una mejor y más elevada fortuna, si no es con el enorme trabajo acumulado por los ciudadanos —tanto de los que dirigen cuanto de los que ejecutan—.Pero está no menos claro que todos esos intentos hubieran sido nulos y vanos, y ni siquiera habrían podido iniciarse, si el Creador de todas las cosas, según su bondad, no hubiera otorgado generosamente antes las riquezas y los instrumentos naturales, el poder y las fuerzas de la naturaleza.

            ¿Qué es, en efecto, trabajar, sino aplicar y ejercitar las energías espirituales y corporales a los bienes de la naturaleza o por medio de ellos? Ahora bien, la ley natural, es decir, la voluntad de Dios promulgada por medio de aquélla, exige que en la aplicación de las cosas naturales a los usos humanos se observe el recto orden, consistente en que cada cosa tenga su dueño.

            De donde se deduce que, a no ser que uno realice su trabajo sobre cosa propia, capital y trabajo deberán unirse en una empresa común, pues nada podrán hacer el uno sin el otro. Lo que tuvo presente, sin duda, León XIII cuando escribió: “Ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital” (Rerum novarum, 15).

            Por lo cual es absolutamente falso atribuir únicamente al capital o únicamente al trabajo lo que es resultado de la efectividad unida de los dos, y totalmente injusto que uno de ellos, negada la eficacia del otro, trate de arrogarse para sí todo lo que hay en el efecto.

LA PRESA EN MANOS DEL DEPREDADOR.

3-6.- Las injustas pretensiones del capital sobre las rentas producidas en sus bienes por el trabajo de los otros.

  54. Durante mucho tiempo, en efecto, las riquezas o “capital” se atribuyeron demasiado a sí mismos. El capital reivindicaba para sí todo el rendimiento, la totalidad del producto, dejando al trabajador apenas lo necesario para reparar y restituir sus fuerzas.

            Pues se decía que, en virtud de una ley económica absolutamente incontrastable, toda acumulación de capital correspondía a los ricos, y que, en virtud de esa misma ley, los trabajadores estaban condenados y reducidos a perpetua miseria o a un sumamente escaso bienestar.

            Pero es lo cierto que ni siempre ni en todas partes la realidad de los hechos estuvo de acuerdo con esta opinión de los liberales vulgarmente llamados manchesterianos, aun cuando tampoco pueda negarse que las instituciones económico-sociales se inclinaban constantemente a este principio.

HUELGA SALVAJE.

3-7  Injustas reivindicaciones de los trabajadores.

55. Fue debido a esto que se acercaran a los oprimidos trabajadores los llamados “intelectuales”, proponiéndoles contra esa supuesta ley un principio moral no menos imaginario que ella, es decir, que, quitando únicamente lo suficiente para amortizar y reconstruir el capital, todo el producto y el rendimiento restante corresponde en derecho a los obreros.

3.-8.- El principio regulador de la justa distribución de los bienes.

  56. Indudablemente, para que estas falsas doctrinas no cerraran el paso a la paz y a la justicia, unos y otros tuvieron que ser advertidos por las palabras de nuestro sapientísimo predecesor: “A pesar de que se halle repartida entre los particulares, la tierra no deja por ello de servir a la común utilidad de todos”…

            57. Ahora bien, no toda distribución de bienes y riquezas entre los hombres es idónea para conseguir, o en absoluto o con la perfección requerida, el fin establecido por Dios. Es necesario, por ello, que las riquezas, que se van aumentando constantemente merced al desarrollo económico-social, se distribuyan entre cada una de las personas y clases de hombres, de modo que quede a salvo esa común utilidad de todos, tan alabada por León XIII, o, con otras palabras, que se conserve inmune el bien común de toda la sociedad…

            58. A cada cual, por consiguiente, debe dársele lo suyo en la distribución de los bienes, siendo necesario que la partición de los bienes creados se revoque y se ajuste a las normas del bien común o de la justicia social, pues cualquier persona sensata ve cuán gravísimo trastorno acarrea consigo esta enorme diferencia actual entre unos pocos cargados de fabulosas riquezas y la incontable multitud de los necesitados

 YO ESCOJO PRIMERO LO QUE QUEDE PARA TÍ.

3.-9.- La necesidad urgente de luchar para conseguir la justa distribución de los bienes.  

            61. Hay que luchar, por consiguiente, con todo vigor y empeño para que, al menos en el futuro, se modere equitativamente la acumulación de riquezas en manos de los ricos, a fin de que se repartan también con la suficiente profusión entre los trabajadores, no para que éstos se hagan remisos en el trabajo —pues que el hombre ha nacido para el trabajo, como el ave para volar—, sino para que aumenten con el ahorro el patrimonio familiar; administrando prudentemente estos aumentados ingresos, puedan sostener más fácil y seguramente las cargas familiares, y, liberados de la incierta fortuna de la vida, cuya inestabilidad tiene en constante inquietud a los proletarios, puedan no sólo soportar las vicisitudes de la existencia, sino incluso confiar en que, al abandonar este mundo, quedarán convenientemente provistos los que dejan tras sí.

3-10.- El salario justo como medio para la distribución de los bienes.

            63. Mas no podrá tener efectividad si los obreros no llegan a formar con diligencia y ahorro su pequeño patrimonio, como ya hemos indicado, insistiendo en las consignas de nuestro predecesor. Pero ¿de dónde, si no es del pago por su trabajo, podrá ir apartando algo quien no cuenta con otro recurso para ganarse la comida y cubrir sus otras necesidades vitales fuera del trabajo?

3.-11.- La creación de un nuevo orden social como medio para la justa distribución de los bienes.

            76. Todo cuanto llevamos dicho hasta aquí sobre la equitativa distribución de los bienes y sobre el justo salario se refiere a las personas particulares y sólo indirectamente toca al orden social, a cuya restauración, en conformidad con los principios de la sana filosofía y con los altísimos preceptos de la ley evangélica, dirigió todos sus afanes y pensamientos nuestro predecesor León XIII.

            77. Mas para dar consistencia a lo felizmente iniciado por él, perfeccionar lo que aún queda por hacer y conseguir frutos aún más exuberantes y felices para la humana familia, se necesitan sobre todo dos cosas: la reforma de las instituciones y la enmienda de las costumbres.

            78. Y, al hablar de la reforma de las instituciones, se nos viene al pensamiento especialmente el Estado, no porque haya de esperarse de él la solución de todos los problemas, sino porque, a causa del vicio por Nos indicado del “individualismo“, las cosas habían llegado a un extremo tal que, postrada o destruida casi por completo aquella exuberante y en otros tiempos evolucionada vida social por medio de asociaciones de la más diversa índole, habían quedado casi solos frente a frente los individuos y el Estado, con no pequeño perjuicio del Estado mismo, que, perdida la forma del régimen social y teniendo que soportar todas las cargas sobrellevadas antes por las extinguidas corporaciones, se veía oprimido por un sinfín de atenciones diversas.

INSTITUCIONES SOCIALES .

 3.-12.-La importancia de las instituciones sociales  intermedias apoyadas por el principio de la subsidiaridad de la acción del Estado para la creación de un nuevo orden social.

 79 .- … hoy debe quedar en pie y firme en la filosofía social aquel gravísimo principio inamovible e inmutable: como no se puede quitar a los individuos y dar a la comunidad lo que ellos pueden realizar con su propio esfuerzo e industria, así tampoco es justo, constituyendo un grave perjuicio y perturbación del recto orden, quitar a las comunidades menores e inferiores lo que ellas pueden hacer y proporcionar y dárselo a una sociedad mayor y más elevada, ya que toda acción de la sociedad, por su propia fuerza y naturaleza, debe prestar ayuda a los miembros del cuerpo social, pero no destruirlos y absorberlos…

            80.-Por lo tanto, tengan muy presente los gobernantes que, mientras más vigorosamente reine, salvado este principio de función “subsidiaria“, el orden jerárquico entre las diversas asociaciones, tanto más firme será no sólo la autoridad, sino también la eficiencia social, y tanto más feliz y próspero el estado de la nación.

 3.-13.El corporativismo como medio de la promoción de las sociedades intermedias.

 83.-“…Nadie dejará de comprender que es de la mayor urgencia poner remedio al mal de la lucha de clases  que está llevando a la ruina a toda la sociedad humana. La curación total no llegará, sin embargo, sino cuando, eliminada esa lucha, los miembros del cuerpo social reciban la adecuada organización, es decir, cuando se constituyan unos “órdenes” en que los hombres se encuadren no conforme a la categoría que se les asigna en el mercado del trabajo, sino en conformidad con la función social que cada uno desempeña.”

            Pues como los  que  se hallan vinculados por la vecindad de lugar constituyen municipios, así ha ocurrido que cuantos se ocupan en un mismo oficio o profesión —sea ésta económica o de otra índole— constituyeran ciertos colegios o corporaciones, hasta el punto de que tales agrupaciones, regidas por un derecho propio, llegaran a ser consideradas por muchos, si no como esenciales, sí, al menos, como connaturales a la sociedad civil.

EL FIEL DE LA BALANZA.

3.-14.- Restauración del principio rector de la economía.

            “Es de todo punto necesario, por consiguiente, que la economía se atenga y someta de nuevo a un verdadero y eficaz principio rector. …esta función no  la puede desempeñar  dictadura económica,  ( ni tampoco ) la libre concurrencia, pues tratándose de una fuerza impetuosa y de una enorme potencia, para ser provechosa a los hombres tiene que ser frenada poderosamente y regirse con gran sabiduría, y no puede ni frenarse ni regirse por sí misma.

            Por tanto, han de buscarse principios más elevados y más nobles, que regulen severa e íntegramente a dicha dictadura, es decir, la justicia social y la caridad social. Por ello conviene que las instituciones públicas y toda la vida social estén imbuidas de esa justicia, y sobre todo es necesario que sea suficiente, esto es, que constituya un orden social y jurídico, con que quede como informada toda la economía.”

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elbachilller

 

EL PAPA LEÓN XIII.

LA  DOCTRINA SOCIAL EN LA RERUM NOVARUM EN LA ENCICLICA RERUM NOVARUM DEL PAPA LEÓN XIII.

Antes de entrar de lleno en el contenido del tema respondemos a dos preguntas previas:

1. ¿Qué es la doctrina social de la Iglesia? La doctrina social es la parte del magisterio de la Iglesia  que se ocupa de enseñar el  buen comportamiento moral de la persona humana  en su vida social. Aplica las enseñanzas de Jesucristo a la vida en sociedad en todos sus aspectos.

2. ¿Cuál es el fin de la doctrina social? De lo anterior se desprende que  la doctrina social  tiene como fin proponer principios y valores que contribuyan a crear una sociedad digna del hombre, partiendo de los principios evangélicos.

Podemos ahora decir el orden que seguiremos en el tratamiento del tema en el que pretendemos analizar la doctrina social en la Encíclica Rerum Novarum del Papa León XIII, seguiremos el siguiente esquema:

 1.- Contexto histórico.

2.-Algunos efectos sociales de este contexto histórico.

3.-Contenido doctrinal de la Encíclica Rerum Novarum.

4.- Notas al texto.

 1.-CONTEXTO HISTÓRICO.

Los elementos que configuran el contexto histórico en el que aparece la encíclica papal son de distinto orden.

LA LIBERTAD GUIANDO AL PUEBLO. OBRA DE DELACROIX

 1.-El primero es de orden filosófico,  el liberalismo un pensamiento que  nutría con sus ideas al sistema económico que conocemos como capitalismo liberal.

            Este  liberalismo esta fundado en la teoría de orden filosófico acerca de la naturaleza de la persona pues  afirmaba que la libertad era el valor superior al que debían subordinarse el resto de valores humanos; entendiendo ésta como la absoluta independencia del hombre de cualquier tipo de autoridad, bien sea la autoridad política, social, económica, o religiosa, el hombre es el único dueño y constructor de su propia vida.

            En consecuencia   que la ordenación social  más justa era  la  que salvaguarda la libertad individual; que el progreso material, resultado de la libre decisión del individuo, movido por el deseo de lucro, era la condición de todo bienestar social; que el Estado debía inhibirse de la ordenación económico social, y que su misión era la  eliminación de los obstáculos que se opusieran a la libertad, y en favorecer el establecimiento de las condiciones necesarias para la existencia de un mercado de libre competencia.

MAQUINA  A VAPOR. SIGLO XIX.

1.-2.-El segundo es de orden científico,   es decir el desarrollo de las ciencias que da lugar a la creación de nuevos inventos en todos los campos y especialmente en el campo de la industria, tales como la máquina de tejer, (1760) y la máquina de vapor de Watt (1767). La aplicación de la máquina textil fue revolucionaria.

La máquina de vapor tuvo aún mayores consecuencias por su  influencia en el comercio y las comunicaciones; fue el nacimiento  del ferrocarril y de la  navegación a vapor, que no sólo hacen evolucionar los transportes sino que abrieron nuevos caminos a la exploración de la tierra.

            A esta que fue la primera revolución industrial seguiría la segunda a mediados del siglo XVIII ( 1940) y el siglo XIX. la dinamo eléctrica, el automóvil a vapor, el automóvil eléctrico, los automóviles comienzan a funcionar, el motor de explosión, el teléfono, el telégrafo, la telegrafía sin hilos, el fonógrafo, el cinematógrafo etc. .El desarrollo científico alcanzaría al campo de la medicina, Fleming descubrió los cromosomas, Pasteur la vacunas: contra el cólera, el carbunco, la antirrábica, Yersín descubrió el bacilo de la peste, etc.

LOS PELDAÑOS HACIA EL ATEISMO.

1.- 3.- El tercero es de orden religioso

es la época de la  aparición del ateísmo en el pensamiento filosófico europeo, entendiendo como tal la negación de la existencia de Dios, este ateísmo fue el resultado de la orientación filosófica a partir de Descartes, pasando por Inmanuel Kant y continuando con Hegel y el idealismo alemán. La escuela filosófica denominada la Izquierda Hegeliana terminó por aceptar el ateísmo como un postulado de la razón, sin ninguna prueba racional y científica del mismo, aplicándose a partir de este postulado a explicar el origen y naturaleza de las religiones; nombres como Feuerbach, Freud, Marx y Engels, Compte, Nietzsche, Darwin, proponen diversas explicaciones del origen de la religión, coincidiendo sin embargo todos, en considerar el hecho religioso como algo externo y sobrevenido  a la naturaleza humana: el miedo, la ignorancia de los fenómenos de la naturaleza, el anhelo de plenitud, el complejo de Edipo, la necesidad y miseria social humana, la ignorancia de la propia grandeza humana etc etc. y no como algo que forma parte de la misma  naturaleza y estructura de la persona humana, como demostraría posteriormente la Fenomenología y la Filosofía de la religión.

            Estas filosofías y las ideas de la ilustración hicieron que el cristianismo fuera perdiendo poco a poco diversos ámbitos de la sociedad resquebrajando la moral y los comportamientos sociales.

 2.-ALGUNOS DE LOS EFECTOS SOCIALES DE ESTE CONTEXTO.

VIVIENDAS DEL SIGLO XIX EN LONDRES.

2.-1.-El crecimiento poblacional.

 Las personas  empujadas por el desarrollo industrial  hicieron crecer las naciones  así Gran Bretaña pasaría de 21 millones de habitantes a 33, Alemania de34 a 50, Bélgica de4 a 6 Francia de36 a 38, España de15 a 17, el mayor o menor crecimiento poblacional es signo de la mayor o menor industrialización. Los nuevos inventos así como la aparición de la finaciación empresarial por entidades bancarias, serían dos de los puntales del desarrollo de la industria.

EL VAGÓN DE TERCERA CLASE.

 2.-2.-El desarrollo industrial traería también  consigo la creación y aparición de dos nuevas clases sociales:

los empresarios que pronto fueron denominados  capitalistas y los obreros denominados proletarios sin más bienes que su prole.

            El liberalismo aplicado a la economía e industrialización, con su doctrina de la oferta y la demanda  por la que se regulaban las relaciones entre el capital y el trabajo trajo consigo grandes sufrimientos para los trabajadores, con jornadas de trabajo sin ninguna clase de regulación, los bajos salarios, el trabajo de los niños a partir de los 7 años, las condiciones inhumanas, los sueldos de hambre… que hicieron que Carlos Marx denominara al trabajador como “ el nuevo esclavo de la edad moderna.” Apareció el enfrentamiento entre las clases dando origen a la llamada cuestión social.

            Algunos testimonios concretos de personas que vivieron esta situación nos permitirá mejor que ninguna otra descripción la situación de esta nueva clase:

            “Trabajo en el pozo de Gawber. No es muy cansado, pero trabajo sin luz y paso miedo. Voy a las cuatro y a veces a las tres y media de la mañana, y salgo a las cinco y media de la tarde. No me duermo nunca. A veces canto cuando hay luz, pero no en la oscuridad, entonces no me atrevo a cantar. No me gusta estar en el pozo. Estoy medio dormida a veces cuando voy por la mañana. Voy a escuela los domingos y aprendo a leer. (…) Me enseñan a rezar (…) He oído hablar de Jesucristo muchas veces. No sé por qué vino a la tierra y no sé por qué murió, pero sé que descansaba su cabeza sobre piedras. Prefiero, de lejos, ir a la escuela que estar en la mina.”( Declaraciones de la niña Sarah Gooder, de ocho años de edad. Testimonio recogido por la Comisión Ashley para el estudio de la situación en las minas, 1842.).

 POZO EN LAS MINAS DE PUERTOLLANO. ESPAÑA.

“Tuve frecuentes oportunidades de ver gente saliendo de las fábricas y ocasionalmente atenderles como pacientes. El pasado verano visité tres fábricas algodoneras con el Dr. Clough de Preston y con el Sr. Baker de Manchester y no fuimos capaces de permanecer diez minutos en la fábrica sin empezar a jadear por falta de aire. ¿Cómo es posible que quienes están condenados a permanecer ahí doce o catorce horas lo soporten? Si tenemos en cuenta la temperatura del aire y su contaminación no puedo llegar a concebir como los trabajadores pueden soportar el confinamiento durante tan largo periodo de tiempo.”Cf.Declaraciones efectuadas por el Dr. Ward de Manchester en una investigación sobre la salud en las fábricas textiles en marzo de 1819.)

            “En esta fábrica trabajan mil quinientas personas, y más de la mitad tienen menos de quince años. La mayoría de los niños están descalzos. El trabajo comienza a las cinco y media de la mañana y termina a las siete de las tarde, con altos de media hora para el desayuno y una hora para la comida. Los mecánicos tienen media hora para la merienda, pero no los niños ni los otros obreros (…). Cuando estuve en Oxford Road, Manchester, observé la salida de los trabajadores cuando abandonaban la fábrica a las doce de la mañana. Los niños, en su casi totalidad, tenían aspecto enfermizo; eran pequeños, enclenques e iban descalzos. Muchos parecían no tener más de siete años. Los hombres en su mayoría de dieciséis a veinticuatro años, estaban casi tan pálidos y delgados como los niños. Las mujeres eran las de apariencia más saludable, aunque no vi ninguna de aspecto lozano (…). Aquí vi, o creí ver, una raza degenerada, seres humanos achaparrados, debilitados y depravados, hombres y mujeres que no llegarán a ancianos, niños que nunca serán adultos sanos. Era un espectáculo lúgubre (…)” Cf. Charles Turner Thackrah. Los efectos de los oficios, trabajos y profesiones, y de las situaciones civiles y formas de vida, sobre la salud y la longevidad. 1832.)

 DESTRUCCIÓN DE UNA MÁQUINA DE TEJER EN ESPAÑA. SIGLO XIX.

2.-3.La aparición de la lucha entre  estas dos  clases sociales.

Esta queda reflejada en dos  testimonios del tiempo: “El obrero artesano, en general, comparte su trabajo con el maestro. Hay entre ellos relaciones de igualdad. Algunas veces son amigos. Su trabajo, tal vez de más difícil ejecución que el nuestro, tiene el aliciente de la variedad y el atractivo de la aprobación de los demás. Nuestro trabajo se verifica bajo opuestas condiciones. Metidos en cuadras donde impera una severa disciplina, parecemos un rebaño de esclavos sujetos a la vara del señor. Colocados juno a las máquinas, somos servidores de éstas. Desde las cinco de la mañana hasta las siete y media de la tarde siempre hacemos lo mismo. Para nosotros, lejos de ser el fabricante nuestro igual, es el ojo vigilante y el espía de nuestras acciones. Nunca trabajamos bastante. Siempre descontento de nosotros, no podemos menos de ver en él nuestro tirano.” (Escrito de un obrero (26 de junio de 1856). ( Cf. Los hiladores de Barcelona”, en Historia de España, Ed. Labor, Vol. VIII. )

            “En la tarde del viernes, alrededor de las cuatro, un numeroso grupo de revoltosos atacó la fábrica de tejidos pertenecientes a los señores Wroe y Duncroft, en West Houghton (…), y, encontrándola desprotegida, pronto se apoderaron de ella. Inmediatamente la incendiaron y todo el edificio con su valiosa maquinaria, tejidos, etc., fue completamente destruido. Los daños ocasionados son inmensos, habiendo costado la fábrica sola 6.000 libras. La razón aducida para justificar este acto horrible es, como en Middleton, el “tejido a vapor”. A causa de este espantoso suceso, dos respetables familias han sufrido un daño grave e irreparable y un gran número de pobres han quedado sin empleo. Los revoltosos parecen dirigir su venganza contra toda clase de adelantos en las maquinarias”. ¡Cuán errados están! ¿Qué habría sido de este país sin tales adelantos?”(  Cf Annual Register, 26 de abril de 1812.)

HUELGA DE TRABAJADORES/AS.

 2.-4.-La aparición de los movimientos obreros.

Como respuesta a tal situación comenzaron a surgir los movimientos  obreros. En un principio los obreros se manifiestan espontáneamente sin un plan político, pero pronto comenzarían a surgir los sindicatos dirigidos por obreros más cultos que toman conciencia de su situación organizándose para la defensa de la clase obrera, exigiendo mejoras salariales, jornadas de trabajo de ocho horas, descansos, desempleo etc. Tales sindicatos nacen en Inglaterra y en 1870 ya estaban organizados en toda Europa.

            El movimiento obrero tuvo distintas procedencias, en primer lugar el Anarquismo cuyo ideólogo fue Bakunín quien rechaza toda organización social procedente de algún tipo de autoridad, bien sea monárquica, republicana, democrática, proponiendo una sociedad pacifista y sin clases y colectivista. El Marxismo quien tiene en Marx y Engels su  principales ideólogos. En la obra  El Capital exponen su idea de que el valor de los bienes producidos dependen exclusivamente de la cantidad de trabajo que lleva incorporado, los salarios pagan sólo una parte de ese valor, el resto   del mismo va a parar a manos del capital; más difusión que El Capital tuvo el Manifiesto Comunista de 1848 en el que se habla del camino a seguir para la liberación completa del proletariado, comenzando con la lucha de clases, seguido de la Dictadura del Proletario como paso a la construcción de una sociedad sin clases.

            La internacional de trabajadores se organizó como un sindicato de los trabajadores a nivel internacional.

 3.-CONTENIDO DOCTRINAL DE LA ENCÍCLICA RERUM NOVARUM.

NIÑOS TRABAJANDO EN UNA MINA. SIGLO XIX.

 2.-1.- Descripción de la encíclica acerca de la situación de los obreros.

 Así, pues, debiendo Nos velar por la causa de la Iglesia y por la salvación común, creemos oportuno, venerables hermanos, y por las mismas razones, hacer, respecto de la situación de los obreros, lo que hemos acostumbrado, dirigiéndoos cartas sobre el poder político, sobre la libertad humana, sobre la cristiana constitución de los Estados y otras parecidas, que estimamos oportunas para refutar los sofismas de algunas opiniones…

            Sea de ello, sin embargo, lo que quiera, vemos claramente, cosa en que todos convienen, que es urgente proveer de la manera oportuna al bien de las gentes de condición humilde, pues es mayoría la que se debate indecorosamente en una situación miserable y calamitosa, ya que, disueltos en el pasado siglo los antiguos gremios de artesanos, sin ningún apoyo que viniera a llenar su vacío, desentendiéndose las instituciones públicas y las leyes de la religión de nuestros antepasados, el tiempo fue insensiblemente entregando a los obreros, aislados e indefensos, a la inhumanidad de los empresarios y a la desenfrenada codicia de los competidores.”(Cf.nº 1)

 2.-2. Defensa de la propiedad privada.

Para solucionar este mal, los socialistas, atizando el odio de los indigentes contra los ricos, tratan de acabar con la propiedad privada de los bienes, estimando mejor que, en su lugar, todos los bienes sean comunes y administrados por las personas que rigen el municipio o gobiernan la nación. Creen que con este traslado de los bienes de los particulares a la comunidad, distribuyendo por igual las riquezas y el bienestar entre todos los ciudadanos, se podría curar el mal presente. Pero esta medida es tan inadecuada para resolver la contienda, que incluso llega a perjudicar a las propias clases obreras; y es, además, sumamente injusta, pues ejerce violencia contra los legítimos poseedores, altera la misión de la república y agita fundamentalmente a las naciones Pero, lo que todavía es más grave, proponen un remedio en pugna abierta contra la justicia, en cuanto que el poseer algo en privado como propio es un derecho dado al hombre por la naturaleza.” ( Cf. Nº 2)

TRABAJADORES Y  EMPRESARIOS UNIDOS PARA UN MISMO FIN

2.-3. Rechazo de la lucha de clases.

  Es mal capital, en la cuestión que estamos tratando, suponer que una clase social sea espontáneamemte enemiga de la otra, como si la naturaleza hubiera dispuesto a los ricos y a los pobres para combatirse mutuamente en un perpetuo duelo. Es esto tan ajeno a la razón y a la verdad, que, por el contrario, es lo más cierto que como en el cuerpo se ensamblan entre sí miembros diversos, de donde surge aquella proporcionada disposición que justamente podríase Ilamar armonía, así ha dispuesto la naturaleza que, en la sociedad humana, dichas clases gemelas concuerden armónicamente y se ajusten para lograr el equilibrio. Ambas se necesitan en absoluto: ni el capital puede subsistir sin el trabajo, ni el trabajo sin el capital. El acuerdo engendra la belleza y el orden de las cosas; por el contrario, de la persistencia de la lucha tiene que derivarse necesariamente la confusión juntamente con un bárbaro salvajismo.”( Cf. Nº14)

2.-4. Para el logro de la convivencia pacífica entre las clases.

Ahora bien: para acabar con la lucha y cortar hasta sus mismas raíces, es admirable y varia la fuerza de las doctrinas cristianas. En primer lugar, toda la doctrina de la religión cristiana, de la cual es intérprete y custodio la Iglesia, puede grandemente arreglar entre sí y unir a los ricos con los proletarios, es decir, llamando a ambas clases al cumplimiento de sus deberes respectivos y, ante todo, a los deberes de justicia.

 2.-5. Los deberes de los trabajadores.

            “De esos deberes, los que corresponden a los proletarios y obreros son: cumplir íntegra y fielmente lo que por propia libertad y con arreglo a justicia se haya estipulado sobre el trabajo; no dañar en modo alguno al capital; no ofender a la persona de los patronos; abstenerse de toda violencia al defender sus derechos y no promover sediciones; no mezclarse con hombres depravados, que alientan pretensiones inmoderadas y se prometen artificiosamente grandes cosas, lo que Ileva consigo arrepentimientos estériles y las consiguientes pérdidas de fortuna.

 2.-6. Los deberes de los ricos y patronos.

  Los deberes de los ricos y patronos son : no considerar a los obreros como esclavos; respetar en ellos, como es justo, la dignidad de la persona, sobre todo ennoblecida por lo que se llama el carácter cristiano.   

            Que los trabajos remunerados, si se atiende a la naturaleza y a la filosofa cristiana, no son vergonzosos para el hombre, sino de mucha honra, en cuanto dan honesta posibilidad de ganarse la vida. Que lo realmente vergonzoso e inhumano es abusar de los hombres como si fuesen medios para el propio enriquecimiento, y no estimarlos en más que  en cuanto sus nervios y músculos pueden dar de sí…por lo que no debe imponérseles más trabajo del que puedan soportar sus fuerzas, ni de una clase que no esté conforme con su edad y su sexo. Pero entre los primordiales deberes de los patronos se destaca el de dar a cada uno lo que sea justo.

            Cierto es que para establecer la medida del salario con justicia hay que considerar muchas razones; pero, generalmente, tengan presente los ricos y los patronos que oprimir para su lucro a los necesitados y a los desvalidos y buscar su ganancia en la pobreza ajena no lo permiten ni las leyes divinas ni las humanas. Y defraudar a alguien en el salario debido es un gran crimen, que llama a voces las iras vengadoras del cielo. «He aquí que el salario de los obreros… que fue defraudado por vosotras, clama; y el clamor de ellos ha llegado a los oídos del Dios de los ejércitos»

            Por último, han de evitar cuidadosamente los ricos perjudicar en lo más mínimo los intereses de los proletarios ni con violencias, ni con engaños, ni con artilugios usurarios; tanto más cuanto que no están suficientemente preparados contra la injusticia y el atropello, y, por eso mismo, mientras más débil sea su economía, tanto más debe considerarse sagrada.( Cf. Nº15)

 PARA EL SERVICIO DE TODOS.

2.-6.-Sobre el uso de los bienes poseídos.

Hay  que  distinguir entre la recta posesión de los bienes  y el recto uso del mismo. Y si se pregunta cuál es necesario que sea el uso de los bienes, la Iglesia responderá sin vacilación alguna: «En cuanto a esto, el hombre no debe considerar las cosas externas como propias, sino como comunes; es decir, de modo que las comparta fácilmente con otros en sus necesidades. De donde el Apóstol díce: “Manda a los ricos de este siglo… que den, que compartan con facilidad”( Cf. Nº 17.)

MISIONERA TRABAJANDO 25 AÑOS EN ÁFRICA.

2.-7.- Sobre la función de la Iglesia en este tema:

Finalmente, la Iglesia no considera bastante con indicar el camino para llegar a la curación, sino que aplica ella misma por su mano la medicina, pues que está dedicada por entero a instruir y enseñar a los hombres su doctrina, cuyos saludables raudales procura que se extiendan, con la mayor amplitud posible..

            . Trata, además de influir sobre los espíritus y de doblegar las voluntades, a fin de que se dejen regir y gobernar por la enseñanza de los preceptos divinos. Y en este aspecto, que es el principal y de gran importancia, pues que en él se halla la suma y la causa total de todos los bienes, es la Iglesia la única que tiene verdadero poder, ya que los instrumentos de que se sirve para mover los ánimos le fueron dados por Jesucristo y tienen en sí eficacia infundida por Dios.

            Son instrumentos de esta índole los únicos que pueden llegar eficazmente hasta las intimidades del corazón y lograr que el hombre se muestre obediente al deber, que modere los impulsos del alma ambiciosa, que ame a Dios y al prójimo con singular y suma caridad y destruya animosamente cuanto obstaculice el sendero de la virtud…

            No se ha de pensar, sin embargo, que todos los desvelos de la Iglesia estén tan fijos en el cuidado de las almas, que se olvide de lo que atañe a la vida mortal y terrena.    

            En relación con los proletarios concretamente, quiere y se esfuerza en que salgan de su misérrimo estado y logren una mejor situación.”Cf.nº21)

 EL PARLAMENTO EUROPEO.

2.-8.- Sobre la función de la autoridad civil en este problema.

 Queda ahora por investigar qué parte de ayuda puede esperarse del Estado…, los que gobiernan tienen el  deber cooperar, primeramente y en términos generales, con toda la fuerza de las leyes e instituciones, esto es, haciendo que de la ordenación y administración misma del Estado brote espontáneamente la prosperidad tanto de la sociedad como de los individuos, ya que éste es el cometido de la política y el deber inexcusable de los gobernantes.

            Pero también ha de tenerse presente, punto que atañe más profundamente a la cuestión, que la naturaleza única de la sociedad es común a los de arriba y a los de abajo.

            Los proletarios, sin duda alguna, son por naturaleza tan ciudadanos como los ricos, es decir, partes verdaderas y vivientes que, a través de la familia, integran el cuerpo de la nación, sin añadir que en toda nación son inmensa mayoría.

            Por consiguiente, siendo absurdo en grado sumo atender a una parte de los ciudadanos y abandonar a la otra, se sigue que los desvelos públicos han de prestar los debidos cuidados a la salvación y al bienestar de la clase proletaria; y si tal no hace, violará la justicia, que manda dar a cada uno lo que es suyo… De ahí que entre los deberes, ni pocos ni leves, de los gobernantes que velan por el bien del pueblo, se destaca entre los primeros el de defender por igual a todas las clases sociales, observando la justicia llamada distributiva.( Cf. Nº23)

 EL MUNDO DEL TRABAJO.

2.-9.-Sobre el papel que los obreros desempeñan para la consecución del bien común de la sociedad.

  “Y para la obtención de estos bienes es sumamente eficaz y necesario el trabajo de los proletarios, ya ejerzan sus habilidades y destreza en el cultivo del campo, ya en los talleres e industrias.

            Más aún: llega a tanto la eficacia y poder de los mismos en este orden de cosas, que es verdad incuestionable que la riqueza nacional proviene no de otra cosa que del trabajo de los obreros.

            La equidad exige, por consiguiente, que las autoridades públicas prodiguen sus cuidados al proletario para que éste reciba algo de lo que aporta al bien común, como la casa, el vestido y el poder sobrellevar la vida con mayor facilidad. De donde se desprende que se habrán de fomentar todas aquellas cosas que de cualquier modo resulten favorables para los obreros. Cuidado que dista mucho de perjudicar a nadie, antes bien aprovechará a todos, ya que interesa mucho al Estado que no vivan en la miseria aquellos de quienes provienen  unos bienes tan necesarios.( Cf. Nº 24)

EXPLOTACIÓN DE INMIGRANTES EN LOS ESTADOS UNIDOS.

2.-10. Ejemplo de algunos casos concretos en los que se ha de trabajar por la mejora de los obreros.

  “Por lo que respecta a la tutela de los bienes del cuerpo y externos, lo primero que se ha de hacer es librar a los pobres obreros de la crueldad de los ambiciosos, que abusan de las personas sin moderación, como si fueran cosas para su medro personal…

             Se ha de mirar por ello que la jornada diaria no se prolongue más horas de las que permitan las fuerzas. Ahora bien: cuánto deba ser el intervalo dedicado al descanso, lo determinarán la clase de trabajo, las circunstancias de tiempo y lugar y la condición misma de los operarios.

            La dureza del trabajo de los que se ocupan en sacar piedras en las canteras o en minas de hierro, cobre y otras cosas de esta índole, ha de ser compensada con la brevedad de la duración, pues requiere mucho más esfuerzo que otros y es peligroso para la salud.

            Hay que tener en cuenta igualmente las épocas del año, pues ocurre con frecuencia que un trabajo fácilmente soportable en una estación es insufrible en otra o no puede realizarse sino con grandes dificultades.

            Finalmente, lo que puede hacer y soportar un hombre adulto y robusto no se le puede exigir a una mujer o a un niño.

            Y, en cuanto a los niños, se ha de evitar cuidadosamente y sobre todo que entren en talleres antes de que la edad haya dado el suficiente desarrollo a su cuerpo, a su inteligencia y a su alma

            Igualmente, hay oficios menos aptos para la mujer, nacida para las labores domésticas; labores estas que no sólo protegen sobremanera el decoro femenino, sino que responden por naturaleza a la educación de los hijos y a la prosperidad de la familia.     

            En todo contrato concluido entre patronos y obreros debe contenerse siempre esta condición expresa o tácita: que se provea a uno y otro tipo de descanso, pues no sería honesto pactar lo contrario, ya que a nadie es lícito exigir ni prometer el abandono de las obligaciones que el hombre tiene para con Dios o para consigo mismo( Cf nº31)

SUICIDA.

2.11.- La determinación del salario justo.

 . Atacamos aquí un asunto de la mayor importancia, y que debe ser entendido rectamente para que no se peque por ninguna de las partes. A saber: que es que  establecida la cuantía del salario por libre consentimiento, y, según eso, pagado el salario convenido, parece que el patrono ha cumplido por su parte y que nada más debe. ..

Un juez equitativo que atienda a la realidad de las cosas no asentirá fácilmente ni en su totalidad a esta argumentación, pues no es completa en todas sus partes; le falta algo de verdadera importancia.

            Luego el trabajo implica por naturaleza estas dos a modo de notas: que sea personal, en cuanto la energía que opera es inherente a la persona y propia en absoluto del que la ejerce y para cuya utilidad le ha sido dada, y que sea necesario, por cuanto el fruto de su trabajo le es necesario al hombre para la defensa de su vida, defensa a que le obliga la naturaleza misma de las cosas, a que hay que plegarse por encima de todo.

            Pues bien: si se mira el trabajo exclusivamente en su aspecto personal, es indudable que el obrero es libre para pactar por toda retribución una cantidad corta; trabaja voluntariamente, y puede, por tanto, contentarse con una retribución exigua o nula…

             Pase, pues, que obrero y patrono estén libremente de acuerdo sobre lo mismo, y concretamente sobre la cuantía del salario; queda, sin embargo, latente siempre algo de justicia natural superior y anterior a la libre voluntad de las partes contratantes, a saber: que el salario no debe ser en manera alguna insuficiente para proveer las necesidades exigidas por la dignidad de la persona humana.

             Por tanto, si el obrero, obligado por la necesidad o acosado por el miedo de un mal mayor, acepta, aun no queriéndola, una condición más dura, porque la imponen el patrono o el empresario, esto es ciertamente soportar una violencia, contra la cual reclama la justicia.( Cf.nº32)

 EL SINDICATO TRADE UNIONS.

2.-12.- Sobre el modo de determinar el salario y las condiciones de trabajo.

            “Sin embargo, en estas y otras cuestiones semejantes, como el número de horas de la jornada laboral en cada tipo de industria, así como las precauciones con que se haya de velar por la salud, especialmente en los lugares de trabajo, para evitar injerencias de la magistratura, sobre todo siendo tan diversas las circunstancias de cosas, tiempos y lugares, será mejor reservarlas al criterio de las asociaciones de que hablaremos después, o se buscará otro medio que salvaguarde, como es justo, los derechos de los obreros, interviniendo, si las circunstancias lo pidieren, la autoridad pública.”( Cf nº33)

            …los mismos patronos y obreros pueden hacer mucho en esta cuestión, esto es, con esas instituciones mediante las cuales atender convenientemente a los necesitados y acercar más una clase a la otra.

            Entre las de su género deben citarse las sociedades de socorros mutuos; entidades diversas instituidas por la previsión de los particulares para proteger a los obreros, amparar a sus viudas e hijos en los imprevistos, enfermedades y cualquier accidente propio de las cosas humanas; los patronatos fundados para cuidar de los niños, niñas, jóvenes y ancianos.

            Pero el lugar preferente lo ocupan las sociedades de obreros, que comprenden en sí todas las demás. Los gremios de artesanos reportaron durante mucho tiempo grandes beneficios a nuestros antepasados.

            En efecto, no sólo trajeron grandes ventajas para los obreros, sino también a las artes mismas un desarrollo y esplendor atestiguado por numerosos monumentos. Es preciso que los gremios se adapten a las condiciones actuales de edad más culta, con costumbres nuevas y con más exigencias de vida cotidiana.

            Es grato encontrarse con que constantemente se están constituyendo asociaciones de este género, de obreros solamente o mixtas de las dos clases; es de desear que crezcan en número y eficiencia. Y, aunque hemos hablado más de una vez de ellas, Nos sentimos agrado en manifestar aquí que son muy convenientes y que las asiste pleno derecho, así como hablar sobre su reglamentación y cometido. ( Cf. Nº 34)

 JOSÉ CARDIJN Cardenal, fundador de la JOC (Juventud Obrera Católica). N. el 18 nov. 1882 en una humilde familia obrera.

2.-13.- Invitación a la jerarquía eclesiástica a trabajar en el campo de la acción social.

  Por lo que respecta a la Iglesia, nunca ni bajo ningún aspecto regateará su esfuerzo, prestando una ayuda tanto mayor cuanto mayor sea la libertad con que cuente en su acción; y tomen nota especialmente de esto los que tienen a su cargo velar por la salud pública.

            Canalicen hacia esto todas las fuerzas del espíritu y su competencia los ministros sagrados y, precedidos por vosotros, venerables hermanos, con vuestra autoridad y vuestro ejemplo, no cesen de inculcar en todos los hombres de cualquier clase social las máximas de vida tomadas del Evangelio; que luchen con todas las fuerzas a su alcance por la salvación de los pueblos y que, sobre todo, se afanen por conservar en sí mismos e inculcar en los demás, desde los más altos hasta los más humildes, la caridad, señora y reina de todas las virtudes.

Ya que la ansiada solución se ha de esperar principalmente de una gran efusión de la caridad, de la caridad cristiana entendemos, que compendia en sí toda la ley del Evangelio, y que, dispuesta en todo momento a entregarse por el bien de los demás, es el antídoto más seguro contra la insolvencia y el egoísmo del mundo, y cuyos rasgos y grados divinos expresó el apóstol San Pablo en estas palabras: «La caridad es paciente, es benigna, no se aferra a lo que es suyo; lo sufre todo, lo soporta todo»

DON QUIJOTE Y SU LUCHA CONTRA LOS GIGANTES.

4-NOTAS AL TEXTO.

  1.- Se ha preferido presentar la doctrina de la encíclica utilizando parte del  texto de la misma, mejor que hacer comentarios ningún tipo de comentario por pensar que los textos son lo suficientemente claros para cualquier lector.

            2.- Al leer estos textos es necesario tener en cuenta el ámbito histórico en el que fueron escritos y que hemos enumerado en la primera parte del tema.

            3.-Recordar la fecha en que fue escrita la encíclica que aparece en el nº 42 de la misma:

            En prenda de los dones divinos y en testimonio de nuestra benevolencia, a cada uno de vosotros, venerables hermanos, y a vuestro clero y pueblo, amantísimamente en el Señor os impartimos la bendición apostólica. Dada en Roma, junto a San Pedro, el 15 de mayo de 1891, año decimocuarto de nuestro pontificado.

4.- El nombre de las encíclicas papales procede de las dos primeras palabras con las que empieza el texto escrito en latín.

5.- Cualquiera puede descubrir que en el texto de la encíclica hay temas de carácter que nacen de las circinstancias históricas , y otros de carácter permanente y que sobrepasan el tiempo y el lugar de los mismos.

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QUIEN  QUIERA SER EL PRIMERO CONSIDÉRESE EL SERVIDOR DE TODOS.

DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA.

En esta CATEGORIA,  tal como indica su título, nos vamos a ocupar del estudio de la doctrina social de la iglesia católica,  entendiendo por Doctrina social  el conjunto de enseñanzas del magisterio de la Iglesia Católica dirigidas a ayudar a las personas individuales, a los colectivos sociales, a los pueblos y a los gobiernos a organizar la sociedad humana y sus actividades de la forma más acorde con el proyecto de Dios sobre el mundo, manifestados  en las enseñanzas de la Sagrada Escritura y en  la tradición de la iglesia católica.

            En el número 45 de la Solicitudo rei socialis de Juan Pablo II,  se define la Doctrina Social como «la cuidadosa formulación del resultado de una atenta reflexión sobre las complejas realidades de la vida humana en la sociedad y en el contexto internacional, a la luz de la fe y de la tradición eclesial».

            En  Catecismo de la Iglesia Católica en el número 2422  se dice  «La enseñanza social de la Iglesia contiene un cuerpo de doctrina que se articula a medida que la Iglesia interpreta los acontecimientos a lo largo de la historia , a la luz del conjunto de la palabra revelada por Cristo Jesús y con la asistencia del Espíritu Santo. Esta enseñanza resultará tanto más aceptable para los hombres de buena voluntad cuanto más inspire el comportamiento  de los fieles».

            El método que vamos a seguir es el    estudio  de esta doctrina en el Magisterio de la Iglesia expresado en los escritos de los sumos pontífices.

            En la doctrina social de la iglesia encontraremos temas  sobre: la justicia social, libertad, responsabilidad ante el bien común, democracia, participación, solidaridad y humanismo integral; metas  y  valores supremos de la actividad económica y social. Así como pistas que conducen a la consecución de una sociedad humana más acorde con el proyecto del Reino de Dios.

            Los títulos de las SUBCATEGORÍAS no dirán en cada caso que documento pontificio es el estudiado.

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