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CUANDO LA ESTRUCTURA SOCIAL IMPULSA AL SUICIDIO

 Estos son los puntos del tema:

 1.-Introducción.

2.- La doctrina de Emile Durkhein sobre el suicidio.

3.- El Estudio conjunto de la Universidad de Warich y el Hamitol College.

4.- Como defenderse de la sociedad de consumo.

5.- La plenitud y realización humana no están en los bienes terrenos.

 1.-INTRODUCCIÓN.

   El título del tema,  orienta acerca de su sentido, a través del mismo se intenta mostrar una de las posibles causas que pueden llevar a las personas a suicidarse, en concreto cuando  la sociedad es la inductora  del suicidio.

            Las causas de la muerte por suicidio son muchas y variadas, A continuación indicamos unos factores de alto riesgo para la consumación de un suicidio:

            1.-Factores personales y sociales:

            Ser hombre.

            Mayor de 60 años.

            Con historia de un intento de suicidio previo.

            Historia de suicidio o de trastorno en la familia.

            Separación reciente, por divorcio o viudez.

            Aislamiento social, actitud incomprensiva real o imaginada por parte de familiares y amigos.

            Aniversario con especial significación personal, como el aniversario de la muerte de un ser querido.

            Desempleo o dificultades económicas con una bajada drástica del status social.

            Abuso de alcohol o de drogas.

            Planeamiento detallado del suicidio para mantenerlo en secreto.

            Experiencia vital humillante reciente .

            Sentimiento profundo de culpabilidad acompañada  de la pérdida  del honor  y honra social.

            Acoso nacido por deudas contraídas por haber vivido por encima de sus posibilidades, inducido por la sociedad.

            Vivir en una sociedad  en  una crisis de bienestar.

 2.- Factores mentales y físicos:

             Depresión  como enfermedad física.

            Personalidad impulsiva u hostil.

            Convicción delirante de tener cáncer u otra enfermedad incurable y grave.

            Alucinaciones  de escucha de voces en el interior que le empujan al suicidio.

            Enfermedad crónica especialmente dolorosa y considerada como incurable .

            Sentimiento de culpabilidad por el que se considera condenado por Dios.

            Uso de medicamentos que pueden causar depresión grave.

            De todas estas causas  el tema  se ocupa directamente de la que se ha descrito como Acoso nacido por deudas contraídas por haber vivido por encima de sus posibilidades, inducido por la sociedad, aunque en este caso pueden estar implícitas otras causas de las catalogadas como causas personales y sociales, especialmente la última de esa relación: Vivir en una sociedad  en  una crisis de bienestar

            Pensamos que este tema entra de lleno en esta categoría del blog en la que estamos analizando distintos factores sociales  que influyen en la  convivencia entre ciudadanos.

            Creo que la importancia del tema queda especialmente justificada  por dos motivos principales, el primero porque se trata  de la pérdida del mayor bien que tiene la persona humana que es la vida, y en segundo lugar, porque la cantidad  de suicidios  que se producen en el mundo,  es una de las mayores  causas de mortandad humana .

            A continuación se adjuntan unos datos  en este sentido:

            Como las estadísticas de suicidio se basan principalmente en los certificados de defunción y en las pesquisas judiciales, existe seguramente una subestimación de la verdadera incidencia. Aun así, el suicidio se encuentra entre las 10 primeras causas de muerte.

            El suicidio es la causa del 30 por ciento de las muertes entre los estudiantes universitarios y del 10 por ciento de las muertes en personas entre 25 y 34 años. Es la segunda causa de muerte entre los adolescentes. Sin embargo, más del 70 por ciento de las personas que se suicidan son mayores de 40 años y la frecuencia aumenta dramáticamente en los mayores de 60 años, sobre todo en los varones. Las tasas de suicidio son mayores en las áreas urbanas que en las rurales.

2.- LA DOCTRINA DE EMILE DURKHEIN SOBRE EL SUCIDIO.         

 Las  estadísticas  no corroboran que los suicidios crezcan de acuerdo con las crisis de pobreza, pues ocurre tal aumento en otras crisis llamadas de crecimiento En concreto en España el números de suicidios en el año 2004 la tasa de suicidios fue mayor que desde esa fecha hasta hoy  y España por esas fechas estaba en una racha de bienestar.            .

             Lo cierto es que existe un punto en común entre el probable aumento de los suicidios por causa de la crisis económica como defiende la OMS y el mayor número de suicidios en términos absolutos del año 2004 durante una época de crecimiento.

            Emile Durkheim lo explicaba de la siguiente forma: “Si en las crisis industriales o financieras aumentan los suicidios, no es por lo que empobrecen, puesto que las crisis de prosperidad tienen el mismo resultado; es porque son crisis, es decir, perturbaciones de orden colectivo”. 

            Durkheim explicaba que toda ructura  del equilibro preexistente, aún cuando éste llevase a un bienestar más grande, siempre dejaba fuera del sistema a ciertos elementos de la sociedad que no sentían colmadas las expectativas que esa sociedad les creaba y a su vez le negaba. Cuando esta desesperación llevaba al suicidio del individuo, Durkheim lo llamaba el suicidio anómico.

 a).-El Suicidio anómico y el clasismo.

  El suicidio anómico no tiene nada que ver con lo que se tiene o con lo que se carece, sino con los deseos y expectativas creadas que no son colmadas y que la sociedad no es capaz de suministrar. Según Durkheim la capacidad para crearse expectativas no tiene un límite fisiológico y debe ser un agente externo el que lo limite. Ese agente externo es la sociedad.

 Pero el suicidio anómico  tiene como característica la falta de normas sociales que podrían contrarrestar el suicidio , el   suicida tiene una falta de normatividad en tanto que las normas sociales no son interiorizadas como propias por parte del individuo.

            Los apetitos emocionales que un individuo tiene son limitados por la sociedad. Ésta establece una reglamentación sobre lo moralmente aceptable para cada clase social en lo que se refiere a sus expectativas de progreso y los deseos que puede tener y colmar. Para ello, es necesario concienciar a los individuos de lo que ellos pueden hacer y lo que no, de lo que pueden aspirar a conseguir y lo que está fuera de sus posibilidades. Ningún ser humano aceptaría límites para sus expectativas si se considerara apto para conseguirlo, por ello, es necesario que la sociedad mediante sus elementos de control convenzan al individuo de que lo que se desea está fuera de sus posibilidades.

 b) Vivir por encima de tus posibilidades.

 Existe una reglamentación moral que tolera los máximos aceptables de bienestar para cada clase social y que suele variar con los ciclos económicos.

            En época de bonanza económica existen unos límites más laxos para las clases trabajadoras que incluso se llegan a estimular por el “bien común”.

            Durante la época de crecimiento, en España se instaba a comprar primeras viviendas de calidad, segundas viviendas, coches deportivos y de alta gama, muebles de diseño; es decir, el límite del bienestar tolerado para las clases trabajadoras se amplió por la buena marcha económica.

            Cuando la crisis económica llegó, se consideró el nivel de bienestar tolerado en la bonanza para las clases medias  ya que ésta se produciría porque las clases más desfavorecidas habían sobrepasado el límite tolerable del bienestar que les correspondía.

            Lo que tan sólo es un planteamiento moral e ideológico de las clases dominantes de las sociedades individualistas se convierte en causa económica. Las clases dominantes de la sociedad atribuyen un coeficiente de bienestar admitido según el lugar en la escala de clases que se ocupe.

             Cuando estos límites se sobrepasan se produce un quebranto en la opinión pública, ya que ésta no tolera que se puedan emplear recursos de manera inapropiada en cuestiones superfluas.

 c) El clasismo inductor del suicidio.

  Esta delimitación del bienestar tolerable según la clase que ocupas es la que provoca un mayor índice de infelicidad en la sociedad actual.

            El mensaje de haber sobrepasado el límite y “vivir por encima de las posibilidades” provoca un sentimiento de culpa en los ciudadanos. Éstos tan sólo tienen la culpa de sucumbir a la persuasión del entorno y la publicidad, que le marcó unos límites del bienestar muy por encima de lo que ahora se acepta como conveniente para su clase.

            El suicidio anómico se produce cuando el individuo sufre un vacío por no poder colmar esas expectativas vitales que le son creadas, ese desfase entre lo conseguido y lo deseado es alimentado con las falsas necesidades creadas.

            La publicidad en la sociedad de consumo es la que produce esas falsas necesidades que alimentan las expectativas del individuo. Ya en el siglo XIX Émile Zola llamó “traficantes en deseos” a los dueños de los primeros grandes almacenes franceses. Pioneros en ofrecer lo que sólo unos pocos podían conseguir alimentando la frustración de ciertos elementos de la sociedad.

            El individuo de las sociedades occidentales está instruido para el consumo, desde que nace está imbuido por multitud de elementos que lo adoctrinan para sustituir el ocio por el consumo.

            La misma sociedad que te crea los deseos, los adapta para cada clase social y penaliza al individuo cuando se extralimita en su bienestar, es la misma que no tiene los parámetros de control para cuidar al individuo de sí mismo si no es capaz de cumplir lo que la sociedad espera de él.

            Lo que ahora la sociedad en su mayoría considera “vivir por encima de sus posibilidades” para un trabajador que adquirió una hipoteca o compró un coche, en el año 2005 era promovido por la misma sociedad de consumo. Los resortes de la publicidad, de las grandes empresas, de los órganos de gobierno instaban a los trabajadores y a la entonces llamada clase media a comprar y endeudarse para mejorar su bienestar.

            Un spot de Caja Madrid que llamaron “satisfaction” llamaba a pedir créditos y dinero para construir tus sueños y ayudarte a ser lo que quieras ser. Dinero para un yate, para viajar, para comprar un coche. En el año 2005 se consideraba que un trabajador podía tener un estado del bienestar que ahora se considera irresponsable.(http://www.lamarea.com/2013/…/maestre-cuando-clasismo-induce-al-suicidios).

 UNIVERSIDAD DE WARWICH

3.-EL ESTUDIO CONJUNTO DE LA UNIVERSIDAD DE WARWICH Y EL HAMITOL COLLEGE.

 Un estudio realizado conjuntamente por investigadores de la Universidad inglesa de Warwick, el Hamilton College, y la Universidad de San Francisco revela que países europeos como Dinamarca, Islandia, Irlanda y Suiza, u otros situados en el continente americano, como Canadá y Estados Unidos, todos ellos considerados entre los más felices del mundo, son también los países donde más suicidios se producen.

            Según los autores de la investigación, el nivel de felicidad de los demás sería un factor de riesgo de suicidio porque las personas descontentas que viven en lugares donde el resto de individuos son felices tienden a juzgar su propio bienestar en comparación con el de las personas que les rodean.

            Los científicos realizaron conjuntamente un estudio, con el que se pretendía documentar y analizar las causas de esta paradójica relación entre felicidad y suicidio.

            El presente estudio reveló que, curiosamente, los países que ocupan las primeras posiciones del ranking de Forbes, como Dinamarca, Canadá, Estados Unidos, Islandia, Irlanda y Suiza, entre otros, son también los que registran las tasas más altas de suicidio.

            Estos resultados han sido descritos en un artículo titulado “Contrastes oscuros: la paradoja de altas tasas de suicidio en lugares felices”, que será publicado próximamente en el Journal of Economic Behavior & Organization.

 a) Posibles causas

 El profesor Andrew Oswald, de la Universidad de Warwick y responsable de la investigación explica que el origen de esta paradoja podría ser el siguiente: “Las personas descontentas pueden sentirse particularmente hastiadas de la vida en lugares felices. Estos contrastes pueden incrementar el riesgo de suicidio. Si los seres humanos estamos expuestos a los cambios de humor, las comparaciones con los demás pueden hacer más tolerable nuestra existencia en un ambiente donde otros son completamente infelices”.

            Hasta ahora, el índice de suicidios en países nórdicos se había atribuido a las características particulares del propio país, como por ejemplo, las escasas horas de luz solar en invierno.

            Además, también se había apuntado a las diferencias culturales y a las actitudes sociales en relación con la felicidad y el modo de concebir la vida.

            Pero otro factor también influiría. Como afirma Stephen Wu, del Hamilton College: “Los resultados obtenidos son consistentes con los de otra investigación que demostró que la gente evalúa su propio bienestar a partir de las comparaciones con las personas que les rodean. Este tipo de efectos comparativos también han sido constatados en referencia a ingresos, desempleo, delincuencia y obesidad”.

 b) Profundizando a nivel local

 Para profundizar aún más en su investigación, y confirmar la relación entre los niveles de felicidad y las altas tasas de suicidio en una misma zona geopolítica, el grupo de investigadores midió y relación dos grupos de variables -nivel de satisfacción vital e índice de suicidios– en el Distrito de Columbia y en los 50 estados de los Estados Unidos, país en el que, según señala la introducción del estudio, cada año se registran más muertes por suicidio que por accidentes de automóvil.

            Con ello, querían determinar si los antecedentes culturales, las instituciones nacionales, el idioma y la religión que conviven en un mismo país influyen o no en esta relación directa entre felicidad y suicidio. El resultado por localidades fue el mismo que el obtenido por países: se comprobó que en aquellas ciudades donde viven personas satisfechas con sus vidas tienden a tener mayores tasas de suicidio que aquellas con niveles de satisfacción medio-bajo en cuanto a calidad de vida.

  EN HAWAI.          

Según la tabla de datos obtenida en este caso, Hawai sería el estado estadounidense que registra niveles de felicidad más altos entre sus habitantes (segunda posición), y en cambio, es el quinto -de un total de 50 estados- en número de suicidios. Nueva York, por su parte, situado a la cola de los estados con mayor satisfacción de vida –posición 45- registra la menor tasa de suicidio del país, justo por detrás del Distrito de Columbia.

            Para llevar a cabo esta comparativa, los investigadores crearon dos bases de datos con las que recopilaron, por un lado, información a nivel individual facilitada por 1,3 millones de estadounidenses, y por otro, las decisiones de suicidio entre una muestra independiente y aleatoria en la que participaron alrededor de 1 millón de ciudadanos de los Estados Unidos. Asimismo, analizaron datos microeconómicos sobre el bienestar y el suicidio.( Cf. 1.            http://www.tendencias21.net

 4.-COMO DEFENDERSE DE LA SOCIEDAD DE CONSUMO.

 Difícilmente puede la persona humana defenderse en una sociedad donde el tener prima sobre el ser, en la que constantemente está siendo bombardeada por mensajes directos a consumir a través , especialmente de los  medios de comunicación.

Esta sociedad crea un tipo de personas que  paradójicamente hacen gala  de su autonomía, del ejercicio de su libertad y de su capacidad de vivir de acuerdo con sus deseos y sin embargo en realidad son personas que pertenecen a lo que podríamos llamar  el hombre masa, que vive como se vive, que come como se come, que viste como se viste, siendo esclavos, como dicen ciertos filósofos de la existencia, del se.

Sólo una educación encaminada a descubrir de una forma experimental y práctica,  la trascendencia humana que proporcione un sentido a la existencia de acuerdo que su propia   naturaleza, podrá ponerla a salvo de las múltiples vicisitudes por las que pasa la vida humana.

La persona humana necesita tener una normas morales interiorizadas  que regulen su vida y que actúen en el momento en que aparece una tendencia suicida. La normativa moral explica porqué, por ejemplo, en los católicos practicantes  el suicidio tiene poca incidencia

5.- LA PLENITUD Y REALIZACIÓN HUMANA NO ESTÁN EN LOS BIENES TERRENOS. 

           “Aceptando que la felicidad es una actividad del alma conforme a la virtud perfecta, debemos tratar ahora de la virtud, pues quizás así nos resulte más claro todo lo referente a la felicidad.
            Es creencia común que el hombre auténticamente social se ocupa de ella por encima de todo, al ser su deseo hacer de los hombres buenos ciudadanos y cumplidores de las leyes. Un ejemplo de esto lo tenemos en los legisladores cretenses y lacedemonios y en los demás semejantes que han existido. Y si una investigación de esta índole pertenece a la sociología , es evidente que esta indagación estará de acuerdo con nuestro planteamiento inicial.
Nuestro planteamiento acerca de la virtud evidentemente debe centrarse en la virtud humana, pues lo que nosotros propusimos investigar era el bien humano y la felicidad humana”.( Aristóteles  Etica a Nicómaco Cap. 13.)

“El supremo bien del alma es el conocimiento de Dios, y la suprema virtud del alma es conocer a Dios”.( Espinoza “Ética demostrada según el orden geométrico)
            “La realización del soberano bien en el mundo es el objetivo de una voluntad que pueda ser determinada por la ley moral. Pero la perfecta conformidad de las intenciones de la voluntad a la ley moral es la condición suprema del soberano bien.     

Debe, pues, ser posible lo mismo que su objeto, puesto que está contenida en el orden mismo que prescribe realizarla. Ahora bien, la perfecta conformidad de la voluntad a la ley moral, o la santidad, es una perfección de la que no es capaz ningún ser racional en el mundo sensible, en momento alguno de su existencia. Y, puesto que no es en él menos exigida como prácticamente necesaria, es preciso, pues, buscarla en un progreso indefinidamente continuo hacia esa perfecta conformidad; y, según los principios de la razón pura práctica, es necesario admitir ese progreso práctico como el objeto real de nuestra voluntad”.( Kant Crítica de la Razón práctica.)

            ” Daisme licencia quien os diga quiénes sois ? Semejantes sois a los gatitos que juegan con las sombras de las cosas pensando que son cosas.Así vosotros pensáis que las riquezas son verdaderas riquezas  , y que los deleites son deleites y las honras son honras… Sombras son de las verdaderas.”

            ¿ Quieres tener gozo lleno ? El gozo de las cosas no será lleno, porque son  menores las cosas que gozas, que tú que las gozas:”

” El gozo que se  toma de la creatura es breve, vano y mezclado de dolor, porque el árbol de que se recoge, las mismas condiciones tiene.”

” ¿ Qué locura es, pudiendo plantar en mi huerto un árbol que me sea árbol de vida, dejarlo y plantar otro que desde chico me hace enfermar y si crece, me causa la muerte”?

¿ Qué es aquello que así nos cegó para hacer de la eternidad tiempo y del tiempo eternidad ?

“¿  Quedarnos hemos atollados en nuestro cieno, experimentando, cada día el poco satisfecho que nos dan las cosas de acá ?”

” Ninguno, que no esté desengañado, puede tener verdadera alegría, pues aunque parece  que ve, es vista de tierra y no lumbre del cielo. Tras el desengaño viene la cura de raíz “ ( Cf. Juan de Ávila EN  Esaú de Mª “El silencio en la Palabra.”  )

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