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QUIEN NO RECONOCE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA NO ES APTO PARA LA CONVIVENCIA SOCIAL..

 El título de esta subcategoría  podría formularse de distintas formas, por ejemplo: “El reconocimiento de la igual  dignidad de la persona humana es el fundamento de la convivencia social”;  o “la convivencia social exige el respeto de las personas, nacido del reconocimiento de su igual dignidad..”. Si se ha  escogido el que encabeza el tema es porque parece más concreto al poner de relieve algo que convierte, en la práctica, a un individuo en un ser moralmente  asocial o insociable, siendo por naturaleza un ser social.

            De todas formas cada una de estas formulaciones anticipa de algún modo lo que el tema quiere poner de relieve y que aparecerá más claro a través de la redacción del mismo  en el que seguiremos el siguiente orden:

 1.- Concepto de persona.

2.- La dignidad de la persona humana.

3.-Sobre el fundamento de la dignidad de la persona humana.

4.- El fundamento de la dignidad de la persona en el pensamiento cristiano.

5.- Consecuencias de la dignidad de la persona.

6.- Algunas faltas de respeto que impiden una buena convivencia social.

 

PERSONAS CON INTELIGENCIA PRÁCTICA.

1.-CONCEPTO DE PERSONA HUMANA

 La noción de persona ha sido objeto de  múltiples especulaciones de todo orden, teológico, filosófico,  jurídico etc. a pesar de la variedad de definiciones quizás podamos partir de una definición que de alguna forma esté presente en cualquier definición o descripción de la persona, me refiero a la definición de persona dada por Boecio,, éste definía a la persona como  “Naturæ rationalis individua substantia. 1.- Substancia  2.- individual 3.- de naturaleza racional.

            Esta definición la podríamos especificar de este modo: la persona es un ser que tiene una naturaleza  que capacita a quien la posee a pensar, decidir libremente  y amar  de una forma tal que tales capacidades le sean propias y exclusivamente suyas.

            Explicamos un tanto esta especificación:

            1.- Sustancia :Boecio como los escolásticos entiende por sustancia a todo ser que subsiste en si mismo y no en otro, como le ocurre al accidente ,de esta forma una mesa sería una sustancia y su color un accidente.

            La persona humana es un sustancia que existe en sí misma y no en otro como sería su altura que es un accidente de la persona.

            2.- Esta sustancia es individual, que es lo que hace que la persona sea un individuo, uno y exclusivo. Cada persona humana  es única por lo que la persona humana es incomunicable, una persona humana no puede trasferir su sustancia humana a otra, si los padres, por ejemplo  engendran a un hijo, no trasmiten al hijo su sustancia, sino que  lo que engendran es una nueva persona distinta de ellos.

            3.- De naturaleza racional. La persona humana  tiene una naturaleza humana , entendiendo por tal la capacidad para obrar, pues la naturaleza es el principio de actuación de una sustancia, desde este punto de vista la persona humana  tiene una naturaleza racional, es decir que tiene la capacidad para pensar, por ello está dotada de entendimiento,  y derivada de esta capacidad tiene la capacidad de decidir libremente y para ello está dotada de voluntad.

            Para poseer una naturaleza humana no es necesario que la persona esté ejerciendo de hecho sus capacidades, le basta con que las tenga y las tiene solo por el hecho de ser una sustancia individual de naturaleza racional. , para la identificación de un individuo como persona, no se requiere que las características o potencialidades típicamente personales estén presentes o que puedan ser actualizadas de hecho, sino que basta con que ese individuo exista y pertenezca a una especie cuyo modo de ser es personal.

  UN ANCIANO ENGANCHADO A UNA MÁQUINA.         

De esta forma se rechaza la opinión de quienes afirman que hay seres que tienen naturaleza humana pero que no son personas, como serían los niños, los fetos, determinados enfermos, los dementes, o los ancianos demenciados etc. Algo que nace de una opinión interesada en orden a admitir ciertas conductas sociales como el aborto, la eutanasia …

            También es rechazable la opinión de Descartes que afirma que la persona humana  es una sustancia pensante, es decir cuya esencia es el estar pensando.

             Cabe destacar aquí que el sentido primario de la clásica definición de Boecio es fundamentalmente ontológico. La personalidad – mejor diríamos: el ser persona – es el modo específico en que las “naturalezas racionales” se concretizan individualmente.

            Así de entre todos los seres que existen en la naturaleza, únicamente el hombre,  es persona, por tener una naturaleza racional

             Las naturaleza: naturalezas racionales existen siempre como una sustancia individual, es decir, como individuos. Para comprender mejor este punto, es de capital importancia volver a recalcar la noción de individuo. Para Boecio, el concepto de individuo hace referencia a la relación que existe entre una identidad numérica y una cualitativa. Corresponde a Richard de St. Viktor el mérito de haber profundizado en este aspecto tan fundamental de la definición de persona: la unicidad. Las personas son individuos no sólo en cuanto a su identidad numérica, sino también en cuanto a su unidad cualitativa. Son “naturalezas racionales individualizadas”. Por eso cada persona es única e irrepetible.

 ESCUPIENDO VINO.

2.-  CONCEPTO DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA HUMANA.

 Parece existir una intuición básica que nos lleva a captar que la persona está revestida de un cierto valor: hay algo que la saca de la neutralidad y la eleva a una categoría de importancia.

            Sin necesidad de un complejo razonamiento deductivo, sino de un modo que podríamos llamar “directo”, captamos que la persona representa un bien en sí misma      Ella posee una cierta preciosidad  en el sentido  de precio, intrínseca, una importancia positiva o sencillamente un valor.

            Es precisamente ese valor, exclusivo de la persona humana, lo que denominamos dignidad. El uso habitual del lenguaje parece reservar la palabra dignidad para referirse a ese valor inconmensurable que poseen exclusivamente las personas. No utilizamos este concepto para referirnos al valor que puedan tener otros entes no-personales, como por ejemplo los animales o los objetos inertes.

            Se trata pues de un valor trascendente en el sentido de  que es distinto y superior a todos los valores que tienen todos los seres de la naturaleza que no son personas.

 3.- SOBRE EL FUNDAMENTO DE LA DIGNIDAD HUMANA.

 En cuanto al origen de este valor y fundamento de la dignidad humana, según Daniel P. Sulmasy, los cuatro motivos  más utilizados para fundamentar la dignidad son

1. Valorización Social. De acuerdo a este argumento, la dignidad depende de la valoración social de que es objeto la persona por su aporte al bien común o por el estatus que ha alcanzado en el orden económico, social, político, etc.

2. Libertad. La persona es digna por su condición de ser libre, es decir, por su cualidad de poder tomar decisiones y orientar por ellas su conducta, todo lo cual la diferencia de los demás seres carentes de esta cualidad.

3. Placer y Dolor. Se podría sostener que la dignidad humana depende de la cantidad de placer y dolor existente en una vida humana.

4. El punto de vista subjetivo.  Es el de quienes consideran que los individuos son libres de definir la dignidad humana como les parezca.

.           Declarar que la dignidad humana consiste en otra cosa ajena a la naturaleza humana  o  que brota de alguna característica que algunos tienen y otros no, o que algunos tienen en mayor abundancia que otros, lleva a conclusiones inaceptables.

            Si basamos la dignidad en la libertad o autonomía de la persona quedarían privados de ella todas las personas que hayan perdido el control sobre algunas de sus funciones o que no posean la capacidad para elegir, los no nacidos,  los recién nacidos, los infantes  los enfermos mentales graves, los pacientes en coma, incluso las personas que duermen no tendrían dignidad.

            Desde el punto de vista de la filosofía clásica y la corriente moderna de los personalismos, la dignidad en cuanto bien o valor procede de la esencia propia de cada  ser, por ello el fundamento de la dignidad de la persona nace de la propia esencia de la naturaleza humana lo que nos llevar a concluir con certeza: 1.- que la dignidad de las personas es propia de todos los seres humanos;  2.- que no admite distintos niveles, es igual para todos; 3º que no es enajenable, de ahí que bajo ninguna circunstancia pueda quitársele  a ninguna persona humana.

            Es conveniente entonces precisar que la dignidad es un fundamento ontológico del que no se puede prescindir por ser consustancial a la persona. Los tratos inhumanos y degradantes, e incluso la esclavitud no privan a los hombres de su dignidad, como tampoco el placer o el dolor la aumentan o la disminuyen.

            El trato irrespetuoso con el ser humano degrada a su agente porque lo convierte en inmoral pero en modo alguno arruina la dignidad de la persona objeto del mismo.

De esta forma, la dignidad sirve de rasero para estimar como humana o inhumana un tipo de conducta, de ahí que cualquier atentado contra ella signifique la deshumanización de quien la practica.

            Ello explica que la dignidad haya sido adoptada como fundamento de todo el plexo de derechos subjetivos reconocidos al ser humano.

 “EL VERBO SE HIZO CARNE Y HABITÓ ENTRE NOSOTROS.”AMBÓN DEL ALTAR MAYOR EN LA PARROQUIA DE MIGUELTURRA. ESPAÑA.

4.- EL FUNDAMENTO DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA EN EL PENSAMIENTO CRISTIANO.

 El pensamiento cristiano coincide con lo anteriormente dicho de que la dignidad de la persona nace de la esencia ontológica  de la persona humana, pero al hablar de  esta esencia  la respuesta que nos ofrece la teología es clara: el hombre es la única criatura hecha a imagen y semejanza de Dios. Como Dios, el hombre es inteligente, posee una naturaleza espiritual, es libre y capaz de amar.

            No sólo esto , sino que también todo hombre es llamado a la filiación divina por la gracia, es decir, a participar de la misma vida divina. Por esto la Gaudium et spes puede afirmar que el hombre es la única criatura terrestre a la que Dios ha amado por sí misma y que no puede encontrar su propia plenitud si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás

 Es consabida la importancia que la doctrina social de la Iglesia da a la persona humana y a su dignidad como fuente de los derechos del hombre. Entre todos los temas tratados por el Concilio Vaticano II, la dignidad de la persona humana ocupó un puesto de singular relieve.

            Ya en el 1964, en medio del debate sobre el instrumentum laboris que llegaría a ser la Constitución Pastoral Gaudium et spes, el entonces Mons. Arzobispo Karol Wojtyla pronunció un discurso en la Radio Vaticana donde afirmó: “A el Concilio y la Iglesia consideran la llamada acerca de la dignidad de la persona humana como la voz más importante de nuestra era”. Treinta años más tarde el Papa Juan Pablo II calificó la Gaudium et spes el último y más extenso de los documentos promulgados por el Concilio “la carta magna de la dignidad”.

 5.-CONSECUENCIAS DE LA DIGNIDAD DE LA PERSONA.

 La dignidad de la persona es la raíz de la que dimanan un conjunto de derechos subjetivos de las personas. Las distintas DECLARACIONES DE LOS DERECHOS HUMANOS , son consecuencia del reconocimiento de la dignidad   de las personas.

            .En lo que respecta al hecho de la convivencia social, hay un consecuencia básica absolutamente necesaria para la convivencia ciudadana, es decir, aquella que nace del simple hecho de estar conviviendo en un mismo ámbito espacial, en una misma ciudad, nos referimos al respeto  debido a las personas nacido de su dignidad de personas.

 6.- ALGUNAS FALTAS DE RESPETO  QUE IMPIDEN LA BUENA CONVIVENCIA SOCIAL.

 Respeto es un sustantivo masculino sinonimos del mismo pueden ser :

reverencia, veneración, consideración, miramiento, atención, deferencia, rendimiento, acatamiento, sumisión, respetabilidad, decoro, deferencia.

            Podríamos pensar que faltar al respeto es simplemente tener malos modales. por ejemplo  hablar con la boca llena, presentarnos sucios a la escuela o el trabajo, o empujar a los otros para entrar en algún local público, saltarse el orden establecido en un lugar abierto al público etc.

            Sin embargo,  estos malos modales significan poco en comparación con las verdaderas faltas de respeto: manosear  a alguien sin su consentimiento; burlarnos de su  religión, de un trabajo o una forma de vida diferente a la nuestra, querer utilizar a los demás como medios para nuestros planes, abusar de quienes están en desventaja:  los ancianos, las personas enfermas, los niños, esto y otras conductas son algo más que malos modales, y no hablamos aquí de las conductas sociales delictivas que merecen un tratamiento aparte .

            La inteligencia no es el mayor promotor   del respeto a los demás en la vida diaria sino en el corazón: el amor a los demás sirve de guía e inspiración  para cuidarlos y honrarlos por formar parte de la vida.

FALTAS DE RESPETO PRESENTES EN LA VIDA DIARIA DE LOS QUE CONVIVEN EN UNA MISMA SOCIEDAD:

1.-  Los insultos.

2.- Las burlas de cualquier clase, por el aspecto fisico, por defectos físicos, por carencias de cualquier especie, por su debilidad o incapacidad para defenderse .

3.- La falta de urbanidad  en todos los actos de la vida social.

4.- Resaltar los defectos físicos.

5.- Ridiculizar en público.

6.-Las amenazas: elevar la voz  y gritar a los demás

7.- Poner “motes “ para nombrar  a las personas en lugar de usar  su nombre propio.

8.- Quitar la fama hablando mal de la gente, contando chismes de las mismas

9.- Hacer desprecios a las personas, bien por su clase social, por su raza, por su falta de cultura…

10.- Mostrarse como superior a los demás.

11.- Exigir respeto cuando uno no respeta a los demás.

14.- Ser puntual en los actos comunes.

15.-◦Respetar el tiempo de los demás.

16.- ◦No ser cínico o sarcástico e hiriente hacia los demás.

17.- Cualquier trato injusto es como mínimo  una falta de respeto.

18.- La indisciplina  y desobediencia a quienes se les debe obediencia, es una falta de respeto .

19.- Respetar las horas del descanso.

20.- Procurar que nuestras palabras sean siempre mejores que el silencio.

  Podríamos seguir enumerando costumbres irrespetuosas que hacen difícil la convivencia en la vida diaria de los conciudadanos, estas son suficientes para saber de lo que estamos hablando.

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