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UNA ECONOMÍA AL SERVICIO DEL HOMBRE Y DE LOS PUEBLOS.

Estos son los puntos a desarrollar en el tema:

1- ¿Qué se entiende por economía?

2.-¿  Tiene algo que decir la ciencia ètica y moral con relación a la economía?

3.- ¿Qué bienes se van a producir y en qué cantidades?

4.- ¿Cómo se van a producir, es decir, por quien y con qué medios y técnicas?

 5.- ¿Para quiénes se van a producir?

1.- ¿ QUÉ SE ENTIENDE POR ECONOMÍA ?

 Las personas necesitan alimentarse, vestirse, recibir una educación, etc. Para ello disponen de unos recursos que son insuficientes a la hora de conseguir todos los bienes  y servicios  que desearían para satisfacer sus necesidades.

            También la sociedad tiene unas necesidades colectivas, como son las carreteras, las escuelas, la defensa, la justicia, etc. y también ocurre que las necesidades son mayores que los medios con que satisfacerlos.

            La Economía es una ciencia que se ocupa  de estudiar y resolver las cuestiones relacionadas con la  satisfacción de las necesidades de los individuos y de la sociedad.

 

2.-¿  TIENE ALGO QUE DECIR LA ÉTICA Y MORAL CON RELACIÓN A LA ECONOMÍA

            “El desarrollo económico tiene lugar cuando se opera de acuerdo a sus leyes específicas y no obedeciendo a los principios de la teología cristiana o musulmana” ( Cf. Paternot y Veralldi ¿ Está Dios en contra de la economía ? Carta a Juan Pblo II. Planeta, Barcelona, 1991 pág. 164).

            A muchos economistas les parece utópico querer establecer relaciones entre economía y criterios éticos, pues las normas económicas son tan rígidas como las leyes físicas, en su opinión hablar de normas éticas y morales en la economía es por lo menos, como dice un refrán español ” pedir peras al olmo “.

            Sin embargo la misma definición de ciencia económica, que acabamos de dar, nos remite necesariamente a la ética desde el momento que se afirma que los recursos disponibles para satisfacer, tanto las necesidades individuales como las sociales son insuficientes y más aún , si tenemos en cuenta que las necesidades humanas son casi infinitas, dado que el ser humano está en constante creación de nuevas necesidades que desearía satisfacer.

            Por estos y otros motivos la economía debe abrir sus puertas a la ética, desde el momento que la misma está en la necesidad de elegir entre las  diversas necesidades humanas algo, que ya entra en el campo ético, pues como afirma A Samuelson toda economía ha de resolver tres problemas económicos fundamentales: 1º ¿ Qué bienes se van a producir y en qué cantidades?¿  2.-Cómo se van a producir, es decir, por quien y con qué medios y técnicas? ¿ 3.- Para quiénes se van a producir? ( Cf. Paul Samuelson. Curso de economía moderna. Aguilar. Madrid 1979 p.p. 21-22).

3.- ¿ QUE BIENES SE VAN A PRODUCIR Y EN QUÉ CANTIDADES?

            De una forma muy escueta se puede decirse que los bienes que se deberían producir son aquellos que satisfagan las auténticas necesidades humanas.

            Como sabemos , el hombre produce bienes y servicios, y  desde el punto de vista de la  economía sólo a través del intercambio comercial  puede lograr su fin último subjetivo, y esto con independencia del sistema económico elegido.

            La  dos facetas del intercambio comercial son la oferta y la  demanda,   estas dos facetas  fundamentalmente  están llamadas a regirse por principios éticos, con independencia de los aspectos económicos que dependen de la ciencia económica.

             A la demanda le  corresponde  por naturaleza, la dirección de la producción.

            Por ello, a la libertad de elección en el consumo va ligada la obligación de crear unas necesidades y una demanda dotada de auténtico valor, es decir, que satisfagan necesidades que permitan al hombre lograr los fines esenciales de su vida:” la finalidad fundamental de la producción no es el mero incremento de los productos , ni el beneficio, ni el poder , sino el servicio del hombre , del hombre integral, teniendo en cuenta sus necesidades materiales  y sus exigencias intelectuales, morales, espirituales y religiosos.”

            El fin esencial de la naturaleza humana es el desarrollo de todas sus posibilidades en cuanto persona: ¡ Llega a ser el que eres !

            Este principio ético está conectado con otros varios principios que son la base del mismo, entre ellos el principio de que la vida humana es un  don, que la misma tiene una determinada naturaleza: material  e inmaterial, capacidad de pensar , autonomía, libertad para decidir, individualidad única y exclusiva, transcendencia sobre el resto de los seres, capacidad para desarrollar las posibilidades que tiene el resto de los seres naturales, sociabilidad que hace de él un ser social    etc.

            Todos estos principios   presuponen la  necesidad que tiene el hombre   de de estar socializado y  en este campo lo primero necesario para él  es  el estar inculturizado,  la inculturización  se lleva a cabo por la educación.

            Todo este razonamiento nos lleva en el campo de  la  ética económíca  a la necesidad de  educar al consumidor a satisfacer sus necesidades y a orientar su demanda en función del auténtico valor de los productos.

            En esta educación deben intervenir todos los elementos educacionales de que disponen  hoy las sociedades: familia, escuela, medios de comunicación etc.

            La educación del consumo responsable es uno de elementos éticos de la economía.

            Todo lo que vaya   más allá de la verdadera satisfacción de las necesidades en el sentido que permitan lograr los fines esenciales de la dignidad de la persona, es un lujo y un derroche dada la insuficiencia de los bienes existentes y evitarlo es un problema de responsabilidad del individuo y de la sociedad  en su conjunto.

            Si la demanda es la que debe regir la producción de bienes de acuerdo con la ética de un consumo responsable, también el productor que oferta ha de regirse  por este mismo principio que regula la demanda : los bienes que se deben producir han de ser aquellos que satisfagan auténticas necesidades humanas

            Sin embargo las funciones propias del “empresario” son mucho más complejas,  el “empresarioha de  intentar la mejor combinación de los factores productivos, de modo que tengan mayor, y mejor  productividad; buscar nuevas posibilidades de venta o descubrir nuevas necesidades, así como también explotar nuevas fuentes de materias primas, porque si sola la demanda fuera quien determinara la producción, teóricamente hablando, no habría ni desarrollo ni progreso.

            Aunque el principio moral principal de la producción sea el servicio al hombre, este principio no impide que en la producción , el productor busque un beneficio , una ganancia,  ajustada  al servicio que realiza.

            Dado que los recursos  existentes son escasos no basta con decir que la finalidad de la producción debe ser la satisfacción de las necesidades  humanas, es necesario establecer una prioridad entre dichas necesidades: “las necesidades de los pobres deben tener prioridad sobre las de los ricos, los derechos de los trabajadores sobre el incremento de los beneficios, la defensa de los recursos naturales, sobre la expansión industrial incontrolada , una producción que responda exigencias sociales, sobre la que tiene unos objetivos militares.( Juan Pablo II ).

 4.-¿ CÓMO SE HAN DE PRODUCIR  LOS BIENES NECESARIOS ?

 Desde el punto de vista económico el modo de la producción es un factor también básico para la efectividad productiva,  de manera muy general se puede decir que hay en la actualidad tres formas de producción en cuanto el modo:

            Producción manual: Aquella en que el ser humano proporciona fuerza y el manejo de las herramientas.

            Producción mecanizada: Aquella en la que la maquinaria proporciona la fuerza y el ser humano las herramientas.

            Producción tecnificada: Aquella en la que la máquina proporciona la fuerza y controla las herramientas.

            En cualquiera de estas tres formas la presencia del factor humano está presente.

            Refiriéndonos al modo de producir desde el punto de vista ético hay varios elementos a tener en cuenta:

            1.- Cuando el funcionamiento y las estructuras de un sistema productivo ponen en peligro la dignidad humana del trabajador .

            2.- Cuando  el modo de producir debilita el sentido de responsabilidad del trabajador.

            3.- Cuando le impiden la libre expresión de su iniciativa propia en el trabajo que realiza.

            4.-Cuando  los trabajadores no tienen ninguna posibilidad de tomar parte en el proceso productivo.

            Cuando ocurren estas cosas en un sistema productivo hay que afirmar que este sistema es injusto , aun en el caso de que, en hipótesis, la riqueza producida en él, alcance un alto nivel y se distribuya según criterios de justicia y equidad “( Juan XXIII Mater et Magistra. )

            Decía a este respecto Marx: “Una araña ejecuta operaciones que se parecen a las manipulaciones del tejedor, y la construcción de los paneles de las abejas  podrían avergonzar, por su perfección, a más de un maestro de obras. Pero hay algo en que el peor maestro aventaja  a la mejor abeja, y es el hecho de que, antes de ejecutar la construcción la ejecuta en su cerebro” ( Marx El Capital Fondo de Cultura Económica. México. pag. 130).

            Gracias a la unión entre pensamiento y acción el hombre se expresa en su trabajo, sin esta expresión el hombre quedaría convertido en una máquina.

5.-¿ PARA  QUIÉN PRODUCIR ?

            Las organizaciones que han tenido la mayor parte de las naciones industrializadas de nuestro planeta, han venido marcadas por tres sistemas económicos diferentes: 1.- El Sistema de Planificación de Mercado y 2.- el de Planificación Central. 3.- Sistema mixto.

            De acuerdo con el sistema, en el 1.-   el para quién,  viene marcado por el mercado,  en el  2.-  el para quién vendrá marcado por el Estado, y en el sistema 3.-  el para quien por el mercado y el Estado.

            Pero con independencia del sistema escogido para la producción hay que afirmar que hay un principio ético  que debe ser respetado el principio del destino universal de los bienes.

” Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para uso de todos los hombres y pueblos. En consecuencia todos los bienes  creados deben llegar a todos en forma equitativa bajo la égida de la justicia y con la compañía de la caridad. Sean las que sean las formas de propiedad , adaptadas a las instituciones legítimas de los pueblos según las circunstancias diversas y variable, jamás debe perderse este distino universal de los bienesCf. Gaudium et Spes  69. )

            El destino universal de los bienes viene exigido, no sólo por la visión religiosa, sino  por la misma naturaleza humana, igual en dignidad y por su  situación en el cosmos.         

El destino  universal de los bienes incluye a los enfermos, y a todos aquellos que no pueden acceder a los mismos por sus limitaciones físicas , mentales o sociales.

            De este principio se sigue el derecho a la propiedad privada

            El derecho a la propiedad privada, adquirida por el trabajo, o recibida de otro por herencia o por regalo, no anula la donación original de la tierra al conjunto de la humanidad. El destino universal de los bienes continúa siendo primordial, aunque la promoción del bien común exija el respeto de la propiedad privada, de su derecho y de su ejercicio.

            ‘El hombre, al servirse de esos bienes, debe considerar las cosas externas que posee legítimamente no sólo como suyas, sino también como comunes, en el sentido de que han de aprovechar no sólo a él, sino también a los demás’ (GS 69, 1).

             La propiedad de un bien hace de su dueño un administrador para hacerlo fructificar y comunicar sus beneficios a otros, ante todo a sus próximos.

            Los bienes de producción -materiales o inmateriales- como tierras o fábricas, profesiones o artes, requieren los cuidados de sus poseedores para que su fecundidad aproveche al mayor número de personas en el presente y en el futuro.

            La autoridad política tiene el derecho y el deber de regular en función del bien común el ejercicio legítimo del derecho de propiedad (cf GS 71, 4; SRS 42; CA 40; 48).

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 el bachiller

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