BARRIO EN ESTAMBUL. TURQUÍA.

LA POBREZA EN TURQUIA Y SUS  MÚLTIPLES CARAS.

 1.-El nivel de pobreza se ha reducido en Turquia al 5%.

2.- Descubriendo los derechos del niño en Turquía.

3.-Turquía: nivel de vida mejor.

4.- Turquía el país donde las calles enseñan a las mujeres a tener miedo.

IMAGENES DE ESTAMBUL.

 1.-EL NIVEL DE POBREZA EN TURQUÍA SE HA REDUCIDO AL 5%

 El nivel de pobreza, que hace diez años era del 16%, se ha reducido en la actualidad al 5%, según afirmó esta semana el director del Banco Mundial para Turquía, Martin Raiser.

El nivel de pobreza en Turquía se encuentra en su mínimo de los últimos diez años, según afirmó esta semana el director del Banco Mundial en el país euroasiático, Martin Raiser, durante una conferencia ofrecida ante un grupo de empresarios de la provincia de Gaziantep, en el sureste del país. “Hoy día, la tasa de pobreza en Turquía es del 5%, mientras que hace diez años era de alrededor del 16%”, explicó el responsable del organismo de Naciones Unidas.

En este sentido y según datos publicados en 2014 por el ministerio de asuntos sociales del país, en 2002 un 30% de la población turca tenía para gastar 3 euros o menos al día, una proporción que hoy día apenas supera el 2%.

“La transformación económica de Turquía es una transformación inclusiva, y el crecimiento (de la economía) continuará en esta dirección”, aseguró Raiser durante el discurso ofrecido el martes por la noche ante la Cámara de Industria de Gaziantep (Gaziantep Sanayi Odası o GSO, en turco), donde además destacó que esta provincia se había convertido en una de las más dinámicas del país.

EN GAZZIANTEP. TURQUIA.

Así lo corroboró el propio presidente de la GSO, Adil Konukoğlu, quien en el mismo acto destacó el fuerte crecimiento económico e industrial que ha experimentado la ciudad de Gaziantep en los últimos años: mientras que a nivel general las exportaciones de Turquía se han incrementando por 13 en los últimos 25 años, Konukoğlu apuntó que en el caso de Gaziantep ésta se han multiplicado por 56 veces. (Cf,www.hispanatolia.com/…/la-pobreza-en-turquia-se-ha-reducido-a-un-tercio-en-la-ulti).

1.-UN TERCIO EN TURQUIA SON POBRES O CERCA DE SERLO.

Ankara, 21 sep.2015 (PL) Algo más de un tercio de la población en Turquía se encuentra bajo el umbral de la pobreza o en riesgo de estarlo, de acuerdo con una investigación publicada hoy por el Instituto de Estadística del país (TUIK).

La encuesta de condiciones de vida, cuyos datos corresponden a 2015, halló a un 14,7 por ciento de ciudadanos por debajo del límite de la pobreza, lo que supone tres décimas porcentuales menos que en 2014, mientras que otro 21,9 por ciento se encontraban en el escalón inmediatamente superior, marcando un alza de una décima.

Para el primer indicador TUIK contabilizó a todas aquellas familias que no llegaron al 50 por ciento de los ingresos medios en el país fijados en 16 mil 515 liras anuales, unos cinco mil 550 dólares, mientras que para el segundo se incluyó a quienes sus ingresos llegaron hasta el 60 por ciento de la media nacional.

Según el estudio el 49,7 por ciento de los ingresos familiares en Turquía proceden de rendimientos del trabajo asalariado, un 20 por ciento de transferencias sociales (en un 92% de los casos pensiones) y en tercer lugar un 18,8 por ciento de beneficios empresariales.

De entre quienes se encuentran por debajo del umbral de la pobreza, la encuesta resaltó que un 27,2 por ciento de los mismos son analfabetos, mientras que un 23,7 no lo eran pero no contaban ni siquiera con estudios primarios.

Además, también encontró a un 30,3 por ciento de la población incapaces de satisfacer gastos inesperados o con ‘privaciones materiales severas’, tales como dificultades en el pago de recibos o en el uso de calefacción, dietas insuficientes en proteínas animales, o ausencia de lavadora, televisión, teléfono, etc.( CF. Un tercio en Turquía son pobres o cerca de serlo – Prensa Latina www.prensa-latina.cu/index.php?o=rn&id=27792&SEO…turquia…pobres-o…)

 

2.-DESCUBRIENDO LOS DERECHOS DE LOS NIÑOS EN TURQUIA.

Rica en recursos naturales y humanos, Turquía tiene una economía dinámica. Sin embargo, no toda la población es capaz de beneficiarse de este sistema económico. De hecho, la pobreza sigue siendo un problema grave para un segmento de la población. Algunos niños no pueden disfrutar de todos los derechos proclamados en la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

Principales problemas que afectan a los niños en Turquía:

Pobreza

 El 17% de la población turca vive por debajo de la línea de pobreza. Esta cifra, aunque no sea alarmante, necesita ser reducida, especialmente porque la brecha entre ricos y pobres, así como la disparidad entre las áreas rurales y urbanas, se está ensanchando.

Muchos niños de familias pobres no son capaces de beneficiarse del derecho a la salud o a ser amparados por la ley como otros niños pueden y lo hacen.

 

Problemas de Salud.

 Reformas al sistema han sido implementadas. Sin embargo, hay indicadores de que las autoridades sanitarias necesitan hacer más. El 11% de los bebés nace con deficiencias alimentarias y el 20% de los niños muere antes de cumplir los 5 años.

Se necesita mejor equipamiento médico y la competencia general del personal de salud necesita mejorar para que las necesidades de los pacientes puedan ser atendidas efectivamente.

TURQUIA TIENE 400.000 NIÑOS Y NIÑAS SIRIOS SIN ESCOLARIZAR.

Educación

 Se han hecho progresos con respecto a la asistencia escolar. Sin embargo, el 5% de los niños turcos no asiste a la escuela. Las niñas son afectadas especialmente por esta tendencia. Un buen número de ellas abandona la escuela después del quinto o sexto año.

 Violencia infantil.

 El maltrato de los niños turcos sigue siendo un problema y toma varias formas: física, psicológica y sexual.

La peor forma de violencia es el crimen de honor. Numerosas chicas jóvenes, principalmente quienes viven en áreas rurales, son víctimas de ritos y tradiciones ancestrales. De acuerdo a estas costumbres, es necesario preservar el honor familiar en todo momento.

Una niña puede ser asesinada por su familia si habla con un extraño, si frecuenta los hogares y casas de hombres, o peor aun, si es violada. A menudo se realiza una reunión para determinar si ella debe ser asesinada. Si la decisión es matarla, ella morirá en medio de mucho sufrimiento, incluyendo mutilación de las orejas, estrangulamiento, o entierro estando aún viva.

A pesar del establecimiento de un nuevo código penal en 2005, que dispone explícitamente el juicio y castigo de dichos crímenes, el crimen de honor aún persiste. Hoy en día, las familias tratan de evadir la justicia intentando hacer que el crimen de honor parezca un suicidio.

Trabajo Infantil

Con la ayuda de un programa de la Organización Internacional del Trabajo para abolir el trabajo infantil, Turquía ha logrado progresar con respecto a esta situación. Se estima que el 3% de los niños turcos pertenecen al mercado laboral.

Con el fin de proteger la vida y salud de estos niños, el trabajo infantil necesita ser prohibido. Los que trabajan en talleres de reparación, carpinterías, o en obras de construcción, respiran polvo, suciedad, humo y muchos químicos nocivos. Las consecuencias para su salud son siempre malas y los hacen vulnerables a numerosas enfermedades.

Tráfico Humano

La explotación sexual de los niños con fines comerciales sigue prevaleciendo en Turquía. La edad mínima para el consentimiento sexual es de 15 años: cualquier persona que tenga relaciones sexuales con una niña menor de esa edad puede ser puesto en prisión. Sin embargo, ciertas niñas jóvenes son forzadas por traficantes o por vivir en condiciones de pobreza a someterse a dicha explotación.

Existe otra forma cruel de explotación en Turquía que involucra la adquisición y venta de órganos humanos.

Debido al alto valor monetario que se les da a los órganos humanos, ciertos traficantes no dudan en apoderarse de los niños con el propósito de remover sus órganos y venderlos a compradores interesados.

Matrimonio Infantil.

El matrimonio infantil, a pesar de haber sido reducido significativamente, es aún practicado. La edad legal para el matrimonio es de 17 años tanto para las niñas como para los niños. Sin embargo, existen situaciones en las que las niñas son casadas con tan solo 12 años de edad.

Tales matrimonios existen principalmente en áreas rurales y frecuentemente ocurren entre primos. Las ceremonias de la boda tienden a no ser oficiales, ya que su práctica es ilegal.

Recientemente, la policía turca arrestó un número de hombres en sus veinte años que se habían casado con niñas de 12 años de edad.

Crítico del gobierno negado servicio de ambulancia para su madre enferma

NIEGAN ATENCIÓN SANITARIA A SU MAGRE POR CRITICAR AL GOBIERNO EN TURQUIA

3.-TURQUIA: SU NIVEL DE VIDA MEJOR.

Turquía ha avanzado considerablemente en los últimas dos décadas en la mejora de la calidad de vida de sus ciudadanos. No obstante, Turquía tiene buenos resultados sólo en unas cuantas medidas del bienestar en comparación con la mayoría de los demás países incluidos en el Índice para una Vida Mejor. Turquía se sitúa por arriba del promedio en compromiso cívico, pero por debajo del promedio en ingresos y patrimonio, estado de la salud, sentido de comunidad, educación y competencias, empleo y remuneración, satisfacción, calidad medioambiental, balance vida-trabajo y vivienda.

Aunque el dinero no puede comprar la felicidad, es un medio importante para lograr estándares de vida más elevados. En Turquía, el ingreso familiar disponible neto ajustado promedio per cápita es menor que el promedio de la OCDE de 29 016 USD al año.

En términos de empleo, el 50% de las personas de 15 a 64 años de edad en Turquía tienen un empleo remunerado, cifra menor que el promedio de la OCDE de 65% y una de las tasas más bajas en la Organización. Cerca del 70% de los hombres tienen un empleo remunerado, en comparación con el 30% de las mujeres. En Turquía alrededor del 39% de los empleados tienen un horario de trabajo muy largo, la tasa más alta de la OCDE, donde el promedio es de 13%; y, entre ellos, cerca del 43% de los hombres trabajan muchas horas en comparación con el 31% de las mujeres.

Tener un buen nivel educativo y de competencias es un requisito importante para encontrar empleo. En Turquía, el 36% de los adultos de 25 a 64 años han terminado la educación media superior, cifra mucho menor que el promedio de la OCDE de 76% y una de las tasas más bajas en los países de la OCDE. Esto se aplica más en el caso de los hombres que en el de las mujeres, ya que el 40% de ellos han terminado con éxito la educación media superior en comparación con el 31% de las mujeres.

LLAMANDO LA ATENCIÓN POR DESIGUALDAD DE GENERO EN TURQUIA.

En lo que respecta a la calidad del sistema educativo, el estudiante promedio obtuvo un resultado de 462 puntos en lectura, matemáticas y ciencias en el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes (PISA, por sus siglas en inglés) de la OCDE. Esta calificación es más baja que la media de la OCDE de 497. En promedio en Turquía, las niñas superaron a los niños por 16 puntos, diferencia mayor que la brecha media de la OCDE de 8 puntos.

En el campo de la salud, en Turquía la esperanza de vida al nacer es de 77 años, tres años menos que el promedio de la OCDE de 80 años. La esperanza de vida para las mujeres se sitúa en los 79 años, en comparación con 74 años para los hombres. El nivel de partículas atmosféricas PM2.5 —partículas contaminantes del aire lo suficientemente pequeñas como para penetrar en los pulmones y dañarlos— es de 17.2 microgramos por metro cúbico, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 14.05 microgramos por metro cúbico. Turquía también tiene una actuación por debajo de la media de la OCDE en cuanto a la calidad del agua, pues sólo el 63% de las personas dicen estar satisfechas con la calidad del agua, cifra menor que el promedio de la OCDE de 81% y la tasa más baja en la Organización.

En lo que concierne al ámbito público, en Turquía hay un sentido moderado de comunidad y altos niveles de compromiso cívico: el 84% de las personas creen conocer a alguien en quien pueden confiar cuando lo necesiten, cifra menor que el promedio de la OCDE de 88%. La participación electoral, una medida de la participación ciudadana en el proceso político, fue del 85% durante elecciones recientes, cifra mayor que el promedio de la OCDE de 68%. La participación electoral entre el 20% que ocupa el nivel superior de la escala de ingresos se estima en 87% y para el 20% que ocupa el nivel inferior se estima en 82%, diferencia mucho menor que la brecha promedio de la OCDE de 13 puntos porcentuales. Esto sugiere que en Turquía hay una amplia inclusión social en las instituciones democráticas.

En general, los turcos están menos satisfechos con su vida que el promedio de la OCDE. Al pedírseles que calificaran su satisfacción general ante la vida en una escala de 0 a 10, los turcos le otorgaron  una calificación de 5.5, una de las más bajas en la OCDE, donde el promedio es de 6.5.( Turquía – Tu Índice para una Vida

Mejorwww.oecdbetterlifeindex.org/es/countries/turkey-es)

4.-TURQUIA EL PAIS DONDE LAS CALLES TE ENSEÑAN A TENER MIEDO POR SER MUJER.

 La periodista de la BBC en Turquía, Rengin Arslan, escribió un relato en primera persona sobre los retos a los que se enfrentan las mujeres turcas.

Esta es su experiencia.

Crecí en una pequeña ciudad de Anatolia y llegué a Estambul para estudiar en la universidad hace 16 años.

Con el paso de los años, cada vez que camino por las calles o viajo al campo, la sociedad me recuerda qué significa ser mujer.

Créanme, no es fácil.

Cuando era niña, no tenía miedo. Cuando ahora lo pienso, creo que mis padres nos educaron a mi hermana y a mi con sabiduría.

No nos impusieron ninguna idea que nos llevase a pensar que teníamos que tener cuidado y preocuparnos simplemente porque éramos chicas.

Aunque, estoy segura, tenían sus propias formas de protegernos.

Otros padres lo hacían de una forma muy distinta. Yo solo tenía 10 años. Jugar con niños era un problema en mi barrio.

Cuando supe, por primera vez, que mi mejor amiga ya no podía jugar más con niños, me sentí confundida.

Fui a preguntarle sobre ello a mi madre.

Todavía recuerdo su respuesta: “Son hermanos y hermanas y son todos seres humanos. No te van a hacer daño”

Desde entonces, gracias a mi madre, la idea de la igualdad fluía por mi sangre.

Pero sus preocupaciones también acabaron por aflorar. Ella sabía muy bien en qué tipo de sociedad vivía.

Cuando tenía 17 años, aprobé mis exámenes y fui aceptada en una universidad de Estambul. Iba a vivir en la ciudad más grande de Turquía, yo sola.

Mi madre no podía parar de llorar, pero no eran lágrimas de alegría. No paraba de decir, “¿Y si le pasa algo? Solo tiene 17 años. ¡No puede protegerse sola!”. Lloró durante días y noches.

Ignoré sus preocupaciones. No tenía miedo. Por aquel entonces, aunque ella no lo sabía, ya tenía más que una idea de que era ese “algo” a lo que ella se refería, y estaba segura de que podría protegerme a mí misma.

Tenía 16 años. Tras ver una obra en el teatro, estaba caminando de vuelta a casa con una amiga cuando nos dimos cuenta de que un hombre nos seguía.

Nos escondimos en un edificio y permanecimos así durante más de media hora.

Mujeres se manifestaron en muchas ciudades del país para pedir al gobierno que actúe.

A pesar de las preocupaciones de mi madre, vine a Estambul. La ciudad era increíblemente bonita. Había muchísimo por explorar.

Pero un año en Estambul fue suficiente para que me diera cuenta de que podía explorar la ciudad solo durante las seguras horas del día, o cuando las calles estaban llenas de gente.

Si no, podían pasar muchas cosas y lo de menos era una agresión verbal, el pitido de los autos al pasar o algo por el estilo.

Aprendes a caminar más rápido. Quieres llegar a casa lo antes posible.

Puede ser que la calle en la que vivas no sea segura. Yo vivía en un pequeño departamento en un barrio histórico de Estambul cuando estaba en la universidad.

No era posible apreciar la nostalgia en esas calles estrechas y oscuras una vez se hacía de noche.

Al poco de mudarme recuerdo que un grupo de hombres jóvenes que estaban fuera de mi casa empezaron a gritarme algo.

No les presté atención, era mejor ignorar sus comentarios. No tenía la valentía para enfrentarme a cinco o seis hombres, así que me fui.

Niñas turcas

AUTORA DEL TEPORTAJE.

Con este conocimiento, siempre he sido muy precavida. Soy muy cauta en mi forma de vestir. El problema es que no importa para nada cómo te vistas.

Özgecan Aslan era una estudiante de 20 años que volvía a su casa en un autobús. Parece que el conductor intentó violarla y que ella se defendió con espray pimienta, pero fue acuchillada hasta morir.

También la golpearon en la cabeza con una tubería de hierro. La policía encontró su cuerpo quemado en el lecho de un río, y detuvo a tres hombres en relación con la muerte: el conductor del minibús, su padre y un amigo.

Miles de mujeres se lanzaron a la calle para protestar por el asesinato.

En la protesta, una estudiante de secundaria que llevaba velo en la cabeza me dijo que las calles le habían enseñado a tener miedo.

Una frase muy sencilla e impactante, pensé. Luego miré atrás, a mi propio pasado. Y vi que tenía razón: las calles nos enseñan a tener miedo, a estar preocupadas, a ser cautelosas.

Si no fuera así, ¿por qué llevaba Özgecan un espray de pimienta en el bolso?

Mientras escribo esta pieza, recuerdo cosas que hace tiempo había olvidado.Me doy cuenta de que siendo mujer en Turquía interiorizamos el abuso diario, se vuelve algo normal, rutinario.

Nuestros instintos de supervivencia nos ayudan a encontrar tácticas para evitar los peligros.

Para mí, esto significa vestir pantalones tejanos casi siempre, no ponerme demasiado maquillaje y caminar como si nunca hubiera tenido miedo de nada en mi vida.

En las calles, en la escuela, en un bar, en casa, el abuso verbal y físico es parte de nuestra vida diaria, una situación sobre la que no se hablaba hasta ahora.

Unos días después del asesinato, las mujeres empezaron a contar en Twitter sus propias experiencias de agresión sexual.

El hashtag utilizado fue tuiteado 700.000 veces en dos días.

Cientos de experiencias individuales se han descrito y la mía es solo una mínima perspectiva en este mar de experiencia.

Y si te preguntas cuál es la reacción de mi madre a mis recuerdos personales descritos aquí, todavía no lo sé.

Nunca le he contado nada de mis experiencias.

Pero ahora puedo explicarlo. Tras la muerte de Özgecan, llamé a mi madre.

En una corta conversación telefónica hablamos de lo que significa ser una mujer en Turquía en términos muy generales.

Las dos lloramos. ( Cf.El país donde las calles “te enseñan a tener miedo por ser mujer” -BBCwww.bbc.com/mundo/noticias/2015/02/150219_ser_mujer_turquia_relato_gch_a

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