LA POBREZA EN BÉLGICA UN MAL EN AUMENTO Y CON MEDIDAS  INSUFICIENTES.

1.-Bélgica barómetro interfederal  de pobreza.

2.-Prohibido ser pobre en Bélgica.

3.-Situaciòn de los niños en Bélgica.

 1.-BÉLGICA BARÓMETRO INTERFEDERAL DE POBREZA.

El nuevo barómetro interfederal de la pobreza, que ha sido creado en el pasado mes de enero por el Gobierno en el marco del Plan Federal de Lucha contra la Pobreza, analizará anualmente la eficacia de las políticas belgas en la materia.

Esta nueva herramienta ha sido elaborada en base a quince indicadores que miden el estado de indigencia de las personas en distintos conceptos (ingresos, deudas trabajo, salud, enseñanza, vivienda, participación o privación de actividades en el marco de la vida social, dificultades de acceso a derechos fundamentales, etc….).

El barómetro será muy útil puesto que algunas de estas materias son de competencia de las Comunidades y de las Regiones, por lo que servirá de referencia a nivel nacional e internacional.  

Este barómetro permitirá asimismo seguir la evolución de la pobreza en el país, que será uno de los puntos prioritarios de Bélgica durante su presidencia europea (segundo semestre 2010)

La Unión Europea lanzó en el año 2000 el Proceso de Inclusión Social para coordinar las estrategias nacionales en temas relacionados con la pobreza y la exclusión social, con la esperanza de dar un paso decisivo en 2010 para erradicar este fenómeno.

 Estadísticas   Ingresos .

Según los últimos datos disponibles del estudio “EU-SILC” 2007 (estadísticas 2006 de la UE sobre los ingresos y las condiciones de vida de los ciudadanos europeos), recogidos por la Comisión Europea en el Informe anual 2008 sobre Protección Social e Inclusión Social en la Unión Europea, el porcentaje del las personas en situación de riesgo de pobreza en Bélgica, es del 14,7% de la población, lo que indica que cerca de una persona de cada siete es pobre o corre el riesgo de serlo en un breve periodo de tiempo.

El umbral de la pobreza se sitúa, según criterios de la UE, en una cuantía inferior a un 60% de los ingresos medios por habitante, a nivel nacional. En Bélgica esta franja se sitúa en 860 €/mes para una persona que vive sola y en 1.805 €/mes para una familia con dos hijos a cargo.  

De los datos ofrecidos actualmente por el Barómetro Interfederal de Pobreza, que se basan tanto en estadísticas nacionales, como europeas, aparece que este fenómeno afecta más a los habitantes de la Región de Bruselas Capital (25,9%), que a los residentes en Flandes (11,4%) o en Valonia (17,1%).

Las 19 Fte: http://www.mi-is.be Ministerio de Integración Social / baromètre Interféderal de la Pauvreté / Estadísticas del Ministerio de Economía / Revista “Sindicats nº82” de la Federación de sindicatos socialistas FGTB 181 mujeres tienen más riesgo de caer en la pobreza (15,6%), que los hombres (13,7%).

La situación de los beneficiarios de prestaciones sociales (desempleo, incapacidad absoluta para todo tipo de trabajo e incapacidad temporal) es particularmente preocupante. El jubilado que vive solo en su hogar y el trabajador que cobra el salario mínimo y vive solo, son las personas más vulnerables.

Trabajo

El 20% solamente, de las personas de 18 a 65 años en situación de riesgo de pobreza, ejerce una actividad profesional. Este colectivo de trabajadores representa un 4,1% de la población global a nivel nacional. Los trabajadores con pocos estudios que residen solos, son los más vulnerables. El régimen de trabajo (tiempo completo o tiempo parcial) tiene únicamente un ligero impacto sobre la inestabilidad financiera. En cambio el trabajo discontinuo influye desfavorablemente el factor de riesgo de pobreza.  

Salud

El aplazamiento de los cuidados sanitarios por motivos financieros afecta a un 2,3% de la población belga pero esta tasa alcanza el 6,6% cuando se refiere al 20% de las familias con ingresos precarios.

FAMILIA REAL BELGA.

Educación .

La pobreza está igualmente relacionada con el nivel de estudios. Los jóvenes de 18 a 24 años que no obtuvieron ninguna titulación o solamente la de Educación Secundaria Obligatoria, presentan un riesgo mayor de pobreza (13,8%).

Vivienda  

El 29,6% de la población global se enfrenta con problemas de vivienda de distintos orígenes (falta de confort, problemas de humedad, falta de espacio etc…). Sin embargo, el porcentaje es más elevado (49,9%), cuando se refiere al 20% de las personas más pobres.

Participación en actividades socio-recreativas y culturales y privación de ellas  

Las personas que no participan en actividades socio-recreativas y culturales por motivos económicos representan un 58,3% de la población global mientras que constituyen un 71% cuando la privación de la participación en estas actividades se refiere al 20% de las personas mas desfavorecidas a nivel de ingresos.( Cf.[PDF]Bélgica – Ministerio de Empleo y Seguridad Social http://www.empleo.gob.es/es/mundo/Revista/Revista127/180.pdf)

 PROHIBIDO SER POBRE EN BÉLGICA.Por Hemisferio Zero – 7 febrero, 2014 Por Encarni Barrionuevo Sánchez*

Sin saber cómo trabajar con la pobreza en las calles de Bélgica, algunas ciudades están apostando por sancionarla y recurren a medidas que no parecer querer ayudar a los más necesitados, sino más bien perderles de vista.

Bruselas, BELGICA // “Tengo hambre” es una de las frases que cualquiera ha podido ver escrita sobre un trozo de cartón mal cortado en las manos de alguien pidiendo en la calle. Esta imagen es desde hace un tiempo, parte habitual del paisaje urbano.

Esta pobreza ‘visible’ que a algunos les resulta incómoda, la observan con angustia sintiéndose cada vez más cerca de sufrirla en sus propias carnes. Para otros se ha convertido en sinónimo de suciedad, inseguridad y pocas ventas.

Charleroi, la ciudad más grande de la región de Valonia (Bélgica), ha decidido sumarse a esta tendencia. Desde el pasado octubre, una nueva ordenanza municipal obliga a los mendigos (personas que habitualmente piden limosna para sobrevivir) a cambiar de ciudad cada día. Se ha fijado un calendario que determina las ciudades de la periferia donde queda permitido pedir limosna según el día de la semana y, por lo tanto, donde queda prohibido. 

El incumplimiento puede ser sancionado con la incautación de la limosna, y/o una detención administrativa, sin mencionar, que la rotación supone una sanción en sí misma. Los ciudadanos afectados, en situación de gran pobreza -muchos además viven en la calle- tienen que afrontar los gastos del desplazamiento diario.

PROHIBIDO MENDIGAR Y DORMIR AL RASO. MADRID.

Los partidos Ecolo y PTB+ (Parti du Travail de Belgique) votaron en contra de la norma calificándola de prohibitiva y exclusiva. El Fórum bruselense de lucha contra la pobreza va más allá y habla de “inconstitucionalidad”, ya que mendigar dejó de ser delito en Bélgica en 1993. La ley de 12 de enero de ese año derogó la ley para la represión del vagabundeo y de la mendicidad de 1981. Sin embargo, hay localidades que se las ingenian para, de alguna manera, prohibirla y/o sancionarla apelando, por ejemplo, a la lucha contra la explotación y las redes organizadas.

Es el caso de este reglamento, según ha declarado el alcalde de Charleroi, Paul Magnette (Partido Socialista). Aparte de luchar contra las mafias, también se pretende favorecer la emancipación de los afectados y reducir los problemas de cohabitación en distintos barrios, principalmente con los comerciantes, grandes partidarios de la medida. Este gremio se queja del acoso a los clientes, la suciedad y las trifulcas.

Dos meses después de poner en marcha la medida, las asociaciones que trabajan con los más desfavorecidos aseguraban que la medida era un completo fracaso. Denis Uvier, educador de calle y miembro de la asociación Solidarités Nouvelles, afirmaba en la Radio Televisión Belga Francófona (RTBF) que “la norma es inaplicable en la práctica y que lo único que pretende es limpiar la ciudad de Charleroi”.

Los mendigos deben usar sus propios recursos para cambiar de ciudad. Muchos de ellos han desafiado a las autoridades asegurando que no se moverán de sus sitios habituales; no sólo por lo que les cuesta desplazarse, sino porque además creen que les resultará más difícil obtener limosna de transeúntes que no los conocen.

PERSONAS SIN HOGAR EN BÉLGICA.

Según Uvier, tan sólo los más vulnerables están acatando la norma para así evitar las posibles sanciones.

Es necesario diferenciar entre la persona que pide en la calle y el “indigente” o persona sin hogar. La sociedad civil aclara que no todas las personas que viven en la calle piden limosna. Y por el contrario, hay propietarios viviendo en la precariedad que ven como única alternativa salir a la calle a pedir para poder cubrir necesidades primarias.

Enfermeros de Calle trabaja con indigentes, muchos de los cuales también piden limosna. Su coordinadora, Emilie Messen, no cree que hacer cambiar a los mendigos de ciudad sea, a priori, una buena idea: “mendigar normalmente en el mismo lugar les permite crear un entorno familiar. Conocer a la gente del barrio y saber dónde ir en caso de necesidad puede ser determinante para salir de la calle”. Por otro lado, “que cambien de lugar va a dificultar el trabajo de las asociaciones que tratamos de ayudarles, si no sabemos dónde encontrarlos”.

Esta asociación se centra en identificar y resolver los problemas de higiene y salud de personas sin hogar con el objetivo último de que puedan reintegrarse en la sociedad.

Messen insiste en que si se les obliga a cambiar de localidad, hay que pensar en cómo sustituir la estructura y entorno que tenían, al igual que “evaluar sus necesidades y pensar en cómo hacer posible que un cambio a largo plazo sea posible orientado a que la persona salga de esa situación”.

Laurent, de 24 años, vive en la calle desde hace siete. Como origen de su situación menciona la pérdida de sus padres cuando entraba en la adolescencia y la imposibilidad de finalizar sus estudios.

ZONA PEATONAL.

Acompañado de su perro, ocupa una esquina de la Chausse d’Ixelles a la salida del metro Porte de Namur, en la capital belga. Las brechas en su cabeza, aún frescas, son una muestra de los peligros de la calle. Cuenta que la gente acostumbrada a cruzárselo lo echa de menos y temen lo peor cuando no lo ven en ese trocito de vía pública a la que lo asocian. Este joven destaca la generosidad de la gente gracias a la cual no hay un sólo día que pase hambre.

“Yo no molesto a nadie ni acoso a la gente para que me de dinero. Quien quiere me da y quien no quiere, no me da”, se defiende de ese acoso hacia los transeúntes al que se suele aludir, de manera generalizada, para apoyar las medidas que tratan de sancionar, prohibir o invisibilizar la mendicidad.

ETTERBECK NADA DE MENDIGOS.

En 2012 el debate se instauró en la misma Bruselas cuando uno de sus municipios, Etterbeck, aprobó una ordenanza que limitaba el número de pobres pidiendo limosna a cuatro por zona comercial y plaza pública. En aquel momento el Fórum bruselense de lucha contra la pobreza calificó la medida de “una caza al mendigo” y denunció la criminalización de la pobreza.

Su director, Rocco Vitali, está convencido de que este tipo de medidas tratan de contentar a los comerciantes, pero dice que “deshacerse de los mendigos quizás haga más estética la ciudad, pero no es una buena manera de luchar contra la pobreza”.

“Nadie pide por gusto”, afirma Emilie Messen sabiendo de lo que habla; su organización trabaja en el terreno desde 2006. “Cuando alguien mendiga lo hace viéndose obligado a sobrevivir”. La pobreza es, a menudo, la causa fundamental.

Según el Barómetro Social 2013 del Observatorio de la Salud y de lo Social de la capital de Bruselas, uno de cada tres bruselenses vive bajo el umbral de la pobreza (33’7%). En Bélgica ese umbral se sitúa en unos 1.000 euros al mes por persona viviendo sola y 2.000 euros por dos adultos y dos niños viviendo bajo el mismo techo.

Vitali denuncia un incremento de la pobreza debido a la situación de crisis y a una mengua de las políticas sociales como, por ejemplo, la reducción de subsidios familiares. Él habla de un desmantelamiento del mecanismo social solidario instaurado en el SXX, lo cual empuja, literalmente, a muchos padres y madres de familia a pedir en la calle para poder así cubrir necesidades básicas.

Asimismo, denuncia una excesiva burocratización de los procedimientos de solicitud de ayudas, lo cual disuade a muchos ciudadanos de recurrir a los mecanismos de seguridad social privándose así de derechos.

INMIGRANTES DESESPERADOS

Es el caso de Patrick, 56 años, de origen polaco. En la capital belga, a la salida de la estación de tren Luxemburgo, bajo el Parlamento Europeo, vive acurrucado. Una enfermedad debilita sus músculos impidiéndole trabajar.

Cansado de los largos procedimientos administrativos, hace un año que reside en la calle sin intención de recurrir de nuevo a los servicios sociales (Centre Public d’Action Sociale – CPAS, en francés).

En cuanto a las mafias detrás de la mendicidad, el director del Fórum bruselense de lucha contra la pobreza discrepa: “no sólo no hay pruebas, sino que además los trabajadores de terreno tienden a decir, más bien, lo contrario”. Utiliza como ejemplo la tesis a la que suelen recurrir las autoridades: “la mujer que mendiga con un niño, a menudo de etnia gitana o rom –aunque no siempre [insiste]-, no están legalmente en Bélgica y sus niños no están escolarizados, por lo que es normal que en vez de dejarlos solos, se los lleven con ellas”.

¿ PENSANDO EN LOS HAMBRIENTOS ?

Esta visión contrasta con los testimonios de algunos ciudadanos de la ciudad de Charleroi que aseguran haber visto como al final de la jornada un coche de lujo recoge a las personas que han estado pidiendo limosna.

A 1,300 kilómetros de distancia, otra ciudad europea también parece optar por una política sancionadora para acabar con la mendicidad. El Ayuntamiento de Madrid planea aprobar este año una ordenanza de convivencia que permitirá multar a las personas que pidan en la vía pública.

Las multas podrían oscilar entre los 90 céntimos y los 3.000 euros, dependiendo del nivel de la infracción. Según el borrador, actualmente en discusión entre los distintos grupos políticos, pedir con menores sería una falta muy grave, acarreando la sanción máxima.

El Fórum bruselense de lucha contra la pobreza está formado por unas 70 organizaciones que atacan la pobreza desde distintos ámbitos (educación, empleo, sanidad, integración, cultura,…). Vitali explica que son estas asociaciones las que aseveran que si no se trabaja sobre las causas reales de la pobreza, cualquier esfuerzo caerá en saco roto.

SIEMPRE MEJOR QUE SANCIONAR AYUDAR.

Por ello, insiste en que en vez de recurrir a las sanciones, se promuevan políticas sociales que garanticen oportunidades reales a los ciudadanos con dificultades. “Una buena política de lucha contra la pobreza es la que ataca las causas del empobrecimiento: los ingresos, el nivel de ingresos, la integración de los individuos en entornos sociales dignos por medio del empleo, pero también a través de otras vías de integración como la cultura”.

*Encarni Barrionuevo Sánchez (@nanibasan) es periodista especializada en derechos humanos gracias al European Master Programme in Human Rights and Democratization (E.MA). Ha trabajado como reportera para Cadena Ser Almería y Radio Exterior de España. También ha trabajado en distintos equipos de comunicación. En la actualidad reside y trabaja en Bruselas (Bélgica) donde colabora, además, en el programa Bruselas con ñ de Radio Alma. Algunos de sus trabajos se encuentran disponibles en su página ( Cf. web: http://mychronicletype.wordpress.com/ ‘Prohibido’ ser pobre en Bélgica – Hemisferio Zerohemisferiozero.com/2014/02/07/prohibido-ser-pobre-en-belgica/)

 420.000 NIÑOS POBRES VIVEN EN BÉLGICA.

3.-PRINCIPALES PROBLEMAS QUE AFECTAN A LOS NIÑOS EN BÉLGICA.

 Pobreza

 A pesar de que Bélgica sea uno de los países más ricos del mundo, la pobreza toca a cierto número de niños, que enfrentan consecuencias nefastas en sus vidas. La pobreza restringe notablemente su acceso a la educación y a la salud, dependiendo de la situación económica de sus padres. Así, los niños de familias monoparentales o de extranjeros no disponen de las mismas oportunidades que los demás.

 Niños con discapacidad

 Parece que en Bélgica los niños que presentan una discapacidad física o mental, no disponen de las mismas oportunidades que los demás. De hecho, no pueden, en general, acceder a una escolaridad ordinaria.

 Además, los niños con problemas físicos son muy discriminados. Estando aislados del mundo exterior, raramente son escuchados, su silencio está notablemente condicionado por una ingestión “abusiva” de medicamentos.

 Se requiere de mayor apoyo para que estos niños puedan gozar de condiciones de vida más satisfactorias.

 Niños refugiados

 El Comité de Derechos del Niño afirma que la política belga de acogida no respeta los derechos humanos, en particular los de los niños extranjeros sin acompañamiento. El sistema es ampliamente insuficiente en lo que concierne al apoyo a los niños refugiados. No se asegura correctamente el respeto a sus derechos. Al país le hace falta infraestructura y personal para recibir a los menores no acompañados (MNA).

 Las condiciones de vida de las familias que piden asilo también son muy precarias. La falta de espacio en los centros de acogida obliga a muchos de ellos a vivir en la calle.

 Niños maltratados

 Desgraciadamente, el maltrato y la violencia contra los niños están siempre presentes en Bélgica. Una parte de esta violencia está constituida por la violencia sexual. En la gran mayoría de las llamadas recibidas por el servicio de ayuda a la infancia se trata de víctimas de maltrato familiar y sexual. Por ejemplo, en Flandes, el abuso contra los menores representa la segunda causa de mortalidad infantil. Por ello, los delegados de los derechos del niño han hecho de esta problemática una prioridad.

 La Convención Internacional de los Derechos del Niño prohíbe toda forma de violencia contra los menores. Sin embargo, los castigos corporales no están expresamente prohibidos por la ley belga. Por lo tanto, son practicados cotidianamente en algunas familias, en las que este tipo de comportamientos está todavía arraigado.

 Justicia infantil

 Los procedimientos administrativos y judiciales en Bélgica no toman suficientemente en cuenta el punto de vista y el interés del menor, en contradicción al artículo 3 de la Convención Internacional de los Derechos del niño (CIDN) según la cual, “el interés superior del niño debe ser una consideración primordial”.

 Además, la justicia para menores se revela algunas veces como ignorante en cuanto a la edad de los niños y a la falta de un juicio en casos de infracción o sospecha. Así, algunos niños de 16 a 18 años son juzgados como adultos. Además, el poder de los menores frente a los tribunales es relativamente bajo, ya que no siempre son asistidos por un abogado y la posibilidad que tienen de interponer recursos ante los tribunales es muy limitada.

 Niños detenidos

 En las prisiones muchos menores viven en condiciones deplorables: espacios muy limitados, cohabitación con presos mayores, pocas distracciones y ningún sostén social. Así, su reintegración a la sociedad se vuelve muy difícil, dada su experiencia y la falta de apoyo.

 Derecho al medio ambiente.

 Con 10,3 toneladas de emisiones de CO2 por habitante y por año, Bélgica debe progresar aún más en materia de protección al medio ambiente y reducir su huella ecológica. Si no, el impacto sobre la vida de los niños y sobre sus perspectivas a futuro permanecerá nefasto. Su derecho a vivir y crecer en un ambiente sano debe ser respetado correctamente.(Cf.http://www.humanium.org/es/europa-caucaso/belgica)

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 sanchoamigo.

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